7 Abril 2008

Castro y la Revolución Agraria

Archivado en: Cuba, Periodismo, Revoluciones — Enrique Meneses @ 9:00

sorimarin apoyado fusil.Foto MenesesRaúl Castro ha abierto la mano para distribuir tierras del Estado a campesinos a los que les deja comercializar libremente una parte de sus cosechas. Esto significa autorizar tiendas para vender la parte liberalizada de los productos. Es un paso importante que atañe al 50% de tierras propiedad el estado. Es necesario producir alimentos para no tener que importar el 90% de los mismos, una sangría de preciosas divisas. Entre el turismo, el tabaco y el ron, más la ayuda de 7.500 millones de dólares, obsequio de Hugo Chávez o pago por los servicios de médicos y docentes cubanos que trabajan en Venezuela.

En Sierra Maestra, por falta de plástico para protegerme de noche del rocío, colocaba mi hamaca unos 80 centímetros debajo de la de Fidel Castro. Aquel diciembre de 1957, hacía mucho frío cargado de humedad y siempre he padecido diversos grados de reuma. Yo venía del asfalto de El Cairo y tenía un año menos de experiencia de caminar diariamente de sol a sol. A Fidel le gustaba estar echado en su hamaca, extender su brazo y decirme:”¡Oye, tú, gallego! … Explícame la revolución agraria de Nasser”. Intenté varias veces convencerle de que el campo es conservador, que los agricultores no suelen ser revolucionarios porque están acostumbrados a las cuatro estaciones, el sol, la lluvia, el granizo. En varias ocasiones nos sentábamos en un alto del camino y me contaba sus proyectos de reformas para después de la victoria. El relacionado con la agricultura me hacía sonreir. Era pura utopía y se parecía mucho al experimento egipcio de Dar el Tajerir, cerca de El Cairo donde los agricultores iban uniformados con monos azules y todo estaba tan minutado que se convertían los felahin en oficinistas.

Humberto Sorí Marín era el mejor abogado de Cuba y representante de sus colegas en el American Bar Association, el organismo intercontinental de la abogacía. Él era el hombre que asignó Fidel a la redacción de la Reforma Agraria revolucionaria. “Agruparé a los campesinos en cooperativas de un número dado de habitantes habitantes. Tendrán un número de cabezas de ganado, de maestros, de médicos y enfermeros. Hasta el reparto de beneficios serán controlados por personal independiente que también se encargarán de vender el producto en el mercado”. Le dije que acababa de inventar el kibbutz, tal como lo conocí en Genossar, junto al Lago Tiberíades, en Israel. Es curioso como los políticos utópicos pretenden resolver los problemas con cartabón. En aquel entonces, el estado cubano poseía 1/3 de las tierras agrícolas.

Fidel me decía que no confiscaría ninguna propiedad extranjera porque estaban todas bien dirigidas. Sólo tocaría el tercio del Estado y las que estuvisen mal explotadas. Despues de la victoria, el 1 de enero de 1959, Humberto Sorí Marín, autor de la Ley nº2 (La reforma agraria), fue fusilado por sus compañeros rebeldes. Ignoro cual fué la razón aunque sospecho que no se plegó ante el avance comunista. En marzo de 1.958 yo caía preso del buró de Investigaciones y una semana más tarde, me expulsaban de Cuba. La reforma agraria no se parecía a la que resultó ser tan ineficaz y costosa para el país.

Ahora, el pragmático Raúl empieza a desmantelar el sistema, desde dentro, como tiene que ser.

2 comentarios »

  1. Si la ayuda de Chaves es un pago no es un obsequio, y es un obsequio no es un pago: La indefinición conduce a erroneas interpretaciones, interesadas o no.
    También conduce a error esta frase: “…En marzo de 1.958 yo caía preso del buró de Investigaciones y una semana más tarde, me expulsaban de Cuba.”.
    Para cualquiera no avezado con las fechas del triunfo de la revolución de los barbudos y conducido por el hilo del artículo, deduciría que quien expulsó a Meneses fué Fidel en vez de Batista.
    Sorí Marín llegó a ministro de agricultura con Castro, después de alcanzar el grado de Comandante en la sierra. Se apuntó a la contrarrevolución, fué descubierto, detenido, juzgado y condenado a muerte en 1961. Las revoluciones es lo que tienen: La pena de muerte es una condena frecuente en ellas. Ni más ni menos que lo que Sorí y sus aliados habrían hecho con Castro y Cia en caso de que su movida hubiera conseguido triunfar.

    Comment por salva — 7 Abril 2008 @ 19:16

  2. He olvidado hacer referencia a una entrevista que aparece hoy en Publico al pakistaní Tarik Ali. La recomiendo porque hace un repaso de los cambios democráticos acaecidos en Suramérica ultimamente, versus la actitud del poderoso del norte hacia ellos. Su opinión de como y por donde debería avanzar Cuba hacia cambios democratizadores, versus de como actuaron y actuan las nuevas democracias del este europeo.
    Verdaderamente interesantes, y con el halo añadido de la supuesta independencia que le da su nacionalidad bastante alejada de los países de los que opina a favor o en contra.
    Si pueden no lo pierdan.

    Comment por salva — 7 Abril 2008 @ 19:28

Canal RSS de los comentarios de la entrada. TrackBack URI

Deja un comentario

Clicky Web Analytics