Un gobierno de “modistillas”
Siempre dije, y no por ser machista, que la formación de la mujer desde que nace, sigue el camino que la lleva a ser como su madre, parte importante del microcosmos familiar: Ministra de Justicia entre los miembros de la familia, de Sanidad que acalla el llanto del pequeño con salivita y ternura, de Economía, porque más del 80% del gasto del hogar lo controla ella, de Educación ya que ayuda a los peques con los deberes y les enseña organización y buenos modales (ciudadanía), de Alimentación que procura que sea variada, sana y atractiva para la familia, de Defensa porque la mayoría se pone como una leona si se toca a los suyos, lo es de Cultura y de Industria en el hogar. En gran parte del mundo, la mujer carga sobre su persona la Agricultura cultivando el sustento de la familia y la venta de los excedentes. No es ninguna broma lo que digo aunque parezca una boutade pero, como hombre, me ha dolido la frase de Antonio Burgos designando el nuevo gobierno de Zapatero como el de las “modistillas”. En el anterior fue el gobierno del “Vogue”. Para esta casta de gente los chicos de azul y las chicas de rosa.
Si Mariano Rajoy se molestase en repasar las actitudes machistas de sus partidarios, se daría cuenta de que dan la espalda a la sociedad española. Mientras, la izquierda de nuestro país se está poniendo a la cabeza del progresismo europeo con sus políticas de igualdad, que no sólo se refieren a que la mujer ocupe puestos relevantes sino que tenga idénticas retribuciones que los hombres desempeñando las mismas funciones, también igualdad entre homosexuales y para la dependencia. Ellas ocupan ya más del 50% del alumnado en las universidades. En la biotecnología son muchas las investigadoras y como educadoras de hoy, cuando no pertenecen a la derecha, son las que inculcan los valores de la moral laica. Reirse de Carme Chacón, catalana, joven, embarazada por ser nombrada Ministra de Defensa me parece rancio y casposo gracejo de tiempos del embigotado franquismo. Echar de menos los camareros de antaño, que se sabían la denominación de los tipos de desayuno que se ofertaban, tratar de modistillas a universitarias que tienen un historial político de luchadoras, muchas desde la dictadura, es el recurso de quienes sólo pueden sentirse superiores denigrando a los demás, y si son mujeres, ¡mejor! Echarán de menos a Pilar Primo de Rivera, a Lula de Lara y todas las “mandamás” del Servicio Social de la Mujer, de Falange Española y de las JONS, con sus cursos de cocina y costura obligatorios para obtener visado de salida de España o permiso para casarse.
José Luis Rodríguez Zapatero mete la pata diez veces pero acierta mil. Es valiente y está cambiando la faz de la España del siglo XXI como Felipe González lo hiciera en su día durante su presidencia. Está preparando España para que sus mujeres puedan aportar un enorme caudal de sensatez y buenos modales que llamarán la atención frente al machismo imperante en toda la sociedad pero especialmente en la derecha. Los minicréditos a las mujeres son devueltos sin falta por estas. No es necesario reprocharlas experiencia previa. Ya la irán adquiriendo. La Thatcher era una tendera antes de ser Primera Ministra. En una entrevista en la televisión de Rhodesia del Sur, me preguntaron que cómo en 15 días yo podía diagnosticar los problemas de un país. Le respondí que esa tarea era lo propio de un periodista profesional pero que, además, “yo no pongo huevos pero sé cuando están frescos”. Carme Chacón tuvo éxito con el plan de alquileres para jóvenes (aunque lo torpedée en Madrid Esperanza Aguirre Thatcher. No hay razón de que los problemas que tenga el ejército español, no sea capaz la ministra de resolverlos con imaginación y consenso. Los especialistas son necesarios en otro nivel más ejecutivo. Carme no pone huevos pero sabe cuando están frescos. Trazará las lineas generales de las reformas y otros, más expertos, las aplicarán.





Carme, don Enrique, Carme. Pronunciando la última “e” como una “e” neutra.
Comentario por Gregorio Luri — 15 Abril 2008 @ 6:27
Gracias, solo lo había puesto bien, Carme, en la primera de las tres que menciono ese nombre. Ya están corregidos, amigos Gregorio.
Comentario por Enrique Meneses — 15 Abril 2008 @ 9:45
Aparte de ser un oficio, de los pocos “autorizados” para las mujeres de antaño, que podía servir para la emancipación femenina, era una profesión para emprendedoras o trabajadoras. Lo cual demuestra el clasismo del “alguien” que escribió ese artículo: un señoriíto andaluz.
Me gusta mucho lo de Enric González de ayer de El País, donde no lo cita por su nombre y lo llama “alguien”. Un ataque directo a su vanidad.
Comentando la jugada, me decía La Mundana, que por ejemplo su tía, empezó de modistilla en León y hoy es la modista más importante de la zona –desde los Arias Navarro hasta Sonsoles- con tienda y taller propios.
Comentario por Adrian Vogel — 15 Abril 2008 @ 12:52
Muchos periodistas, con Martín Prieto a la cabeza, deberían ser tildados de “listillos” o. más bien, de “prepotentillos”: se creen el ombligo del universo (este país les viene pequeño para su autoestima…).
Hablando de periodistas, y al hilo del coloquio sobre reporteros y entre reporteros que se celebró en Caixa Forum y en el que participó el Sr. Meneses, eché en falta una denuncia de la mano de alguno de los participantes respecto del abuso que los medios hacen con los becarios. Me hubiera gustado que profesionales de tan alto nivel como los que allí participaban, con unos contratos fijos y bien remunerados que supongo todos tienen en sus empresas, (por supuesto excluyo al Sr. Meneses en esto), no denunciaran ese abuso que se hace de estos nuevos periodistas, que son explotados como esclavos, (por algo se les llama “negros”), sin ninguna o ínfima retribución, y sobre cuyas espaldas recae hasta el 60% de la redacción de muchos de los diarios y otros medios de renombre.
Los periodistas en general son el “Pepito Grillo” de cualquier hecho, cualquier colectivo, cualquier personage, cualquier situación…, : Lo desmenuzan, lo condenan, lo machacan, lo denuncian…..; pero cuando toca a su profesión, o a las empresas para las que trabajan, no mueven ni un dedo, el corporativismo está por encima de todo: ¡Actuan con una alarmante y difente vara de medir!.
Sí, ya sé que esto lo pude denunciar allí interviniendo en el posterior debate; pero, como buen español, también pienso bien, aunque tarde.
El Sr. Meneses ha contado en muchas ocasiones los abusos que las empresas periodísticas para las que trabajó cometieron con él, al no darle de alta ni cotizar como era su obligación.
Mucho denunciar todo lo que se mueve bajo el sol, y si es político, ¡no te digo!; pero de la explotación en casa propia, ¡ni mú!.
Comentario por salva — 15 Abril 2008 @ 15:11
Naturalmente yo estoy totalmente de acuerdo con Zapatero y con sus muchas ministras a las que felicito. La manera de explicar porque ya es tiempo que las mujeres sean ministras me parece símpatica. Pero cuando lo comento con mi marido este me dice,¿ y quién es los/las que hacen de los niňos “soldados” , si ellas tienen tanto poder en la educación entoces también serán ellas????
Comentario por Bolera — 15 Abril 2008 @ 18:44
Bolera, las madres de antes han sido las que han mantenido en sus niños/as los roles tradicionales. A la chica se la pedía que hiciese las tareas clásicas: hacer camas,poner la mesa, ocuparse del hermanito-bebé. Al chico se le dejaba que copiase al padre que no daba golpe en la casa.Para eso traía el sueldo del que vivían todos. Afortunadamente las cosas van cambiando en las dos últimas generaciones. Así se ha liberado el enorme caudal de iniciativa y capacidad de diálogo. La mitad de la Humanidad tenía las manos atadas y un gran peso aplastándola. Eso se está acabando. Si se fija en las primeras comuniones verá la tendencia a vestir al chico de marinerito (de guerra) y a las chicas de novia. El azul contrapuesto a la pureza blanca es una sutil forma de marcar los roles que deben seguir en la vida. Eso se está acabando.
Comentario por Enrique Meneses — 15 Abril 2008 @ 19:08
Vaya por delante, Enrique, que no me ha hecho ninguna gracia el artículo de A. Burgos. Y no porque llame “modistillas” a las ministras, sino porque las modistillas eran, en su época, unas adelantadas, unas trabajadoras por cuenta ajena, cuando la mayoría de las mujeres preferían quedarse en su casita esperando que las mantuvieran, las ricas y las no ricas. No engañarse.
Pero sin ninguna risa, a mi me parece que Carmen Chacón no es idónea para el Ministerio del Ejército. No por mujer, no por embarazada, no por catalana, no por pacifista opuesta a la guerra, donde va a tener que velar armas ya que tenemos muchas tropas por ahí por orden de la OTAN y la UE, no. Simplemente porque su meritorio currículo no tiene nada que ver con el asunto. Bien en Vivienda, aunque su espectacular éxito al que han accedido muy pocos, ha supuesto un aumento inmediato de los alquileres, y no solo en Madrid. Bien en Asuntos sociales, su tema preferente.
Usted sabe cuándo un huevo está fresco, porque ha comido muchos. Para dar directrices sobre un tema, lo primero es que hay que saber de qué va. Y más en este ministerio que no tiene competencias transferidas (porque no lo han pedido, si no ya veríamos…).Un historial político es eso, político. No de experiencia en lo militar. En el ejército es una “provocación”. De momento.
Y eso de decir que son tics franquistas me parece una pobre coartada. Todos deberíamos exigir ministros técnicos en lo suyo. Eso de que cualquiera sirva para cualquier cartera, es poco serio. Y en cualquier Gobierno, insana costumbre española que se elige más por pagar deudas que por adecuación.
Y yo cambiaría su frase esa de los aciertos de Zapatero por otra: de diez ocurrencias de Zapatero, acierta en una, y no siempre. El ejemplo a mano: separa la Universidad de la Educación y la une a Nuevas tecnologías. ¿Qué va a pasar con al investigación no aplicada? Los rectores andan temblando. Y en Educación añade Asuntos Sociales: algo no le interesa o la Educación, o los Asuntos sociales… Eso si, un Ministerio de Igualdad. Sin comentarios.
Por cierto: no sé que es eso de la moral laica.
Comentario por Marian — 15 Abril 2008 @ 19:48
Vogel, te has adelantado en lo de llamarle señorito a ese vago inculto. Algunos pobres atrasados andaluces se defienden diciendo que no es señoritismo, sino señorío, basura por basura.
Marian, si no fueras tan machista te darías cuenta que ya hemos tenido más de un ministro de Defensa que ni siquiera había hecho la mili.
Modistas al poder. Pese a señoritos y machistas.
Comentario por dotri — 15 Abril 2008 @ 23:04
Pues además de machista soy centralista opresora y facha y más… Me encanta ver a aquella señorita que decía entusiasmada que ella era también Rubianes, convertirse en toda una señora que la orden para que se grite ¡Viva España!
Comentario por Marian — 15 Abril 2008 @ 23:21
Soy un marciano que acaba de aterrizar, y veo que un gobierno que “persigue a los católicos” jura sus cargos delante de un crucifijo. No entiendo nada.
Comentario por Rubén — 16 Abril 2008 @ 13:09
Rubén: ¿”Perseguir a los católicos” o simplemente que estén al mismo nivel que los demás?
Comentario por erwillillo — 16 Abril 2008 @ 14:23
Eso quería decir, que aún falta mucho para que estén al mismo nivel que los demás, y desde su posición de privilegio se declaran perseguidos.
Comentario por Rubén — 16 Abril 2008 @ 16:16
No solo hombres, hay mujeres incapaces de desligarse de la educación franquista que recibieron y que sin darse cuenta forma parte de su subconsciente y en consecuencia de su escondido ideario.
La fobia contra Zapatero, se ha convertido para muchos una enfermedad crónica, de tal forma que son incapaces de vislumbrar, que hoy la mujeres en nada tienen que envidiar a los hombres y en consecuencia colocarles en un lugar de alta responsabilidad es un acto de pura normalidad.
No recuerdo que se pusiera ninguna pega a la designación del inútil del Opus Dei un tal señor “manda güevos “al Ministerio de Defensa, estoy totalmente convencido que la ministra Chacón tendrá que hacer un esfuerzo sobrehumano para superar su ineptitud.
Comentario por Zaquirrez — 17 Abril 2008 @ 22:43