Mayo 68 ¿fue un error?
Hay una realidad que el tiempo siempre intenta desfigurar. El tiempo devora a sus hijos. ¿Donde está aquel Ernesto Ché Guevara vivo retrato de un Cristo laico? ¿Dónde los pìoneros del comunismo de rostro humano de Praga? ¿Aquel Havel levantando la bandera de la libertad? ¿Gorbachev dejando que cayese el muro de Berlín sin dar la orden a Honnecker de que sus Vapos disparasen? ¿ Donde está aquel mayo del 68 del que conmemoramos sus 40 años? ¿Donde aquel Israel que nacía a medianoche del 14 de mayo de 1948?
El tiempo devoró todo pero dejó en su lugar posos indelebles. Decía el químico Lavoisier que “nada se detruye, todo se transforma”. Un Nicolas Sarkozy histérico pedía recientemente a los franceses que entierren el nefasto mayo de 1968 que puso en pie de guerra a la juventud parisina. Según el marido de Carla Bruni, aquella revolución estudiantil produjo una Francia irrespetuosa con “los valores de la República”. Se olvida que si Francia ha aceptado una vida amorosa tan desordenada de la máxima autoridad francesa es porque unos estudiantes, hoy más o menos acomodados en la clase media, rompieron con una serie de tabúes que hoy constituyen la Europa relativista que tanto fastidia al Papa Josef Ratzinger.
“Debajo de los adoquines está la playa” una crítica feroz a la codicia de la construcción que hoy nos hace pagar a todos su destrucción de la naturaleza. En España, el escándalo de Sofico en la Costa del Sol o los excesos de Mestre en la Manga del Mar Menor, han ahogado nuestras playas de la Costa del Sol y de nuestro Levante debajo del asfalto. La especulación del suelo nos ha seguido hasta nuestros días. “Prohibido prohibir” liberó la sexualidad y relativizó la autoridad de los padres, de las instituciones y de la religión. “Sed razonables, pedid lo imposible” es un grito de guerra en defensa de la utopía. Sin utopías no hay esperanza. Fue tan “insignificante y destructivo” aquel mayo del 68, señor Sarkozy, que se empezó a resquebrajar el comunismo en la Europa Oriental con el sublevamiento de Praga del 5 de enero al 20 de agosto de aquel año. La “Primavera de Praga” anunciaba la fracasada y posterior sublevación de Budapest, en Octubre de 1956. En aquel 1968 se popularizaba la píldora contraceptiva y el vietcong lanzaba su ofensiva del Tet. Los estudiantes de Berkeley, en California, se negaban a ir a Vietnam donde aquella guerra estúpida no detuvo al comunismo y dejó 55.000 soldados americanos muertos y unos centenares de heridos.
El 11 de abril se había intentado asesinar a Rudi Dutschke lo que provocó que los estudiantes de Berlín se tirasen a la calle y se enfrentasen a los temibles Vopos. La semilla para la caída del muro en 1989 nace en 1968. Los Beatles cantan sobre la necesidad de cambiar el mundo, de preservar la Paz. La juventud decide romper con el pasado, con la autoridad paterna, con los obstáculos para una sexualidad libre y sana y, finalmente, propiciar el cambio generacional. Empiezan las comunas, se tiran los sujetadores al aire en medio de Nueva York como signo de liberación de la mujer. La música de Joan Baez, Bob Dylan, cantan el cambio y exigen más libertades, no sólo para los jóvenes sino para todo el mundo. La pintura sustituye los estilos clásicos con el Pop-Art. Decir que el 68 solo trajo desorden, falta de respeto por la autoridad, desapego a las religiones, igualación de mujeres y hombres en libertad sexual. El mundo que hemos conocido los que nos acercamos a los 80 años, ha conocido una revolución de costumbres como no hubo jamás antes de Mayo del 68.
En Paris-Match, donde trabajé muchos años, eramos 98 periodistas en la redacción. Semanalmente circulaban 3.000.000 de ejemplares. Con Life de EE.UU. éramos los dos mejores semanarios del mundo. El propietario de Paris-Match, Jean Prouvost, nunca pisaba la redacción y no teníamos censuras. Fui una excepción que me invitase a almorzar tras mi salida de la cárcel de Batista. Con el mayo 68, Prouvost ordenó que “sus reporteros” abandonasen la causa de los estudiantes o quedaban despedidos. Unos 90 periodistas abandonaron la revista. Digo esto para subrayar que los medios de comunicación colaboraron con la revuelta. El semanario se hundió hasta los 500.000 ejemplares. Todo empezó en diferentes focos de rebelión: Berkeley, Paris, Berlín, Londres, Praga y Budapest. También en España, con la universidad y los sindicatos de izquierda corriendo delante de los grises, con las canciones protesta de Raimón, Lluis Llach,, José Manuel Serrat, Paco Ibañez y Luis Pastor. Que un aristócrata judío de origen húngaro (menciono esas circunstancias por el “cariño y aprecio” que siente hacia los inmigrantes), después de tres matrimonios de los que dos terminaron en divorcio, con hijos de varias madres, todo ello exhibido en los medios de comunicación, pretenda reformar Francia, está resultando un sarcasmo. El político de derechas que yo saludé en el momento de su elección porque Francia necesita otro mayo 68 para salir de su formalismo, su modorra y su depresión nacional, ahora se encuentra, un año después de su elección, con un 36% de aceptación habiendo dispuesto de 72% a favor suyo en mayo 2007. Su predecesor, Jacques Chirac, después de un año en el Elysée, había perdido fuelle pero todavía le apoyaba el 58% de los franceses. Lo peor de todo: Sarkozy y Berlusconi compiten para ver quien presenta la peor cara de la derecha. Blair y Brown ya mostraron la peor cara de la izquierda.




Siempre he mantenido que las revueltas, los movimientos y las ideas que surgieron en el 68 fue un signo de cambio en la sociedad de aquel tiempo y hoy es la consecuencia de la sociedad que tenemos, para bien o para mal. Sin embargo los conversos de siempre opinan todo lo
contrario. Sarkozy no ha sido la excepción. La derecha tradicional, la actual y la que venga, será siempre inmovilistas y oportunista con los cambios que los ciudadanos puedan propiciar como natural evolución de las generaciones emergentes.
Los que pudimos observar los
acontecimientos en esas fechas en nuestra pubertad-juvenil, no podíamos olvidar de ninguna de las maneras que algo se estaba cociendo en ebullición.Los hechos que tan magníficamente nos ilustra nuestro autor, es la autentica verdad de aquello tiempos imborrables, para una generación que ansiaban y anhelaban cambiar soportes y estructuras de una sociedad anquilosada que todavía padecían los amargos recuerdos de sus ancestros de la II G.M o de nuestra guerra civil. Sólo separaba aquella generación de los fatídicos sucesos 25 años aprxdos.
Circunscribir los acontecimientos a grupos aislados que preconizaba “ No a la guerra, si al amor” es una sandez que sólo los reaccionarios de la derecha más hipócritas son capaces de desvirtuar. Los movimientos que surgieron en todo el mundo, fue la sensación y posteriormente la realidad de que el mundo cambiaba a comportamientos y actitudes de más libertad, más derechos y sobre todo más independencia de las clases dirigentes y de mentalidades obtusas que no creían lo que veían.
Gracias Enrique, por envolverme en tiempos pasados, que siempre fueron mejores. Aunque ya se sabe que alguien dijo que el pasado siempre fue mejor por la inquietud del tiempo que queda por venir.No obstante la lucha del 68 no fue en vano.Los tiempos así lo confirman hoy. Negar la evidencia es negar la misma existencia, como la desfachatez de muchos retrógrados oportunistas que se aprovechan de la osadía y la valentía de otros. Así es siempre la derecha.
Comentario by Libertché — 11 mayo 2008 @ 14:40
Y mientras tanto la derecha “liberal” de la Sra. Aguirre y el PP madrileño que tantos seguidores tienen han elaborado un argumentario con motivo del 40º aniversario del “espíritu de Mayo del 68″ .Les posteo el mismo.
05/05/08 PP
40 años de Mayo del 68
-Después de cuatro décadas de aquellas revueltas parisinas de estudiantes acomodados, aún quedan en nuestros días seguidores de las ideas funestas, hipócritas y fracasadas que las inspiraron. Y esos personajes desactualizados y trasnochados están en el poder político, cultural y pedagógico español. Ya no queman coches ni simulan leer a filósofos marxistas: se limitan a aplicar sus prejuicios ideológicos a los sufridos ciudadanos, ajustando cuentas con una Historia que demostró sobradamente su absoluta invalidez.
-La mayor parte de los tradicionales errores izquierdistas hunden sus raíces en aquella ceremonia de la confusión y de la ignorancia. Hoy el espíritu de Mayo del 68 habita en las políticas educativas que sustituyen el principio de autoridad por el del buen rollete, el esfuerzo individual por el trabajo en equipo y la responsabilidad por el gregarismo. Es decir, el aprendizaje por el fracaso escolar y personal. La condescendencia con el consumo de drogas y la tolerancia hacia la violencia cuando proviene de “colectivos” izquierdistas, son reflejo de aquella visión demencial de la realidad.
-Algunos de los intelectuales que inspiraron aquel movimiento (como André Glucksman) reniegan de él. A diferencia de ellos, nuestros progres no han evolucionado y siguen anhelando la comuna y el kibutz. Algunos otros no se han renovado y aún viven –bastante bien– de aquellas falacias y ridiculeces. Cualquier día les fichan para confeccionar el programa del PSOE o alguna nueva ley educativa socialista.
-Mayo del 68 fue un episodio lamentable que hablaba de paz pero se expresaba a pedradas, hablaba de libertad pero coqueteaba con la tiranía maoísta, que decía “prohibido prohibir” pero que comulgaba con las políticas intervencionistas y restrictivas de la libertad individual propias de la izquierda.
——————————————————————————————–
Una prueba más de su incapacidad para entender el momento histórico en que se produjo el movimiento del Mayo del 68 y una constatación una vez más de aquello de que los conservadores, por conservar” hasta la tiña quieren guardar”.
Comentario by Zaquirrez — 11 mayo 2008 @ 17:04
La derecha nunca se ha detenido a pensar por qué desde el principio de la Historia, hemos vivido en un universo euclidiano. Este se explica por la definición de las paralelas. “Por un punto exterior a una recta solo se puede trazar una paralela” (Euclides). De repente, aparecen Riemann y Lobachevsky que consideran que, siendo cierto lo que afirmaba Euclides, había otras geometrías que denominaron “hiperbólicas”. Para Riemann, por el punto exterior a una recta, no puede pasar ninguna paralela. Lobachevsky sostiene que pueden pasar todas las que queramos. Las tres son verdaderas. Si en matemáticas, todo depende del punto de observación de un problema (de ahí sale el relativismo de Einstein), imaginemos lo que sucede en política, economía y sociología.
Comentario by Enrique Meneses — 11 mayo 2008 @ 19:57
Zaquirrez:
Darle publicidad a ese manifiesto fascista, es otorgarles a ellos excesiva importancia. No quiero ni imaginar que tuviese que vivir en un ambiente tan reaccionario. Bastante tengo con soportar a los cuatro “monos” caciquil por estas tierras. De todas maneras, si al menos reconocieran, que la evolución de las ideas se debe a la izquierda, tendrían
la consideración de tolerantes. Pero visto que la Emperatriz ESPE, es su talismán, que les vaya bien. Algún día no muy lejano, sabremos, porque la capital del reino se reconvirtió al fascio. Aunque sin duda, y siendo autocriticos buena parte de la implantación del fascismo reaccionario en Madrid, lo tiene la izquierda, y muy en particular el Psoe.
Un abrazo.
Comentario by Libertché — 11 mayo 2008 @ 22:17
En España el 68 fue un año importante para la lucha antifranquista. Así lo cuenta Antonio Gómez en:
http://elmundano.wordpress.com/2008/05/09/%c2%bfexistio-un-mayo-espanol-en-1968-por-antonio-gomez/
Comentario by Adrian Vogel — 12 mayo 2008 @ 0:00
Mi aporte al debate está en mi blog, por lo que allí me remito. Tal vez enriquezca en algo saber en que influyó el mayo francés en Latinoamérica
Comentario by Edukator — 12 mayo 2008 @ 4:44
Curioso que todas las críticas que Liberché hace a la derechona las remate culpabilizando a la izquierda de las actuaciones de esa derechona. Por lo menos después de leer el manifiesto que aquí reproduce Zaquírrez podrías, por una vez, olvidar tu teoría de la “igualación”.
Siempre he dicho, y repito ahora, que quien más daño hace a las ideas progresistas es parte de la propia izquierda que continuamente busca una pureza de sangre en su casa y por esa puerta deja acceder todas las posturas retrógradas que se cuelan como Pedro por su casa.
Es frecuente que la izquierda (cuanto más roja, más lo cumple), se autodestruya: “Como pollos colgados de una vara camino del matadero sacándose los ojos a picotazos”.
Comentario by sava — 12 mayo 2008 @ 18:22
Salva:
No te quepa la menor duda, que siempre seré autocrítico con la izquierda. Faltaría más. Porque ser autocrítico con los principios que se defienden, no significa comulgar con ruedas de molino, ni tener que aceptar postulados o directrices de ningún “propietario de
ideas progresistas ” y mucho menos obedecer consignas de nadie, si estas son además perniciosas para las mayorías que sustentan dichas ideas.
Que mi gobierno se declare progresista o de izquierda, tampoco es garantía de que pueda llevar a cabo los anhelos y las ilusiones que todo progresista demanda como buen ciudadano, libre pensante, contribuidor y contribuyente por la sociedad que se quiere luchar.
Confundir las ideas de progreso o asociarlas a una determinada gestión política, es caer en la trampa de muchos oportunistas, seguidores de siglas, o nomenclator. Por tanto ser autocrítico con uno mismo, puliendo los defectos, sin mirarse al “ombligo”, y desde análisis libres y consecuentes, es un ejercicio que profundiza el conocimiento mismo y la reflexión. No existe una idea que no lleve en ella su posible impugnación. Como obviamente no existen verdades absolutas.
Un cordial y afectuoso
Comentario by Libertché — 13 mayo 2008 @ 14:02