25 Mayo 2008

Me duele Europa

gonzalez240.jpgEl futuro de la Unión Europea depende de un puñado de líderes y de una gran masa de europeos. Sin embargo, dentro de esta asociación, somos mayoría los que desearíamos una Europa Federal, en la que caben monarquías y repúblicas, derechas e izquierdas civilizadas. Algo que debe dominar el panorama de la UE es lo que hace de este continente algo único, oriundo de algunas zonas concretas, como la democracia griega, el derecho romano, el Renacimiento, la era de los descubrimientos, la Reforma protestante, la Revolución francesa, el comunismo, el capitalismo. De algunos de estos movimientos hemos aprendido a combatirlos. De otros, hemos destilado lo mejor y constituye el sedimento de cada una de nuestras naciones.

Existe una nacionalidad europea que se ha fundamentado en el momento que Francia y Alemania decidieron que tres guerras entre ellos en menos de un siglo, con millones de muertos y de destrozos, era suficiente. Pocos años después de la última guerra mundial, los Padres de la Idea, se pusieron a trabajar codo con codo. Y el experimento, varias veces iniciado y fracasado en los últimos tres mil años, tomó cuerpo.

El cambio climático en las ideologías, hace que sea difícil la armonización a nivel continental. Cuando el Labour británico está en baja, sube el PSOE en España, pierde fuelle la derecha del UMP de Sarkozy pero rebrota otra derecha más estrafalaria la de Berlusconi. En algunas ocasiones vemos cómo la visión de la derecha conservadora se mira más en el espejo del XIX que en el del XXI. Lo mismo puede decirse de una izquierda que hace lo mismo. El socialismo francés necesita de un lavado de cara como el que dió Felipe González al PSOE cuando aspiraba al poder. Vale la pena recordar que la derecha asustaba con las nacionalizaciones que se iban a producir. Y la única nacionalización fue la de la Red Eléctrica Española (REE). Las compañías de electricidad siguieron en manos privadas y se desmanteló paulatinamente el Instituto Nacional de Industria (INI), un cajón de sastre donde acababan las empresas que se hundían. La renuncia al marxismo y la aceptación de la monarquía fueron otros golpes de efecto para la izquierda europea pero la francesa e italiana aún, en 2008, no han llevado a cabo su “aggiornamento“.

España cuenta con más de 2,5 millones de pymes en las que sus propietarios son, con frecuencia, la casi única mano de obra que trabaja en ellas. Son obreros-patronos que convierten en obsoleto el antagonismo del siglo XIX de lucha proletaria contra el patrono. La participación en Bolsa de cualquier ciudadano permite reducir el dilema entre capitalismo y socialismo.

El socialismo liberal se ha acercado al capitalismo liberal. No han muerto las ideologías pero cada una ha tomado lo mejor de la otra. Hoy no se concibe una Europa sin una forma de Seguridad Social gratuita. La educación gratuita también forma parte del acervo comunitario. El Papa Benedicto XVI, Josef Ratzinger, es el único que se opone de forma absoluta al relativismo moral de la Unión Europea. El divorcio, el aborto, los homosexuales, la experimentación con células madre, otros tantos quebraderos de cabeza para el pontífice originario de Baviera, cuna del catolicísmo germano. Sin embargo, el jesuita Cardenal Carlo María Martini, ya jubilado, reclama la apertura del Vaticano en materia de sexo, se opone al celibato, pide la ordenación de las mujeres y teme que el Vaticano se equivoque con la ciencia de hoy como lo hizo en tiempos de Galileo. Los católicos de hoy, en Europa, han adaptado su creencia a los tiempos actuales. Son relativistas y no comprenden que el condón siga vetado con los estragos que produce el SIDA en África.

Que nuestro continente, tantas veces emigrante a América, empiece a endurecer la presencia de sin papeles de otros países me repugna. Un gobierno socialista, de vez en cuando, tiene que ponerse serio en Bruselas, no seguir la corriente de gente como Silvio Berlusconi que propone considerar a los “sin papeles” ¡nada menos que delincuentes! Después de acusar a España de producir el “efecto llamada”, con nuestros 40 días máximos de detención, nos encontramos que hay quien considera que 18 meses es lo ideal. Pero en el caso de Il Cavaliere, al considerar delincuentes a los inmigrantes sin permiso de trabajo, va a producir el auténtico “efecto llamada” en forma de espantada. Los sintecho que han producido esta reacción violentísima en el Mezzogiorno italiano, son gitanos rumanos, ciudadanos de la UE. El Comité de Disciplina que la Comisión debe tener, no actúa con celeridad cuando se presentan fenómenos como el resurgir de un “fascio” rancio y trasnochado.

José Luis Rodriguez Zapatero debe de comprender que tiene el único gobierno socialista junto al portugués y a uno británico que se tambalea. Nuestro país es uno de los 5 grandes en una Europa de 27. Los de derechas como el partido de Humberto Bossi solo quieren una zona de libre comercio en tanto el socialismo y los democristianos alemanes, quieren una Unión Europea sensible al sufrimiento de la gente que viene buscando una vida mejor. Ese sentimiento se aprecia hasta en nuestros pescadores cuando se topan con pateras o cayucos llenos de inmigrantes a punto de morir y les ayudan. Aunque no lo exigiesen las leyes del Mar. Un progrom de gitanos rumanos en tierras de la Mafia con el visto bueno del governo romano es una mancha sobre toda la unión. Vean nuestros gitanos, aunque nos salga a veces la vena xenófoba de algún payo o grupo de payos.

Un período de avances sociales en la Unión Europea se produjo con Jacques Delors. La designación de Felipe González sería beneficiosa no solo para hablar con fuerza a los Berlusconi y Bossi sino a los recién llegados que creen poder beneficiarse económicamente y realizar pactos privados con los Estados Unidos. Entre tanto, me duele esta Europa.

5 comentarios »

  1. Genial Enrique tu articulo, es uno de los mejores que he leído desde que te descubrir hace años como periodista-reportero. No tengo palabras para definir tu talento y sensibilidad por la condición humana.

    Un abrazo.

    Comment por Libertché — 26 Mayo 2008 @ 0:49

  2. Un placer leerte. Espero que los gobiernos actúen con ética e inteligencia, y no sigan el camino iniciado por Berlusconi. Si caen en la tentación xenófoba, muchos sentiríamos vergüenza de ser europeos

    Comment por Raúl Gay — 26 Mayo 2008 @ 13:11

  3. Como siempre, impecable :) un saludo

    Comment por gabriel — 26 Mayo 2008 @ 16:15

  4. Un artículo admirable D. Enrique, ójala los gobiernos de derechas de la U.E leyeran sus escritos y reflexionaran sobre estos hechos. Sobre todo “Il cavallieri” ¿Acaso no se acuerda de sus conciudadanos italianos que emigraban a Francia, así como muchos de los españoles, entre los cuales me cuento y que fuimos acogidos sin preguntas? Yo creo que cualquier persona, del color que sea, tiene derecho a buscar su medio de vida donde pueda, la única condición que se respeten las leyes y costumbres del país que te acoge

    Comment por esparrallon — 26 Mayo 2008 @ 20:55

  5. Me duele Europa…

    El futuro de la Unión Europea depende de un puñado de líderes y de una gran masa de europeos. Sin embargo, dentro de esta asociación, somos mayoría los que desearíamos una Europa Federal, en la que caben monarquías y repúblicas, derechas e izqu…

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