¡Con dos camiones!
En España, el 80% de los trabajadores se encuadran en las Pymes (Pequeñas y Medianas empresas), muchos son sus propios conductores y patronos. Es un sector que no se cuida lo suficientemente pero del que puede esperarse, pérdida de puestos de trabajo o, por el contrario, aumento de ellos. Al hablar de los camiones, varios factores deben considerarse. Al adquirir un camión a crédito –cuando este estaba bajo– se ponía uno de camionero autoempleado. Ese papel de empresario chiquito, no ha sido bien comprendido con la huelga decretada por tres asociaciones de una flota de un solo camión conducido por su propietario endeudado con el crédito que permitió la compra de “la maquinaria”. Lo malo es que al ver el negocio y la libertad que le acompaña, muchos se apuntaron a lo mismo. Y la proliferación fue nefasta para los que vivían bien de esto hasta la llegada de la marabunta.
Cuando algunos animales se reproducen fácilmente por falta de depredadores, se acaban suicidando. Es lo que nos muestran algunas ballenas o algunas colonias de roedores. Las especies se ven abocadas al suicidio cuando su subsistencia se hace imposible. Las subcontratas han enriquecido a quienes organizaron grupos de independientes a los que se les daban trabajo a condición de que el precio por tonelada fuese el menor. Unos a otros se quitaban el servicio rebajando el precio del mismo en las subastas que representan las subcontratas. Y el petróleo empezó a subir su precio de forma imparable. Los ingresos del estado por via fiscal, son inamovibles en virtud de las directrices de Bruselas. Es un dinero que los países necesitan al disminuir la recaudación del IRPF y de las cotizaciones a la Seguridad Social. Son todos los sectores de la actividad económica los damnificados por el elevado precio del barril. Los países desarrollados están poniendo presión a los productores para que incrementen la producción y baje así su precio. Arabia Saudí ha prometido hacerlo a partir de julio.
El sector del transporte por carretera está sobredimensionado. Como hace años la flota pesquera, se tiene que orquestar un plan de reconversión del sector camionero con jubilaciones. Lo que no se puede hacer es impedir que alguien se lance como autónomo: esa decisión forma parte de su libre elección. Si la rentabilidad de la contrata ha disminuido drásticamente, no es al gobierno a quien hay que pedir soluciones. El acuerdo ha de celebrarse entre los autónomos y quienes les contratan a precios cada vez más bajos. No pueden repercutir el aumento de los costos de su trabajo sobre las grandes empresas porque otros autónomos se ofrecerán, por menos dinero, a realizar el trabajo. El gobierno tiene muy poco margen de actuación en este pleito. Desde luego, lo que no puede autorizar es el bloqueo de la capital con miles de camiones ni los incendios de camiones o la coacción a quien no quiere aceptar el paro. Ha habido un muerto y un quemado grave. La huelga a pié y con pancartas pero no con esos mastodontes que impiden el trabajo de los demás. Los excesos han convertido la simpatía inicial de la población, en auténtico cabreo pero algunos de ellos siguen considerando que la huelga es necesaria y que el Estado debe ayudarles a salir del agujero en el que voluntariamente se metieron. Lo hacen sin atender a razones pero … ¡con dos camiones!





¡Perfecto Meneses!.
No se pueden eludir responsabilidades propias e intentar, cosa habitual, cargarlas a los demás.
Los empresarios, pequeños, medianos o grandes, del transporte son los rsponsables de sus negocios, a veces les va bien y a veces mal, como a todos.
De todo esto el que seguro no pilla nada es el asalariado del transporte, el único que, en mi opinión y en un determinado caso, tendría derecho al ejercicio de la huelga contra su empresario, dejando el camión en su estacionamiento como presión para conseguir sus reivindicaciones; pero tampoco colapsando vias y trasladando su problema con su empleador, salvo el lógico por su paro, al resto de la sociedad.
Comentario por salva — 17 Junio 2008 @ 15:06
A mí me parece que el transporte está demasiado barato y pienso que si sube la gasolina también tienen que subir los precios de transporte .Los consumidores tienen que pagar por los productos que consumen todos los gastos que estos productos ocasionan incluido la energía y el trabajo .
Hace unas 2 semanas estuve de vacaciones en España y un kilo de sandía constaba entre los 0,65 € y 1,25 € . Ahora de vuelta a Alemania puedo comprar las sandías producidas en España por el mismo el precio de 0;65€. ¿Dónde está el precio del transporte? ¿ Es que a los camioneros le han regalado la gasolina, el camión y trabajan de valde ¿ Así ocurre lo mismo con las lechugas, las cebollas y los pimientos. Si se prefiere comer productos no regionales hay que pagar las consecuencias y pagar la energía que ese producto produce. Yo prefiero comer productos regionales y del tiempo. No necesito uvas de Sudáfrica en primavera ni fresas para las navidades!
La verdad es que cuando se viaja en la autopista por lo menos aquí en Alemanía es espantoso de ver el montón de camiones que hay. La autopista parece un almacén ambulante.
Un saludo
Bolera
Comentario por Bolera — 17 Junio 2008 @ 22:37
Es más que cuestionable una de sus posturas. Cuando hay una huelga del sector, los piquetes han de “solicitar” a los pocos que quedan trabajando que lo hagan.
No quiero vivir en un país como EEUU, donde hacer una huelga efectiva es casi imposible, debido a estas chorradas.
Comentario por Reven — 18 Junio 2008 @ 5:47
Yo nunca apoyé la huelga, porque sus reivindaciones son imposibles de cumplir y la mayoría del sector, está formado por pequeñosburgueses que piden lujos.
Comentario por andresrguez — 19 Junio 2008 @ 23:47