26 Junio 2008

Robert Mugabe, un shona

Archivado en: Derechos Humanos, Economía, Historia, Periodismo, Revoluciones, Terrorismo — Enrique Meneses @ 20:35

mugabe-240.jpg En la antigua Rhodesia del Sur, no hay petróleo, ni diamantes, ni hubo apartheid. Existen los shonas y los matabele, dos tribus que se odian o desprecian. Mugabe pertenece a los shonas, los “running dogs” (perros huidizos) como los designaban los matabeles, tribu hermana de los temibles guerreros zulús. Voy a guardar los nombres actuales para los países africanos que conocí en 1956 y 1974. Zambia era Rhodesia del Norte y, cruzando el rio Zambeze, se entraba en Zimbabwe, la Rhodesia del Sur. Te fumigaban entonces los vehículos en un hangar para evitar la entrada de la mosca tsé-tsé, la que transmite la enfermedad del  sueño. Me hacía mucha gracia que, en medio de una planicie llana, hubiese que pasar por dentro de este hangar, subir las ventanillas y dejarte rociar de un producto químico. Me explicaron que la mosca  se suele adherir al interior de los guardabarros. Viaja gratis en los coches aprovechando su calor.

La carretera desde la frontera de Zambia, estaba construida con dos franjas de asfalto longitudinales para ahorrar dinero o hacer el doble de kilómetros con el mismo presupuesto. Muy ingenioso. Molesto para el conductor que conducía con dos ruedas encima de uno de los “strips” y las del lado opuesto, en otro. El resto de la anchura de la pista era barro en la estación de las lluvias. Pero, tenía su lado bueno: cuando en Gran Bretaña se pide el último trago al barman, se dice:”One for the road”, (uno para la carretera). Los rhodesianos de entonces decían:”Two for the strips” (dos por las franjas de asfalto).

El país no practicaba el apartheid. como en la vecina Sudafrica que decía practicar “el desarrollo por separado”. Muchos líderes africanos estudiaron en universidades para Negros de África del Sur. Las relaciones sexuales interraciales, estaban prohibidas, más allá del paso fronterizo de Beit Bridge. Por eso, los fines de semana, muchos sudafricanos iban a pasarlos en Rhodesia del Sur y llegaban separados, blancos y negros, para meterse mezclados en camas de hoteles rhodesianos. Mucho del mestizaje de Africa del Sur se engendró en hoteles americanos de Zimbabue donde se aplicaban las leyes de su país que sostenían la “no discriminación racial”.

Las granjas de aquella Rhodesia del Sur practicaban una agricultura de última tecnología. El asbestos (amianto) del que eran primeros productores mundiales, fue entonces el boom del comercio internacional del país. El segundo era el tabaco rubio de la industria británica del cigarrillo, los “Navy Cuts”. Procedía de aquella Rhodesia de Parlamento empelucado a la inglesa, de cricket y de aburridas tardes de té en el Country Club con señoras empameladas. Los Compañeros de Cécil Road, con sus casacas rojas y pantalones azúl marino, cabello níveo y el pecho lleno de medallas, paseaban por el club orgullosos de haber construido aquel país bajo las órdenes del aventurero Cecil Rhodes. Había buenos ferrocarriles, manejados por muchachos blancos de no más de 18 años que residían fuera de la granja paterna en el Youth Hostal de Salisbury, entonces capital de Rhodesia del Sur, cambiado más tarde el nombre por “Harare”. Cuando entrevisté al Obispo Muzarewa  en la capital, tuve que ir a Harare, un barrio negro batante deprimido, como nuestro Vallecas de los años cuarenta. Dar su nombre a la capitalidad entera, fue una revancha de los negros contra la Rhodesia británica.

En Bulawayo había un español, en los años 60, que ofrecía paellas en su restaurante. hay que deir que por aquellos años el número de españoles que recorrían  África era ridículo. Al segundo viaje, como enviado de “Los Reporteros” (TVE1), todavía se llamaba Rhodesia pero los blancos habían dado un golpe de Estado ante la obligación de compartir el país con los rebeldes del ZANU. Sobrevolé en helicóptero la frontera con Mozambique y, allí se observaban los poblados donde se apiñaban los rebeldes negros de Rhodesia. Estuve en los Keepers establecidos por Ian Smith, un heroe de la Royal Air Force británica, que perdió un ojo durante la Segunda Guerra Mundial, y que había sido elegido presidente de la República de Rhodesia. Eran concentraciones de civiles indígenas protegidos dentro de un espacio circular rodeado  por un muro de adobe con espinos. Algo que inventó en Cuba el general español Valeriano Weyler, “los reconcentrados”, para privar a los rebeldes de apoyo popular y víveres.

Contra la democracia de los blancos, ganaron los del Zanu y empezaron las persecuciones de europeos primero y a su trabajadores después. Mugabe era el héroe de la independencia de los negros pero los blancos, aunque nacidos allí, vieron sus derechos anulados. Se tomaron de asalto las propiedades agrícolas, auténticos emporios y dieron muerte a todo lo que intentaba oponerse a ellos. Aquello recordaba los ataques de kikuyos  (los Mau Mau) de Jomo Keniatta en Kenia cuando se empezaba la independencia, uhuru,  de Gran Bretaña, por el terror.  Los granjeros empezaron a huir del país y Mugabe y sus colegas empezaron a crear un auténtico ambiente xenófobo, no solo contra los extranjeros sino entre matabeles y shonas. Las últimas elecciones, con un país desangrado por años de corrupción y mal gobierno de Zimbabue, dieron la victoria al matabele Morgan Tsvangirai. Por no aceptar el resultado, Robert Mugabe ha ordenado una repetición de las elecciones y así poderse perpetuar antes de que le pidan explicaciones por su impresionante enriquecimiento, suyo y de sus seguidores que, al no aceptar los resultados empezaron a exterminar a sus adversarios. Morgan Tsvangirai se ha refugiado en la Embajada Holandesa y ha pedido a sus seguidores que  dejen de competir mientras solicita que no se reconozcan los resultados de este viernes 27 de junio de 2008, que ganará Mugabe sin oposición.

Las ayudas regionales están divididas. La ONU no reconocerá el resultado del escrutinio. Pero nadie hace nada. El Congreso Nacional Africano, que gobierna Africa del Sur, ha rechazado cualquier intervención diplomática, expone el International Herald Tribune,  mientras Tsvangirai hace un llamamiento en The Guardian, pidiendo ayuda a las Naciones Unidas: “Necesitamos una fuerza de interposición para proteger el pueblo, no deseamos un conflicto armado pero hay que sostener  la indignación de los dirigentes internacionales con la amenaza de la fuerza”. Un país arruinado  espera sanciones que empeorarán todavía más la situación. Hasta que caiga el tirano.

6 comentarios »

  1. Tu historia solo es una historia de parte (de parte blanca).
    ¿Donde estaban los negros cuando tu pasaste por allí?. En tu relato no aparece ninguno. (O tal vez algún lacayo con librea en un anterior artículo).
    Los negros solo aparecen después de la independencia, eso sí, como los malvados de la película.
    Se que pocos pueden hablar de ese país con unos conocimientos, adquiridos sobre el terreno, como tu, pero, según mi opinión, le falta credibilidad por contar la historia solo desde el lado de los blancos, adornados con la aureola de “aventureros” y “emprendedores” que sacan de la “nada” un país próspero. A los negros les adjudicas el papel de destructores de ese país (bueno, por adelantarme a tu posible réplica, le adjudicas el papel a Mugabe y su entorno). No obstante, ese papel se lo adjudicas ya desde el principio de su andadura en el poder. Y tampoco destacas nada positivo del resto de la negritud zimbabwesa.
    No hay ni el más mínimo pensamiento en mi crítica que apunte hacia racismo, por supuesto. Sería una blasfemia por mi parte que no tendría perdón. Solo critico un cierto desenfoque que le resta credibilidad.
    Un abrazo con el aprecio y la admiración que te tengo.

    Comentario por salva — 27 Junio 2008 @ 15:08

  2. Su prosa y relato son inmejorables.
    Gracias por compartirlo con nosotros

    Comentario por Mario Duran — 27 Junio 2008 @ 15:42

  3. Salva,

    No he estado contando una milonga sino lo que he vivido las dos veces que estuve en Zimbabwe. He descrito lo que vi en 1956, una Rhodesia del Sur colonial, con sus casacas rojas, su Country Club, su transferencia de vida británica al corazón de África. No estaba exaltándola sino haciendo una descripción de un punto de partida. Los negros que vi no tenían 100.000% de inflación. Nadie les maltrataba. Entrevisté al Obispo Muzarewa que durante la etapa de Ian Smith,lideraba la oposición en el Parlamento donde había negros con pelucas blancas opinando libremente. En mi segundo viaje (con “Los Reporteros” de TVE, en 1974), durante 15 días me hinché de hablar con negros. Taxistas, camareros del Hotel, las mujeres que me hacían la cama de mi habitación. Lo que más temían los shona era la llegada al poder de los mataabele el día que los ingleses perdiesen el poder. Supongo que no querrás que exalte a Robert Mugabe, ni que le justifique. No sé que esperabas de mi en el post ¿una historia de contrastes? La riqueza de Rhodesia se hizo con el esfuerzo de ambas razas, unos, más preparados y otros, menos. Pero los negros no mendigaban ni se les asesinaba como hacen los pandilleros de Mugabe. Del Obispo negro Muzarewa, nunca más se supo. ¿Recuerdas la película de “Viva Zapata” donde se suceden los “libertadores” del pueblo mexicano para cometer los mismos atropellos que su predecesor. Esa es la historia de algunos que empiezan como libertadores para terminar siendo dictadores despiadados.¿Qué me cuentas de la elección que se repite hoy viernes con Mugabe como único contendiente y su rival refugiado en la embajada holandesa?

    Comentario por Enrique Meneses — 27 Junio 2008 @ 16:57

  4. Hola Enrique,
    Yo llegué a Zimbabwe en julio del 1982 y en aquel momento existían grandes conflictos entre los shonas y los matabeles .Así me acuerdo al viajar por la region de los matabeles en los autobuses donde naturalmente sólo viajaban negros cuantas veces tuvismos que bajarnos todos los pasajeros de los autobuses para ser registrados por los soldados Shonas.Yo siendo la única blanca en los autobuses no tenía problemas aunque me desconsejaban de viajar en esos medios de transporte.Lo seguí practicando los casi 4 años que viví allí por solidaridad con los negros. También me quedé muchas veces en el Youth Hostal de Harare y allí al contrario el único negro que había por esos tiempos era el jardinero. Los padres del Youth Hostal era un marimonio inglés muy mayor ya y aun practicaban lo que tu llamas “el desarrollo por separado”. Así porque yo invitaba a personas negras que conocía a venir a recogerme al Youth Hostal este matrimonio me dieron a comprender que no les gustaba que yo me quedase más allí (por tener relaciones con personas negras). Yo a eso le llamo racismo!
    En mis tiempos por allí seguían fuminando para liquidar a los mosquitos que transmiten malaria y fuminaban tanto que cuando tuve a mi hija y mandé a analizar mi leche salieron valores muy elevados de DDT y tuve que dejar de lactar a mi hija para no envenenarla.
    ¡ Lo que actualmente ocurre en Zimbabwe es una verguenza!
    Un saludo

    Comentario por Bolera — 27 Junio 2008 @ 23:36

  5. Importante testimonioel tuyo, Bolera. ¡Qué país tan bello! Y su población huyendo a Africa del Sur en la actualidad. Ahora no podrá decirse que los blancos son responsables de la actual situación.

    Comentario por Enrique Meneses — 27 Junio 2008 @ 23:46

  6. Es verdad que hoy los blancos no tienen nada que ver con la crueldad y las calamidades que están ocurriendo en ese país. Yo estuve 5 semanas antes de instalarme por Murewa viajando y haciendo autostop sola. No pasé miedo y me fue bien, yo por entonces pensaba que los habitantes de Zimbabwe eran muy facifistas, claro que el hambre trae mucha agresividad “ a hungry man is a angry man”. He oído reportajes sobre agricultores blancos que han sufrido mucho al ver caer la economia de ese país de esa manera y que hasta el último minuto han intentado seguir produciendo en sus campos viviendo en tiendas de campana porque algunos militantes Zanu le habían echado de sus granjas.
    con mucho cariño
    Bolera
    !Desde Alemania espero que mañana gane España!

    Comentario por Bolera — 28 Junio 2008 @ 21:21

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