Irlanda … ¡Coge el dinero y corre!
Hace tiempo que se debía haber aceptado una Constitución de Europa donde las mayorías no anulasen a las minorías, donde el grande no aplaste al pequeño. El referendum no es el camino para consultar a los ciudadanos de Europa porque el alegato del NO irlandés según el cual los representantes de la Comisión no son electos sino consensuados entre las diversas fuerzas que se dan en nuestro continente. Los representantes que se sientan en el Parlamento de Estrasburgo son legítimamente elegidos en sus respectivos países. El Tratado de Lisboa incrementa los poderes del Parlamento y disminuye los de la Comisión.
La primera regla del Club EU es la solidaridad y fusión de intereses. No es el barrer cada cual para su casa. El egoísmo es un impedimento para la construcción de Europa. Si hay un país que ha sabido aprovechar los dineros de los demás países, es Irlanda. Han sabido sacarle el máximo rendimiento porque la lengua inglesa y la fuerte comunidad de origen irlandés que hay en Estados Unidos, ha abierto las puertas a la dislocación de empresas desde América a Irlanda.
Desde su ingreso en la UE en 1973, Irlanda ha recibido 55 millones de euros para 4, 5 millones de habitantes. España, con diez veces más población ha recibido aproximadamente el doble que Irlanda. Pero eso no es todo porque los irlandeses han recibido inversiones extranjeras por valor de 57.200 millones de euros entre 1997 y 2006. La baja imposición de sociedades, 12,5% en Irlanda contra los 24,5% de media de los 27 socios de la UE. Esto ha atraído multinacionales como Pfizer, Roche, Sanefi Avertis, Uniliver, Alcatel, AOL, Adobe, entre otras. Las farmacéuticas y las tecnologías de la información, suponen el 75% de las exportaciones de Irlanda.
Rupert (Citizen) Murdoch, el magnate de la prensa, enemigo de la Unión Europea, ha puesto toda la carne en el asador para convencer a los irlandeses que digan NO al Tratado de Lisboa. Sus diarios neoconservadores, como el Irish Sun (107.000 ejemplares), versión local del tabloide londinense The Sun, the Sunday Times (104.000), Irish News of the World (156.000) han hecho una violenta campaña por el NO. Se comprende la posibilidad de que la UE armonice su fiscalidad y que a “Citizen Murdoch” no le haga ninguna gracia. Finalmente, con 51% de participación, el 53,4% de los votantes ha dicho NO frente a un 46,6% que ha dado su confianza al Tratado de Lisboa que era el “Plan B” de la Constitución rechazada por Francia y Holanda en su día. El nuevo documento es como un 96% del contenido de la difunta Carta Magna de Europa. Esta vez 100.000 votos han decidido el futuro de 500 millones Irlanda era el único país que iba a realizar un referendum en esta ocasión. Los otros 26 países votan en sus respectivos parlamentos.
El Presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, ha dicho que solo hay dos posibilidades de corregir el NO irlandés. Que el primer ministro Brian Cowen incremente el esfuerzo educador sobre el Tratado de Lisboa y convoque nuevo Referendum dentro de unos meses, como hizo en su día Dinamarca, o que se prorrogue el Tratado de Niza hasta que cambien las circunstancias. Además de la subida del impuesto de sociedades, los irlandeses defienden mucho su pacifismo y no quieren perder peso ante Bruselas. El Tratado reduce el número de temas que necesitan la unanimidad y conforma el voto sobre el número de países y el de habitantes para aprobar o desechar una directiva. Si yo tuviese poderes para ello, diría a los que no ratifican el Tratado:”Señores, sigan su camino pero fuera de la UE”. Es demasiado barato, paralizar la Unión Europea.

El estatus de Guantánamo, considerado Base Naval pero no territorio soberano de EE.UU. ha permitido mantener en un limbo jurídico a más de 600 sospechosos a los que se les negaba la jurisdicción civil y, en consecuencias, con derecho al habeas corpus. Solo eran juzgados por Tribunales Militares que aceptaban la confesión bajo tortura y después de negarles la condición de soldados aunque george W.Bush “declaró la guerra” a Al Qaeda.Solo se les denominaba “combatientes enemigos”. El juez Anthony Kennedy –tras una votación cerrada de 5 a 4 en el Tribunal Supremo– ha
Hicieron falta 31 años de lucha para que en 1917 se adoptasen las 48 horas semanales de trabajo. Se han ido reduciendo desde entonces con la semana de 5 días y el fin de semana o week-end inglés. En realidad serían 9,6 horas diarias pero pocos las cumplen ya. ¿Qué significa esta decisión de Bruselas de aceptar las 60 horas semanales y 65 en el caso de los médicos?
Ver un equipo conjuntado, con gente de todas las tierras de España, trabajar unidos en un partido maravilloso, de relojería suiza, devuelve la confianza en este país. Pujol, Iker, Cesc, Villa, Torres, funcionaron como una orquesta bien afinada. Un 4-1 a Rusia no lo vaticinaban muchos.
Los ingleses están muy “preocupados” por la situación económica de España, Francia también. Nos dedican grandes espacios para describir el huracán que se nos viene encima. El Financial Times saca a relucir la “Armada de Plata” que traía el preciado metal de las Américas, y como se lo llevaban hacia Mittel Europa los banqueros de Carlos V. En realidad, les cabrea que el primer banco que
La familia Kennedy no aceptaba apoyos de fuerzas tradicionales, las Unions y los Lobbies. El viejo Joseph había acumulado millones de dólares traficando con alcohol desde Canadá y desafiando la Ley Seca entonces en vigor. Como buen irlandés, al alcohol no se le avasalla y el catolicismo te perdona por desobedecer una ley injusta aunque no te perdonaría el uso del preservativo.
Hace 50 años, un trabajador se presentaba a una nueva empresa diciendo en su curriculum: “20 años con la empresa Tururú”. Y esa extensa permanencia en un mismo sitio era la llave que le brindaba el nuevo trabajo. La fidelidad se apreciaba. Hoy, con los mismos credenciales, el Jefe de Personal, considera que estás maleado, no eres fácil de convencer de que hay nuevas formas de trabajo. E
Una foto como esta, en la sección de Negocios de El País, me parece la mejor manera de que las cosas nos vayan mal. Por un lado estamos montándonos a tope frente al Europeo de Fútbol. Nos preocupa pasar de los cuartos pero tenemos la capacidad de sugestionarnos de que “¡Podemos!” Increible el esfuerzo físico y económico para que el fútbol español triunfe en un torneo que se nos ha negado en otras ocasiones. En las cadenas de televisión desfilan todos los famosos y famosillos deseando lo mejor para nuestra selección. Se añade que si todos juntos lo deseamos fervientemente, lo lograremos. Nadie piensa en milagrismo sino en fuerza de voluntad colectiva.
En la misma semana nacimos el crash de 1929 y yo

