El encuentro del 2 de julio en el Congreso, entre el Presidente del Gobierno y los diversos grupos parlamentarios, se han venido a escuchar los mismos argumentos de siempre cuando hay muchos más si se detiene uno a reflexionar sobre la situación. Despejemos algunos puntos antes de entrar en el meollo de la cuestión: La subida del petróleo, del euríbor y de los alimentos son tres factores de origen internacional que han trastocado todas las previsiones, no solo de España sino de los demás países desarrollados. La burbuja de la construcción ha reventado. Las consecuencias son dos: Paro en el sector inmobiliario, incremento brutal del costo de la vida y de las hipotecas. Unos consecuencia de otros. Es más caro financiar la compra de una vivienda y más aún si se está en el paro.
Sectores más afectados: Los cerca de 4 millones más de habitantes que tiene España gracias a la inmigración estaban empleados en cuatro sectores principalmente. La mayoría de hombres, en la construcción e industrias afines. En la agricultura, poco paro y mano de obra de hombres y mujeres. Servicio doméstico y asistencial a mayores, poco paro y casi todo femenino. Hostelería, restauración, pequeño comercio, algo de paro para ambos sexos, mitigado ahora con la temporada turística y la exposición internacional de Zaragoza que tiene previstos 7 millones de visitantes.
Siempre he dicho que no es posible tragarse de golpe un salchichón de un metro de longitud pero que se puede acabar con él en rodajas. Ya vemos que cuando se habla de la última cifra de paro, la queremos comparar con las que había bajo el gobierno de Aznar. No es correcto. Con Aznar había una masa laboral de 16,81 millones (2003) frente a 19,37 millones en 2007. Es decir, 2,36 millones ocupados más. Esto significa que Aznar tuvo el último día de 2003, 12,97% de paro. ZP, a finales de 2007, con 19.37 millones de afiliados a la S.S., ha tenido 11% de paro. Si tomamos, el primer trimestre de este año 2008, el porcentaje de paro es del 12,34%. España cuenta ahora con algo más de 46 millones de habitantes gracias a la inmigración que, entre otras cosas ha incrementado la tasa de nacimientos. Tenemos 5,22 millones (11,3%) de extranjeros.
El paro es la mayor preocupación de los españoles y de los foráneos. En rodajas de salchichón: hay un número elevado de jubilados que no trabajan y reciben sus pensiones de sus respectivos países. Británicos, Alemanes y Escandinavos constituyen una fracción importante de este grupo. No tiene más problema que el aumento de los precios. Fuera de los 27 comunitarios (2.095.953%) que suponen el 40,2% de la masa laboral extranjera, tenemos tres grupos: Marroquíes (644.688) que pueden regresar a su país cobrando el paro de la S.S. y con permiso para regresar cuando cambien las circunstancias; comunitarios del Este, misma alternativa que los marroquíes; Latinoamericanos, los más problemáticos. Representan 1.541.658 inmigrantes (29,5%) algunos de los cuales deberán ser ayudados para regresar a su país aunque, lo más probable es que, si los demás inmigrantes que hemos mencionado se marchan, sean necesarios en España, por el idioma y las funciones que suelen desempeñar en sanidad y dependencia de menores y tercera edad. La aparatosa cifra de desempleo representa un problema menos si se desmenuza. Estamos de acuerdo que hay una crísis y parece ridículo que en este país se regodée la gente con el sentido de las palabras cuando todo el mundo sabe lo que queremos decir. ¿Si ZP la pronuncia, quedan resueltos los problemas? ¿No es obligación suya animar a la gente? (más…)