El híbrido político
Del frote entre el estatalismo soviético y el capitalismo de Wall Street, ha surgido una Nueva Izquierda -nada que ver con la oferta primigenia de Tony Blair- y la Nueva Derecha que parece estar ahora en manos del Partido Conservador de David Cameron. ¿Esto qué significa? En principio que lo bueno de unos y otros ha quedado fagocitado por el otro. Nadie duda en la Unión Europea que un partido de derechas vaya a suprimir la Seguridad Social o la Educación Pública. Pueden moverlas ligeramente hacia su lado sin desvirtuarla totalmente. Lo mismo sucede en el socialismo o la social-democrácia, como prefieren llamarla algunos para situarla en la Nueva Izquierda. Nadie piensa que el Estado debe dedicarse a controlar la actividad económica o las costumbres de la sociedad.
Esperanza Aguirre, no ha admitido ninguna de las solicitudes de personas dependientes de la Comunidad de Madrid , unos 12.000 según la prensa. Dice que el gobierno español no le da los fondos necesarios pero todos sabemos de las subvenciones a organizaciones privadas que abren colegios concertados, fundamentalistas, como son los de “los kikos”. Crea hospitales con dinero público pero con servicios sustraídos de los públicos. Nos lleva a una medicina elitista como la de Estados Unidos, donde la mitad de sus ciudadanos no tienen cobertura médica. Si tenemos una operación costosa en alguno de estos nuevos hospitales, se le encasqueta el paciente a la privada que no puede rechazar a nadie. La educación superior en EE.UU. es muy costosa pero hay abundancia de becas. Ya conté lo de los estudiantes sin medios (especialmente negros) que vienen a estudiar medicina a Cuba o a España y se les convalidan los estudios al final de su carrera para que ejerzan en EE.UU. En este país, algunos hospitales que no quieren enfrentarse a tratamiento largo, deportan a los inmigrantes sin papeles. Luis Alberto Jiménez despertó de un coma em Florida y lo enviaron, por cuenta del hospital, a Guatemala. El costo de su tratamiento ascendía a unmillón y medio de dólares. La medicina privada no quiere saber nada de ellos. Ni siquiera si Guatemala tiene los medios de tratar las lesiones producidas por un estadounidense borracho.
Estamos en una crisis. La oposición del PP exigía, reclamaba, que se reconociese que estábamos en una crisis como si el pronunciar la palabra resolvieses los problemas que, a nivel internacional, padece todo el mundo occidental. El valor tautológico de la palabra “crisis”, según la derecha, nos iba a salvar de la presente situación. Ellos preconizan que se apriete el cinturón todo el mundo y que se rebajen los impuestos para que se reactive la economía. No se lo apretaron cuando ganaban dinero a espuertas. El PSOE dice que no dejará las crecientes partidas sociales, abandonadas sino que las reforzará. El Barómetro de Deloitte, señala que los empresarios creen que la crisis va para largo, y como es de esperar, la culpa la tiene el gobierno. Recuerdan al italiano que sale a la calle y se encuentra con un chaparrón. Lo primero que exclama indignado es “¡Porco governo!”. Aquí lo decimos tambien pero con menos gracia.
Ni es la izquierda, ni los mileuristas, ni las clases pasivas que han construido sin mesura y con corrupción, en el caso de España. Decir que el gobierno no avisó de la crisis es una falacia: ni ellos ni los economistas más famosos del mundo predijeron, nada hace un año, sobre la tremenda subida de los carburantes y de los alimentos, además de las subidas del euribor. Solo el 13% de las empresas del Ibex admitió al CNMV riesgos que se “materializaron”. Solo cuatro reconocen que algún peligro se hizo realidad. La construcción, en el caso español, daba señales negativas por alcanzar los 2.800.000 pisos vacíos, considerados como aumento de patrimonio. En definitiva, muchos españoles se endeudaron como se deja engañar la víctima del tocomocho. Me valoraron el piso de 220 m2, con 35 años de antigüedad, en 125 millones de pesetas (€751.2 65). Una oferta que tuve por ese precio, la rechacé porque no me gusta jugar con dinero de Monopoly. Pero la gente consideraba los pisos una buena inversión porque existía un paralelismo “contra natura” entre precios de compra y de alquiler. Ningún parámetro de esta industria inmobiliaria era para cuerdos. Se trataba de un tren desenfrenado, de una burbuja lista para estallar.
A eso hay que añadir el desastre que supusieron los préstamos sin garantía de los americanos, las llamadas subprimes o “hipotecas basura”. En España, la banca, más tradicional, requería avales pero un carnet de conducir bastaba a los agentes a comisión de EE.UU. para obtenernos un crédito que luego era revendido a los bancos, desligándose el agente y su “chiringuito” o empresa, de la responsabilidad por lo que le sucedería a sus clientes.
Que se hundan las inmobiliarias en EE.UU. significa que los grandes fondos de pensiones, que circulan a la velocidad de la luz, restringieron sus inversiones en la banca y las grandes empresas, produciendo un estrechamiento del mercado crediticio. No creo que haya españoles responsables de la crisis mundial de los alimentos pero sí que tenemos nuestra propia crisis dentro de la general. De ahí que estemos un punto y décimas por encima de la media europea. Los nuestros son los tradicionales intermediarios de la agricultura hispana (miserable pago en origen y 100% de incremento en el supermercado9. Un 44% de los empresarios está a favor de los apoyos públicos y subvenciones. El 36,1% está en contra. Mientras, los analistas de la Bolsa, anuncian que, en el primer semestre (enero-Junio), el Ibex ha mejorado en un 26,3% su beneficio. Para Luis Cantarell, vice-presidente ejecutivo de Nestlé, “ni los últimos años fueron tan buenos ni los que vienen van a ser tan malos”. Mientras algunos se dedican a propagar el escepticismo -creen que es la fórmula para reactivar la ecconomía- la patronal y los sindicatos, junto con el gobierno, aprueban las medidas de Rodríguez Zapatero y se comprometen a colaborar juntos, todos los agentes sociales, para pasar por la crisis sin demasiado agobio.





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"La oposición del PP exigía, reclamaba, que se reconociese que estábamos en una crisis como si el pronunciar la palabra resolvieses los problemas que, a nivel internacional, padece todo el mundo occidental. El valor tautológico de la palabra …
Trackbacks por meneame.net — 4 Agosto 2008 @ 10:50
Todo el mundo pide al gobierno soluciones, pero todos los gobiernos del mundo están =, con los economistas cambiando las predicciones cada 15 días…
Comment por andresrguez — 4 Agosto 2008 @ 10:54
Gran diferencia entre el sistema educativo de España y el del resto de Europa: los fondos dedicados a los colegios concertados. No hay en ningún país tanta enseñanza concertada, tan poca enseñanza pública.
Comment por dotri — 5 Agosto 2008 @ 15:47
El Gobierno está perdido por más de mil.
Si la economía va bien, es gracias a que el P.P. le dejó la despensa llena, si va mal es por que los socialistas han dilapidado los recursos y son unos pésimos gestores. Si remontan la crisis será consecuencia de una favorable coyuntura internacional y el esfuerzo de los empresarios.
Nuestras queridas Autonomías no son responsables de nada a pesar de tener competencias en la materia, los logros conseguidos por de Valencia y Madrid eran un milagro, ahora que se derrumba el disparatado sistema de la construcción que incubaron sus correligionarios y que ha originado la galopante destrucción de puestos de trabajos como era previsible por otra parte, hacen la política del avestruz, no se responsabilizan de nada y piden ayudas fiscales para los pobres constructores que no ganaron ni un miserable euro en la época de bonanza.
Y es que las pobres Entidades Bancarias no son responsables de la concesión de préstamos sin cortapisa por cantidades astronómicas en disenso con los precios reales.
Tampoco son responsables los especuladores que compraban pisos en algunos casos por medias docenas como los huevos y que contribuían al alza galopante de los mismos.
Y que me dicen del petróleo, hace falta ser inútil para no prever que su precio se iba a duplicar, es verdad por otra parte que falló el servicio de espionaje del gobierno al no advertir el asunto de las subprime.
En fin que en la anterior legislatura, las brillantes cabezas económicas del PP no abrieron la boca, en materia económica, no porque no hubiesen previsto esta crisis, si no porque estaban ocupados con la destrucción moral de España, de sus oponentes recuerden: “España se rompe”.
“Porco governo” dice Meneses en expresión de los italianos. Permítame don Enrique decirlo con más gracia en una jota Navarra. “Si bebo me llaman borracho, si no bebo miserable”.
Comment por Zaquirrez — 5 Agosto 2008 @ 19:07