6 agosto 2008

EE.UU. y las leyendas urbanas

tiroteo_universidad_ee_uu-240.jpgCualquiera puede enriquecerse en Estados Unidos, empezando de la nada. Véanse los que se iniciaron como repartidores de prensa, la gran mayoría de los jóvenes. La gente no dice que es habitual utilizar a los escolares que hacen ciertos recorridos para llevar las suscripciones de diarios y revistas a los abonados. En 1952, trabajando en Selecciones del Reader´s Digest (Iberian Edition), como Jefe de Circulación, intenté implantar un sistema parecido y me cayó encima el gremio de los quiosqueros españoles, entonces más pobres que hoy pero poderosos por existir escasas redes de distribución. Un millonario que distribuyese prensa en su adolescencia sólo estaría haciéndose dinero de bolsillo, como la mayoría de sus compañeros. No todos han sido millonarios, después de esa experiencia.

Si en EE.UU. la medicina está internacionalmente reconocida como buena, no se debe sólo a la calidad de sus profesionales sino a los investigadores que “compra” en cualquier lugar del mundo y a los medios que pone en sus manos. He tenido bastante contacto con los profesionales del Mount Sinai de Nueva York (MSNY) con motivo de la metástasis que padeció mi mujer Bárbara en 1973 y que terminó en su muerte en 1977. Los médicos que la intervinieron en España fueron Bartolocci en el saco lagrimal (2 únicos casos conocidos en nuestro país y 6 en EE.UU.) con excelente resultado que dejó admirado al Dr Ferry el oftalmólogo de MSNY hasta el punto de pedirme un trozo del tumor para investigación en EE.UU. No fue posible porque, entre sonrisas, los investigadores españoles confesaron haberse repartido rodajas del tumor por todo el país. Como los americanos, para investigar.

Otro gran cirujano español, el laringólogo Rafael García Tapia, hijo de otro famoso médico, operó en mi mujer una cadena linfática del lado izquierdo del cuello. Nueva reunión de médicos del MSNY para admirar la casi invisible cicatriz. El doctor John Bolan, uno de los inventores de la bomba de cobalto que atendía a mi mujer, declaró que en Estados Unidos, la intervención hubiese supuesto la extirpación de parte del cuello con su paquete muscular y, como consecuencia, la cabeza no se hubiese podido sostener erecta sobre los hombros. Me extrañó la información y me explicaron que los seguros que amparan la mala práctica médica son elevadísimos y no se arriesgan a que se reproduzca el cáncer en la zona operada. Como se dice en nuestro país, “cortan por lo sano”.

Muchos son los que comparan las inversiones en sanidad de EE.UU. con las de España u otros países de la Unión Europea. No se puede hacer esa comparación porque en América no existe la cobertura universal como en la UE-15. Allí gastan 16% del PIB mientras que nosotros dedicamos el 5,8% del nuestro. Con semejante gasto, en EE.UU. tienen 47% de su población sin ninguna cobertura sanitaria. El doctor David Himmelstein, profesor de Health Policy de la Universidad de Harvard, dice que más de 100.000 personas mueren al año en EE.UU. por no poder tener acceso a los servicios sanitarios. Y eso que existe Medicaid que, en colaboración con los diversos Estados, atiende a menos del 20% de la población más pobre de los EE.UU. No es de extrañar que este país bata el record de insatisfacción por su sanidad (69%) de toda la OCDE.

El 28% del gasto total sanitario americano, se va en Administración del sistema. Las compañías de seguros son privadas y en las elecciones primarias que hemos vivido, financiaron a Hilllary Clinton con $525.188, a Barrack Obama con 414.863 $ y para John McCain 274.729 $. Se comprende que el tema de la Sanidad en EE.UU. solo haya sido tocado, levemente, durante la campaña electoral, más como retoques de lo que es actualmente que como deseo de universalizarla. Sin embargo, la imposibilidad de pagar las facturas médicas es la primera causa de bancarrota de las familias estadounidenses, según Vicenç Navarro, catedrático de Políticas Públicas en la Pompeu Fabra de Barcelona y en la John Hopkins University de EE.UU.

He mencionado, en un post anterior, que la educación en los EE.UU. tiene un costo tan elevado que requiere padres millonarios o becas. Estas se dan, con frecuencia, a deportistas para que publiciten sus centros de enseñanza mediante los resultados en las canchas de baloncesto o en los campos de fúbol americano. Lo de menos es que asistan a clase. Los prestamos que ofrece la banca y las compañías privadas de seguros, son draconianos y no pocos estudiantes acuden a países europeos o, incluso a Cuba, para estudiar gratuitamente. La legislación americana permite que se examinen en sus embajadas, al final de carrera, y se les convalidan los estudios casi en el acto. El hijo de una amiga iraní, estudió medicina en la Complutense y, tras su luz verde para trabajar en Estados Unidos, dirigió un hospital tejano, a los dos años de haber obtenido su convalidación.

Estados Unidos tienen muchas cosas buenas pero hay que separarlas de las que “nosotros consideramos buenas”. Ni la Sanidad o la Educación gratuitas son concebibles, como las he descrito, para un ciudadano de la Unión Europea. Sin embargo, muchos consideramos que estudiar en una prestigiosa universidad de aquel país es el no va más de la calidad de enseñanza. Dudo que en Europa, la revista alemana GEO hubiese invertido millones de euros para fortalecer la enseñanza de la geografía en los colegios alemanes. El National Geographic Magazine ha tenido que hacerlo, ante la incultura rampante que, en esta asignatura, tiene la mayoría de los estadounidenses.

11 comentarios »

  1. Muy interesante su artículo Meneses, y es que no todo el monte es orégano.
    Si seguimos las costumbres de EE.UU. que en muchas ocasiones se han instalado España es para echarse a temblar.
    Y es que aquí los “liberales” (Hay que ver como se ha prostituido su auténtico significado en este País),ya han empezado a dar bocados a la Sanidad, con gran regocijo de los madrileños que votan a la Sra. Aguirre masivamente, probablemente confundiéndola con Maria Skłodowska-Curie.

    Comentario by Zaquirrez — 6 agosto 2008 @ 20:17

  2. He realizado dos viajes a EEUU, siempre como turista, y algunos otros como transfer en viaje a centroamerica. Sin embargo pude sacar conclusiones de ambos viajes, por mi obsesión de intentar relacionarme y meterme en el mundillo de los más pobres. Cosa que me costo más de un disgusto, al intentar de introducirme en barrios como el Bronx al norte de NY. Desde entonces mi mujer se niega a viajar más conmigo. Cosas de las mujeres.

    Evidentemente el pobre gringo-yankis, es mucho más pobre que cualquier ciudadano europeo en lo que se refiere a derechos sociales. Ya manifesté en un anterior comentario la desproporción que mantiene USA en los rankig e índices a nivel mundial en servicios sanitarios y educación. El país más poderoso de la tierra, es al mismo tiempo uno de los países del pelotón que tiene más analfabetos en proporción a su renta per capita. No digamos ya,a niveles de cultura general,donde según una encuesta -estudios que leí hace un par de años, los niños que terminaban el grado,lo que aquí sería el bachiller, desconocían lo más esencial en materia de geografía e historia universal. No me extrañó por aquel entonces, que el hermano de Bush, gobernador de Florida ( creo no estoy muy seguro) se refiriera en un acto publico creo que con Aznar como la Republica de España.

    Los espíritus y delirios de grandeza que rodea a los yankis, es consustancial a la educación que durante su historia han recibido. No es de extrañar por tanto, que las diferencias entre ricos y pobres sean abismales, a pesar de una equilibrada clase media que las pasa canutas, con los servicios públicos en sanidad, educación y otras prestaciones del estado. Sin duda USA tiene cosas maravillosas, pero sigue latiendo aún en la cultura general de los ciudadanos, esos perjuicios y prejuicios, en las formas de concebir, analizar y enjuiciar a ricos de los pobres. Los europeos, somos más civilizados
    y avanzados, en aspecto sociales que la visión que tienen los yankis-gringos. Sin duda.

    Comentario by Libertché — 7 agosto 2008 @ 1:36

  3. Excelente plagio de aquí

    http://www.elpais.com/articulo/opinion/salud/pago/EE/UU/elpepuopi/20080806elpepiopi_11/Tes

    Comentario by Anónimo — 7 agosto 2008 @ 9:24

  4. Excelente artículo que cita sus fuentes.
    Recomiendo SICKO,película-documental sobre la Sanidad americana de -como no- Michael Moore.

    Comentario by Milenrrama — 7 agosto 2008 @ 11:02

  5. Anónimo. Se ve que conoce poco el funcionamiento de la Información. Los datos que saco de El País pertenecen a la web: http://www.vnavarro.org que a su vez son recopilación del equipo de investigadores de Health Policy. La palabra plagio es incorrecta. ¿Puede decir que Vicenç Navarro ha plagiado los estudios realizados por su departamento de la John Hopkins University ?

    No me extraña que firme usted “anónimo”.

    Comentario by Enrique Meneses — 7 agosto 2008 @ 12:09

  6. Tantos años en la brecha y todavía tener que aguantar comentarios como el de “Anónimo”… ¡¡¡Qué paciencia, Enrique!!!

    Comentario by erwillillo — 7 agosto 2008 @ 20:25

  7. Enrique, yo directamente, no hubiese aprobado un comentario de alguien que ni pone su nombre o un nick que le identifique. Si citas, no es plagio. Es decir la crítica ni tiene fundamente, ni se presenta de manera clara. Sólo buscar intoxicar. Eso no fomenta el debate rico y desde diferentes puntos de vista que es la tónica del blog.

    Comentario by Rosa Jiménez Cano — 8 agosto 2008 @ 0:28

  8. Rosa, si Anónimo se ha expresado con corrección aunque no con precisión tengo que autorizarlo. Me duele mucho eliminar un comentario porque no me sea favorable. Me gustaría que hubiese más polémica, más objeción a lo que digo o mis lectores entre ellos, algunos de los cuales sois de mucho peso y, como tu, con nombre propio.

    Comentario by Enrique Meneses — 8 agosto 2008 @ 0:50

  9. Al final la clave es definir si somos una sociedad o un conjunto de individuos. Espero que se siga apostando por lo primero.

    Por cierto, anónimo. Todos los que escribimos usamos datos de uno u otro sitio para elaborar un post, si no, sería imposible hacerlo; lo correccto es citarlos y creo que se ha hecho. Por otra parte, solo en algunos blogs privilegiados estos datos se complementan con experiencias personales con el suficiente fondo como para ser interesantes y creo que este es uno de ellos.

    Comentario by surco — 8 agosto 2008 @ 0:50

  10. Enrique, sí, está bien discrepar, pero si te acusan de plagio que lo hagan con nombre y apellido o nick conocido. Nobleza obliga y es lo que aporta veracidad y valor tanto a tu blog, como a las críticas y los comentarios.

    Comentario by Rosa Jiménez Cano — 8 agosto 2008 @ 0:51

  11. Muchos ingenieros superiores españoles estudian sólo por el título, con la esperanza de no tener que trabajar. Se trata de obtener puesto en la administración, despachando vales para el gasoil, la leche escolar, trabajo de delineantes (cálculo de estructuras) o cosas así. Cosas que las puede llevar un auxiliar administrativo. Y aún presumen de su gran base teórica, y se ríen de que un ingeniero norteamericano es poco más que un fontanero, un practicón, eso sí, actualizado.

    Comentario by dotri — 8 agosto 2008 @ 14:54

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