China y los Derechos Humanos
El día 9 de septiembre de 1976, me encontraba solo en la sección de Internacional del semanario Cambio 16 cuando llegó el teletipo anunciando la muerte del Gran Timonel, Mao Zedong. Los compañeros, después de la jornada de trabajo, se habían marchado. Bárbara Chaplin, la mujer de Juan Tomás de Salas, propietario de la revista, vino con el teletipo al departamento. Traía un montón de documentación sobre el tema. Había que escribir la necrológica de Mao durante la noche y me tocaba a mi. Serían dos páginas de apretado texto impreso. Conforme estudiaba aquel voluminoso archivo, veía un pueblo con 5.000 años de Historia que había encontrado al líder que necesitaba. Después de “La larga Marcha”, que Mao Zedong lideró junto a Chu en Lai, y luego de haber derrotado el derechista Chiang Kai Chek, este y su ejército apoyados por Occidente, se habían visto obligados a refugiarse en la isla de Formosa, hoy Taiwan. Agotado,de mañana temprana, dejé un mensaje a Ricardo Herren para que se hiciese cargo del título ya que mi cerebro estaba seco. Con humor rioplatense, ante la seriedad de mi trabajo, se le ocurrió nada más que: “Ciao Mao!”
Los chinos, bajo el comunismo, iniciaron una serie de reformas que llamaban la atención. Deshacerse de las moscas era una consigna, fabricaron acero comunal en pequeñas cantidades que permitieron un incipiente desarrollo industrial, y empezaron a copiar a todo el mundo y exportar productos mal acabados pero baratos a Occidente. Controlaron la natalidad obligando a tener un solo hijo por pareja, se estableció el uniforme denominado “Mao” en occidente para eliminar diferencias sociales visibles. Ernesto Ché Guevara consideraba la revolución china más adecuada a las circunstancias de América Latina que la de soviética. Raúl no estaba de acuerdo con él. Ché abandonó Cuba para no crear un cisma. Y tuvo razón. En 32 años, con 1.300 millones de habitantes, la cuarta parte de los habitantes de la Tierra, el comunismo chino ha sabido acabar con las hambrunas y empezar un desarrollo que la va a situar pronto entre las tres economías más importantes del planeta. En tres décadas de austeridad y desarrollo controlado, los chinos han sabido –con más amor por su país que por el Partido Comunista– construir una gran potencia, con ingentes reservas de divisas y exportando masivamente al mundo entero.
La República Popular China tiene pena de muerte y la utiliza como EE.UU., aunque quizá con menos seguridad jurídica para sus delincuentes. Los americanos han demostrado que son capaces de dar la vuelta a las leyes desde “paraisos penales”, que sea Guantánamo, las cárceles torturadoras de países amigos o comprados, o Abu Ghraib y centros penitenciarios a bordo de barcos. Que George W.Bush exija a China el respete de los derechos humanos, despreciando la Convención de Ginebra y el Tribunal Penal de la ONU, suena a sarcasmo por parte de un presidente saliente con la peor imágen de todos los presidentes que tuvieron los EE.UU. No tiene nada que perder en los 5 meses que le quedan en la Casa Blanca y, siendo tejano, la bravuconería está garantizada. Es la reincarnación de John Wayne.
Es evidente que desde la elección de China para los juegos olímpicos de 2008, se sabía cual era el grado de respeto de los Derechos Humanos. No ha sido una sorpresa que actuase la censura en las comunicaciones entre los chinos y visitantes con el exterior. La inversión en imágen del país más grande de la Tierra, era previsible aunque no tan espectacular en organización. El mismo Google ha aceptado discriminar todo lo que llevase las palabras “Amnistía Internacional”, “Reporteros sin Frontera” o Tibet. Una serie de activistas ha decidido provocar a las autoridades comunistas reclamando la libertad de los tibetanos, pero han sido manifestaciones bastante esteriles que hubiesen tenido más eficacia cuando se promocionaban los chinos para llevarse los JJ.OO. Por otro lado, es necesario ver el recorrido de China desde que mataban sus moscas hasta que han prohibido escupir el la calle y meterse los dedos en la nariz. Entre tanto, los ordenadores IBM ya son “Made in China” y el mundo está siendo invadido por inmitaciones de marcas occidentales en todo tipo de productos a bajo precio pero mejorando año tras año.
La mayoría de los chinos prefiere, en primer lugar, mejorar su bienestar y, después, alcanzar las libertades que los activistas occidentales pretenden que vengan antes que educación y alimentos. La apertura de los juegos nos ha mostrado un país super disciplinado con el que hay que tratar sin usar amenazas. Estamos hablando de un país donde nacieron el papel y la tinta, los caracteres móviles de imprenta, la brújula, la pólvora , el timón, las cometas, la pasta alimenticia, el cultivo de la seda y que hoy, invierte en el continente africano más que muchos países que la critican. China no ha surgido del neolítico y que nunca disfrutó de democracia antes de la revolución maoísta.





Completamente de acuerdo.
Comment por surco — 10 Agosto 2008 @ 23:15
Completamente de acuerdo (aunque desconfío del comunismo). Lastima de no haberlo tenido antes de mí El Mundano Olímpico:
http://elmundano.wordpress.com/2008/08/09/el-mundano-olimpico/
De todas formas voy a enlazarlo como Actualización.
Gracias por el artículo.
Comment por Adrian Vogel — 10 Agosto 2008 @ 23:19
En mi opinión, China le ha tomado el pelo al Comité Olímpico, al no cumplir las condiciones que se pusieron para celebrar allí las Olimpiadas. O bien, al Comité Olímpico tampoco le preocupan tanto los derechos humanos, sino que todo quede bonito.
Comment por erwillillo — 11 Agosto 2008 @ 0:16
Lo que sí es verdad es que no se hicieron tantas críticas cuando se celebraron en Los Ángeles.
Comment por erwillillo — 11 Agosto 2008 @ 0:17
A pulso, orden y trabajo se ha ganado China el reconocimiento internacional a pesar de los más de 1300 millones de habitantes. En China no ha existido el llamado “milagro” Yankis-Gringo donde se pisan a los más desfavorecidos, y se premia a los más poderosos. Ya veríamos si con esa enorme población un país con sistema de libre mercado podría soportar organizar y progresar a la inmensidad humana como la de China.
¿ Derechos humanos desde qué, quien y cual perspectiva ? ¿ Los derechos humanos que defendemos en Occidente ? ¿ O por el contrario los derechos humanos de un país anexo de China, donde se rige por el misticismo de un hombre que se hace llamar Dalai Lama, reencarnado en no sé que Dios ?¿En que quedamos, nos regimos por el progreso el conocimiento la libertad y la razón ? ¿ O por el contrario nos dejamos influenciar por la divinidades de un hombre reencarnado en un suspueto Dios ?.
Es obvio, que el sistema socialista marxista maoista, Chino, tiene sus errores, no es perfecto. ¿ A caso en los sistemas Occidentales, no se vulneran y quedan impune muchos derechos humanos ? ¿ O en Occidente somos todos muy buenos, y nadie explota, avasalla, humilla, roba, asesina y pisotea las esencias más humanas y dignas de la condición humana ? ¿ Que pasa, que a China se le exige los derecho humanos, y a los Yankis, no se le puede decir nada ? ¿ O no será que a China no se le puede toser, bloquear, y embargar como a otros países con menos potencial pero con regimenes comunista ?. Jejeje, tiene gracia los medios mediáticos del mundo capitalista occidental cuando no se tienen más argumentos y excusas, se buscan las más mínimas estupideces para imponer valores, que en Occidente se vulneran y quedan impunes cada día.
Comment por Libertché — 11 Agosto 2008 @ 1:52
Una cosa no quita la otra. Tan censurable es permitir que sigan muriendo niños en África cada dia ante la pasividad intenacional como el control de natalidad y abandono de horfanatos en China, sin las mínimas medidas. Cuando se celebraron las Olimpiadas en Los Ángeles yo tenía 9 años y me parecía bien. Hoy lo criticaría al igual que ahora en China. No me entra que un país con pena de muerte se permita el lujo de representar todo lo que significa el deporte. Y si no hubiera intereses económicos…
Aun con todo, eso no significa que China no tenga muchas cosas estupendas y sea ejemplo en otras tantas.
Comment por erwillillo — 11 Agosto 2008 @ 16:17
De acuerdo que suena a sarcasmo la exigencia de Mr.Arbusto,pero que China “quizá utiliza la pena de muerte con menos seguridad jurídica que U.S.A.”,parece una forma light de justificación por comparación,cuando ambas actitudes son atroces.
Comment por Milenrrama — 11 Agosto 2008 @ 22:58
En ref. a lo del control de natalidad en China, John –después de leer esta entrada de Enrique Meneses- comentaba en mi blog (en los comentarios del post que enlacé anteriormente):
“nadie recuerda (o quiere recordar) las castraciones de Indira Ghandi. Y obviamente el tema de la natalidad era un tema vital para ambos países.”
Comment por Adrian Vogel — 12 Agosto 2008 @ 1:18
Estoy de acuerdo con el inicio del último párrafo: nadie creo que se ha parado a preguntar qué quieren los chinos y si ellos quieren vivir como lo hacemos en Occidente.
Pese a esto, sí que quizás el COI debería haberse planteado la concesión de los JJOO a China siendo conocedora de la situación que hay en el país, en materias de derechos humanos. El negocio ha pesado demasiado y el espíritu olímpico queda en entredicho.
Comment por enric — 12 Agosto 2008 @ 21:53
Los chinos no saben que cientos de miles de occidentales y cuatro mil millones de terrícolas viendo por Televisión los JJ.OO. que les transmiten unos millares de periodistas, no solo cambian las opiniones del resto del mundo sino que cambia la población china con ese contacto.
El regimen de Franco se diluyó entre la entrada de turistas y los ex refugiados en el resto de Europa regresando con coche y dinero y hablando con sus familiares.Boicotear es un arma de dos filos. Puede que algunos hayan conseguido estos juegos con la intención de cambiar la imagen y la mentalidad de los nativos.
Comment por Enrique Meneses — 12 Agosto 2008 @ 22:57
Enrique, pasó lo mismo después de los Juegos de Moscú…
Comment por Adrian Vogel — 12 Agosto 2008 @ 23:19