USA: Operación Rescate
El domingo por la noche ya estaban los medios de información deseosos de obtener la opinión de ambos candidatos a la presidencia de los Estados Unidos para sondearles sobre los $700.000 millones (€486.000 millones) propuestos por el gobierno de George W. Bush. La urgencia apremia y se ha pedido la colaboración de ambos partidos para sacar de la amenaza de la depresión a EE.UU. y al resto del mundo. John McCain se quejó de que el proyecto da demasiado poder al Secretario del Tesoro en cuanto Barack Obama advirtió de que todo acuerdo final ha de tener en consideración los contribuyentes y los propietarios de las viviendas tanto como a Wall Street.
McCain no ha dicho que se iba a oponer al plan pero considera que se dan excesivos poderes a Henry M. Poulson, o quien le sustituya en el próximo futuro, para gastarse $1 billón respaldado solo por un acto de fe. El candidato republicano quiere que una comisión de alto nivel supervise los criterios de distribución de la ayuda.
Para Obama, la administración Bush no ha ofrecido un plan sino “un concepto“. Considera que el pueblo americano merece, a cambio de apoyar la decisión, que se acuerde un máximo de juego limpio, de transparencia y de reforma. Para el candidato demócrata, un mercado desregulado, al que se han adherido directivos sin escrúpulos, ha conducido el país a una crisis financiera como no se había visto nunca desde la Gran Depresión de los años 30.
Para Barack Obama no se trata de dar un cheque en blanco al gobierno. No sólo quiere que el contribuyente se sienta protegido sino que, además, recupere parte de su inversión. A nadie le extraña que la operación de salvamento de empresas, que pasan a ser administradas por expertos aceptados por las cámaras, no abra la puerta a directivos poco escrupulosos con el dinero que es de todos. Constantemente deben estar riendiendo cuentas a los representantes del pueblo
americano. Los salarios e indemnizaciones (golden parachutes, paracaídas de oro).como hemos visto en el caso de la bancarrota de Lehman Brothers donde los altos ejecutivos se han repartido $2.500 millones de dólares (€1.736 millones) “por haber hundido una empresa” con 164 años de antigüedad. En esto, los dos candidatos están de acuerdo.
Para Obama, la operación emprendida por George W. Bush no debe limitarse a sacar las castañas del fuego a las grandes empresas de banca tradicional, de negocios o hipotecaria sino hacer que quienes no pueden pagar los plazos de su hipoteca, no tengan que abandonar sus hogares y asistir a la subasta de los mismos. Conociendo la forma de trabajar de las Cámaras, las puntillosas discusiones, enmiendas y correcciones de enmiendas, la legislación pertinente se puede retrasar varias semanas con el consiguiente daño para las personas damnificadas.





La operación rescate –el nombrecito tiene guasa– esconde varias nacionalizaciones, medida tan odiada en EE UU, que sataniza a otros gobiernos cuando recurren a la medida.
Con el agravante de que la Casa Blanca considera demoníaco nacionalizar servicios y bienes naturales, pero estima “patriótico” y económicamete justificable nacionalizar pérdidas y salvar de la quiebra a sociedades que basaron el enriquecimiento de sus accionistas y ejecutivos en la especulación y en la compra de futuros, opciones, etc.
Saludos.
Comentario por Félix — 23 Septiembre 2008 @ 14:31
Estados Unidos, y con él el mundo entero, se rinde a Wall Street
Liberalismo es preocuparse por la economía del individuo y de las familias, en definitiva, de los ciudadanos; capitalismo es preocuparse por la economía de los inversores y de las grandes empresas, es decir, del capital.
Que sea capitalismo de gran empresa -el que utiliza el dinero de los primeros para beneficiar a las segundos- o que sea capitalismo de Estado (socialismo), es casi lo mismo. El enemigo de la libertad económica, y diría que de todas las libertades, es lo grande, sea lo grande privado o público, Estado o banco de inversión, que eso es secundario.
En definitiva, cuando parecía que el señor Bush iba a completar su estancia en la Casa Blanca con un gesto de valentía, dejando quebrar a los especuladores causantes de la crisis, no se ha atrevido a romper “el Sistema”, es decir, el mismo sistema del poder al que él pertenece, y se ha decidido por la cobardía de la rendición ante el actual sistema. Estados Unidos, y con él el mundo entero, se ha rendido ante Wall Street, ergo la crisis no sólo continuará sino que se extenderá a toda la economía mundial y se convertirá en crisis permanente, un concepto que debemos asumir.
Lo más curioso es que los dos candidatos a la Casa Blanca le han aplaudido, de lo que debemos deducir que el poder se protege a sí mismo con gran entusiasmo.
Carlos Menéndez
http://www.creditomagazine.es
Comentario por creditos — 23 Septiembre 2008 @ 15:09
Sin duda Carlos Menéndez, pone el dedo en la llaga al decir que el poder se protege a si mismo con gran entusiasmos . El mundo se ha rendido a Wall Street, etc etc. Sin embargo el exceso de liberalismo dando alas al mercado no ha sido precisamente la mejor receta que hayamos podido ejercitar y desarrollar.
Liberalismo con limites y control intervensionista del estado, es lo que las mayorías de ciudadanos desean y anhelan. El mercado,la iniciativa privada/publica el gran capital/estado, fracasan también, aunque se sustentan en sus mismas tesis antagónicas de poder por el poder.
Liberalismo/Capital, para la libertad individual y colectiva y consecuentemente por y para la creatividad.
Estado/gobierno,para supervisar, controlar e intervenir cuando los intereses de las mayorías y colectividades se ven precisamente conculcados y amenazados.
Ideológicamente lo que entendemos por derecha/liberal, ha fracasado como fracaso el comunismo. Habrá que inventar otros sistemas económicos “híbridos” que busquen soluciones a la humanidad.
Comentario por Libertché — 24 Septiembre 2008 @ 1:13