A hostias en el Santo Sepulcro
En diciembre de 1956, recién ordenado el alto el fuego en el frente del Canal de Suez, Paris-Match me pidió que acudiese a Belén para comprobar el efecto que la guerra había tenido en las peregrinaciones a Tierra Santa. En aquel entonces existía una Jerusalén árabe donde se encontraban buen número de lugares santos para los cristianos. La comunicación entre la ciudad judía y la palestina se hacía por la puerta de Mendelbaum y solo para reuniones familiares de cristianos o musulmanes en sus fiestas principales, Navidad o Ait el Kebir.
En las cercanías de Belén me encontré con una gruta de los protestantes y otra de los católicos. Eran dos cercados separados por unos centenares de metros. Dentro de aquellos corrales se repartían sandwiches y té o chocolate a unos cientos de peregrinos. Ambos rivalizaban por atraerse a greco-ortodoxos, ortodoxos rusos, católicos, evangelistas, coptos, maronitas, etc…. A prudente distancia, un pastor con sus ovejas se dejaba tentar por las viandas que le ofrecían sin que se inclinase por ningún bando cristiano.
Durante la misa del gallo (en Oriente Medio es cierto que los gallos cantan durante la noche y no al amanecer), en plena celebración por Monseñor Gori vi cómo desaparecían algunos de los enormes cirios que adornaban el altar en forma de tubos de órgano colocados como un muro delante del Patriarca de Jerusalén que oficiaba. Como me movía por la pequeña iglesia haciendo fotos, me dirigí a la parte posterior del altar y descubrí que algunos ortodoxos retiraban algunos cirios que estaban marcados como suyos. “Son nuestros, me dijeron, y los católicos nos los están gastando. Nuestra Navidad no es hoy sino de acuerdo con nuestro calendario Juliano y no el Gregoriano católico”.
En el Santo Sepulcro, a cada confesión le tocaba barrer una parte de suelo que le había sido asignada. Las peleas eran frecuentes porque tenían la costumbre de echar la suciedad al sector que correspondía a otras denominaciones cristianas. Llegar a las manos era cosa frecuente. Fornidos popes con no menos fornidos armenios, daban un espectáculo lamentable que a veces presenciaban los asombrados peregrinos. Hoy, en el telediario, he visto la trifulca que se organizó y el puñetazo que le dieron en un ojo a un pope. Acto seguido se volvía a meter en la batalla campal.
Una recomendación para los cristianos que no quieran perder su fe en las diversas iglesias: Si van a Tierra Santa, agárrense fuerte a sus creencias porque puede que se las quiten en cualquiera de los santuarios. Y si no la han perdido, en Semana Santa pueden recorrer las 14 estaciones del Via Crucis, rodeados de grupos turísticos con guías berreando en distintos idiomas. Las tiendas de souvenirs abundan por toda la ciudad. ¿Recuerdan a Carod Rovira y Maragall fotografiándose con una réplica de la corona de espinas? Pues eso, todo muy edificante.





Con todos los respetos a todas las creencias, a un servidor le pareció el espectáculo ofrecido por Tv, un show como las películas del Oeste. Increíble que todavía se mantengan esas trifulcas por cuestiones religiosas. ¿ Se imaginan Vd una pelea entre agnósticos y ateos ? Pues como que NO.
Ay, a veces la estupidez humana, llega a cotas insospechables. ¿ Pero no hemos quedado que sólo existe un solo Dios, por encima de todas las cosas del bien y
del mal ? Jooo perdonen Vds, yo es que debo ser más torpe que nadie.
Comentario por Libertché — 10 Noviembre 2008 @ 0:06
Observando sus vestimentas uno se hace a la idea de que no temen al ridículo.
Comentario por Fétido — 10 Noviembre 2008 @ 1:27
Andando a hostias entre sí los cristianos, difícilmente van a poder mediar entre judíos y musulmanes… Sólo servirán para echar más leña al fuego. ¿Es que no ha quedado claro que la religión no es más que una excusa para pisar a los que son diferentes? Xenomiedo, xenodesconfianza, o tal vez sea xenoboxeo. En cualquier caso, ha sido todo un espectáculo. Es de suponer que dios los haya cogido confesados, ya que andaban de peregrinación.
Comentario por laaguja — 10 Noviembre 2008 @ 3:20
La verdad es que ha sido un espectáculo de lo más vergonzoso, que como dice, al verlo a más de uno le hará plantearse sus creencias, aunque visto por otro lado lo que han hecho es poner la otra mejilla y el ojo y la nariz…
sau2
Comentario por sr.werty — 10 Noviembre 2008 @ 14:02
Es todo un EJEMPLO de paz, amor, compartir, solaridaridad y se extiende muy bien “lo que son las iglesias” porque desde luego, no el cristianismo…
Lo siento, pero es que no entiendo cómo es posible que se vea eso y no haya miles de bajas en cada “iglesia”…, claro que quizá yo tengo el “gen” de la imposibilidad al respecto, al no haber sido creyente jamásssssssss….
Un saludo
Comentario por Nynaeve — 10 Noviembre 2008 @ 15:34
Lamentable espectaculo el que observamos ….lo peor de todo es saber que es mas frecuente de lo que quisieramos .
Este tipo de conducta confirma mi posicion como agnostico.
Salu2
Comentario por Cursor — 10 Noviembre 2008 @ 15:59
Nada que extrañar cuando se trata de sectas de fanáticos,que creen en cosas en las que la razón y la ciencia no tienen cabida.
De cualquier modo,con los desmanes que ha cometido el cristianismo a través de los siglos,el asunto no deja de ser una milonga.
Ya se sabe a Dios rogando y con el mazo,o con el puño dando.
Comentario por Zaquirrez — 10 Noviembre 2008 @ 19:29
Religión, religiones, Evangelio (pero cuál), Corán, mitología griega….., como bagaje cultural está bien, pero aquí en España, ¡qué buen uso se podría hacer, sobre todo ahora, del dinero del erario público que se le entrega a los dirigentes de la CEE para sus garbanzos! ¡Lástima tal desperdicio!
Comentario por Löwe — 11 Noviembre 2008 @ 2:50
La(s) Religión(es) hace ya tiempo que está en el Mercado,pero a diferencia de éste no petará o sufrirá un ajuste brusco;el miedo a la muerte continuará aborregando a la mayoría de los humanos que seguiremos confundiendo la mente simbólica y el sentimiento de religiosidad interior, con un Dios concreto.
Comentario por Milenrrama — 11 Noviembre 2008 @ 11:19
Cuando la fe se impone a la razón el espectáculo está servido.
Lo malo es que casi siempre los “creyentes” son más numerosos que los “razonables”.
Con esta tropa no consigo entender como el mundo sigue avanzando.
Comentario por salva — 11 Noviembre 2008 @ 19:00
!! Pecadores, que sois todos unos pecadores y por ello iréis al infierno
todos !!
Ya me encargaré yo,de que paseis primero por el purgatorio…ya vera ya….
Comentario por Libertché — 11 Noviembre 2008 @ 21:04
Estuve hace dos años en Jerusalén,y me vine con una teoría, allí nació el odio.
Pero además sentí miedo, no por mi vida, sino por mis sentimientos después del dolor que se me cogió en el pecho al ver el muro de Belén, estoy segura que si yo vivo allí odiaría igual que se odian ellos.
Comentario por unamaruja — 11 Noviembre 2008 @ 23:33
Jerusalén, mercaderes de creéncias, absurdidad total, ezquizofrénia colectiva….http://miradasdesdejerusalen.blogspot.com/
Comentario por Ernest Josep Munt — 5 Abril 2009 @ 18:32