¡Gora Patxi!
Cuando la gente se apoltrona en algo, la energía disminuye y el optimismo se desvanece. Hay ejemplos abundantes en la Historia y en nuestro propio tiempo. Juan José Ibarretxe, tras una década en Ajuria Enea, ha tenido que abandonar el puesto de lehendakari a favor de un Patxi López candidato del Partido Socialista de Euskadi apoyado con los votos del Partido Popular vasco. Lo ha hecho con malos modales, con el rostro del mal perdedor, él que tanto admira el ciclismo y el deporte en general. Frente a la mano tendida del vencedor solo ha hablado de “frentismo”, olvidando que ha jugado esa carta con los abertzales de Herri Batasuna que, a su vez, eran correa de transmisión de ETA. Para el Presidente del PNV, Íñigo Urkullu no estrechó la mano sudada de Patxi López por habersela dado simbólicamente al PP.
La sociedad vasca -y Patxi López el primero- ha reconocido lo bien que Ibarretxe ha gobernado la autonomía en lo económico. También es cierto que con el concierto económico del que disfruta la autonomía vasca, se pueden alcanzar metas que otras no consiguen. La ambigua posición del PNV con relación a ETA, ha ido endureciendo las tesis independentistas. “Ellos sacuden el nogal y nosotros recogemos las nueces” decía el ex-lehendakari Xabier Arzalluz. Había un partido que aspiraba a la soberanía por medios pacíficos y ETA, un MovimientoVasco de Liberación Nacional (MVLN), como lo llamó José María Aznar cuando estaba en la Moncloa y gobernaba con apoyo del PNV. Intentó negociar sin éxito una salida al terrorismo.
Durante los últimos años, Juan José Ibarretxe se empeñó en sacar de Madrid un reconocimiento explícito de que Euskadi tiene derecho a decidir por sí mismo. Ha disfrazado su propuesta de referendum con toda suerte de eufemismos pero no lo ha conseguido porque la Constitución de 1978 otorga al Gobierno de España la exclusividad de los referenda. Se pueden hacer sondeos en el País Vasco pero no consultas vinculantes y menos vinculantes para el resto de los españoles. Inspirarse en Quebec, en el Ulster, en Eslovaquia, o Kosovo, no conduce a nada.
Hay socialistas que, por prejuicios hacia el Partido Popular, no han visto con buenos ojos el apoyo que Antonio Basagoiti presta a Patxi López. Realmente, en Euskadi, los dos partidos han sufrido en sus carnes el haber sido fieles a la Constitución en tanto el PNV no padecía los mismos atentados. La permisividad con la que los apoyos a ETA se manifestaban violentamente en la kale borroka, destrozando mobiliario urbano, cajeros automáticos y autobuses ha hecho mella en la credibilidad del PNV de Ibarretxe. Muchos son los que lamentaron la marcha de Josu Jon Imaz de la política vasca para presidir Petronor. Él o alguien de temperamente menos crispado que el lehendakari saliente, deberá encabezar un Partido Nacionalista Vasco que se centre y cohesione sus diversas tendencias. Hay trabajo que hacer en cada partido para normalizar la vida quitandole a ETA el apoyo de su entorno. Arnaldo Otegui ya ha empezado a reformar el abertzalismo de izquierdas.




Ya lo he dicho antes y lo repito ahora: El pacto que ha hecho el PSOE con el PP en Euskadi es contra natura. El partido socialista gana un gobierno, pero perderá muchísimos votos en el Pais Vasco y fuera de él.
Hay mucha gente, como yo, que no aceptamos esa bajada de pantalones con el PP allí. Mucho besito en el norte, y en el centro la misma desvergüenza de oposición, demonizando todo lo que venga del gobierno y del PSOE.
El único que gana con esta aberración es el PP. Los vascos saldrán perdiendo, y el PSOE se dará un batacazo de aupa, allí y fuera de allí.
Es de libro que el voto fiel es el que primero hay que mantener y no tirarlo por la borda por querer pescar en extraños caladeros, aunque se consiga poder.
Se me ocurren varias soluciones diferentes antes de llegar a este pacto vergonzoso.
Con Navarra ya teníamos bastante: Aquí se puede entender por la influencia negativa de un pacto natural con Nafarroa. Pero echarse ahora en brazos de este PP con lo que ha llovido, ¡nunca!
El votante de izquierdas no es como el del PP que traga con todo, es mucho más exigente y no acepta cualquier componenda. ¡¡Al tiempo!!
Comentario by salva — 11 mayo 2009 @ 21:06
Solo una apreciacion al respecto del articulo Gora Patxi con el cual se puede de estar de acuerdo o no. La opinion de alguien como Meneses no es sinonimo de razonamiento absoluto e incluso se puede decir que desconoce muchos aspectos de los que vivimos aqui. Estoy convencido que en Madrid las cosas se ven diferentes por que en realidad son distintas a como se las hacen ver. Que lejanos quedan los tiempos en que habia que ir a por la noticia no como ahora que sin quererlo nos viene dada(eso se lo he leido a usted)pero eso conduce a desconocer la realidad y una parte importatnte de la verdad. Bueno creo que me estoy alargando y yo solo le queria decir al señor Meneses que Xabier Arzallus nunca ha sido Lehendakari, quizas quiso decir presidente del PNV que no es lo mismo. En fin es lo que pasa cuando no vamos a la noticia. Todo su trabajo fotografico es fantastico muy bueno de verdad.
Comentario by marulanda — 4 junio 2009 @ 16:06
Tiene razón, amigo Marulanda, Arzallus fue Presidente del PNV y no Lehendakari. Sin embargo la frase del nogal y las nueces sí fue suya. Respeto su opinión y le diré que los años de profesión que llevo a cuestas me permiten hacer análisis de lugares donde he vivido y he dejado montones de amigos. Le añado lo que contesté en la Televisión de Rhodesia (hoy Zimbabwe) al periodista que me preguntaba cómo se podía analizar la situación de un país en 15 días. “El previo conocimiento del terreno y las personas, la mentalidad y los antecedentes son el material de trabajo. Además, la experiencia es producto del oficio que se adquiere en este trabajo. Yo no pongo huevos pero sé cuando están frescos”, le terminé diciendo.
Comentario by Enrique Meneses — 7 junio 2009 @ 11:52