El aborto a los 16 años
Por mucho que se dé la vuelta a la organización de la vida en nuestro país, siempre aparecen las dos mentalidades antagónicas ferozmente opuestas e irreconciliables. Con frecuencia, una discusión sosegada permitiría dejar la política de lado y desentenderse de las encuestas y los votos para utilizar ese sentido común tan escaso en nuestra sociedad. “El menos común de todos los sentidos”, como decía Oscar Wilde.
El aborto está despenalizado en nuestro país desde hace tiempo. Lo que se ha querido regular son los plazos y las limitaciones impuestas en su momento. El coladero encontró tales huecos que se venía a abortar a España en plazos no admisibles fuera de nuestras fronteras. Habíamos sustituido a Londres como capital europea del aborto en tiempos de Franco. Eso requería poner coto a la interpretación abusiva de la ley. Es lo que se pretende hacer con la nueva. No se aumenta con ella el número de abortos sino que se limita el calendario y se abre la motivación. Los profesionales están más protegidos.
Jaime Mayor Oreja considera que matar es peor que violar a un niño por quien se supone que le educa y protege. Después de varios intentos de asesinato, el ginecólogo George Tiller, un hombre que seguramente ayudó a nacer a muchos niños y niñas, caía asesinado en misa, este domingo 31 de mayo. Pese a sufrir varios atentados fallidos con anterioridad, los antiabortistas volvieron a intentarlo hace unos días. No fue a su parroquia con el automóvil blindado del candidato del PP en las elecciones europeas del domingo. Sembrar fanatismo por una sinecura en Estrasburgo debería castigarse en las urnas.
No por eso hay que defender a la inexperta y provocativa Ministra de la Igualdad, Bibiana Aído, que ha comparado “ponerse tetas” con abortar. Ello, ha salvado a Jaime Mayor Oreja del K.O.. En ambos partidos mayoritarios, existe división de opiniones sobre el tema de los 16 años para decidir sobre la interrupción del embarazo (2/3 en contra). Si el anteproyecto de ley se discute sin fanatismos y y razonando, puede consensuarse un texto que respete los derechos de todas las partes. Los padres de la muchacha deben ser informados bien sea por ella misma o por la asistencia profesional adecuada. La interferencia que quiere evitar el anteproyecto es la de los padres calderonianos, no la de padres modernos que han educado a su hija en el sentido de la responsabilidad. La últimas palabra la debe de tener la interesada porque su vida solo ella puede vivirla.
En la dedicatoria de uno de mis libros, puse: “A mi hija Bárbara con el deseo de que viva y no se deje vivir“. Creo que muchos padres deberían pensar más en la educación sexual de los hijos y menos en el pecado y el infierno. Es contradictorio pedir que no haya abortos voluntarios y a la vez negar una educación sexual sana. Aunque parezca mentira, los antiabortistas también están contra el preservativo que impide el contacto de semen y óvulo, vamos como los votos de castidad que son un preservativo y, a veces, conducen al abuso sexual de menores. Un monumento a la incoherencia.





Mi querido Meneses, como dice tu profe Rosa, de mayor quiero ser como tú.
Comentario por Bomarzo — 3 Junio 2009 @ 9:30
El aborto a los 16 años…
Hace unos meses descubrí el blog de Enrique Meneses y desde ese momento me he convertido en algo parecido a un fan suyo, hoy me voy a permitir el lujo de copiar extractos de una entrada de ese blog que me ha parecido tremendamente interesante:
…
Trackback por dsromero — 3 Junio 2009 @ 13:18
Lo que hay que apelar es a la responsabilidad sexual. Sexo con todo lo que conlleva, bueno y malo (que se puede evitar fácilmente). Por lo mismo, lo que no se puede es ser antiabortista y quejarse de que en los textos de la Educación para la Ciudadanía aparezca muchas veces la palabra sexo. Más veces debería aparecer, y relacionado con la responsabilidad.
Comentario por erwillillo — 3 Junio 2009 @ 14:11