Barack Hussein Obama … ¿Sólo palabras?
El discurso del joven presidente de los Estados Unidos ha tenido una audiencia mundial y lo que ha dicho está en la línea del discurso de “I had a dream” pronunciado por Martin Luther King el 28 de agosto de 1963. También entonces escuché a los que siempre antepondrán su desconfianza en la Humanidad a la esperanza razonable: “Palabras, palabras”. Aquel discurso, pronunciado con la métrica y musicalidad de los predicadores evangelistas del Deep South, ha llevado a un afroamericano hasta la Casa Blanca. Inconcebible cuando la policía disolvía las manifestaciones de Birmingham con perros adiestrados para morder solo a los negros.
La prensa conservadora, con ese tropismo que la inclina a la descalificación de lo progresivo, vuelve a retratarse a la hora de enjuiciar el discurso pronunciado por Barack Hussein Obama al Islamismo mundial. “La Andalucía actual nada tiene que ver con Al Andalús”, “Córdoba no coincide con la Inquisición”. Esa ha sido una de las reacciones de un diario de esa derecha que antaño cubría los asuntos de Oriente Medio con un corresponsal instalado en Tanger. Los pájaros de mal agüero intentan tirar por los suelos todas las esperanzas que pretende aportar el hombre más poderoso de la Tierra. Los aguafiestas profesionales, los vendedores del miedo y del palo y tente-en-pie (¡ leña al moro!) ya han descuartizado el magnífico discurso de Obama. Son los mismos que aseguran que el Verbo se hizo carne.
El presidente ha hablado de culpas de Estados Unidos, ha evitado las palabras “terrorismo y terroristas” porque sabe que, para muchos son resistentes que luchan por su patria como lo hicieron los franceses contra los nazis defendiendo la suya. He vivido varios años dentro del mundo musulmán de Oriente Medio y los conozco bien. He tenido alumnos adultos en la Universidad laica de Ain Shams, contraposición de la milenaria Al Azhar religiosa e ultraconservadora. La admiración que sienten los musulmanes por Al Andalús no tiene nada que ver con un afán de revancha o de reconquista sino con un sentimiento de nostalgia porque un día, tres religiones convivieron en un espacio geográfico que redimía el oscurantismo del resto de Europa. Me contaba el gran Taha Huseín que los egipcios se sentían poco identificados con su pasado faraónico, una cosmogonía construida para los dioses mientras consideraban que el Islam les había dado su máximo esplendor y tenía al hombre como centralidad. Para ellos, lo que fue Al Andalús es el Shangri-La de un mundo que el uniformismo de los Reyes Católicos destruyó.
Durante 60 años, la ocupación de tierras palestinas, la expulsión de poblaciones con siglos de presencia en aquellos territorios, al amparo de justificaciones históricas insostenibles por el transcurso del tiempo. Humillaciones, avasallamiento, contemplar a un Occidente democrático apoyar sin fisuras a Israel, ha conseguido ir aunando a los musulmanes de todo el mundo, como una mancha de aceite. Nosotros apoyamos las dictaduras de ellos porque se hacen mejores negocios con un sátrapa que con un pueblo libre. Son muchos los judíos que se esfuerzan por explicar a sus compatriotas que hablar, colaborar, compartir ilusiones, son armas de paz muy superiores a esas guerras relámpago destinadas a castigar a una población diez veces machacada. ¿Qué obtuvieron en su feroz blitzkrieg al Líbano? ¿Qué han obtenido destrozando Gaza? Actualmente los gobernantes israelíes tienen como primera industria la creación de enemigos. El discurso de Obama no ha caído en saco roto pero el Islam tiene que digerirlo y Occidente también. Irán, en plena campaña electoral, fue el único país musulmán que no transmitió en directo el discurso.
El lobby israelí en Washington ha perdido parte de su fuerza al mismo tiempo que la filosofía ultraconservadora de Bush-Cheney-Rumsfeld caía con más estrépito que la estatua de Sadam Husein en Bagdad en 2003. Una de las cualidades de Obama, es la claridad de sus expresiones. A los palestinos: “Estados Unidos no dará la espalda, a su legítima aspiración a la dignidad, a tener oportunidades y a un Estado propio”. A Israel: “Los fuertes lazos que unen a EE.UU. con Israel son bien conocidos. Este vínculo es irrompible”. “Es hora de parar la construcción de colonias”. Con Irán, “…avanzar en el entendimiento mutuo sin poner condiciones previas…”. Respeto a la mujer musulmana, defendió que una mujer que decide cubrirse con un velo no es inferior. Un discurso de largo alcance que ha caído bien en los países musulmanes, sobre todo entre los jóvenes y las mujeres.
Pedir acciones concretas en el esperado discurso de El Caire al mundo Islámico, que reclaban quienes no han comprendido nada, es olvidarse de que Obama pretende consensuar, considerar a los demás como socios en la construcción de la paz, no imponerles los criterios del Imperio. sEs en estas mezquinas críticas de una corriente de derechas prepotente y algo racista, donde se buscan con entusiasmo los defectos que pueda tener el discurso del presidente americano. Aquellos de “la Nueva Europa” de Aznar, no pueden comprender que se hable con respeto a otros pueblos a los que cierto republicanismo yanqui considera que hay que hablarles amenazándoles. El “Big stick” de Theodore Roosevelt. Ya han visto como el lenguaje de las Azores ha arrastrado a sus protagonistas por el desagüe de la Historia. Solo queda Barroso, que fue el cuarto mosquetero de aquella timba.




Enrique
A veces, me dejas, boquiabierto, tu talento para transmitir y comunicar es sublime, a pesar de tocar muchos palos. Esperemos, esperemos que los discursos de Obama sean más que discursos. La buena voluntad y la ecuanimidad demostrada en su gira por Oriente Medio, debería ser enmarcado. Al menos tenemos, más esperanza y más seguridad por la paz mundial.
Sin embargo para la derecha de nuestro país, poco puede importarle que Obama aludiera Al Andalus y Córdoba la llana, como demostración de convivencia de las tres culturas. Es increíble, que ni siquiera por sentimientos históricos, y alusión a la cultura de nuestro país, reconozcan la noble actitud del hombre más poderoso de la Tierra.
Respecto al conflicto Israel/Palestina, igualmente, se presiente sensaciones positivas que pueden posibilitar la distensión en la zona, al confirmar su convicción en el reconocimiento de dos Estado, en convivencia pacifica.
Si bien, Irán es un escollo difícil de superar, dada la radicalidad de sus lideres contra Israel y la política armamentista de proliferación nuclear que esta llevando acabo Irán en los últimos años.
No obstante en el contexto internacional, existe al menos la confianza en el diálogo y la esperanza en un nuevo orden internacional que haga más respirable la atmósfera que la que hemos respirado en los últimos años de la era Bush y su nefasta gestión en el contexto internacional.
Comentario by Libertché — 7 junio 2009 @ 0:59