28 julio 2009

Aprovechar la crisis

burbujainmobiliaria-240La fortaleza de un pueblo, como la de una persona, se comprueba durante los periodos de crisis. En la euforia de situaciones favorables ascendentes, unos y otros nos resistimos a introducir cambios. Un día pregunté a Torcuato Luca de Tena por qué seguían poniéndole grapa al ABC cuando los formatos similares de Gran Bretaña o EE.UU. no sujetaban sus páginas de esa manera. “No sabemos cual es el éxito del diario así es que hemos decidido no meneallo“. Los tiempos y los malos resultados obligaron a cambiar muchas cosas más importantes.

La crisis exije varias reflexiones sobre el pays y sus ciudadanos. ¿Necesitamos tener más universitarios por millar de  habitantes que el resto de países de nuestro entorno? ¿No es lógico pensar que en Alemania, que exporta productos industriales de  primerísima calidad, ha conseguido ese puesto gracias a tener más obreros especializados que universitarios? La titulomanía española ha hecho que hoy en día gane más un fontanero o un electricista que muchos ingenieros o licenciados con Masters. “Tenemos muchos jefes y pocos indios.”

La cadena perpetua no existe en nuestro sistema judicial pero los jóvenes de este país  han aceptado gustósamente autocondenarse a 40-50 años de cadena perpetua con el Banco de Santander, La Caixa o la Caja de Ahorros de Madrid. Dicen que son propietarios de su piso y omiten confesar que les quedan 360 cómodos plazos para adquirirlo de la entidad financiera que les concedió el crédito. Una bagatela de trabajos forzados. La idea partió del hecho de que pagar una letra de la hipoteca es mejor que satisfacer un alquiler. Piensan que en la compra se revaloriza el piso con lo que estamos creándonos un patrimonio muy bonito mientras el alquiler es dinero perdido. ¿Está la gente en lo cierto cuando piensa así? Se olvidan que en el piso hipotecado también hay que afrontar los gastos de comunidad, luz, agua, reparaciones, impuestos,  etc… Siendo un país con 82% de propietarios de su vivienda, tenemos el record de menor movilidad de la UE. La escasez de viviendas en alquiler nos impiden ir a las ciudades donde tenemos trabajo. Somos estatuas inamovibles en su pedestal.

“Si tienes estudios tienes trabajo asegurado”. Tu vas a la universidad durante cinco años, te dan un diploma y te encuentras buscando trabajo con otros miles de licenciados que se creen la misma leyenda urbana. Haces un costoso Master de especialización y, aunque mejoran algo tus posibilidades de encontrar un empleo, sigues todavía en lo más bajo de la escala retributiva. La demanda de tal o cual profesión es lo que va a determinar tu futuro. “Cultura es todo lo que queda cuando uno ha olvidado casi todo lo que estudió en la escuela”. El aprendiz va a aprender menos cosas pero todas más ligadas a la inmediatez de sus necesidades. La Formación Profesional va a resolver mejor la vida de un joven que necesita trabajar. Las carreras universitarias son necesarias en medicina, arquitectura, ingeniería y pocas más.

Formarse uno mismo, una vez elegido lo que nos gustaría hacer, es la mejor manera de alcanzar la excelencia dentro del ramo que sea. En cualquier caso los idiomas y la informática son elementos básicos que abren muchas puertas en variados sectores. Con inglés, francés y español cualquiera puede defenderse en este planeta. Si además tiene un cuarto idioma (raro si es posible, mejor), ampliamos muchísimo el campo de nuestras posibilidades. Viajar nos permite ver lo que hacen otros en sus países, conocer cuales son las oportunidades que hay en otros lugares, establecer relaciones transfronterizas. Emigrar exije valentía y arrojo, de ahí que emigra siempre lo mejor de un país. Una auténtica y dramática sangría, como puede apreciarse en Africa y en algunos lugares de América Latina.

4 comentarios »

  1. Desgraciadamente no creo que el síndrome de la titulitis pase pronto en nuestro país. Me han hecho gracia las informaciones esas que dan los diarios, como hay crisis, más personas se apuntan a la universidad. Como por estar allí apuntado tengas asegurado un puesto de trabajo fuera del andamio (o cualquier otro lugar).

    Comentario by Moisés — 28 julio 2009 @ 8:28

  2. El problema no es que las hipotecas se firmen a los 30 años y no a los 20 (con el primer sueldo,que sería lo razonable),sino el plazo.En el año 1985 pedí una a 12 años y el máximo que daban los bancos era de 20 años.Ahora, los pisos que entonces costaban 50.000 euros cuestan 400.000 y el plazo para pagarlos puede llegar a los 50 años.Entonces sí costaba lo mismo alquilar que comprar,pero hoy es más barato.Sin embargo todo el mundo sigue hipotecando sus vidas.

    Comentario by R.Milenrrama — 28 julio 2009 @ 11:48

  3. Estoy de acuerdo con el planteamiento general de su post, Enrique. El problema llega a la hora de ponerlo a la práctica. Estoy enfrascado en la tarea de educar a un preadolescente. Tengo claro lo del in´glés y francés, más un buen castellano escrito sin faltas, gracias a un hábito continuo de lectura. Y la informática. Hasta aquí parezco ser un buen educador. Pero¿Cómo no le oriento hacia la universidad? No padezco titulitis, pero cómo no ofrecerle ese medio de revalorizar su trabajo, a la hora de negociar un empleo. Y un sueldo.

    Comentario by Gracchus Babeuf — 3 agosto 2009 @ 20:50

  4. Parece el resumen de toda mi vida: 28 años, hipotecada 40 más (y encima estoy feliz porque nos los concedieron), licenciatura, dos idiomas, casi un tercero, dos masteres, estudios en el extranjero y en el 6º trabajo de mi vida en el que he pasado de menos de mileurista a mileurista…. Lo malo es que si quiero “progresar” en España, la opción es Madrid o Barcelona……..una la detesto y la otra está demasiado lejos. ¿Al final la única opción vuelve a ser entonces el extranjero?

    Comentario by Marta — 12 agosto 2009 @ 13:21

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