Selecciones del Reader´s Digest y yo
El Reader´s Digest, conocido en la versión española como Selecciones del Reader´s Digest (SRD), se encuentra en situación de quiebra. Cuando en octubre de 1952 vió la luz la edición de España, habíamos vencido muchos obstáculos dispuestos por el franquismo y una publicación, Meridiano, auténtico plagio del mensual que fundara DeWitt Wallace en 1922.
Fernando Martin Sánchez Juliá y José Jiménez Quilez, dos prohombres del franquismo con gran influencia, impedían la publicación de Selecciones del Reader´s Digest en España, protegiendo así a Meridiano. La edición cubana entraba de contrabando por Canarias. Finalmente, la dirección internacional del Reader´s Digest en Pleasantville, NY, decidió derribar todos los obstáculos y envió a Madrid a su vice presidente, Dennis McEvoy.
El hombre que llegó a España para montar la edición de nuestro país era un personaje de novela. Ex-marine, intérprete de japonés del general MacArthur, fundador de la edición japonesa del Reader´s Digest, hablaba perfectamente ruso y francés. Su carácter irlandés le identificaba fácilmente con los españoles. En Madrid se hizo famoso enseguida por extravagancias como, por ejemplo, cantar en ruso haciendo el pino en cualquier restaurante o realizar una exhibición de judo deporte del que era cinturón negro y octavo dan.
Yo acababa de obtener una beca para estudiar periodismo en la Universidad de Standford, en California. Debía incorporarme en octubre y sobre mayo, estando en el bar del Hotel Palace escuché involuntariamente una conversación que tenía lugar entre la hermana de mi amigo Pedro Couret y Dennis McEvoy. El americano estaba ofreciendo a la chica que trabajase para Selecciones del Reader´s, “edición Iberia”- Ella rechazaba la oferta alegando que 14.000 pesetas mensuales no alcanzaban su tren de vida. La familia Couret era propietaria del cine Callao y más tarde del Carlos III. Interrumpí la conversación y, tras presentarme, dije que el sueldo me parecía perfecto, en realidad era excelente. Renuncié a la beca en Standford y fui el primer empleado varón en la revista.
Selecciones del Reader´s había empezado a funcionar en dos habitaciones del Hotel Ritz, una de dormitorio y otra de despacho. La secretaria de McEvoy se llamaba Lulu Arana y dejó pronto el puesto al casarse con un joven diplomático americano llamado Angie Biddle Duke. amigo de Dennis. Años más tarde regresó a España como embajador de EE.UU. y se bañaría con Manuel Fraga en las aguas de Palomares cuando cayeron allí cuatro bombas atómicas inertes. A Lulu Arana la sustituyó Gloria Bustamante. En aquella empresa aprendí mucho como editor pero yo quería escribir y la fórmula de la revista no lo permitía. Dennis me doblo el sueldo y ante mi rechazo, lo triplicó para retenerme pero no lo consiguió.
Los adversarios de Selecciones, habían advertido a Franco que la publicación americana era propiedad de un matrimonio protestante, DeWitt Wallace y Lila Acheson. “El Catolicismo español iba a ser derrotado por los partidarios de Martín Lutero!” Siendo la revista traducida en América por sudamericanos, seguramente iba a corromperse el castellano que hablábamos en España. El tercer obstáculo fue la ley ad hoc que prohibía a los extranjeros tener más del 49% de la propiedad de un medio de comunicación español.
La estrategia que utilizamos para derribar aquellos obstáculos consistió primero en obtener del Papa Pio XII un texto breve alabando la publicación por sus valores morales. Estos textos, los americanos los denominan “testimonials” y se suelen retribuir por palabras a 5 dólares cada una. Ni que decir que al Papa se le ofreció que designase una organización benéfica a la que entregar los dólares correspondientes. Una vez conseguido el Papa, Dennis McEvoy pidió un testimonio al duque de Alba, embajador de España en Londres y al general Millán Astray, fundador de la Legión e intimo de Franco al que arrastró para que también colaborase con unas palabras de bienvenida a la revista.
Finalmente, para salvar el escollo del 49% como máxima participación extranjera, se nombró Director de la publicación, con el 2% de las acciones, a Francisco Piñol, profesor de castellano en EE.UU. donde tenía dos hijos americanos en la Fuerza Aérea. Junto al 49%, daba el control del 51% a The Reader´s Digest Inc.. Antes, el jubilado profesor había firmado en blanco la venta del 2%. Era, lo que se denomina “un hombre de paja”. Para garantizar la calidad del castellano en nuestra edición, fichamos a D.Julio Casares, Secretario Perpetuo de la Real Academia Española. Así cayeron uno a uno los obstáculos iniciales que sufrió SDR.
Una mañana, me encontraba yo de único responsable en la oficina de Nuñez de Balboa 49 cuando se presentó el general Millán Astray con uniforme de legionario enmedallado, su manga izquierda vacia y recogida hasta cerca del hombro y su ojo derecho tuerto recubierto con un parche negro de pirata. Le escoltaban dos caballeros legionarios. “Vengo a protestar porque me han cortado parte del texto que escribí para ustedes y me han colocado detrás del duque de Alba!” Le expliqué que los testimonios ocupaban una solapa de la portada y si le dejabamos todo su escrito, hubiesemos tenido que suprimir el texto de otra personalidad. “¡Podíais haberos cargado al duque de Alba éste!… Yo solo respeto al de los Tercios de Flandes … ¡ pero no al maricón que ostenta actualmente el título! (James Fitgerald Stuart, duque de Alba, padre de la actual Cayetana de Alba). Propuse una fórmula: le pagaríamos cada palabra pero dejaríamos el texto recortado para no robar espacio a los demás. Por orden iban el Papa Pio XII, Franco, el duque de Alba y el general Millán Astray. Con el dinero, el mutilado general se contentó. No lo volví a ver.




Hola
pues mi abuela, los tenía todos
y yo estoy apuntado también a la revista,
me la mandan todos los meses
no sabía que andarán mal
he leido cosas muy buenas en ellas, mejor que el Muy Interesante
un saludo
Comentario by Jose — 25 agosto 2009 @ 22:08
Selecciones del Reader´s Digest y yo…
"El Reader´s Digest, conocido en la versión española como Selecciones del Reader´s Digest (SRD), se encuentra en situación de quiebra. Cuando en octubre de 1952 vió la luz la edición de España, habíamos vencido muchos obstáculos dispuestos por el…
Trackback by meneame.net — 26 agosto 2009 @ 0:01
[...] link is being shared on Twitter right now. @petezin, an influential author, said Cuando @emenesesm se [...]
Pingback by Twitter Trackbacks for Enrique Meneses » Selecciones del Reader´s Digest y yo [enriquemeneses.com] on Topsy.com — 26 agosto 2009 @ 14:35
hola. tengo 36 anos y desde los 5 aprendí a leer. Desde entonces, es esta revista mi favorita aun cuando no las tengo todas, por razones económicas también. Pero, por favor, no se rindan, continúen adelante. ustedes son el puente que unen a mucha gente en el mundo. Dios les Provea siempre.
Comentario by noreyma — 2 septiembre 2009 @ 3:55
Estaba por mi casa desde muy pequeño,mi padre la leía.Recuerdo su formato pequeño,como si fuera casi un libro.Hablaba de todo,de cualquier cosa y eso era lo que más me llamaba la atención.
Comentario by R.Milenrrama — 2 septiembre 2009 @ 12:03
Una gran anécdota. Y como siempre, un placer leerte, maestro. Se le queda a uno pequeña su escasa vida viendo la que has vivido tu. Un abrazo
Comentario by Paco Nadal — 4 septiembre 2009 @ 12:48
Yo también leí varios numeros que llegaron a mis manos, es una revista super interesante, queremos que continue su camino por que da mucha tristeza si desaparecería su edición.
Comentario by freddy — 28 junio 2010 @ 1:00