16 Septiembre 2009

Autoridad, “Autoritas” y “Potestas”

Pelea Pozuelo 240Ahora que Nicolas Sarkozy quiere que se estudie un sistema mejor para medir la riqueza de un país que no sea por sus parámetros económicos, hay que incluir dos factores de suma importancia: Educación y Sanidad.  Hoy me voy a centrar en  el primero. Decía Albert Einstein que la mitad de los conocimientos del ser humano se adquieren antes de los 6 años. Parece una boutade pero no lo es. Aprender a distinguir los colores, el tacto de las cosas, visualizar su forma o su talla, estimar pesos, medir distancias, descifrar el horizonte, designar los seres vivos y los objetos que llenan el mundo, es como ser cada uno de nosotros el Creador bíblico. Disponemos de 6 años para adquirir el 50% de todo lo que sabremos al final de nuestras vidas. El otro 50% es utilización instrumental adquirido en la enseñanza.

Muchas veces he mencionado a Jean Chateau, mi profesor de Filosofía en Pau (Bearn). Decía que “el niño es el padre de su padre” porque cada uno de nosotros, hombres y mujeres, no llevamos dentro el cadáver del niño que fuimos. Aquel niño sigue vivo, como el enclenque arbustillo al que los año echan capas sobre capas de leño hasta formar un respetable tronco de árbol. ¿Quien es el que más sabe, tiene más experiencia y ha orientado los cambios del adulto? Autor de “Le réel et l´imaginaire dans les jeux de l´enfance” Chateau pretendía estudiar la génesis de la imaginación en el ser humano.

He tenido la suerte de que la escuela pública francesa me ofreció un abanico de profesores que desde mis 6 años hasta los 19, me dió una formación  increíble en la que además de la filosofía aprendíamos carpintería y a trabajar el metal. Hoy, en Francia, como en muchos países, la atmósfera de la educación es distinta. Los padres que de adolescentes vivimos las penurias de la guerra civil o la mundial, creímos que lo que nos había faltado a nosotros no debía de faltar a nuestros hijos. La mayoría ha maleducado a sus hijos para vengarse de sus propias frustraciones de juventud.

Las guerras, civiles o mundiales, enseñan a resistir ante la adversidad, a descubrir que existen las limitaciones, a sobrevivir a fuerza de disciplina. Muchos de los jóvenes gamberros, a los que los padres no saben ya controlar por no haberlo hecho nunca anteriormente, no deben ser corregidos en la escuela o el instituto si no en casa Estos piensan que la educación es tarea de enseñantes y eso no es cierto. El estudiante debe recibir en su hogar la mayor parte de su educación ciudadana que incluye el respeto a quien le está ayudando a formarse y con ello, a adquirir los conocimientos que le servirán para su desarrollo intelectual.

Los maestros y profesores, en un aula –lo mismo que los directores en el conjunto de la escuela o Instituto– son como el capitán de un barco o una aeronave. “Después de Dios son los amos a bordo”. Expulsar de una clase o de un colegio, podrá tener un examen posterior en los Consejos Escolares de Padres y Enseñantes pero, de momento, el alumno alborotador abandona la clase o en centro y deja que el curso prosiga normalmente y en paz. No se necesita convertir a los enseñantes en policías ni jueces pero si la sociedad no es capaz de sostenerles con la ley y la justicia, entonces no nos extrañemos de la calidad de nuestra educación.

En África, todos los que la conocemos, sabemos como los niñós y niñas se construyen sus propios juguetes, respetan a los mayores y cuando abordan al forastero, nos piden: “Cahier, monsieur, crayon, s´ilvous plait” (cuadernos y lápices). Solo quieren aprender. Los anglosajones descubrieron la fórmula de los Boy Scouts de Baden Powell, una auténtica escuela de ciudadanía y voluntariado. Conozco los resultados porque mi hijo Ricardo pasó varios años con ellos en su tiempo libre. La propuesta de Esperanza Aguirre ha tenido el mérito de poner el dedo en la llaga. Ni jueces ni policías pero con la Autoridad que requiere su vital importancia y el apoyo de una sociedad que si no tolera la violencia de género tambien debe mandar a la justicia a un padre o madre que agrede a un enseñante.

10 comentarios »

  1. La falta de autoridad de los profesores es un mal síntoma. La culpa, sin duda, de los padres. No sé cómo se concreta esta medida, pero parece que por una vez estamos de acuerdo con Esperanza.

    Comentario por erwillillo — 16 Septiembre 2009 @ 20:58

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    Comentario por andruxa — 17 Septiembre 2009 @ 9:55

  3. Enrique Meneses y Esperanza Aguirre de acuerdo…

    Este artículo pone el dedo en la llaga en el problema de la educación actual. Parece que puede haber coincidencia entre la izquierda y la derecha….

    Trackback por meneame.net — 17 Septiembre 2009 @ 10:19

  4. Es cierto que el deporte que más se practica en nuestro país es “eludir responsabilidades propias” y un ejemplo claro lo tenemos en la mayoría de los padres que desde hace 15 o 20 años consideran que la educación de sus hijos es responsabilidad de cualquiera menos de ellos mismos.
    En absoluto estoy de acuerdo en basar el problema en la falta de autoridad de los profesores. Bien es cierto que existen casos puntuales que rayan la delincuencia en las aulas; pero, como digo, son puntuales y no más abundantes, porcentualmente, que en otros ámbitos sociales. Se utilizan estos casos para crear una alarma injustificable y colar autoritarismos y mermas de libertades que nos llevan a tiempos pasados que creíamos ya superados.
    Ya se sabe que es muy fácil crear alarmismos y, a través de ellos, colar y que sean aceptadas medidas que cohartan libertades: Si hay un problema juvenil de gamberrismo, más policía, más mano dura y niños a la cárcel. Si hay un problema con un profesor, más autoridad, más reglazos y el que se salga de la fila ¡a la calle!. Pero para los demás niños, para los mios no, que son muy buenos y si de algo les culpan será por error o porque otros les han adjudicado la maldad que ellos hicieron.
    No se confundan, solo con represión no se soluciona la educación. El problema está en casa y solo en casa.
    Por donde entra la represión sale la libertad.

    Comentario por salva — 17 Septiembre 2009 @ 14:27

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    Comentario por huYAxe — 18 Septiembre 2009 @ 6:52

  6. “Solo me resulta curioso,fuera del tema, que, declarándome yo favorable a esa medida de Aguirre, -¿tendré que creer en los milagros?- tenga o no potestad, pueda o no llevarla a cabo,..”
    Es una frase que he escrito en otro blogg que, por lo que leo en este artículo, no se trata de milagro alguno sino de sentido común. Hay que evitar que la situación actual degenere aún más. La enseñanza en los centros y la educación, como parte de ella, en los centros pero la gran mayor parte debe impartirse por los padres en casa.
    Me felicito por coincidir tanto con Salva y contigo Enrique. Y te felicito por tu artículo.

    Comentario por Löwe — 18 Septiembre 2009 @ 12:43

  7. Pretender que con una sola medida se arreglen los problemas de la enseñanza, es una quimera.
    La Sra Aguirre como populista/oportunista, no sabe como salirse del tiesto y publicitarse como ‘más mejor´candidata a presidenta del mundo.
    Cuando se habló de la prostitución estos días, se apunto presta a partidaria de la regularización – Que moderna y progre-, dijeron sus adeptos.
    Ahora propone una medida estrella, para seguir iluminándonos la vida.
    No es que me parezca mal. Lo que si me lo parece es que se salte leyes gubernamentales o que las adapte a su gusto, pero diseñe a continuación una ley para mayor gloria suya.
    La educación requiere un gran esfuerzo de todos, los padres que regresan a casa cansados del trabajo y se pueden ocupar poco de ellos, es algo que casi puedo entender, pero los de mayores posibilidades económicas, que no lo hacen y ‘fabrican’ niñatos rebeldes, no tienen excusa.
    Me alegraría mucho que el Gobierno y el PP dejaran de lado sus problemas para sacar un buen pacto por la educación.
    Quizás mi educación fue demasiado disciplinada, pero hoy agradezco a mis padres y profesores los consejos que me dieron, aunque de algunos hice poco caso,reconozco que fueron acertados.
    Por otro lado aconsejaría a todo el que no tenga vocación por la enseñanza, que no vaya por ese camino, porque es muy duro y un profesor sin vocación hace más daño que bien a sus alumnos. sobretodo en la actualidad.
    “Grussi” Löwe

    Comentario por isadora — 18 Septiembre 2009 @ 22:32

  8. ¿ Qiérn le ha dado la autoridad a Pep Guardiola para que sus jugadores le respeten y crean en él? ¿ Y a Manzano en el Mallorca? Y a Pelegrini en el Madrid? ¡ Y tantos y tantos otros?
    Una escuela de padres es lo que hace falta

    Comentario por Andreu Estarellas Nadal — 21 Septiembre 2009 @ 19:44

  9. Andreu, ¡buen comentario! Guardiola for president. :)

    Comentario por Rosa Jiménez Cano — 21 Septiembre 2009 @ 22:12

  10. El problema es que educar en casa es muy difícil cuando los padres están comprometidos en interminables jornadas laborales…y es que el pago de hipoteca, coche, colegios, libros, etc, requiere una vida esclava que no deja tiempo para cosas tan importantes como la formación de los hijos.

    Comentario por Trueque — 27 Septiembre 2009 @ 20:48

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