Un cambio de Era
Más que el fin de la Historia que anunciaba Francis Fukuyama, estamos ante su aceleración. Durante varios milenios, desde que se producía un descubrimiento hasta que era conocido por la mayoría de la gente, transcurrían a veces, varias generaciones. Por los avances de algunas ciencias o simples técnicas, otros adelantos se producían en áreas distintas, incluso muy alejadas. En el editorial que publiqué en mi revista Cosmópolis en su Nº1 fechado en Noviembre de 1968, impresionado por el Mayo de aquel mismo año en París, intenté explicar a mis lectores de entonces que estábamos ante un cambio de Era y no nos dábamos cuenta. “Tengo algo que decir, pero no sé el qué“, “Sed razonables, pedir lo imposible” o “Prohibido prohibir“, no lo gritaban anarquistas ni ociosos niños de papá. Millones de jóvenes estudiantes de otros países, compartían los mensajes que iban contra un orden que, con el tiempo se ha ido desmoronando. “Debajo de los adoquines está la playa” nos recuerda la destrucción de nuestras costas, la especulación salvaje, la destrucción de la naturaleza, el nacimiento de la Ecología.
Han transcurrido algo más de 40 años desde que escribí lo siguiente, en aquel primer número del mensual:
“A MODO DE PRESENTACIÓN ——–> ¡ Hacia φ3 !
Hemos salido de la etapa de la escasez, de φ1 como la llama Louis Armand, para adentrarnos en la de la abundancia o φ2 y es probable que nos hallemos en el umbral de φ3, la era de la justicia. Si en φ1 la sociedad ha contemplado establemente, desde la ventana de su morada, el paso del tren del progreso, ahora, en φ2, todo se ha relativizado y sociedad y progreso se observan desde sus respectivos movimientos. Ya no disponemos de un observatorio asentado sobre estructuras fijas, sino móviles. Hemos de acostumbrarnos a razonar sin disponer de puntos de referencia estables y aceptar, antes de pensar, que lo que es cierto hoy puede no serlo mañana, como lo que parecía inmutable ayer ha dejado de serlo hoy.
La Humanidad ha vivido 2000 años con la geometría euclidiana, que sólo admitía el paso de una paralela a una recta por un punto exterior a esta. Dos mil años metidos en un universo tridimensional que creíamos único. Y de repente, en el espacio de cuarenta años, en el siglo XIX, surgen Nicolái Lobachevsky que asegura que por ese punto pueden pasar más de una paralela, y Bernhard Riemann que sostiene que no puede pasar ninguna. Tres planteamientos distintos que dan origen a tres geometrías diferentes y, lo más asombroso, tan verdaderas unas como otras. Si estas mutaciones son posibles en el campo de las matemáticas, con esa reputación que tienen de precisas, ¿cómo extrañarse de los cambios que sufren la política, la economía o la sociología?” Hasta aquí lo escrito en 1968.
Han caído las dos fuerzas que dominaron el mundo desde el derrumbe del telón de acero. La primera, el Comunismo del mercado planificado en 1989. La segunda, el libre mercado a ultranza que se auto-corregía y estamos viviendo los estertores de la versión neocon. Ni Gosplan en manos del Comité Estatal de Planificación quinquenal de la URSS, ni la desaparición de toda clase de controles, para la economía liberal americana del todo vale, que tanto ha seducido a medio mundo después de la caída del dirigismo soviético.
Los dos extremos son intrínsecamente malos. Las intervenciones del Estado en la economía han sido necesarias en la crisis que estamos viviendo. Se han reflotado bancos privados con dineros públicos, una herejía hasta hace poco inconcebible en EE.UU. y Gran bretaña. Los americanos, que confundían el socialismo de la Unión Europea con el comunismo estalinista, consideran cada vez más que tienen que revisar los conceptos con los que entienden su política. Sistemas como la Sanidad Pública y universal de Europa, sin por ello perjudicar a la Sanidad Privada, ya gustan a un 53% de estadounidenses. Barack Obama se dispone a reforzar seriamente el sistema educativo de EE.UU. Para ello no es necesario suprimir ni subvencionar la enseñanza privada o confesional.
Durante siglos, la Humanidad ha estado gobernada por las religiones, todas ellas misógenas. El Catolicismo romano desdeñó a la mujer y esta se fue independizando por su propio esfuerzo y con el apoyo de hombres que comprendieron que toda civilización necesita establecer una relación de igualdad entre géneros que componen y benefician al conjunto. La era de la Justicia, lo que designo como φ3, abarca el respeto a lo diferente, entre culturas, entre razas, entre géneros. La Religión se va quedando reducida al campo de lo personal, de lo íntimo. Cuando Benedicto XVI se queja del relativismo, debería empezar a adaptarse a él porque se está generalizando y ha llegado para quedarse y extenderse. La coexistencia o el sincretismo entre sistemas diferentes es el futuro que empezó cuando un estudiante de la Sorbona, escribió en un venerable muro “Prohibido Prohibir”. Acababa de iniciar la revolución más grande de todos los tiempos. Las Tablas de la Ley se resquebrajaron.





Contra el comunismo vivíamos mejor.
El capitalismo, sin un contrapeso, ni cambia ni se domestica, sigue siendo el mismo lobo que de vez en cuando se disfraza de cordero.
Comentario por salva — 28 Septiembre 2009 @ 21:27
Completamente de acuerdo, Salva. En gran medida, el espíritu de esta crisis viene de esa falta de quilibrio.
Comentario por surco — 30 Septiembre 2009 @ 11:39
Tal parece,Dios (si existe)te oiga.Hay que decir que R.E.M.(rapid eye movement) cuyo cantante,Michael Stipe,homosexual declarado, han hecho algunas de las canciones más bonitas de los ultimos 30 años.He dicho!.
Comentario por R.Milenrrama — 30 Septiembre 2009 @ 19:16
Un cambio de era (muy interesante) con una de mis canciones favoritas de REM por @emenesesm http://tinyurl.com/yaa9qkk
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Comentario por petezin — 27 Septiembre 2009 @ 23:00
@ebelina09 aquí van mis Royaume-Uni twelve points: http://bit.ly/2767o
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Comentario por dawsonX — 5 Octubre 2009 @ 11:09