Toda una vida en 8 velas
La verdad es que a una persona con EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica), operada de cáncer de colon, dos veces por complicaciones, con dos pedruscos negros de Ducados como pulmones, cuando cumple 80 años, no se le pueden colocar 80 velas para que las sople. ¿De donde iba yo a sacar el aire para semejante proeza? Los pulmones son esponjas que recogen aire en vez de agua en sus alvéolos. Esta reserva se utiliza en caso de necesidad para un esfuerzo. La mía es inexistente. La de Induraín guardaba 10 litros de aire y si los gastaba en un esfuerzo, los renovaba en un minuto. Por eso, familiares y amigos pusieron una vela por cadas década, y soplé las 8 llegando a la última como si entregase mi último suspiro. Menos mal que estaban al quite la Doctora Claire Bastien y Pilar Sanz, entrañable enfermera amiga y fan como las que arrastran los rockeros.
Cuando entré en el salón donde me esperaba la sorpresa, observé algunos rostros que me costaba reconocer tal era el tiempo transcurrido sin vernos. No era el caso de mis primos de Segovia, Camilo Meneses, empeñado en resucitar el espíritu de Plata Meneses, acompañado de Manoli y Sol, mi sobrina favorita. Me sorprendió Juanito Alvarez Guerra, único sobrino carnal que me traga. Mis hijos Bárbara y Craig, Ricardo y Laura embarazada de 8 meses, ausentes Carlos y Anne Isabelle que había dado a luz el día antes. Mi suegra y bisabuela, Denise Blomet, madre de Annick Duval, anfitriona de toda esta fiesta sorpresa. Anna Thomas, antigua modelo de TVE en los años 60, Enrique Calle y Agnetta, Katty Pastrana que fue Jefa de Publicidad en algunas publicaciones donde trabajé, y su hija Natalia. Juan Antonio Ceballos (Ceballitos) y Cisca, el único hombre que me sigue llamando “Quique” y que me llevó a El Corte Inglés cuando fui expulsado de Cuba con lo puesto, en la primavera de 1958, nueve meses antes de que Fidel ganase la partida a Fulgencio Batista. Ël me sustituyó en Selecciones del Reader´s Digest y, desde aquellos días de hace 60 años, nuestra amistad ha sido inquebrantable.
De la profesión, “mi hijo” Ángel Carchenilla que empezó a trabajar conmigo a los 14 años. José Luis Balbín compañero de TVE, Emilio Polo, el cámara que más trabajó conmigo en “Los Reporteros” , entre otros, en Jordania e Irán. Miguel de la Quadra me llamó desde el hospital donde acababa de ser operado de la cadera, Mari Sol lo representó en la fiesta. Jesús González Green y Nuria cerraban el cupo de “Los Reporteros”, un programa que fué mítico y que murió, como mueren muchas cosas buenas en este país. Carmen Sarmiento y su amiga Charo, Gerardo Olivares que fue redactor de “Los Aventureros” antes de convertirse en cineasta de éxito ganando el Festival de Valladolid. Jesús Torbado, Premio Planeta, viejo compañero de brega en medios varios, prologuista de “Hasta Aquí Hemos Llegado” cuyo editor, Eduardo Riestra vino desde La Coruña como hizo la genial Rosa María Calaf desde Barcelona solo por estar allí, junto a un amigo octogenario que insiste en que ella tiene mucho que enseñar a los españoles, desde su blog, sobre lo que es Extremo Oriente. Otro especialista de la región, Fernando Sánchez Dragó y su exótica novia. Diego Caballo y su hijo Daniel, profesores de periodismo en la Universidad, Jesús Ubierna,compañero de proyectos televisivos que no se materializan. Maryse Cavalier eficaz colaboradora en guiones. Un rebosante de alegría Juan Manuel Pérez Aumatell que conocí en Kinshasha cuando en 1983 rodábamos “Robinson en África” para la 2 de TVE. El era aventurero del Aire y hoy es Comandante de la Flota A-340 de Iberia. Hace 26 años pilotaba un avión congoleño que nos llevó de la capital hasta Goma, en la región del Kivu. El catering lo preparó con esmero Merche Schneider que con su marido Jürgen se volcaron conmigo.:
Los que excusaron su presencia fueron Inmaculada Gómez Molinero, mi doctora de cabecera de la Sanidad Pública, Sandra Balsells y Pep, Lourdes Segades, Gervasio (Gerva) Sánchez, Isabel Tenaille, Alberto Oliveras, Juan José Plans, José Carlos Arévalo y Ramón Lobo por no avisarle a la dirección correcta. Manu Leguineche más cascado que yo, Aurelio Martín, Javier Bauluz, Ricardo Sevilla. Faltaron amigos del nuevo periodismo digital que eché mucho de menos y especialmente Rosa Jiménez Cano, la mujer que me ha enseñado hacia donde vamos en esta profesión y, con ello, me ha devuelto las ganas de vivir muchos años más. Sinceramente, su presencia me faltó.
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Felicidades maestro!!!
No son sólo ochenta años, son ochenta “mu vivíos” y muy sabios!!
Comentario by David — 6 noviembre 2009 @ 18:30
Felicidades Enrique. Ójala existas muchos años, porque tu sabiduría humana es digna de admiracion.
Comentario by Charlie Torres — 6 noviembre 2009 @ 19:16
¡Es verdad! Por la lista de presentes faltaba gran parte de la juventud, alguna incluso veinteañera (casi niñez ya… ¡pues cómo nos pasa el tiempo!) que tiene de nuevos discípulos. Es usted de los más modernos. Enhorabuena por la memoria y por seguir en el frente, esta vez de las nuevas tecnologías. ¿Cómo hace para seguir aprendiendo?
Comentario by masmadera — 6 noviembre 2009 @ 19:41
Muchas felicidades, Sr .Meneses.
Afortunadamente el título de sus memorias “Hasta aquí hemos llegado”, no se ha cumplido, y seguimos disfrutando de sus textos de la misma manera como disfruté el libro.
Gracias
César
Comentario by César — 6 noviembre 2009 @ 21:48
“En la estructura temporal de la civilización moderna, se suele emplear una sola palabra para significar el “tiempo”. Los griegos tenían dos: Chronos y Kayros. Chronos es el tiempo del reloj, el tiempo que se mide. Kayros, el momento justo, no es el tiempo cuantitativo sino el tiempo cualitativo de la ocasión, la experiencia del momento oportuno. Todos experimentamos en nuestras vidas la sensación de que llegó el momento adecuado para hacer algo, que estamos maduros, que podemos tomar una decisión determinada.”(1)
Feliz eterno Kayros, querido Enrique.
1._ Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Kairos
Comentario by Domingo — 7 noviembre 2009 @ 2:06
Gracias Enrique y Bárbara a través de la cual te conocí.
Comentario by R.Milenrrama — 7 noviembre 2009 @ 13:59
También a ti te eché de menos. Te debo mucho por la ayuda que me has prestado siempre que la necesité. Eres un gran tipo… y he conocido algunos!
Comentario by Enrique Meneses — 7 noviembre 2009 @ 14:04
Compartimos signo del Zodíaco, aunque no el mismo día, es un honor.
Me uno a la felicitación y le deseo una vida llena de contenido, dure lo que dure. Tengo unos añillos menos, pero llegados a unas edades todos sabemos de achaques y perendengues.
Le admiro mucho y deseo seguir disfrutando de su compañía en la red.
Comentario by isadora — 7 noviembre 2009 @ 16:39
Felicidades.
Espero que tu saldo de días felices en estos primeros 80 años sea muy superior al confesado por Abderraman III.
Comentario by salva — 7 noviembre 2009 @ 19:01
Muchas Felicidades Enrique!!!!….
Un abrazo!!
Comentario by Quel — 7 noviembre 2009 @ 22:00
Me emocioné al leer tu reseña… Sigo tu trayectoria de hace un tiempo, desde que conocí a RosaJC, y es digna de todo tipo de admiración. Esa vitalidad, frescura, entrega… son 80 años vividos muy intensamente!
Tengo que decir que al leerlo me ha hecho recordar a cuando hace poquito, ayudé a mi madre a preparar la fiesta a mi padre por sus 60 años (con una operación de cáncer de colon muy reciente en ese momento). Fue muy emotivo organizar el reencuentro con personas que han sido parte de las distintas etapas de la vida y siguen ahi. Leerte ha sido revivirlo y sentir lo tuyo muy cercano.
Un enorme abrazo de admiración desde Buenos Aires
Comentario by Isa — 7 noviembre 2009 @ 22:14
ZORIONAK desde el cantábrico. ¡Qué placer leerle!
Comentario by Una plumilla — 9 noviembre 2009 @ 14:16
Compartiendo EPOC le deseo muchos años de vida feliz con los suyos y que todos los que le queremos y admiramos podamos leer sus buenas cronicas.
Salud
Comentario by Pinog — 9 noviembre 2009 @ 17:53
Felicidades, Enrique.
Comentario by erwillillo — 10 noviembre 2009 @ 0:08