Moraleja para controladores aéreos
El 26 de julio de 1956, cabreado porque los occidentales le retiraron sus promesas de financiación de la Gran Presa de Asuán, el Saad-el-Aali, Gamal Abdel Nasser, líder de la revolución que había derrocado al rey Farouk, decidió financiarla con los ingresos del Canal de Suez y lo nacionalizó. Desde aquel momento, EE.UU., Gran Bretaña y Francia, con la cooperación de Israel, empezaron a atacarse al régimen revolucionario. La primera medida que tomó Occidente fue pedir a sus prácticos que se negasen a conducir los convoyes de buques de punta a punta del Canal en ambas direcciones.
Un año antes, gracias a un contacto con un alto cargo de la “Sociedad Universal del Canal de Súez” tuve la oportunidad de visitar las instalaciones y compartir un fin de semana con los prácticos extranjeros que conducían los convoyes de 6 ó 7 barcos, a veces algunos más. Conocí las residencias unifamiliares de estos pilotos que vivían como pachás en circulo cerrado, con su economato, sus zonas de ocio y horarios de trabajo de ensueño. Los 205 prácticos, de los que 40 eran los privilegiados occidentales y 165 sus ayudantes egipcios, constituían la crema del personal de la empresa. Para atender a este grupo y al mantenimiento del Canal, 910 empleados de los que 525 no eran egipcios. Finalmente 950 expatriados griegos, italianos y franceses al mando de 3.250 egipcios aseguraban tareas de drenaje y consolidación.
Los 163 km del canal están jalonados con las ciudades de Port Said en el Mediterráneo, Ismailía a 72 km más al sur y Súez, 88 km al sur de la anterior, en el Mar Rojo. Los prácticos componían dos grupos encargados de los dos tramos que dividen el Canal es decir, 20 pilotos occidentales y 80 egipcios para Port Said-Ismaelía y otros tantos para Ismaelía-Suez. Pero, lo más curioso es que estos hombres se volvían a dividir por dos ya que los que hacían los tramos de Norte a Sur no eran los mismos que hacían los de Sur a Norte. Era la super-especialización. Mitificando la complejidad de su trabajo habían conseguido el chollo y según me contaría un año más tarde un piloto vasco, “una verdadera sinecura porque el canal es totalmente recto y el piloto del primer barco puede realizar la vigilancia del convoy hasta el relevo siguiente”.
¿Por qué aceptaron los prácticos colaborar con la empresa haciendo la huelga? Segun mi opinión, se llegaron a convencer de que eran insustituibles. La prensa extranjera, mal influida por los interesados, se instaló en Port Said, a la entrada del Canal para ver el primer choque de barcos. Gamal Abdel Nasser tuvo que hacer grandes esfuerzos para que no se detuviese el tráfico del Canal y contrató prácticos canadienses, españoles, rusos. El vasco que conocí me contaba que sus antecesores se pasaban el viaje en la cabina del Capitán de la primera nave bebiendo ginebra, conocedor de la pericia de cualquier práctico de los barcos del convoy. Comparando dos períodos de tiempo iguales con los pilotos de 1955 y los contratados por Nasser en 1956, cruzaron el canal 2.216 barcos frente a 2.103 cuando ya estaba nacionalizado … ¡y sin ningún incidente!
¿Qué puede tener de común este relato con la actual situación de los controladores españoles de AENA? Bueno creo que les convendría sopesar el concepto que tienen de sí mismos los componentes de este colectivo y si las retribuciones que disfrutan son proporcionales a las dificultades y responsabilidades de su trabajo. Los prácticos de la “Compañía Universal del Canal de Suez” no reflexionaron sobre este tema.

A veces, los modernos partidos de izquierda, viven preocupados de que no se les trate de “rojos comunistas” cuando les toca gobernar. Franco no podía ser tachado de “rojo” pero creó el INI, “sin complejos”, como diría Aznar. Cuando te encuentras
No son pocas las Navidades que me ha tocado vivir trabajando pero tres son dignas de mención: Belen 1956,
¿Sabía usted que la web de la SER no es un medio de información porque no es universal sino solo “social”? Pues sí, eso ha decidido el juez Ricardo Rodriguez Fernández.
Deber ocho pagas (dos de ellas especiales) a 640 empleados de Air Comet, haber continuado la venta de pasajes para América Latina hasta el mismo viernes 18 de diciembre, cuando ya se sabía que los aviones alquilados no iban a despegar, es estafar al personal y a los clientes con la mayor desfachatez. ¿Es un novato dentro del mundo empresarial quien ha provocado semejante escándalo? 
En el país de las contradicciones, no es de extrañar que las encontremos a céntimo el kilo. Cada nueva generación decide reescribir la Historia de España sin encomendarse ni a Dios ni al Diablo. Unos quieren volver a los tiempos de Isabel y Fernando sin reparar en el fundamentalismo xenófobo que representaron en en nuestro país.
Son miles de jóvenes los que se encuentran desorientados ante la crisis económica que ha hecho tambalearse las industrias de la información a la vez que los avances de Internet revolucionaban las tecnologías que los sustentaban. Pero no todos los males se han originado con esas crisis, la segunda inserta en la primera. Está también la formación de los jóvenes periodistas, una formación que al hacerse universitaria le ha aportado un glamour que no se corresponde con la realidad.
Lo bueno que tiene el haber vivido mucho es que se suele tener abundancia de ejemplos para casi todo. Es como esas cajas de herramientas que la mayoría tenemos en casa, donde clavos y tornillos no están separados por tallas sino que hay que estar hurgando hasta encontrar el que necesitamos para colgar un cuadro.
He vivido de lleno, como fotoperiodista, la época del “Copyright”, del derecho de autor, en el ámbito de la fotografía. En los años 50 y 60 ya teníamos nuestros problemas cuando la misma agencia que nos representaba o la publicación que adquiría nuestro trabajo, consideraba que había comprado la obra para siempre. Los agentes se llevaban entre un 40 y un 50% de la venta de nuestro trabajo financiado por nosotros en el caso de los free-lance. Internet ha venido a revolucionar aquel comercio. Hoy en día, un fotoperiodista, solo o que se agrupa con otros en Internet, puede disponer de una vitrina actualizada para que los posibles compradores se entiendan directamente con el. Flickr es su escaparate. Hasta los tomates de Almería se están vendiendo por suscripción sin intermediarios.
Algo está pasando en la Suiza que, según Orson Welles, dio al mundo el “reloj de Cuco”. De tan pacífica, neutral, limpia y aburrida, esta patria de relojeros y orondas vacas lecheras, ha pasado a ser martillo de herejes musulmanes. Su gente, que tantos beneficios sacaron de la Segunda Guerra Mundial, protegiendo a los judíos que huían de la Europa nazificada y cuidando de sus bienes mediante honorables comisiones, se ha pronunciado en referendum contra los minaretes de las mezquitas en su suelo. Y eso, olvidándose de que los millonarios musulmanes de petrolandia, tienen sus dineros en bancos suizos.

