22 noviembre 2010

Generación sacrificada y Generación mimada

Ser realista no implica ser pesimista y ser optimista no es sinónimo de indocumentado. La situación en España y en el primer mundo, es peor que la que disfrutó esa misma zona hasta hace dos años. Si la comparamos con el tercer mundo, vivimos descaradamente en la abundancia. Para tener una visión del caso concreto de nuestro país, basta con ser octogenario como yo y volver la mirada atrás para ver qué hicimos bien y qué hicimos mal.

España ha recorrido mucho camino para salir del subdesarrollo que nos tenía a la cola de Europa desde finales del XIX. S e estima que un siglo lo ocupan tres generaciones, es decir, 33 años cada una.  El esfuerzo que han realizado las dos generaciones anteriores a la actual, puede concentrarse en dos factores: emigración y ahorro. Por un lado una emigración forzada del campo a la ciudad y de todas partes, igualmente forzada,  al extranjero por culpa de la guerra civil española. Ingentes masas de compatriotas se tiraron a la piscina sin saber nadar, con mucho analfabetismo, miedo a lo desconocido y echándole mucho coraje. No tenían nada y fueron a buscarlo a otras tierras. Nuestros emigrantes, y el turismo que empezó a visitarnos,  financiaron el desarrollo español.

El dinero fluía hacia España y aumentó con la inversión extranjera y los fondos para el desarrollo que  Bruselas nos daba tras nuestra entrada en el Mercado Común (1º enero 1986). Así se hizo el milagro español, con el sacrificio de una generación que no tenía nada y quiso tener lo que los demás ciudadanos europeos habían tenido desde mediados del siglo anterior. Pero esa generación sacrificada no tuvo infancia y eso lo llevó grabado muy dentro de sí.

El milagro español dejó rápidamente el “seiscientos” atrás y empezó a disfrutar de la casita en la Sierra o el pisito en la playa. Ellos habían sido capaces de trabajar en tierras cuyos idiomas y costumbres les eran ajenos, carcomidos por la nostalgia de su patria chica y añorando un regreso que se veía retrasado cada vez más. Se establecieron  lazos familiares con otros pueblos y con ello aparecieron nuevos frenos que dificultaban a veces el regreso a España.

Los jóvenes españoles vieron cómo la construcción y el turismo les aportaban medios de ganarse la vida sin necesidad de tener una educación siquiera media. Nos convertimos predominantemente en un país de albañiles y camareros. Más bares,  restaurante y construcción de viviendas que en todo el resto de Europa. Algunos, con estudios superiores, emigraron a países donde la investigación estaba bien remunerada y donde nuestros licenciados podían seguir aprendiendo.

En el desarrollismo, se cometieron muchos errores que no se veían porque la mejora de la situación de las familias estaba aumentando de forma creciente y sin nubes en el horizonte que amenazasen el progreso económico. En poco tiempo, la peseta empezaría a valer 166 veces más sin que hubiésemos hecho nada para que nuestro trabajo incrementase su valor. Esta todo el mundo jugando con dinero del Monopoly, <Nos creíamos más ricos y nos parecía que ello era suficiente para serlo.

La educación de los hijos se generalizó en familias cuyos padres habían trabajado, a veces, siendo analfabetos o sin tan siquiera tener estudios primarios. Esos padres llegaron a hacer colas para inscribir a sus hijos en la escuela pero al mismo tiempo daban a estos todos los caprichos que ellos no disfrutaron en su infancia. Entre los jóvenes empezó la guerra de las marcas en la ropa,  el anhelo del último juguete electrónico. Los padres habían  proclamado el destierro de la alpargata y del desahucio por  impago del alquiler que sufrieron los abuelos. El zapato de cuero y la compra de la vivienda se convirtieron en Eldorado de la generación sacrificada en cuanto pudieron mimar a sus hijos. Nadie se quejaba. La bonanza iba a ser eterna.

Si en el Tercer Mundo vemos cómo se lucha contra la pobreza con la fabricación de ladrillos de adobe, en España nos lanzamos en la construcción porque erróneamente se pensaba que siendo propietarios de nuestra vivienda, nunca tendríamos que temer los embargos y, además, el aumento continuo  de los precios de los pisos  los convertían en inversiones de rentabilidad muy superior a la de las cuentas bancarias o libretas de ahorro. Los incentivos colaboraban a dar vida a la burbuja de la construcción.

Ha habido muchos padres de la generación sacrificada que no han visto mal que sus hijos e hijas abandonasen los estudios para irse a trabajar al andamio o la barra del bar por sueldos a veces superiores a los dos mil euros cuando los licenciados de cualquier carrera apenas alcanzaban los mil. “Al fin y al cabo, se decían los progenitores, “a los 15 años yo estaba trabajando por cuatro perras”.

Calculo que hay unos tres millones de parados verdaderos y un millón y medio más que figuran en el paro –incluso algunos cobran el paro– y que trabajan en la economía sumergida. Atacarse a ese sector que produce el 23% de nuestro PIB, significaría que el gobierno tendría que incrementar las ayudas al desempleo y endeudarse más de lo que está..

Es preciso, ahora mismo, empezar a prestigiar la formación profesional. Al contrario que Alemania, que tantas veces menciona Mariano Rajoy en sus ataques al gobierno, España tiene más licenciados y doctores por millar de habitantes y menos cuadros técnicos intermedios. La calidad de los productos “Made in Germany” convierten a Alemania en un exportador de primer orden. Su formación profesional permite, además, el salto a la universidad.

La movilidad es un factor positivo en todas las sociedades modernas. Esta permite acudir allí donde se necesitan profesionales que, en su entorno inmediato, no encuentran trabajo. La compra de la vivienda por parte de veinteañeros es echarse encima una cadena perpetua, atarse a un carro del que van a tener que tirar toda su vida.  Su formación, la búsqueda de mejores condiciones de trabajo, el aprendizaje de idiomas, la experiencia que vivieron sus padres en otras tierras con otras costumbres, todo ello queda escamoteado al joven de la generación mimada, a cambio de tener todo asegurado en casa de sus padres.

En mi generación, salíamos pitando de la casa paterna en cuanto podíamos. La mayoría de edad eran los 21 años pero conseguí la emancipación a los 18 yendo con mi padre al notario y abrí mi cuenta corriente en el banco a esa misma edad. Eso sí….el más rumboso de mi pandilla tenía una moto Vespa, los demás tardaríamos varios años en acceder a un vehículo propio. La generación actual tiene automóvil desde que saca el  carné a los 18 y, sin embargo, paradójicamente tiene menos movilidad que la que teníamos nosotros con su misma edad.

El gobierno sabe que sustituir una masa laboral que estuvo años en el andamio o sirviendo bebidas, no es tan fácil y requiere tiempo y esfuerzo. La innovación, que con tanta facilidad encuentra capital riesgo en EE.UU., no tiene acceso a la financiación privada o estatal en España. En Gran Bretaña, mi socio y yo obtuvimos  120 millones de pesetas para sacar la edición inglesa de “Los Aventureros” (The Adventurers), con dinero detraído de los impuestos que tenían que pagar algunos hombres de negocios. El gobierno de Margaret Thatcher admitía que se destinase dinero de impuestos, a “venture capital” para empresas de interés público, cultural por ejemplo. La pérdida de aquel dinero era un riesgo admitido por ley. En España, el gobierno tiene que legislar una forma similar de canalizar dinero destinado al fisco para que se puedan financiar nuevas empresas que requieran contratar  trabajadores .

El gobierno tiene que favorecer las plataformas de desarrollo de innovaciones que puedan hacer mancha de aceite y abrir sectores industriales de tecnologías avanzadas capaces de aportar valor añadido. Las Pymes con menos de 49 empleados representan en España 3.170.466 trabajadores,  es decir el 94,5% de todas las pequeñas y medianas empresas  (INE 2009). Sobre los 4.149,5 millones de parados de 2009, el 16,16% pertenecían al ramo de la construcción cuando 7 años antes, eran la mitad (8,18%). Además de reunirse con las 25 mayores empresas de España, Rodriguez Zapatero debería arbitrar medidas  que faciliten el pago de facturas atrasadas de las administraciones públicas y créditos a las Pymes que se comprometan a no destruir empleo, así como ventajas fiscales para las que no destruyan empleo. Es el sector que más está padeciendo la crisis.

14 noviembre 2010

Dos sillas de ruedas para dos trotamundos

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Ahí estábamos los dos, en primera fila, a la misma altura que las autoridades de Castilla la Mancha y Sigüenza, arropando a Lydia Cacho, la ganadora del Premio de Periodismo “Manu Leguineche”. La generación que llega y la generación que se va. Cuando tomaba la mano temblorosa de Manu, me la apretaba como si ambos fuésemos dos náufragos de una época que hemos vivido y retratado con todo el entusiasmo y vocación de quienes nos considerábamos notarios de la Historia.

Tengo 12 años más que Manu pero como él, estamos tocados pero no hundidos. Detrás siguen nuestros pasos una generación con más espíritu misionero y redentor que la nuestra. Gervasio Sánchez es el periodista que lucha  contra las bombas de racimo y la prohibición de utilizar niños en las guerras modernas. Del otro lado del Atlántico, en el peligroso México del tráfico de drogas y en el sudeste asiático del comercio  sexual de menores, Lydia Cacho viene a  unirse al periodismo que, en nuestros dos continentes, lucha por la defensa de los Derechos Humanos. Citar a Javier Bauluz, David Beriaín, Sergio Caro, José Cendon,  Ramón Lobo, Mayte Carrasco, Almudena Ariza,  Evaristo Canete o Emilio Polo es dar solo  una muestra de lo que viene detrás de nosotros.

La generación que está saliendo de las Facultades de Ciencias de la Información está desorientada por factores diversos. No, no voy a mencionar la crisis porque esa la padecen con igual dureza todos los trabajadores. Hablo, y así lo expuse cuando el Maestro de Ceremonias y viejo amigo, Fernando Múgica me pidió subir al escenario, de la desaparición del sentido de aventura dentro de nuestra profesión. En estos mismos días hemos visto que un grupo de colegas de la SER se colaron en el Aaiún para informar de lo que estaba sucediendo en un campamento donde 20.000 saharauis pedían mejores condiciones de vida. Angels Barceló y sus compañeros fueron detenidos y expulsados 24 horas más tarde. Queda fuego bajo las brasas,

Echarse carretera adelante, olvidarse de puestos fijos de trabajo en redacciones que no funcionan si los aventureros no las alimentan, olvidarse de pensiones cuando se tienen una veintena de años, no aceptar la cadena perpetua de hipotecas que les convierten en auténticas raíces de roble  que impiden la movilidad, tan necesaria para ejercer esta profesión. El dinero es un medio nunca un fin. Ni siquiera una necesidad vital.

10 noviembre 2010

Regreso al pasado

el-aaiún-240.jpgPor mucho que queramos avanzar hacia adelante, hay poderosas fuerzas que nos tiran hacia atrás. Caminar contra el vendaval, que estos días recorre parte de España,  es de las experiencias más frustrantes  que se puedan vivir. Tres temas forman parte del empeoramiento de la climatología española: Un Papa que mira al Trento del siglo XVI y quiere que le acompañemos  en la recristianización de Europa; un Felipe Gozález Márquez que nos trae  por el túnel del Tiempo a los tiempos del Gal y el terrorismo de Estado que no le deja dormir. También nos quita el sueño la descolonización del Sáhara, 35 años después de la Marcha Verde.

La inmensa mayoría de los españoles se dice católica no practicante. Un 14% van a misa los domingos. Si preguntamos que quienes engañan a su conyugue, mienten o roban, probablemente ese porcentaje seguiría bajando con tendencia a cero. Pero uno se confiesa católico no sea que este cuento resulte verdadero y lo pasemos muy mal en las calderas de Pedro Botero. La recomendación de la Iglesia de que volvamos a las raíces cristianas de Europa, cuando somos muchos los que creemos que, como sucede con las fuentes del Nilo, no hay una sola raíz sino varias, por ejemplo el judaísmo es y el helenismo , esta última nos dio la filosofía, la ciencia y la democracia. Ahí es nada.

¿Y la familia cristiana de hoy? … Bueno, delicada pregunta. Papa, mamá y el niño está muy bien pero ¿Quien hace de paloma? Yo no voy por ahí declarándome católico pero si  existe un Juicio Final, estoy seguro de que ese Dios infinitamente misericordioso, no me dejaría en la cuneta. De todos modos, procuro ser bueno como recomienda la moral natural y la razón pura kantiana.  El chasco se lo van a llevar otros como el tinglado, que montaron hace poco más de veinte siglos Jesús de Nazaret y su docena de amigos, haya sido un cuento.  De todos modos, mi respeto por los creyentes de cualquier religión. Y si piden dinero, que se las apañen con el que les dan sus fieles ¡que hay que ver lo que se gastan en publicidad televisiva! Barcelona no se quejará: unos cientos de millones de telespectadores se han quedado con la boca abierta contemplando la catedral de Gaudí. ¡La promo es impagable!

Felipe González ha estado de 1982 a 1996 presidiendo el gobierno de España durante unos años que han sido vitales para modernizar un país y unas costumbres que estaban cubiertos por una espesa capa de polvo. Impuso en su partido un pragmatismo que evitó nacionalizaciones de empresa, rechazo de la monarquía y además de entrar en la Comunidad Europea, consiguió meternos en la OTAN y defender las importantes ayudas de Bruselas a España que obtuvo en Maastricht mientras José María Aznar, líder de la oposición, le tachaba de “pedigüeño”.

La lucha armada en tiempos de la dictadura, tenía su razón de ser pero tras la muerte de Franco, al abrirse cauces democráticos de hacer política y rechazarlos ETA, esta se convertía en organización terrorista, no en “Movimiento de Liberación Nacional Vasco” (MLNV) como lo designó Aznar públicamente en Televisión. Al poco tiempo, algunos extorsionados de Euskadi, como Luis Olarra, un guipuzcoano propietario de Aceros Olarra, se dice que financiaron el Batallón Vasco-Español. En aquellos tiempos, la derecha española miraba para el otro lado y no hablaba de crímenes de Estado. Cuando ETA asesinó a Luis Carrero Blanco, muchos españoles interiorizaron su alivio al haberse librado de una prolongación inaguantable de la dictadura con el Almirante como jefe de Gobierno.

La guerra sucia de los Estados democráticos no es ninguna novedad. Francia tuvo sus “Barbouzes”, un equipo de policías que, fuera de la disciplina del cuerpo, lucharon suciamente contra los miembros  de la OAS (Organisation Armée Secrète) que se oponian a la independencia argelina. En Alemania los miembros de la Fracción del Ejército Rojo, más conocida como la Banda Baader-Meinhof tuvieron en jaque a la policía durante cerca de 30 años. Se inspiraban en la guerrilla urbana de los Tupamaros. Acabaron todos por caer presos o muertos en encuentros con fuerzas especiales. La mayoría de los jefes “fueron suicidados” en sus celdas. En Gibraltar, Margaret Thatcher hizo asesinar a dos miembros del IRA . No querer volar la cúpula de ETA era un cargo de conciencia para un dirigente novato de una democracia inmadura.

La descolonización del Sahara se produjo en un momento en que Franco estaba prácticamente en coma y nos enfrentamos con la Marcha Verde que nos organizó Hassan II aprovechando la situación de incertidumbre que reinaba en nuestro país. El Principe de España, se desplazó a El Aaiun para apoyar a nuestras fuerzas allí destacadas. El Frente Polisario había estado hostigándonos constantemente y Marruecos esperaba el momento para ponerneos ante la disyuntiva de producir una matanza de mujeres y niños que avanbzaban en oleada hacia nuestras posiciones o dejarles pasar. Es lo que hicimos. La llegada de miles de niños saharauis a veranear con familias españolas ha creado un ambiente favorable a aquel pueblo que nos causaba bajas y dolores de cabeza hasta 1975.

Unos periodistas españoles han conseguido entrar en El Aaiún burlando la vigilancia policial. Siempre he dicho que los enfrentamientos históricos no solo eran entre policías y ladrones sino también entre reporteros y fuerzas de seguridad. El buen periodismo siempre se ha practicado de esta manera y es reconfortante que unos informadores que representan a los ojos y oídos del resto del mundo prefieran ese espíritu al de redactor atornillado en su asiento frente  al ordenador.

En cuanto a posibles soluciones al problema del Sahara, no veo muchas. Fuera del lado sentimental de defender al más débil, es evidente qure Marruecos tiene buenos padrinos en Francia y Estados UNidos y España es el segundo cliente del reino alauí, Francia tiene importantes intereses así como los militares de EE.UU. Somos potencia administradora pero ¿Qué solución para el Sahara? El Referendum es la única solución pero ni sanciones ni acción militar son posibles. Nos queda la denuncia de un régimen dictatorial y exigir la libertad de elección a los 267.000 genuinos habitantes del antiguo Sahara Espa

6 noviembre 2010

Votó la America profunda

240.jpgAdlai Stevenson, el demócrata candidato a la presidencia de Estados Unidos en dos ocasiones, y en ambas  derrotado,  me dijo en una entrevista que le hice en 1962 durante la crisis de los misiles en Cuba:”El pueblo americano jamás aceptará un presidente que sea superior a la media intelectual del país. “Stevenson, como John F.Kennedy, formaban parte de una élite mal vista por el pueblo de EE.UU. Esto significa que el hombre que ocupe la Casa Blanca, no debe separarse demasiado del americano medio. Hay un miedo atávico al poder omnímodo del gobierno federal de los EE.UU. desde la independencia del país. El espíritu de los “Padres fundadores”, de los “Pilgrims” (peregrinos) constituyen estampas del nacer de una nación. La  expansión se debe a los aventureros que, sin apoyo de autoridad alguna, se tallaron su riqueza individual.

La literatura y el cine de Hollywood han perpetuado la idea de un pueblo de individuos que salvan a sus vecinos (y hasta “la Humanidad”) contra el enemigo común, el “alienígena”. “El héroe solitario” es el prototipo del americano idealizado a lo largo de tres siglos. Las realidades han empezado a ensuciar leyendas y mostrar ejércitos de mercenarios que sustituyen en las guerras a muchos soldados Ryan. Obama quiere que, como en Europa, la gente disfrute de un servicio público de salud, que la gente no esté desvalida ante la adversidad, que disfrute de una vejez a la que ha contribuido durante sus  años de trabajo activo. En Estados Unidos se considera que el gobierno no debe atender a necesidades que ya cubren las “charities”, los conservadores se consideran “compasionates” (Compasivos). En Europa, nuestros tatarabuelos pudientes  se habían asignado “su mendigo de la familia” a la puerta de la Iglesia. Para mucha gente el que es pobre es porque no ha querido trabajar nunca. El esfuerzo personal, independientemente de los medios utilizados para enriquecerse, se eleva a categoría de “Virtud Cardinal americana”.

Rupert Murdoch, el magnate australiano de los medios de comunicación, ha puesto su cadena “Fox News Television” al servicio del Tea Party, el conservadurismo más extremo, el de Sarah Palin.  El nombre de esta facción recuerda la insumisión de 1773 en Boston,  cuando  los colonos tiraron al mar un cargamento de té para protestar por la tasa impuesta por Gran Bretaña. Fue un movimiento libertario y se considera el primer acto de la independencia de los EE.UU.  Los más extremistas de los conservadores de hoy se consideran sus herederos. Luchar contra los impuestos es reivindicar un pedigrí.  Alguna soflama de este grupo desafía la inteligencia como cuando consideran que masturbarse es ser infiel a su pareja o que los gays han traído el sida. Para esta gente el calvinismo más cerril debe de impregnar la vida entera de la sociedad. La Senadora republicana de Alaska, Sarah Palin, fue una vez  a México, esa es su experiencia del extranjero.

Lo mismo en Europa que en América, la crisis provocada por un sistema financiero descontrolado y enemigo de toda regla, está siendo reanimado con fondos públicos. Los responsables de la ruina de millones de personas que cayeron en las trampas de la “ingeniería financiera”, están utilizando el dinero de todos los ciudadanos después de haberles dejado en cueros. Muy pocos de esos ladrones de guante blanco han dado con sus huesos en la cárcel. Los demás se aprestan a reanimar el sistema sin imponerle controles. A lo sumo un cambio insignificante para hacer bueno el principio de Lampedusa.  La ignorancia de las masas en las reglas esotéricas de la alta finanza, facilitan a un conservadurismo integrista, como el de EE.UU., volver a las andadas. Europa, que ha nutrido siempre las élites de Estados Unidos, catetamente sigue con el mantra de presentar el país de la NBA, del Orange Bowl y del Apple pie (tarta de manzana), como el paradigma de la civilización judeo-cristiana.

En EE.UU. existe un integrismo religioso que no es terrorista pero que, junto al del Vaticano, representa un lastre para ereducir l progreso. Ha sido Obama quien ha levantado los obstáculos que impedían investigar con células madres, la homofobia en el ejército. Los demócratas aparecen como socialistas cercanos al comunismo para unos republicanos poco dados a estudiar cómo funciona Europa antes de despreciarla. La enseñanza del creacionismo en lugar de la teoría de la evolución, la jornada de acción de gracias (Thanksgiving day) con pavo incluido, la actitud represiva ante la sexualidad, hacen de la América que ha derrotado a Barack Obama, un país que regresa, con medio públicos, al mismo sistema que ha creado la crisis mundial que nos acompaña a todos. El contagio en la Unión Europea es apreciable por el número de gobiernos que han pasado de social-democracias a conservadurismos xenófobos y represores en las costumbres y de libertades sin riendas en lo económico..