28 febrero 2011

Los españoles y la propiedad

quemarse a lo bonzo-240En España el sentido de la propiedad ha tenido múltiples acepciones. No hay que creer que si algunos tienen formas modernas de altruismo, siempre fuimos así. Hemos practicado la rapiña en América y en la misma España. Algunos han heredado ese fenómeno y lo han transmitido a sus descendientes. Hubo un tiempo en el que guerreando contra la España musulmana, algunos cristianos se apoderaron de vastas extensiones de Andalucía convirtiéndose aquellas propiedades, logradas como botín de guerra, en latifundios modernos igual que antes lo fueran de los invasores musulmanes,.

Y nació en aquellos tiempos,  el hambre de tierra de los pobres jornaleros que ha llegado hasta nuestros días diversificándose en afán de cultivar una extensión suficiente para vivir o en acceder a la vivienda. El espíritu de aventura que caracterizó una época de nuestra Historia se convirtió en pequeños afanes de supervivencia y seguridad. La guerra civil obligó a buscarse la subsistencia fuera de nuestras fronteras. De tres generaciones que contiene un siglo, dos vivieron la aventura forzados por la guerra civil y la dictadura del pan negro, de Yeserías, de los maquis, de los robagallinas., las alpargatas y el estraperlo.

La busqueda de la seguridad nació en esa diáspora. El sueño de alcanzar la Gloria, con mayúsula, se reducía a comer a diario, cambiar las alpargatas por zapatos bien brillantes, incluso de charol para los peques y con los ahorrillos, se fueron comprando un piso o una casita en la patria chica. Y regresaron con hijos bilingues cuando no de doble nacionalidad. a partir de ese momento, empezaron a maleducarles, a darles lo que ellos nunca tuvieron. Vino la tercera generación del siglo y solo conocían las crisis de antaño que contaba el abuelo, pero ya se sabe, los abuelos chochean, cuentan batallitas mientras los hijos y los nietos mueven la cabeza como si empatizasen con el relato pero, en realidad, corroborando la senilidad. Ellos son la “generación del nintendo”, no entienden de aquellas cosas.

La gente joven se creyó que el Estado democrático iba a asegurarles techo y trabajo porque es lo que dice la Constitución que “todo español tiene derecho a una vivienda digna…”. Otro tanto para el trabajo. Después de eso no extraña escuchar en la televisión quejarse de “nuestra embajada que no nos ha ayudado en nada”. Ellos dicen “nuestra” como si fuese de su propiedad. “¡Es embajada de España, señora!” les decía el diplomñático Alberto Pascual a una a la que habían robado en el extranjero. El brutal incremento de las oposiciones a funcionario subraya esa obsesión por la seguridad. El sueldo mensual, la imposibilidad de despido a un funcionario, la vivienda en propiedad y tras eso convertirse en un árbol firmemente enraizado. La movilidad laboral en España no tiene parangón con ningún otro país de la Unión Europea.

En Irlanda, los jóvenes, sin quejarse, aunque con cierta amargura, reemprenden el camino que tantos irlandeses tomaron a lo largo de los siglos: la inmigración. Aquí, la solución que se busca es sencilla, llevar a la Moncloa al Partido Popular. Después, si Rajoy, como mucho creen, no cumple con su promesa de crear todo el empleo que haga falta, se votará a la izquierda. Con el paro ha venido la xenofobia: los extranjeros que se vayan a sus países…este es nuestro!

La mujer española  es siempre propiedad de alguien, de sus padres, de su marido, de sus hijos. Propiedad hereditaria, servicio a domicilio: no está bien que los padres vayan al asilio, no está bien que el marido no esté bien atendido y si pega una bofetada porque ella se quiere liberar, se la mata….al fin y al cabo ¿No hay quien mata a su galgo cuando ya no le sirve? Los hijos no cambiarían el hogar materno ni el botellón del viernes con los amigos por un puesto de trabajo en Alemania. Hay quien lo ha declarado riendo en la pantalla de televisión, durante el telediario.

Se habla de la ley Sinde y aparece enseguida la expresión “Propiedad Intelectual”.Estamos en la Era de la Justicia y ello significa compartir que unos no tengan tanto y otros no tengan tan poco. Los intermediarios, gracias a Internet, están desapareciendo. Ya se compran tomates RAF de Almería, por suscripción. Yo he renunciado a vender mis fotos a través de agencias que se quedaban con el 50% solo me queda, por sentimentalismo, Rex Features de Londres. No me vende casi nade y cuando me quejo, Frank y Sue Selby, me dicen que ellos están viejos y sus hijos “no quieren trabajar el negocio” que, tras huir de la guerra mundial, montaron hace medio siglo en Londres, casi el tiempo que lo he tenido de amigo y agente.

El intermediario ha sido uno de los desastres de la organización comercial del  mundo cuando su avaricia lo ha perdido. Miremos hacia donde miremos, hay gente que no produce, que se lñimita a comprar en un sitio y llevarselo a los revendedores qa1swq. A 8 centimos compraban los pepinos de invernadero almeriense cuando el costo de producción era de 38 y en el Super de mi barrio estaba a 1,70 euros. Internet elimina los intermediarios y gracias a ello  podrá vivir mejor el agricultor y pagar menos los compradores.

La propiedad, la riqueza, van a reducir las enormes diferencias que todavía existen en la tierra. No es posible que medio mundo tenga problemas de obesidad y que la otra mitad del planeta viva siempre con la hambruna encima. Para ser feliz, no es necesario poseer tantas cosas, amasar fortunas. Basta con amueblar el cerebro de nuestros hijos para que lleven consigo, allá a donde quieran ir, su inteligencia, su formación, su capacidad de improvisar y de ver lo divertida que puede ser la vida siempre que se tenga un mínimo razonable para la supervivencia de un ser humano. Estamos viendo cómo, gracias a Internet se han sublevado 200 millones de seres humanos sin que un líder común los dirigiese. Fué un jóven tunecino, Mohamed Bouazizi, que se quemó a lo bonzo, quien prendió la mecha e incendió 5.000 kilómetros de la región sur del Mediterraneo y Oriente Medio. No son necesarios los caudillos salvapatrias. Basta un teléfono móvil. Es un arma letal para los dictadores.

24 febrero 2011

Europa de faro a tendera

Paraelpueblo-240bDesde que en España, los jóvenes nos entusiasmábamos con la entrada de España en la ONU por sus valores democráticos, raros en el resto del mundo, hasta hoy, hemos arrastrado la vergüenza en muchas ocasiones. Cuando no podíamos hablar demasiado del Consejo de Seguridad que había condenado el régimen franquista, hablábamos de la Unesco, la ONU de la Cultura.

En 1945, la mayoría de los jóvenes aspirábamos a unos “Aliados”, como se denominaba a quienes habían combatido, como países, en la lucha contra “el Eje”, como se denominaba a la Alemania Nazi, la Italia Fascista de Musolini y el Japón Militarista. Derrotado este último nucleo de naciones de ultra derecha, todos esperábamos que los Aliados nos libraran de F ranco.  Lo más que hicieron fue retirar embajadores de España, menos la Argentina de Perón y Evita que nos ayudaron mandandonos carne y trigo. Las bases aéreas españolas compartidas con la US Air Force fue el precio que pagó Franco a su ilustre colega Dwight Eisenhower, presidente de los EE.UU.

Desde 1945 hasta 1975, durante 30 años, los aliados reforzaron la situación de Francisco Franco sin importarle la prolongación de la dictadura que pesaba sobre el pueblo español. La Realpolitik siguió al final de la guerra. El mismo miedo que atenazó a Europa durante ekl ascenso de Adolf Hitler en Alemania, ha seguido siendo la norma. Hubo que esperar a la g uerra de Bosnia para que la ONU interviniese para separar a los contendientes, por un lado el separatismo de los serbobosnios y por otro la pacífica y pluricultural población serbia, musulmana y cristiano-ortodoxa atacada.

Las relaciones económicas con antiguos territorios que fueron Protectorados o colonias, como Egipto con Gran Bretaña, Libia con Italia, Túnez con Francia y Marruecos con Francia y España, hacen que la Unión Europea se sienta dividida ante el drama de unas poblaciones que pretenden liberarse de sus tiranos. Por un lado la Europa de los pueblos sensible al sufrimiento de los pueblos de la orilla sur del Mediterráneo y la Europa de los gobernantes, muchos de los cuales se han enriquecido corrompiendo a sátrapas corruptos.

Las tímidas reacciones de los gobiernos democráticos ante las matanzas que Muammar Gaddafi está alentando en Libia, indigna al hombre de la calle que quiere ayudar, aunque sea mediante fuerza, al pueblo desarmado que lucha contra el tirano. En función de la Realpolitik, nuestros gobernantes se resisten a romper lazos larga y satisfactóriamente mantenidos para vender armas y equipos antidisturbios. Se alega que dan trabajo a nuestros compatriotas y permiten el enriquecimiento de algunos negociadores.

Las explicaciones de los dirigentes europeos justifican la no intervención por razones totalmente absurdas como la no ingerencias en asuntos de otros países, la subida del petróleo que ya pasa de los 115 dólares el barril y que será responsable de la bajada del PIB y, finalmente: la amenaza del terrorismo islámico. No puedo creer que el conocimiento de nuestros dirigentes  en materia de geopolítica sea digno de un suspenso sin paliativos cuando cualquier periodista que conozca el área considerada, puede explicar que toda nuestra política exterior es errónea.

Llamamos “terrorismo” a lo que los franceses llamaban “resistencia” cuando se volaban trenes que llevaban tropas y población francesa a campos de trabajo en Alemania o de judíos hacia los campos de exterminio. Hamás lucha en defensa del pueblo palestino ocupado y desvalijado por Israel. Para mostrar “lo malos” que son, repetimos lo que dice Tel Aviv: “No negociamos con ellos porque en su programa de gobierno se proponen destruir el Estado de Israel.” Un argumento infantil. No se le ocurrió a Hitler decir que exterminaba a los judíos de Europa porque querían destruir el Tercer Reich.

Organizaciones que consideramos “terroristas” no tienen salidas democráticas para luchar por sus derechos, contra un invasor judío cuyo designio visible y evidente es colonizar todo lo que fuera Palestina desde hace siglos. Estas organizaciones no solo luchan en desventaja contra Israel sino que sustituyen la Seguridad Social y la Sanidad Pública para una población machacada y sin salida para sus ciudadanos.

Europa nacio del deseo de nunca más provocar una guerra mundial entre franceses y alemanes. La idea de Europa como unión de países de este continente, sedujo a la mayoríua de sus habitantes, se avanzó mucho con fuertes personalidades que dominaron la escena hasta que se alcanzó un punto en que los países reanudaron su defensa de los intereses nacionales y se nombraron gerentes grises como la Señora Catherine Ashton en asuntos exteriores y Herman van Rompuy, Presidente del Consejo Europeo y José Manuel Barroso, Presidente de la Comisión. Personajes grises e ineptos para que los Estados miembros puedan hacer políticas nacionales en contra de la idea de Europa como faro. Somos una Europa de tenderos, preocupados por la caja registradora. La intervención en Bosnia, tras muchas reticencias, fué la última vez que se intervino militarmente para salvar vidas.

Todo el extremismo musulmán constituye un permanente reproche a la pasividad de Europa y Estados Unidos ante su connivencia con el Estado de Israel y las dictaduras corruptas que todavía tienen a Europa cogida por sus bajos. Occidente tiene que dar la vuelta a su manera espúria de considerar la política mundial. El terrorismo islamista no pretende apooderarse de Europa, ni siquiera de la que fuera, durante algunos siglos, musulmana. Solo quiere hacer el trabajo que nosotros no hemos hecho: reprimir las ansias de Erets Israel (El Gran Israel, ארץ ישראל ) hasta llevarlo a los límites protohistóricos y derribar a “nuestros hijos de puta”, como los llamaba Kissinger, que impiden la liberación de los pueblos oprimidos, con nuestra ayuda interesada a esos dictadores. En la medida que ayudemos a esa liberación de seres humanos secularmente sometidos, toda la fuerza del terrorismo islamista irá desapareciendo por obsoleto. La democracia en Oriente Medio y el norte de África es nuestra mejor arma pero esta no admite el expolio de corruptos y corruptores.

21 febrero 2011

Ha muerto Odón Alonso

Filed under: anecdotario,Educación,Fotografía,General,Periodismo — Enrique Meneses @ 23:11

Lo conocí hace 47 años en Nueva York donde yo vivía como freelance con ojos y oídos alerta en cuanto pudiese ser de interés para los medios europeos. No solo me ocupé de Charles Aznavour, máximo exponente de la canción francesa, sino de Joao Gilberto, el inventor de la Bossa Nova, Los Iruñakos, un grupo folclórico navarro que me atrajo por el hecho de que uno de los componentes tenía un hermano norteamericano que nunca había conocido. Una desastrosa separación de los padres que se habían repartido a los hijos de tiernísima edad.

Odon Alonso, hijo de músico de mismo nombre me atrajo porque no abundaban los directores de orquesta españoles que acudiesen a dirigir orquestas americanas de renombre. En su hotel charlamos de lo ilusionado que estaba y en un momento dado, despues de deshacer la maleta sobre la cama, me quiso enseñar las vistas desde su habitación y así le sorprendí con la batuta en sus manos y un fondo de ventanas del edificio contigo.

Dirigió numerosas orquestas nacionales e internacionales, entre las que figuran la Orquesta Nacional, la Orquesta Filarmónica de Madrid, la Orquesta Sinfónica de Radio Televisión Española y la Orquesta de Puerto Rico. No recuerdo qué orquesta americana iba a dirigir cuando tuve el placer de entrevistarme con él.

Ha muerto a los 84 años. No me ha impresionado tanto como si hubiese fallecido a los 50 o 60. Yo mismo estoy en el punto de mira aunque, sinceramente me la trae…. Pero es curioso lo que a veces me asalta en la calle cuando me imagino que todo el que tuviese menos de 70 años desapareciese de la escena. Nos quedaríamos un puñado de dinosaurios con una cantidad de espacio libre que no sabríamos qué hacer con él.

19 febrero 2011

Del Mayo francés al enero egipcio

Este vídeo muestra la eficacia y rapidez de los mensajes por twitter y su expansión gracias al retuiteo que hace mancha de aceite. (del blog de Ramón Lobo)

Algunos,  cortos de vista, consideraron que el Mayo del 68 con la revuelta de los estudiantes de la Sorbona, eran ganas de montar una algarada por unos estudiantes de la Sorbona, unos hijos de Papá. En Octubre de aquel año 1968, en mi revista Cosmópolis, dediqué un amplio editorial al asunto. Para mi fue entonces cuando empezó el cambio de era. Aquellos eslógans de “Bajo los adoquines está la playa”, “Sed razonables, pedir lo imposible”, “La imaginaci’on al poder”, “Prohibido prohibir”. son como un decálogo de lo que debía de cambiar en el mundo en el que vivíamos. Pocos años despues la imaginación traía Internet al gran público y los jóvenes del mundo entero, lo adoptaban.

La manera de pensar de la generación que despreció las manifestaciones de mayo del 68, ha llegado hasta nuestros días. Durante la guerra fría, nos habíamos acostumbrado a sostener regímenes cuyo interés era enriquecerse gracias a nuestra codicia que, de paso enriquecía algunos miembros de los gobiernos occidentales. Conseguímos que nuestros sátrapas o “hijos de puta” como los describía Henry Kissinger, no solo se hicieron archimillonarios sino que se perpetuaban en el sillón y transformaban su cargo en hereditario. Ramón Lobo da colores a cada etapa, roja, azul y verde, en un excelente trabajo que planta esos colores en el jardín de Obama.

Enseñamos a los taliban a luchar contra la URSS  comunistas en Agfanistán y ahora nos combaten a nosotros con armas y adiestramientos que nosotros les dimos. Pensábamos que nuestra fuerza residía en la forma inteligente en la que habíamos ensartado una cadena de strapas cuyo respeto por la vida de sus ciudadanos era mínima pero suscitaba débiles protestas de organizaciones privadas y oenegés. Lo que les pedíamos era lealtad absoluta y mantener, entre todos ellos, el muro de contención, primero contra el Comunismo, luego contra el fundamentalísmo de al Qaeda y ahora, en la vieja filosofía política, se debía aplastar la sublevación iniciada en Túnez, y en Egipto. Obama y Europa, se encontraron con los esquemas cambiados. La América conservadora apareció pidiendo que se apoyase a Hosni Mubarak y aplastase el grito del pueblo reclamando su derecho a la libertad y la democracia.

Es curioso que el movimiento del Tea Party americano, libertario y conservador, con su vedette Sarah Palin, pidiese apoyar a Mubarak y aplastar la revolución porque “nuestro hijo de puta” Mubarak contenía con mano duraa el ascenso de los Hermanos Musulmanes. Por definiciónn, los del Tea Party se consideran genuinos descendientes de los que iniciaron la guerra de independencia americana contra el Reino Unido. Muy acordes con las idéas actuales de luchas por la independencia.

Los mandamás de este mundo eran especialistas en montar altas murallas medievales para aislar un enemigo que existía para protegernos de un enemigo todopoderoso que amenaza nuestra libertad en la que se sienten felices algunos con la corrupción  repartiéndose la rapiña de otros pueblos defensores de nuestra democracia en el cordón sanitario  que nosotros creamos para protegernos de los bárbaros. Pero aquel invento de internet se había popularizado rápidamente reduciendo la importancia de los controlados medios de comunicación de las diversas “nomentacluras”. Y los jóvenes del mundo entero, se apoderaron de la información y fueron razonables: Pidieron lo imposible: Su libertad y su democracia.

17 febrero 2011

Rajoy y el fantasma de las elecciones

Razjoy-seguro-240.jpgNo es fácil creer lo de que a la tercera va la vencida tratándose de Rajoy. Puede significar que fracasa por tercera vez o que, por fín, alcanza la tan ansiada victoria. ¿Es falta de carisma? ¿es una estrategia errada? ¿Quizá sea su falta de cooperación en la lucha contra la crisis? Puede que sea todo un conjunto de razones.

Una oposición en tiempo normal, no tiene los problemas que han surgido con esta extraordinaria  crisis financiera. Sin la crisis mundial, la rutina  dominaesperando las siguientes elecciones y afinando programas y, tranquilamente, controlando el gobierno sin hacer promesas imposibles de sostener durante la campaña y, en caso de victoria, desde el gobierno.

Durante meses, todas las acusaciones que se hacían a Rodríguez Zapatero se resumían en una principal que posteriormente se multiplicaría sin parar. “Usted ha mentido al no querer pronunciar la palabra crísis” viene a decir el PP hasta hoy, dos años después del inicio del crach del 2007 . Una omisión se convierte en mentira por un curioso travestismo del lenguaje. Decir “es una crisis” no hubiese solucionado nada en el momento, las medidas que había que tomar, con más o menos acierto, fueron tomadas de acuerdo con la ideología socialista del partido gobernante: Primero el necesitado.

Recientemente se ha acusado al Fondo Monetario Internacional de no haber visto venir la hecatombe producida por las hipotecas basura”. Su mandamás era entonces el destacado miembro del PP, Rodrigo Rato. Algunos países hablaron de crisis un año antes que Zapatero pero se encontraron con la misma crisis, aunque sin la burbuja inmobiliaria que nos distingue aún hoy de los demás países, y con identica indecisión a la hora de tomar medidas. El zigzagueo y los cambios de rumbo los han practicado derechas e izquierdas conforme surgían los ataques. Ahora se siguen tomando medidas que no palían los efectos del paro masivo y tampoco se tarda demasiado en reconocer la pérdida de tiempo y dinero. Todos los países han dado bandazos, incluido dos países modélicos como Islanda e Irlanda.

El PSOE en el gobierno se ha alienado muchos de sus votantes de clase obrera porque no les resuelve sus problemas personales. El trabajo para albañiles y prof esionales relacionados con la construcción, no es fácil de sustituirlo dada la insuficiente formación de las masas del sector en paro. Zapatero pudo haber tomado medidas del socialismo real, haber gastado dinero en obra pública llamando a los más desesperados a alistarse en grandes trabajos como hizo un presidente demócrata en Estados Unidos: Franklin D. Roosevelt en el faraónico proyecto del Valle del Tennessee donde se domesticó el importante río lo que atrajo industrias ansiosas de electricidad y población necesitada. Nada parecido se ha hecho en España por temor a ser considerado comunistoïde.

El Partido Popular podía haber considerado que ls lucha contra la crisis era una tarea de Estado, de todos los partidos. Dejar que la situación se pudra y poner palos en las ruedas para que el gobierno fracase, no es la mejor manera de resolver la situación. Es difíl pensar que si gobiernos de derechas e izquierdas en toda Europa están dando palos de ciego y navegan de oído, alguien pueda decir que tiene las soluciones para resolver el paro relanzando la economía. Eso lo puede hacer Alemania.

Los alemanes, cuando necesitan albañiles o camareros, los piden a Grecia, Turquía, Italia, España y Portugal. Su masa laboral, en gran medida, ha pasado por una seria Formación Profesional. La industria mecánica alemana, como lo fuera hace décadas la británica, es de primerísima calidad, Nosotros tendremos que brindar esa formación a nuestros jóvenes, “el trabajar de cualquier cosa” o “estudiar cualquier carrera”, no prepara al país para competir con los países más avanzados de Europa. La posible salida de FP a la Universidad debe de ser un camino siempre abierto para quienes decidan seguir estudiando después de dominar un oficio tecnológico,

Muchos de los votantes del Partido Popular lo son porque la corrupción de muchos de sus ediles, dieron muchas jornadas de trabajo a los menos preparados y con buenos  sueldos.  Eran los tiempos en que Aznar quiso liberar la tierra para rebajar el coste de las vivienda, y ediles de ambos bandos,  empezaron a recalificar terrenos. El dinero empezó a confundir las mentes y pensar que eramos un país rico a base de chanchullos que alcanzaban a todos. No consiguieron el abaratamiento pero dieron trabajo bien pagado a emigrantes y españoles –incluso en mitad de una carrera universitaria– que se desplazaban allí donde una corrupción daba de comer mientras hubiese constructoras. A una pregunta que TVE le hizo a Rodrigo Rato en tiempos de Aznar, contestó: “Las viviendas tienen esos precios porque la gente los paga”. De ahí que fuésemos el país de la Eurozona que más billetes de 500 euros tuvo y tiene en circulación. Se blanqueaba mucho y bien.

Para Rajoy, después de haber criticado machacónamente a Zapatero y haber callado ante los escándalos de sus huestes, tendrá que levaantar el país como promete. Su gente habla mucho de los millones de parados pero viendo las políticas de sus correligionarios en la Unión Europea, la que se les viene encima a los que le den el poder, es decepcionante. Véanse los 500.000 funcionarios despedidos en Gran Bretaña y compárese con el 5% del sueldo que ZP les ha rebanado a los funcionarios espaloles. Lo más cómico es que los que se van a ir a la calle cuando gane el PP, votarán a Rajoy. Los japoneses llaman a eso hara-kiri.  Si hubiese ayudado al gobierno de Zapatero, no se le podría reprochar posteriormente lo que decida pero ahora se encuentra con un no-programa que peca de más improvisación que la que le reprocha a su rival. Se va a encontrar como el toro que sale por la oscuridad de la manga de chiqueros a la luminosidad del ruedo.

12 febrero 2011

Mubarak… imchi ! (lárgate)

Mubarak-se-volvió-loco-240Era eso lo que pedía el pueblo durante 18 días. Sencillamente que Mubarak y su familia se fuesen, que los militares dejasen de gobernar el país como lo hicieron desde 1952. Entonces expulsaron al rey Faruk y Gamel Abdel Nasser y los “oficiales libres” nacionalizaron el canal de Suez en 1956. En julio de 2012 se cumplirán 60 años desde que los militares empezaron a regir los destinos de Egipto, perpetuándose a sí mismos.. “Jalás” en egipcio dialectal significa: “Basta”.

La victoria del pueblo egipcio, un mes después de la caída de Ben Alí en Túnez, es una extraordinaria noticia para el mundo entero. Aunque allí se prendió la mecha con la inmolación de Mohamed Bouazizi, del joven informático de Sidi Buacid protestando por el abuso de la policía que le confiscaba su carrito de frutas, único ingreso de su familia, es en Egipto donde se ha convertido en una hoguera que va a barrer todo el mundo árabe y musulmán. Se produjeron inmolaciones miméticas en varios países musulmanes.

La industria del miedo, que tantos beneficios ha dado a muchos cleptómanos, ha presentado a los musulmanes como unos salvajes ansiosos por destruir el mundo judeó-cristiano del que tantos se sienten defensores a ultranza. Los integrismos musulmán, cristiano y judío son fuerzas altamente destructivas que Oriente y Occidente consideran necesarias para defender sus mitos e intereses. Ambas se sienten amenazadas por la otra parte. Consideran que debemos vivir permanentemente una cruzada.

Mi larga experiencia de mezclarme con otros pueblos y escuchar sus quejas y sus sueños, me hace ver el género humano como un todo que se diferencia por nimiedades. Básicamente quiere comer, educarse, tener hijos, ofrecerles lo más que pueden, dejarse matar por ellos, respetar a los padres y abuelos, apoyarse en sus vecinos, desear días menos duros, disfrutar de libertad para pensar, hablar, crear. Básicamente lo que acabo de enumerar es lo que designa a todos los homínidos y, a veces, a los animales.

Había dos posiciones que el mundo judeo-cristiano podía adoptar desde el principio de nuestras relaciones con el Islam. Considerar que sus claves de convivencia eran básicamente similares a las nuestras o, por el contrario, que son incapaces de comportarse “civilizadamente” como, en un gesto de soberbia, consideramos que somos nosotros. No hay corruptos si no hay corruptores. Nosotros hemos inventado, alimentado, sostenidos, una serie de “hijos de puta nuestros”, como describió Henry Kissinger a Anastasio Somoza de Nicaragua. Viendo que no nos interesaba la liberación de los pueblos oprimidos, era natural que surgiesen formaciones que combatiesen al Occidente que sostenía, con dinero y armas, a las dictaduras del mundo musulmán.

La aparición de Internet, ha sido fundamental para mostrar a los pueblos oprimidos, las bases de nuestras culturas democráticas y sus contradicciones. “La vida es sueño”, importantísima obra de Calderón de la Barca, muestra a Basilio, rey de Polonia, encerrar a su hijo Segismundo porque los hados le han predicho que este le destronaría. Transcurrido el tiempo, el pueblo se subleva y encuentra en Segismundo, el principe que ha vivido encerrado en una caverna toda su vida, para derrotar al destino, como líder perfecto para liderar la lucha. Segismundo cumplió la profecía pero no hasta el final: perdona la vida a su progenitor. Las bases de su derrota, Basilio las puso él mismo, al pretender evitar la predicción.

Queremos proteger nuestros intereses vitales, el petróleo, el negocio de las armas, de las materias valiosas y las corrupciones que favorecen a ambos bandos sin el menor escrúpulo. Vendemos los últimos modelos de aviones, corbetas, equipamientos anti-disturbios, para que ese dictador mantenga su puesto y nos permita ganar dinero y protegernos de las ideseables fuerzas llamadas integristas que ofrecen a los pueblos, romper los lazos que les impiden tener una vida decente, aspirar a vivir como lo hacemos nosotros.

Disfrutamos del oro negro y ellos tienen dificultades para comprar alimentos. Nosotros destruimos cosechas para que no bajen los precios del mercado internacional de trigo, cacao, café, té, bananos, carne. Los precios de los alimentos han alcanzado en esos países, los precios nuestros pero con sueldos miserables en las manos de ellos. La mitad de la población musulmana tiene, en el mundo árabe, menos de 25 años. Una bomba de explosión retardada.

El italiano Enrico Mattei, fundador de la petrolera ENI, negoció una subida del canon que se abonaba a los países propietarios del crudo. Mejoraba el ingreso de los países. Se considera que las “Siete Hermanas”, como se denomina a otras tantas petroleras occidentales que monopolizan el negocio del crudo, sabotearon el avión privado de Mattei cuando volaba por el norte de Italia en 1962. Conocí a Mattei en El Cairo y me llevó junto a otros 6 colegas, a comer espaguetis a Abu Rudeis, en el Sinaí en 1955 o 56, ya no recuerdo la fecha exacta. Mencionó entonces que se estaba jugando la vida intentando mejorar las condiciones draconianas del Cartel de Las Hermanas. Hubo que esperar a la llegada de la OPEP para que el reparto de beneficios fuese más justo.

Ahora queda por esperar la abolición de las leyes de excepción y la forma en que se constituye un gobierno provisional que lleve el país hasta las elecciones de septiembre. Para empezar, el Ejército ya ha cometido un error manteniendo parte del gobierno de Mubarak en funciones.

7 febrero 2011

Derrotar el miedo

panico-240.jpgTendría yo 11 o 12 años en el París ocupado durante la guerra mundial. Nos reuníamos en pandilla en las ruinas de un edificio recién derruido. En un hueco del sótano del edificio, chicos y chicas contábamos nuestras aventuras callejeras. Aquel Marcel de boina, chaquetón de cuero negro y pipa, era un pedófilo debutante que organizaba excursiones de chiquillería a las afueras de aquel París de 1942. Uno de nuestros juegos consistía en agarrarnos de la mano unos a otros en círculo y los dos extremos del mismo sujetaban sendos hilos eléctricos que salían de una dinamo. Otro compañero daba a la manivela del artefacto y la corriente recorría el circulo produciendo un telele que se hacía cada vez más insoportable conforme se retiraban los participantes menos resistentes. Algunas veces me propuse quedar el último sujetando los cables solos en mis manos.

Salir con una chica me planteó durante bastante tiempo la pregunta que muchos jóvenes se han hecho siempre: ¿Cómo me comportaría si otro u otros chicos se metiesen con ella? ¿Me quedaría quieto sin intervenir? ¿Saldría corriendo? ¿Me dejaría partir la cara por la chica? ¿Era yo un valiente o un cobarde? Había que aguardar a que algo sucediese para tener la respuesta. Y sucedió. Salí con un ojo morado pero mi adversario sangraba por la nariz. Me concedí un aprobado.

Muchas veces he reflexionado sobre los orígenes del miedo. El miedo atávico a la oscuridad, es un tanto irracional. Nos imaginamos que en la oscuridad absoluta, alguien se dispone a asaltarnos. Bueno, razonaba yo ¿Qué me hace pensar que “el otro” no tiene el mismo temor en esa misma oscuridad? Una pelea entre sombras no tiene por qué favorecer a uno u otro. Aquella idea me quedó grabada en la mente y me puse un 10. Había dejado de tener miedo a la oscuridad. El racionalismo francés me había ayudado.

Con los años fui desarrollando un total desprecio hacia el miedo. Este tiene siempre defensores. Dicen que el miedo evita muchos accidentes. Por ejemplo, rodar a 40 km/h en una autovía debería evitar un accidente. En realidad, puede provocarlo. Ante la enfermedad, tener miedo no ayuda en absoluto al tratamiento. Es más, disminuye la eficacia del mismo.

Una vez desterrado el miedo de mi, solo podía quedarme el optimismo. Ser positivo, para algunos es ser simplista. El afán de meter miedo a los demás, les empuja a vaticinar toda suerte de desastres. Un gran porcentaje de quienes se expresan ante las pantallas de televisión, me producen lástima y a la vez me incomoda cómo jóvenes periodistas les dan tanta cancha. En mi “Preguntorio I”, en este blog he dicho que nadie quiere hablar de la economía sumergida porque nos asusta y salpica a todos. El miedo atenaza a los españoles que nunca se libraron de él. Ahorran por si acaso dentro de unos meses están parados. Con eso consiguen que, al reducir sus visitas al bar o sus comidas en la tasca, los dueños de estos establecimientos, echen a dos o tres empleados que dejarán,  a su vez de consumir. Más precavidos son los pesimistas y más contribuyen al paro. La famosa “profecía auto-cumplida”.

Los políticos europeos y americanos, que muchos consideran lumbreras, son unos ciegos dando golpecitos con su bastón blanco por las aceras de la vida. Se quedan pasmados ante acontecimientos inesperados. Al Qaeda se va a imponer a las masas que piden libertad y democracia, dicen. Su conocimiento de los movimientos anti-occidentales se reduce a un par de simplismos: Los “moros”, los “islamistas” odian nuestro bienestar, quieren invadirnos, recuperar Al Andalús, borrar la personalidad francesa, acabar co el cristianismo. ¡Qué bien repartida está la gilipollez!

Basta con  dejar de apoyar dictadores corruptos y perseguir a nuestros corruptores con eficacia, para que el mundo arabo-musulmán quede satisfecho recuperando el control de sus riquezas pertenecientes a sus pueblos. Pero nuestros políticos, que ni siquiera han comprendido la estructura operativa del chupete, se mueven despacio, son mudos esperando a ver lo que sentencia el Gran Khan de Washington. Y es igual de lamentable lo que la Casa Blanca pide: una transición con Mubarak capitaneándola.

La transición española se hizo lastrada por el miedo. Iglesia y militares africanistas se libraron así del despido. Las amenazas nos acojonaron. A los 35 años de aquella constitución, el ejército se ha rejuvenecido profesionalmente pero la Iglesia sustituyó al cardenal Vicente Enrique y Tarancón por Antonio María Rouco Varela y su compinche Juan Antonio  Martinez Camino. El miedo a la excomunión atenaza al gobierno socialista e impide que los españoles vivamos en un país que, como Francia, sea auténticamente laico y neutral con todas las religiones y convicciones, incluido el ateísmo.

Si Occidente no interviene enérgicamente del lado del pueblo musulman sublevado en varios países, los Islamistas se harán con las masas sublevadas diciéndolas que Occidente solo quiere tiranos como interlocutores y despilfarradores de las respectivas riquezas naturales. Allí donde hay revueltas contra la dictadura, Occidente debe apoyar con palabras y gestos visibles. NO tener miedo a que se derrumbe la muralla que creíamos, falsamente, que nos protegería de Al Qaeda. Cambiemos el chip: el éxito del terrorismo musulmán es porque ataca al Occidente democrático que sostiene las dictaduras islámicas. Los últimos gestos de David Camerón y Sarkozy, so pretexto de “recuperar las esencias de la identidad nacional”, más que defender, atacan comunidades fuertemente discriminadas. Apagar el fuego con gasolina es una fórmula muy habitual entre los políticos occidentales.

3 febrero 2011

Gervasio,el san bernardo de los desaparecidos

GervasioS-desaparecidos-240.jpgEstábamos sentados junto al piano de cola de aquel comedor del Holiday Inn.  Era  un sábado cualquiera de julio de 1993, en Sarajevo sitiado. Una veintena de mesas, velas, ruidosos periodistas americanos en un par de mesas juntadas. Con ellos guapísimas chicas, casi todas estudiantas que dominaban el  inglés y que comían con los informadores más ricos de aquel salón lleno de periodistas. Nosotros también necesitábamos transporte e interpretes pero con otras tarifas. La comida servida procedía del mercado negro pero también guisqui que los americanos pedían a 100 dólares la botella .

Al fondo del comedor, un enorme cortinaje negro cubría lo que debió ser una fantástica vista, nunca supe qué se veía. Del otro lado del cortinon, los serbios. De espalda a ellos, en aquel comedor, Susan Sontag, con sus 60 años, a la que venía a dar un beso su hijo David Rieff, también periodista. En nuestra mesa redonda, Gervasio Sánchez, Alfonso Armada y yo además de un italiano que partía al día siguiente. Hablábamos de lo que hablan los periodistas en zona de guerra, de las ganas de terminar el trabajo, de lo que cada cual ha visto durante el día en tal o cual barrio de la ciudad. La visita al Hospital Kosovo para contar muertos y heridos, victimas de los francotiradores, charlar con  los cirujanos con mascarilla desgastada y casco de minero para iluminar la mesa de operaciones. “No tenemos anestesia. Lo que más hacemos es amputaciones de miembros. Están naciendo más niños que antes de la guerra”. El desafío de la vida ante la muerte, dije cuando supe el dato. “Y la falta de electricidad y televisión” me completó una joven enfermera

Hablábamos  de nuestros recuerdos de otras zonas de conflicto. Mis jóvenes compañeros veían en mi veteranía una confirmación de que lo que hacíamos es la profesión más bella del mundo y, en algunos momentos, la más peligrosa. Cuando contaba a mis compañeros que yo fui el único periodista español del lado egipcio cuando Israel, Francia y Gran Bretaña atacaban por todos los frentes, en Octubre de 1956, no podían creer que ya había estado en la guerra del Canal de Súez, 37 años antes, cuando ninguno de ellos había nacido.

Yo había estado varios años siendo editor o con programas de radio y televisión alejado del riesgo. Yo era un desconocido en las facultades de Periodismo y Gervasio y Alfonso se escandalizaban. ¿Por qué deberían haber hablado de mi?  me preguntaba yo.Los criterios académicos y la realidad del periodismo son como el agua y el aceite. Mi reportaje de Fidel Castro y el Che en  Sierra Maestra les fascinaba y sentían vértigo al pensar que hacía cuatro décadas que yo había bajado de aquella montañas  de Cuba.

Nos despedimos prometiendo volver a encontrarnos en Madrid. Ser freelance no te permite aguantar demasiado en zona de guerra. Cien dólares diarios de hotel, cien de estudiante-interprete y otros cien del coche ,de otro universitario ,es mucho dinero cuando solo tienes la seguridad de que lo recuperarás si tu trabajo es satisfactorio. Mi acreditación era de “Tiempo” y acabé vendiéndoselo a “Diario 16″.  Pero vivir en la inseguridad, en esta profesión,  es vivir. Y aquel sábado, como si estuviésemos en una película de Fellini, con el ruido de fondo no tan lejano, de ametralladoras y morteros, apareció un pianista de frac, se sentó al piano y empezó a deleitarnos con Chopin y Strauss. Me sentí en pleno Imperio austro-húngaro. antes de que aquí, en Sarajevo, Gavrilo Princip asesinara al archiduque Francisco Fernando de Austria y su esposa, Sofía Chotek, y comenzase la Primera Guerra Mundial.

Desde aquel encuentro nuestro, Gervasio ha seguido un camino inédito en el mundo del periodismo y de la investigación: Se interesó por los “después” de las guerras. ¿Que había sido de aquella mujer que  perdió a su hijo en la masacre del Mercado de Sarajevo? ¿Se habría casado aquella muchacha que lloraba junto al novio herido? Buscar la Historia del después es, a veces, reconfortante ver cómo el ser humano caído se levanta y anda, con ortopedia o simples muletas, pero anda. Y los desaparecidos de Argentina, Chile, Colombia, Laos, Irak aparecen en modestas fotos que sujetan sus deudos con paciencia de siglos.

Ahora en España la gente puede ver y escuchar en exposiciones y conferencias, lo que es la misión de Gervasio, este buen samaritano, este perro San Bernardo que pacientemente reconstruye vidas e intenta minorar el dolor de las víctimas de la guerra. Al  senequismo cordobés unió Gervas la tozudez maña tras su matrimonio con Carmen “Choco” y tener a Diego al que ha educado llevándolo a los campos de batalla de Sierra Leona, Laos, Sarajevo, Kosovo o Tinduf,  para enseñarle el daño que han hecho, después de las guerras, las bombas de racimo, esas pequeñas pelotas de golf de  colores vivos y que salen por millares de las bombas portadoras.  Termina la contienda y esas pelotitas  siguen segando miembros de niños que las encuentran y quieren jugar con ellas, los campesinos arando sus campos. Para ellos la guerra no termina nunca.

El hombre que más ha hecho porque se prohibiese la fabricación y venta de esas armas, ha sido “Gerva”, el periodista que documenta y hace visibles los familiares que tienen desaparecidos, el mismo que lucha contra el empleo de niños y niñas como soldados en las guerras africanas. Gervasio Sánchez tiene un Seminario de Periodismo Humano en Albarracín, todos los otoños. Estuve en el de 2001 y ahora al cumplirse 10 años de estos encuentros veteranos y novatos.. Se han presentado 300 jóvenes periodistas y otros 60 fueron rechazados porque Albarracín tiene 1.300 habitantes y no puede alojar a más de 300.

De vez en cuando, hojeo los magníficos libros de Gervas, publicados por Blume, mientras escucho las czardas de Monti al piano y recuerdo aquel sábado mágico de julio de 1993, hace ya… ¡17 años!