La deriva de la sociedad española
En 1968, como primer editorial de mi revista Cosmópolis, anuncié el inicio de una nueva era que arrancaba con el mayo francés de aquel mismo año, iniciado por los estudiantes de la Sorbona. Hasta hoy llegan los ecos de quienes denunciaron aquel fenómeno como una algarada estudiantil de hijos de Papá. No podían concebir que jóvenes de clase media pudiesen remover las conciencias del mundo de los mayores.
“Sed razonables, pedid lo imposible”, “Debajo de los adoquines está la playa”, “La imaginación al poder” o “Prohibido prohibir” fueron eslogans que recorrieron el mundo aportando verdades como puños. Construir sin mesura sobre lo que fuera las costas, elegir a los más ineptos para gobernar, apuntar a 120 para que la flecha caiga en el 100, aconsejar en vez de reprimir.
Durante unos millones de años, el humanóide fue el ser más desvalido del mundo animal. Hace 10.000 años, el desarrollo de su inteligencia le llevó a convertirse en el mayor depredador del planeta y empezó a domesticar caballos, perros, vacas y a crear la agricultura a partir de productos que la naturaleza brindaba en estado salvaje. Desarrollar todo tipo de instrumentos para facilitar su trabajo.
En esos 10.000 años, el homo sapiens, ha desarrollado su inteligencia con inventos cada vez más complejos, hasta llegar al momento en que aparece Internet como punto de partida de la tercera era del ser humano, la reclamada en mayo del 68 francés, la que Louis Armand hubiese llamado Fi3 (φ3) siguiendo las 2 etapas que describió en Plaidoyer pour l´avenir. Esta nueva era es la de la Justicia mundial que tardará en verse pero que Internet está abriendo. Sus primeros pasos se aprecian en las revueltas de África del Norte y Oriente Medio.
La primera víctima de Internet ha sido la desaparición en curso de los intermediarios. El ser humano puede comunicarse, prácticamente sin coste, con los 6.000 millones de habitantes que tiene la Tierra. La distancia entre productores y consumidores se reduce drásticamente gracias a la desaparición de los intermediarios.
La crisis financiera que sufre el mundo entero. ha sido producida por un poder absoluto, sin más ley que las que él mismo impone:Wall Street. La democracia no puede ni debe tolerar un poder sin control democrático porque volvemos a la ley de la jungla en que el más fuerte destruye al más indefenso. Pero estamos viendo que ni siquiera se pretende imponer controles férreos a ese poder que se vuelve loco sin que nadie le ponga la camisa de fuerza.
En España, seguimos con una democracia re-instaurada hace 35 años sobre los mismos esquemas de Montesquieu. Poco han cambiado las reglas de juego desde que fueron expuestos en L´Esprit des Lois” (Ginebra 1748), tres siglos antes del mayo francés que pretendía despertar una sociedad instalada en esquemas primigenios envejecidos por los avances tecnológicos. Pero la resistencia al cambio es una fuerza opuesta a todo aggiornamento.
Cada sociedad tiene que reaccionar conforme a los vectores que la guían. Cuando Mariano Rajoy saca como ejemplo la tasa de paro alemana comparada con la nuestra, está falseando la realidad al omitir el hecho de liberar la tierra y apostar por el desarrollo desaforado del sector inmobiliario responsable de dos millones de parados. “Producimos tantas viviendas como los otros 4 grandes de la Unión Europea”. “Rodrigo Rato declaraba cuando le preguntaron por el precio ascendente de las viviendas:”Pero la gente lo paga”. Claro, son las normas del libre mercado. Los créditos sin reglas que los mantuviese sanos, eran los responsables de la burbuja que producían otorgando préstamos superiores a las peticiones de los clientes, fomentando con ello una especulación descontrolada.
La inversión popular en pisos se hizo porque la plusvalía que generaban no necesitaba esfuerzo ni trabajar sino aumentar el falso valor de los patrimonios. Y llegó el crash de Wall Street. Lehman Brothers entró en quiebra el 15 de septiembre de 2008. Unos cuantos especuladores con rimbombantes nombres se hicieron super-millonarios mientras arruinaban a millones de seres que habían creído en el crecimiento piramidal del sistema bancario.
José Luis Rodriguez Zapatero, presionado por el creciente conservadurismo ceuropeo que también promulga el Partido Popular, ha renunciado a liderar la protesta legítima de los pueblos contra el FMI, Wall Street y la City londinense. Estamos satisfechos porque unas agencias de ratings así nos lo dicen después de reducir nuestra calificación y que pretenden que todo vuelva a la dictadura del dinero como si, en el camino no quedasen millones de personas arruinados y exprimidos como limones.
Tenemos 3.217.052 micro-empresas de las que 1.753.052 no tienen asalariados. Dentro de este grupo el mayor porcentaje representa servicios y comercio. La población actual es de 47.150.800 ( de la que 5.730,.600 son extranjeros) el 59,99% es activa, es decir 28.290.480 constituyen nuestra fuerza laboral. Necesitan créditos urgentemente para seguir operando.
Aquellos que estaban trabajando para el sector inmobiliario, hay que ayudarles a exportar los productos que antes adquirían los constructores. En vez de ayudar al sector financiero español, tan culpable como el de Wall Street, deberíamos haber encontrado el medio de inyectar dinero suficiente para que las Pymes sigan realizando la importante labor que tienen en nuestro tejido productivo.
España debería haber jugado la carta de las nacionalizaciones. No comprendo cómo Francia tiene más empresas controladas por el Estado y España pretende acercarse hacia el modelo americano del que Barack Obama pretende alejarse. Europa es la inventora de la Sociedad del Bienestar pero en lugar de reforzarla pretendes desmontarla.
La juventud española, y especialmente sus familias, consideran una desgracia el que sus hijos salgan fuera en busca de trabajo, aprendizaje de superviviente a la vez que descubre que hay otras formas de vida y de trabajar, aprenden idiomas y no pierden el tiempo lamentándose de su mala suerte. Hay que reforzar y prestigiar la Formación Profesional con puentes para llegar a la universitaria en ciertos sectores.
El peso del Estado debe de recuperar su posición pre-autonómica. Hay competencias, como la educación, la sanidad y el crédito para obras de interés nacional que no tienen que ser compartidas. Hay que fijar límites en el gasto de autonomías y administración local como se las tiene que imponer el mismo Estado. Todas las administraciones deben adaptarse a las nuevas tecnologías y un cuerpo general de Inspectores debe de tener autoridad para detectar el fraude y la corrupción a todos los niveles.
Los estudios que denuncian el envejecimiento de la población son, como muchos augures y agencias de Rating, erráticos. La Unión Europea necesita muchos millones de inmigrantes que van a rejuvenecer la media de edad y aportar nueva savia para sostener el bienestar de Europa. No caminemos siempre viendo el lado negativo de la vida. Un país abierto a la aventura y emprendedor, nunca será un país de miseria y pobreza. Yo estoy venciendo un cáncer de pulmón y los especialistas dicen que lo que más me ha ayudado, junto a la quimioterapia, es que con 81 años, no estoy dispuesto a perder la confianza en mi futuro, y añado, el de mi país. El optimismo ha sido siempre el motor de la Historia. Ningún pesimista tiene una sola página en la Saga de la Humanidad.




Muchas gracias Sr Meneses por compartir con nosotros su lectura del mundo, siempre my honesta e interesante
Comentario by amelia suarez — 11 abril 2011 @ 13:43
Gracias por esta dosis de realidad dolorosa y por ese optimismo necesario pero coherente.
Comentario by Agustin Rueda — 11 abril 2011 @ 14:31
Genial y maravillosa entrada. Resoplan aires refrescantes y de cambio. Que sople, que sople el viento.
Comentario by bitdrain — 11 abril 2011 @ 19:18
La cruda realidad es que los mercados se impone a la política y a los gobiernos. Más aún a economías como la nuestra, dependiente en muchos aspecto del exterior, con balanza negativa en nuestras exportaciones e importaciones, limitada a los servicios y comercios y en los últimos años a la construcción e inmobiliaria que ha causado tanto perjuicios y prejuicios financieros desde la caída de Lehman Brothers y el reconocimiento por este gobierno de la crisis.
Lo curioso es que si los gobiernos de Aznar apostó por el ladrillo, no es menos cierto que los gobiernos de Zp, realizara lo mismo hasta que se conoció la crisis. Por tanto seamos objetivos e imparcialmente realistas.
Sin duda la crisis financiera mundial, afecta a unos más que a otros, en particular a nuestro país, dada las descerebradas políticas de los gobiernos del PP y los últimos años del PSOE, por no haber apostado lo suficiente por las nuevas tecnologías e investigación que requieren los tiempos. Es decir ha sido las Castas Políticas Dirigentes, de todo el mundo, las que se han doblegado y arrodillado antes los mercados y grandes poderes financieros. Lo que nos demuestra, que son los que realmente gobiernan el mundo a su antojo y lo que es más grave, arrastrando a millones de ciudadanos que de ninguna manera tiene responsabilidad alguna en la crisis, y mucho menos el mundo del trabajo y productivo.
A pesar de todo, no creo que nuestra sociedad camine a la deriva, nunca antes habíamos observado a una generación mejor preparada y con tantas ganas de viajes y aventuras, ansiosas por descubrir nuevos horizontes. Lo que realmente subyace es una sociedad, harta, cansada, hastiada, y envilecida de una Casta Política dirigentes de impresentables y corruptos.
Comentario by Libertché — 12 abril 2011 @ 0:00
Estimado señor Meneses, permítame decirle que es posible que todo lo que usted dice esté muy bien. Pero escribo porque me sigue chocando cómo todavía sigue habiendo tanta gente, entre ellos usted, empeñada en que un gobierno central de Madrid sea quien dicte leyes para/contra los pueblos/naciones sin estado de la península, en contra de los deseos de las gentes de esos pueblos a los que no se les permite decidir su futuro.
¡Ay! si se acercase usted un poquito más al espíritu libre de mayo de cualquier año le enviaría unas florecillas.
Salud y un abrazo,
Sime
Comentario by Sime — 12 abril 2011 @ 13:54
Sime, tiene toda la razón ¿Por qué Barcelona tiene que decir lo que debe de hacerTarragona, Tarrasa o Mataró. Por descentralizar, podemos descentralizar hasta alcanzar pueblos perqueños y barrios. ¿Y qué me dice de que Madrid se subordine a Bruselas ?
Un abrazo con… florecillas !
Comentario by Enrique Meneses — 12 abril 2011 @ 14:42
Me encanta
Comentario by JESÚS — 13 abril 2011 @ 18:48
[...] partir de entonces las posiciones han tomado direcciones divergentes nadie sabe defendiendo qué ideales. Merkel y Obama dictándole al oído a un Zapatero dimitido sin sucesor. Rajoy encumbrado por el [...]
Pingback by La Segunda Transición Española « Opini-hoy — 14 abril 2011 @ 0:31
Querido Enrique:
No sé si te lo he dicho personalmente, pero cuando me refiero a tí a personas que no te conocen digo que eres la persona con más ganas de vivir que conozco.
Y el final de tu articulo lo testifica.
Besos.
Vicente.
Comentario by Vicente — 16 abril 2011 @ 19:48
!Que´sabio es usted! Gracias y salud.
Comentario by amelia — 24 junio 2011 @ 21:30