22-N: La hora de los predicadores
Las cualidades de los grandes predicadores es, primero, averiguar lo que quiere escuchar la audiencia. El segundo paso es servir el discurso pertinente que cubre los deseos del auditorio. El tercero es dejar que los problemas se pudran y las promesas se las lleve el viento. “Laisser faire, lessez passer” es un lema británico aunque lo exprese en el francés del periodo normando. “Dejar hacer, dejar pasar”
Los cuatro primeros meses van a ser dramáticos para los españoles, divididos entre dos fuerzas que, cada una de ellas, reúne cualidades y defectos propios. Un PP que ha escondido sus cartas hasta este momento. Podrían enseñarlas ahora en ayuntamientos y autonomías. Pero se retienen y limitan su tarea a decir que el despilfarro socialista les ha dejado arcas vacías y que si ellos tienen el caso Gürtel y la mano rota de Valencia, los otros tienen el caso Faisan y los ERE irregulares de Andalucía. Reducían el escándalo de Camps a “tres desgraciados trajes” y el caso Faisan a “colaboración con banda armada”. Igualitas, las dos cosas.
El retrato de los líderes tiene también su importancia. Una masa corpórea de aspecto tribuno del XIX con barbas y sonrisa acabada en rictus. Como el clásico gallego, no se sabe si sube o baja pero sí que es tenaz hasta perder las elecciones que le echen y volver a intentarlo. Tiene una cohorte de colaboradores que se caracterizan por la mala baba que permite la exquisita dialéctica del líder. Su última declaración: Pide el apoyo de todos, hasta de los que votaron al PSOE, recuerda mucho las veces que Rodríguez Zapatero le pidió que hiciese una política de Estado y ayudase a sacar el país adelante. Rajoy cambia y se pone la piel de cordero, dejando a un lado la del lobo..
Alfredo Pérez Rubalcaba, recuerda una ardilla o una anguila escurridiza. Hablando de la política vial, no dice tenemos 10.000 muertos menos en los últimos 8 años años sino “Hay 10.000 ciudadanos que hoy viven por lo que hemos hecho entre todos”. Por delante lo positivo, la vida. Ha participado en las decisiones de Zapatero desde el Consejo de Ministros, por lo que se le co-responsabiliza de los recortes sociales y el aumento del paro. Cuando este era de 3 millones, el PP hablaba de 4 y tan pronto se alcanzaron los 4 ya se hablaba de 5. Ninguno de los dos partidos ha sacado nunca a relucir el 25% de economía sumergida. Ha sido un acuerdo tácito pero que ha servido más al PP que al PSOE y este nunca se defendió.
Creo que ZP ha hecho mal en adelantar las elecciones sin haber dado tiempo al PP a que aplique su “plan secreto” en los lugares que pintan el mapa de España de azul. Así, si gana las elecciones en noviembre, Rajoy empezará su política con el fuerte apoyo de la patronal y el repudio de unos sindicatos que tienen parte de culpa en la derrota socialista del 22 M. No hablemos del IU de Cayo Lara y el UPyD de Rosa Diez que solo han conseguido dañar al PSOE sabiendo ambos quer no pueden gobernar por sí mismos.
Finalmente, que recuerden los electores, antes de elegir al PP lo que ha sucedido en Portugal con sus conservadores. En Europa dominan las derechas y no han conseguido resolver sus problemas personales. La banca, las grandes empresas, en parte responsables de la crisis, son los que han aprovechado esta para avanzar la causa conservadora que permite la rebaja de los salarios y recortes en el Estado de bienestar mirando para otro lado ante los escandalosos beneficios de sus altos cargos.
La rentabilidad de las empresas se obtiene vendiendo más que el año anterior o mejorando los resultados disminuyendo los costos, especialmente los laborales. Los ERE son una vergüenza admitida sin rechistar. En lugar de apoyar la pequeña y mediana empresa, generadoras de la mayor parte de nuestra riqueza, se apoya a unos empresarios que falsean sus resultados para auto-recompensarse por los buenos resultados de la empresa.
En cuanto el PP tenga la victoria en sus manos, empezará a aplicar programas similares a los de Nicolas Sarkozy y David Camerón. Drástica expulsión de funcionario, reducción igualmente fuerte de prestaciones sociales. Véase lo que CIU está haciendo en Cataluña. Privatizaciones de servicios sociales y, como mínimo, copago en Sanidad. En el Reino Unido, David Camerón ha suprimido la mitad de las becas y tiene a los estudiantes en pie de guerra. Por supuesto que para ganar unas elecciones, además de haber contribuido a desprestigiar al adversario hay que pedirle su apoyo para no ser único responsable de los impopulares recortes.
Gracias al adelantamiento de elecciones, el PP puede mantener secreto lo que tendría que aplicar ya en autonomías y municipios bajo su control. El ideal para ellos es sacar toda la artillería pesada de golpe sobre la totalidad del país. Haber empezado a descubrir sus cartas el 23 de mayo en el territorio ganado les podía haber costado las elecciones de Marzo 2012.


Era una tarde de julio de 1956. Hacía 7 meses que el Sudán Anglo-Egipcio había muerto y el país era independiente. Jaime Cavero Corondolet y yo estábamos sentados en el “G.B.” (léase jibí con j suave, abreviatura de Gran Bretaña). Tomábamos en la barra un jugo de FTD (fruta tropical desconocida). A nuestro lado, un médico ghanés que venía de un Congreso de Pediatría en Djakarta. Por la vitrina que daba a la calle vimos un altísimo dinka del sur del país que cargaba un enorme cubo negro. Vestía harapos y el gran peso del recipiente le hizo titubear cuando se cruzó con un sudanés del norte ataviado con turbante y galabiya inmaculadamente blancos. El hombre, claramente molesto por la presencia del dinka, le lanzó un sonoro “¡ imchi, ya ibn el kalb !” (largo, hijo de perra !). El dinka vació el enorme cubo de mierda a los piés del musulmán. Y empezó la pelea.
La política española, desde 1992, tiene el raca-raca del “¡ Váyase señor…” como argumento principal de la oposición del Partido Popular. Es un mantra que permite hacer oposición sin decir qué haría este partido cuando sustituyese al que gobierna. Hay que esperar a la campaña electoral para saber las intenciones del otro. Es una manera de aplicar el poker al juego electoral de nuestro país. También se juega al ratón y al gato.


