La alegre improvisación española
Somos un país que se caracteriza por su falta de prospectiva, sin previsión del futuro. ¿Había alguien que ignorase que el carbón era un producto condenado a desaparecer en España como fuente de riqueza de unas regiones con generaciones de mineros a cuestas? Hace años que se sabía que varios países del Este europeo, iban a ir entrando en la Unión cuando cumpliesen las condiciones exigidas por Bruselas. No era difícil saber que uno de los importantes era Polonia. También se sabía cuales eran los productos de cada cual y los que competirían en precio con nosotros. El bajo costo de su carbón, tarde o temprano, iba a perjudicar nuestros pozos.
Escuchar en televisión el orgullo de los mineros huelguistas, alegando que sus padres, abuelos y tatarabuelos trabajaron en la mina, nos hace constatar la falta de prospectiva que guía nuestra economía productiva. ¿Cómo es posible que cualquier estamento de nuestra actividad, no tenga previsto las fechas de caducidad de algunos de nuestros sectores ? En términos generales, hay que decir que la mayoría de los empleos que teníamos cuando entramos en el euro (año 2000), van a desaparecer en la próxima década pero que se van a crear miles de nuevas profesiones para las que hay que prepararse.
Los métodos de trabajo empiezan a cambiar en muchos empleos. El trabajo desde el hogar, gracias a Internet, constituye en sí una revolución, especialmente para la mujer. El ahorro de tiempo y carburante, en idas y venidas, no cesa de aumentar. Internet está jubilando, desde hace más de una década, a los carteros. ¿Quien ha pensado en la dramática desaparición de sobres, sellos, desplazamientos nuestros al buzón y de los carteros? ¿Se ignoran los miles de puestos de trabajo que han creado las empresas de mensajería?
Es preciso cambiar la forma de pensar para evitar las consecuencias de la desaparición de sectores enteros de actividad laboral. Para efectuar reconversiones sectoriales, hay primero que cambiar nuestra proyección mental hacia las próximas décadas. El orgullo mal entendido de pertenecer a una estirpe de trabajadores unidos por el carbón, la construcción naval, la albañilería, el ensamblaje de automóviles, etc.., tarde o temprano, van a plantear problemas sectoriales graves. La deslocación es consecuencia del creciente desarrollo de países emergentes en el mercado mundial.
Un día, en una discusión sobre este tema, entre un grupo de colegas, allá por la década de los 60, dije que llegaría el momento en que se ensamblarían vehículos europeos en el Congo. No hemos llegado a ello pero si I.B.M., orgullo de la industria americana, ha terminado por ser china es porque hace décadas que, sin abandonar su ideología marxista, el país asiático está creciendo a más del 10% anual. La resurrección de Japón, después de su derrota total de 1945, empezó por copiar cuanto producían los principales países europeos. Solo en el sector que mejor conozco, he visto cómo las cámaras alemanas Rolleiflex, Voigtländer y Leica eran copiadas bajo el nombre de Yashica, Canon, Olympus, Nikon y nacieron como copias personalizadas de la Leica. Hoy en día, la fabricación de Leica es para sibaritas que la consideramos una joya. Kodak se ha rendido ante la masiva invasión de la fotografía digital. Millares de obreros de Rochester se fueron al paro. Y hablamos de centenares de casos donde las bajas condiciones laborales de China, han permitido la industria de la falsificación. De ahí no saldrá la excelencia de un Rolls Royce en medio de un gigantesco parque de utilitarios. España no tiene marcas propias de automóviles, solo se limita a ensamblar las marcas extranjeras. Hasta que otros países, con bajos costos laborales o con más robots, acaben haciendo lo que ahora hacemos nosotros. ¿Se ha pensado en la reconversión del sector automovilístico? Y si Corea fabrica barcos más baratos que nosotros ¿es razonable seguir subvencionando los astilleros españoles?
La investigación permite aportar avances importantes en la fabricación industrial. En los anuales concursos de inventores de Suiza, la inventiva española siempre saca premios pero luego, esos inventores regresan a España para desaparecer en el olvido. El “que inventen ellos!” es una chulería que se ha inscrito en el cerebro de todos los españoles. En España, cuando alguien tiene una idea innovadora, lo primero que piensa es en la subvención que le pueden dar para llevar adelante su proyecto. Si fracasa y no consigue los resultados esperados, sus deudas le llevarán al RAI, la lista de deudores. La sociedad española nos cataloga como “fracasados”. En Estados Unidos, las empresas de Venture Capital celebran que alguien haya tenido fracasos iniciales llevados a cabo con su propio dinero. Los repetidos fracasos demuestran a potenciales inversores, que somos luchadores tenaces, constantes, que no nos rendimos a la primera. Así actuaron los Thomas Edison, Graham Bell, Bill Gates, Steve Jobs, etc…
“L´imagination au pouvoir” (La imaginación al poder) reclamaban los jóvenes sorbonianos franceses en las revueltas del Mayo 68. ¿Donde está la imaginación de nuestros dirigentes españoles? ¿Se consideran colegas de los que han creado las bases de la Unión Europea? En Suiza, cuando la nieve abundante obligaba a estabular al ganado que antes disfrutaba de ricos pastos, los ganaderos entraban en un periodo de semi ocio obligatorio, una hibernación, y un gasto elevado en piensos. Muchas familias se pusieron a fabricar piezas de relojería de grandes marcas. La misma pieza para cada familia y con las herramientas necesarias, entregadas por cada marca. Así cubrían el costo de la alimentación del ganado y obtenían dinero para ahorrar. Imaginación. Y aquí, ahora, atacamos los presupuestos en investigación, reducimos las becas de nuestros futuros científicos. ¡Bravo!
La primacía del dinero sobre las ideas ha trastocado la manera de pensar de las nuevas generaciones de españoles. Consideran que cualquier actividad debe ser subvencionada cuando la esponsorización privada debería tener un tratamiento fiscal que favoreciese la ayuda en el desarrollo del arte (cine, teatro, música), de la ayuda al tercer mundo, de campañas de concienciación. El actual cine español está obteniendo más dinero fuera de nuestras fronteras que dentro de España lo que significa que hay que hacer un cine con personalidad pero no las chabacanerías que a veces producimos. La supresión del doblaje, además de facilitar el aprendizaje del inglés/francés, como sucede en Portugal, beneficiaría nuestro cine nacional.Todo aquel que requiere dinero para ser creativo, empieza por negar la creación. El funcionario que busca la seguridad profesional, jamás destacará del montón. Lo que sí debe subvencionarse son la educación y la sanidad universales. Esas son las armas, los apoyos que cualquiera debe tener a su disposición aunque luego cada persona forje su propio futuro, habiendo arrancado de la misma línea de partida.
Las cuencas mineras de España deben reconvertirse preparando a sus gentes para nuevos desafíos. Los diversos gobiernos han de prever fondos para que sobrevivan y monten sus propias estructuras de sustitución. En la región India de Bengalore, hemos visto cómo sus gentes han salido de la miseria merced a las nuevas tecnologías. No solo sus ingenieros de Informática son solicitados en el mundo entero sino que dentro de su tierra, pueden dar pie a una industrialización del enorme país.
Un Instituto de la Prospectiva es una necesidad urgente en nuestro país. Tenemos una industria avanzada de simuladores. Internet permite realizar estudios, en tiempos reducidos, de fenómenos que mutarán con el tiempo. La agonía de algunos sectores de nuestra actividad económica pueden indicarnos cual es el tiempo que falta para que esa actividad cese y produzca paro. “No esperes a caer enfermo para evitar las enfermedades”. Esto es lo que se debe hacer en todos los órdenes de la vida laboral. Las actividades de sustitución son preferibles a la petición de subvenciones. El desarrollo de la hostelería rural, es un ejemplo de lo que se puede hacer pero hay muchos más.

Dice Forges que España rezuma mediocridad a todos los niveles. Nuestros políticos lo son y avergüenza que tras tantos años como llevan algunos persiguiendo el poder no hayan estudiado idiomas y tengamos que distinguirnos por las sonriusas bobaliconas de nuestros representantes separados de sus colegas del resto de Europa por no saber qué decirles si no tienen al intérprete a su lado. La oratoria tampoco brilla por su fuerza.
Ayer, 8 de Junio, las ONG que luchan contra el hambre, la enfermedad y la exclusión entre los más desfavorecidos de la Tierrra, han pedido a la gente que salga con alguna prenda al revés para simbolizar que las cosas pueden verse y hacerse de otra manera. Curiosamente, hace algo más de un año, empecé a hablar de ello a los estudiantes de periodismo que acuden a mi casa en busca de orientación sobre el incierto futuro de su profesión.
En 1953, al frente del “Movimiento de los Oficialesx Libres”, el Coronel (Bikbachí) Gamal Abdel Nasser. derroca al rey Faruk. Muchos creen que fue el General Mohamed Naguib pero en realidad era una jugada estratégica porque el pueblo admitía más la sapiencia de una persona mayor que la juventud de aquellos oficiales que dieron el golpe. Lo malo es que, transcurridos unos meses, Naguib se creyó que era el presidente. Nasser lo condenó a residencia perpetua en las residencias militares de Heliópolis.

