15 noviembre 2012

Artur Mas y el truco del almendruco

independenciaJ.F.Barrera-240Cuando en el anuncio de Media Markt, tras una de sus ofertas espectaculares, el presentador declara:”Yo no soy tonto“, inmediatamente me viene a la memoria el presidente de la Generalitat vendiendo la Independencia de Cataluña sin dolor. La Diada del 11 de septiembre, arrastró mucha juventud entusiasta con sus banderas independentistas por las calles de Barcelona.

La pérdida de popularidad de CIU, después de la escabechina de recortes practicada en   Cataluña,  exigía que Artur Mas buscase un enemigo exterior, y  ese fue el Estado español con lo que se puso a  la cabeza de la manifestación que exigía la independencia. Reconstruir formaciones históricas, convendría hacerlo bien, es decir pactar con el antiguo Reino de Aragón, con el de Valencia y Baleares. Luego se reclamaría parte del Languedoc francés y algunos territorios más como Andorra.

Artur Mas sabe que, en las dos bandejas de la romana, al poner política de recortes en una y la independencia en cuatro años en la otra,  es una golosina para la juventud. Promete conseguir un Estado catalán, quieran o no Madrid, Bruselas o la OTAN  Mas  puede dar la vuelta a la baja estima que tienen los catalanes por su política que sigue las pautas del Partido Popular en la destrucción del Estado de Bienestar y acusa a Madrid de “robar a Cataluña”. De acuerdo con la Constitución, las autonomías que superan la media de España en el PIB, están obligadas (sin que les roben) a meter dinero en un fondo de ayuda a quienes no alcanzan esa media. También lo hacen Madrid y Euskadi entre los PIB más altos: Cataluña 18, 7%, Madrid 17,6% (2009)

Artur Mas ha iniciado “el viaje a ninguna parte” cuando vio que iba a perder las elecciones autonómicas y un enjambre de jóvenes echando la culpa de todo a la falta de independencia, le brindó la oportunidad de la bandera “estelada”. Cuando empeoraba la situación en EE.UU. y la Eurozona, la gente creyó que la venida al poder de Mariano Rajoy iba a solucionar todo, y le otorgaron una mayoría tal que es muy difícil impedir que el PP haga y deshaga a su gusto. Los catalanes, van a ayudar a Artur Mas  a remontar la pobre situación de Convergencia i Unió en los sondeos: creyendo que traerá la independencia.

Artur Mas sabe que un referéndum no será favorable a la independencia dentro de la Unión Europea en cuando  los catalanes se asomen al abismo delante de las urnas pero él  habrá conseguido mejorar sus resultados electorales. Es el clásico truco del almendruco.