10 Octubre 2008

1929: Llegamos el crash y yo

Archivado en: Economía, Periodismo, Estados Unidos, Historia, anecdotario, Desastres, Humor — Enrique Meneses @ 21:17

wall_street_crash_1929-240.jpgPor su oportunidad, he creído interesante ofrecer a los lectores uno de los primeros capítulos de mis memorias. (Hasta Aquí Hemos Llegado, Ediciones del Viento, La Coruña, 2006).

“Aquella semana empezó con muchas tensiones. El lunes 21 de Octubre de 1929, desde temprano, mi madre mandó llamar a la comadrona y avisar al ginecólogo. Como correspondía a la época, la servidumbre empezó a preparar todo en la habitación con el fin de que mi llegada al mundo se hiciese en las condiciones más adecuadas. Entre el primer y segundo piso del número 45 de la calle Príncipe de Vergara, esquina con la Plaza del Marqués de Salamanca, se estableció el vaivén de abuelo, abuela, tía María, que acudían en busca de noticias. Mi padre estaba en la Redacción de Cosmopolis aguardando la fausta noticia. Luego, viendo que yo no me decidía a venir al mundo, se fue a la Gran Peña, en la Gran Vía, para su habitual partida de bridge.

El agua hervía en el fogón de mi casa desde tempranas horas. Ser el primer hijo de los Meneses Miniaty, el primer nieto de don Augusto Miniati, me convertía en todo un personajillo. Para colmar el vaso, Carmen, mi madre, era el ojo derecho del ingeniero italiano casado con María García de Castro, y única de las cuatro hijas que había nacido dentro del matrimonio. Las otras tres habían sido reconocidas aunque fueron de distintas procedencias y todas mayores que Carmen. Nunca he sabido por qué el florentino trocó la “i latina” por una “y griega” al final de su apellido. Podría ser porque tenía un apellido helénico: Platis.

En Nueva York, concretamente, en el Bajo Manhattan, los nervios también estaban destrozados entre los  brokers  de Wall Street. John D. Rockefeller Jr, que se encontraba en Detroit, invitado para los festejos del 60 aniversario de la invención de la bombilla incandescente de Thomas Edison, había estado vendiendo acciones discretamente durante las semanas precedentes. La voz se corrió y empezaron las ventas de valores cada vez más masivas.
En Chicago, los gángsteres, conocidos especuladores, salían de los despachos de sus agentes de cambio murmurando amenazas contra éstos. Varias bombas estallaron en oficinas de corredores de bolsa.
Mientras tanto, en la Plaza del Marqués de Salamanca, mi llegada se hacía esperar más de la cuenta. Mi padre había acudido para ver cómo se presentaba el parto y, viendo que la cosa podía prolongarse al ser mi madre primeriza, se puso  el esmoquin y volvió a la Gran Peña para seguir su partida. Por fin, a las 11 de la noche decidí aparecer en un mundo que presentía, financieramente hablando, al borde de una crisis sin precedentes.

Lo primero que se descubrió es que yo, un muchachote de 3,5 kilos, no me quedaba satisfecho con la leche materna. Hubo que recurrir al Pelargón porque mi madre, gran deportista y ganadora, dos años consecutivos, de la Copa de la Reina de tenis, no estaba en condiciones de darme el pecho. De todos modos, no se tomó decisión alguna hasta  días más tarde cuando se contrató a una  ama mojada gallega cuyas rotundas mamas compartí con una  hermana de leche  sin que ninguno de los dos críos nos quejásemos de la comida.

Los que sí se quejaban amargamente de su suerte fueron los inversores americanos que, a partir de las 10 de la mañana, hora de Nueva York, del jueves 24 de Octubre, empezaron a vender sus acciones a cualquier precio. El pánico se apoderó del mercado casi a la misma hora en que yo dejaba de llorar gracias a mi ama celta. Los rumores de suicidios empezaron a correr por Wall Street a pesar de cierta recuperación de la Bolsa en las primeras horas de la tarde. Mientras yo sólo me preocupaba de los pezones de mi galleguiña, el broker Richard F. Whitney ofrecía $205 por las acciones de US Steel (acero) hasta un tope de 25.000 acciones. Se convirtió en un héroe lo que no impidió que en 1938, siendo presidente del Stock Exchange (La bolsa neoyorquina), fuese a la cárcel por robar a sus clientes. El lunes 28, cuando yo cumplía mi primera semana de vida, se vendieron 16.338.000 acciones al precio del papel en el que estaban impresas. El  Crash  de 1929 se había confirmado pese a los esfuerzos del presidente Hoover, de los Rockefeller y de Julius Rosenwald (presidente de Sears Roebuck & Co). El 24 de Octubre de 1929 pasó a llamarse el  Jueves Negro . (más…)

10 Septiembre 2008

Caídos por Dios y por España

caidos-por-dios-y-espana240.jpgDurante cuarenta años, los vencedores han honrado “a sus caídos” en la fachada de todas las iglesias de España. Ya podía tratarse de un peón agrícola que se vengaba del señorito que le puso los cuernos o de un modesto e inocente sacerdote, siempre se trataba de un “caido por Dios y por España.” El colmo lo hemos vivido en octubre 2007, con Benedicto XVI cuando 498  víctimas de los  “rojos” ascendieron al club de los “beatos”. ¿Qué más se podía hacer con “los nuestros”, después de tenerlos perfectamente identificados y documentadas sus virtudes por nuestros  diligentes miembros de la Conferencia Episcopal? Según datos de la Iglesia Española, los “mártires” de los años 1934 y 1936-39, durante la guerra civil española, pueden alcanzar la cifra de 10.000. Han sido beatificados ya 977 y proclamados santos, 11. Juan Pablo II los denominó “Mártires del siglo XX”.

Otros españoles, “por malos” y comunistas, murieron más o menos de la misma manera que los de derechas, con un tiro en la nuca o fusilados al amanecer en la cárcel de Porlier o en la plaza de toros de Badajoz. Para no contaminar los cementerios donde yacía tanto buen cristiano, se les echaba tierra encima en cualquier cuneta de la carretera y se dejaba que el tiempo borrase su identidad de la memoria de los hombres. “Ellos habían muerto por el Anti-Cristo y por Stalin”, justificaban las beatas. Hemos escuchado el nombre de Paracuellos del Jarama durante 40 años y vemos como cada una de sus tumbas está tan cuidada como las de los aliados muertos en el desembarco de Normandía.

Mi padre fue gobernador civil de Segovia con el gobierno de Alejandro Lerroux. Siempre fue un beato y a los 14 años, de sus ahorros, compró a su madre (dueña de Plata Meneses) los rayos que adornan la imagen de la virgen de la Paloma. Así se llama mi hermana, tal era su devoción. Cuando regresó a España en 1944, fue detenido y pasó en Consejo de Guerra donde se pedía la pena de muerte para él y para la mayoría de sus compañeros enjuiciados. Con mis 15 años, yo me encontraba entre el público junto a mi madre. ¿Su delito? En día de elecciones en febrero de 1936 (que dieron la victoria al Frente Popular), oyendo misa en la catedral, mi padre mandó un recado al sacerdote, por medio de un acólito,  para que se ciñese a la homilía del día y dejase de amenazar con el infierno a quien votase a las izquierdas. Su pena fue conmutada por dos años de cárcel pero perdió su agencia de prensa y los contratos que tenía  con la REDERA, antecesora de Radio Nacional. El entonces obispo de Segovia avaló su rectitud durante su mandato como gobernador civil. Pero nada más. A pesar de todo nunca fue indemnizado ni se le pidió perdón por su condena. Es una anecdota insignificante comparada con la cantidad de dramas que vivieron otras familias españolas, con frecuencia muy modestas. (más…)

9 Septiembre 2008

“Che, el Argentino” y yo

Archivado en: Cuba, Periodismo, Revoluciones, Historia, América Latina, Podcast, anecdotario — Enrique Meneses @ 19:54

Che El Argentino. Foto: Rosa J.C.La última vez que vi al Che fue en El Cairo cuando yo volví a ocupar el puesto de corresponsal en Oriente medio y él se detenía en la capital egipcia para entrevistarse con el Presidente Gamal Abdel Nasser antes de seguir ruta a Pekín. Almorzamos Che, su ayudante y yo en el palacete donde se alojaban los huespedes ilustres. Le pregunté por Fidel y me dijo que estaba muy cabreado conmigo por haber escrito que había comunistas en Sierra Maestra. Le señalé que él mismo, Raúl Castro, Almejeiras, Luis Orlando Rodriguez, director del diario comunista La Calle y unos cuantos más, no disimulaban su filiación. “Sí pero tácticamente era un error decirlo porque nos restaba apoyo entre el pueblo estadounidense que nos mandaba dinero y, a veces, hasta armas”. En cuatro meses, los rebeldes me habían asimilado como uno de ellos y se olvidaban de que yo era solo un reportero y que me debía a mi trabajo. “¿Y como cuanto está cabreado Fidel?. …. ¡Lo suficiente para darte paredón!”

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26 Agosto 2008

El mar del Sahara

Archivado en: Oriente Medio, Periodismo, S.O.S. Planeta, Ecología, Historia, anecdotario, Desastres, Egipto — Enrique Meneses @ 20:37

oasis_57_bahariya_sfw.jpgEl desierto del desierto -que eso significa decir el desierto del Sahara (pronúnciese “sájara”)- ha aportado a la arqueología africana, numerosas pruebas de la existencia de tierras verdes y grandes lagos en esta parte del mundo. De los años pasados en Egipto he aprendido muchas cosas sobre la riqueza acuífera del desierto, allí llamado Libio en la orilla occidental del Nilo y Nubio en la oriental. Unos petroleros ingleses se extrañaban, delante de mí y unas cervezas Stella, de que hubiese oasis a la distancia que aguantan los camellos sin beber. Es como si el camellero dijese: “Aquí necesito agua para mis dromedarios”, perforase y encontrase agua. El conjunto de esos oasis, Siwa,  Jarga, Dakla, Frafra (a 350 km de Asiut) y Bahriya constituyen una linea vertical paralela al Nilo y siempre a parecida distante del “Rey de los Ríos”. Encontrar fósiles de peces y moluscos no es nada raro en el Sahara, desde el Atlántico hasta Egipto. Lo mismo que grandes yacimientos de sal que, un día, fueron sal marina.

Aquellos petroleros pusieron en conocimiento de Gamal Abdel Nasser su hipótesis y, tras efectuar catas en el área considerada, se convencieron de la viabilidad de un proyecto de canal que partiese de Marsa Matruh hacia Siwa y más al sur hasta la frontera sudanesa. Este proyecto permitiría incrementar las tierras cultivables de Egipto. En mis años cairotas, la población del país era de unos 26 millones de habitantes. Hoy tiene 78 millones y las tierras aptas para la agricultura no han aumentado desde los tiempos de Tut-Ank-Amon. Se le atribuye un millón de kilómetros cuadrados a Egipto pero, si calculamos las tierras habitadas y los kilómetros cultivables (3,3% del territorio), sólo tiene la extensión de Extremadura. Una Extremadura que habitasen 78 millones de personas.

¿Qué debió suceder para que el Sahara paradisiaco tantas veces soñado por quienes lo queremos (existe una fascinación hacia el silencio absoluto y las noches estrelladas del desierto parecido al que ejerce el mar sobre sus enamorados), se haya convertido en un lugar vacío? ¿Por qué quedan oasis tan importantes como Ghardaia, El Golea o In Salah con su bosque petrificado, en Argelia? Importantes huellas dan fe de la existencia, hace miles y miles de años, de vida y cultura. Si consideramos lo que está pasando en el espacio geográfico denominado “Sahel”, veremos que el hombre y su ganado han sido responsables de una deforestación brutal a lo largo de milenios. El único combustible utilizado es la leña de sus árboles que permite a sus habitantes calentarse y comer caliente. Los rebaños de cabras y camellos atacaron la vegetación baja a la vez que los períodos de lluvia disminuían en frecuencia e intensidad por la deforestación. El Sahara se extiende en dos direcciones: hacia el Sahel, donde ya ha penetrado, y hacia el sur de nuestra península como deja ver Almería y zonas cercanas a esta provincia. Los petroglíficos del desierto nos prueban que existieron artistas y unas culturas desaparecidas hace muchos milenos descubriéndonos la intensa vida animal y vegetal que guardaba lo que hoy es el Sahara.

22 Agosto 2008

Henri Cartier-Bresson: con él nació el Fotoperiodismo

Archivado en: Derechos Humanos, Fotografía, Periodismo, Francia, Arte, Escritores, Historia, Educación, anecdotario — Enrique Meneses @ 13:48

cartierbresson.jpgEste 22 de agosto 2008, hace cien años, vino al mundo Henri Cartier Bresson, un francés de familia holgada que siempre sintió un especial apego por la gente que sufre o que sobrevive. De buen dibujante en sus ratos de ocio, pasó a la fotografía con su legendaria Leica para retratar un mundo que algunos denominaron “Belle Époque”, entre dos guerras y que muchas veces iba impregnado de cierta empatía natural.

Modestamente, he querido ser Hanri Cartier-Bresson con el que me une, además del nombre de pila, mi ternura hacia los desheredados. Como él, dibujo y pintura de aficionado, me permitieron descubrir la importancia del encuadre, del equilibrio de los volúmenes, del juego de blancos y negros, de la extensa gama de grises. Dibujo y pintura requieren reflexión y ensayo. La goma de borrar puede corregir lo que creíamos válido y no lo es. La cámara fotográfica, en el fotoperiodismo, no te permite borrar los errores, estás metido en la guerra de lo instantáneo. Cartier-Bresson fue -como todos los que pretendemos ser alumnos suyos- un cazador de imágenes. Se dedicó a cazar en Costa de Marfil en los años 30 y vender la caza a los indígenas.  Pedirle al sujeto que detenga su vida un instante, es falsificar la realidad. El retrato es o no es bueno según se capture o se pose.  No recuerdo haber hecho ninguno de los muchos retratos que he realizado en mi vida, pactando con el sujeto. Martín Luther King, el día de su famosa Marcha Negra sobre Washington, se volvió hacia mí buscando a alguien, y disparé. Lo mismo me sucedió con Fidel Castro cuando le iba a fotografiar de espaldas en la cima de una colina de Sierra Maestra, y disparé. Pueden ver esos retratos en mi Flickr.

La fotografía está sufriendo ataques por parte de gente que lo único que sabe es legislar por legislar. El “Press release” existía en EE.UU. en los años 1962 y 63 cuando más trabajé en aquel país. Ibamos con un cuadernillo donde cada hoja tenía un texto impreso autorizando el uso de la imagen de alguien que pasase delante de tu cámara cuando disparabas a otro sujeto o monumento. Era como correr los cien metros con esposas en las muñecas y grilletes en los tobillos.  Decidí no hacer uso de ello y pactar si alguien se sentía agredido en su intimidad. Hoy, en España, so pretexto de proteger el derecho a la imagen propia y la intimidad ¡se tiene que borrar el rostro de los niños! Dentro de veinte años, un historiador tropezará en las hemerotecas con las fotos de un mundo sin niños. La calle es de todos y de nadie a la vez.

El origen de esta legislación fue el secuestro del hijo de Charles Lindbergh, el primer piloto que cruzó el Atlántico en 1927 y ganó una fortuna con su hazaña. Pero no todos los hijos de familias normales son objeto de intentos de secuestro. El  de Ana García Obregón podría tener ese problema dado que su madre es famosa y rica (y se encarga ella de las exclusivas si las quiere) pero no el de millones de niños que alegran la vida de los mayores con sus dotes naturales de actores. No hablo de pedófilos. Sus víctimas no son niños fotografiados sino realidades cercanas a su entorno. La famosa foto de “El Beso” de Robert Doisneau, de una pareja besándose frente a la Alcaldía en 1950, hoy hubiese requerido permiso de los protagonistas. Toda espontaneidad de los anónimos acabará desapareciendo. Un arte que se realiza en 1/100 de segundo, no puede ser castrado por leguleyos burócratas empeñados en detener la marcha del Tiempo. (más…)

6 Agosto 2008

EE.UU. y las leyendas urbanas

tiroteo_universidad_ee_uu-240.jpgCualquiera puede enriquecerse en Estados Unidos, empezando de la nada. Véanse los que se iniciaron como repartidores de prensa, la gran mayoría de los jóvenes. La gente no dice que es habitual utilizar a los escolares que hacen ciertos recorridos para llevar las suscripciones de diarios y revistas a los abonados. En 1952, trabajando en Selecciones del Reader´s Digest (Iberian Edition), como Jefe de Circulación, intenté implantar un sistema parecido y me cayó encima el gremio de los quiosqueros españoles, entonces más pobres que hoy pero poderosos por existir escasas redes de distribución. Un millonario que distribuyese prensa en su adolescencia sólo estaría haciéndose dinero de bolsillo, como la mayoría de sus compañeros. No todos han sido millonarios, después de esa experiencia.

Si en EE.UU. la medicina está internacionalmente reconocida como buena, no se debe sólo a la calidad de sus profesionales sino a los investigadores que “compra” en cualquier lugar del mundo y a los medios que pone en sus manos. He tenido bastante contacto con los profesionales del Mount Sinai de Nueva York (MSNY) con motivo de la metástasis que padeció mi mujer Bárbara en 1973 y que terminó en su muerte en 1977. Los médicos que la intervinieron en España fueron Bartolocci en el saco lagrimal (2 únicos casos conocidos en nuestro país y 6 en EE.UU.) con excelente resultado que dejó admirado al Dr Ferry el oftalmólogo de MSNY hasta el punto de pedirme un trozo del tumor para investigación en EE.UU. No fue posible porque, entre sonrisas, los investigadores españoles confesaron haberse repartido rodajas del tumor por todo el país. Como los americanos, para investigar.

Otro gran cirujano español, el laringólogo Rafael García Tapia, hijo de otro famoso médico, operó en mi mujer una cadena linfática del lado izquierdo del cuello. Nueva reunión de médicos del MSNY para admirar la casi invisible cicatriz. El doctor John Bolan, uno de los inventores de la bomba de cobalto que atendía a mi mujer, declaró que en Estados Unidos, la intervención hubiese supuesto la extirpación de parte del cuello con su paquete muscular y, como consecuencia, la cabeza no se hubiese podido sostener erecta sobre los hombros. Me extrañó la información y me explicaron que los seguros que amparan la mala práctica médica son elevadísimos y no se arriesgan a que se reproduzca el cáncer en la zona operada. Como se dice en nuestro país, “cortan por lo sano”.

Muchos son los que comparan las inversiones en sanidad de EE.UU. con las de España u otros países de la Unión Europea. No se puede hacer esa comparación porque en América no existe la cobertura universal como en la UE-15. Allí gastan 16% del PIB mientras que nosotros dedicamos el 5,8% del nuestro. Con semejante gasto, en EE.UU. tienen 47% de su población sin ninguna cobertura sanitaria. El doctor David Himmelstein, profesor de Health Policy de la Universidad de Harvard, dice que más de 100.000 personas mueren al año en EE.UU. por no poder tener acceso a los servicios sanitarios. Y eso que existe Medicaid que, en colaboración con los diversos Estados, atiende a menos del 20% de la población más pobre de los EE.UU. No es de extrañar que este país bata el record de insatisfacción por su sanidad (69%) de toda la OCDE.

El 28% del gasto total sanitario americano, se va en Administración del sistema. Las compañías de seguros son privadas y en las elecciones primarias que hemos vivido, financiaron a Hilllary Clinton con $525.188, a Barrack Obama con 414.863 $ y para John McCain 274.729 $. Se comprende que el tema de la Sanidad en EE.UU. solo haya sido tocado, levemente, durante la campaña electoral, más como retoques de lo que es actualmente que como deseo de universalizarla. Sin embargo, la imposibilidad de pagar las facturas médicas es la primera causa de bancarrota de las familias estadounidenses, según Vicenç Navarro, catedrático de Políticas Públicas en la Pompeu Fabra de Barcelona y en la John Hopkins University de EE.UU.

He mencionado, en un post anterior, que la educación en los EE.UU. tiene un costo tan elevado que requiere padres millonarios o becas. Estas se dan, con frecuencia, a deportistas para que publiciten sus centros de enseñanza mediante los resultados en las canchas de baloncesto o en los campos de fúbol americano. Lo de menos es que asistan a clase. Los prestamos que ofrece la banca y las compañías privadas de seguros, son draconianos y no pocos estudiantes acuden a países europeos o, incluso a Cuba, para estudiar gratuitamente. La legislación americana permite que se examinen en sus embajadas, al final de carrera, y se les convalidan los estudios casi en el acto. El hijo de una amiga iraní, estudió medicina en la Complutense y, tras su luz verde para trabajar en Estados Unidos, dirigió un hospital tejano, a los dos años de haber obtenido su convalidación.

Estados Unidos tienen muchas cosas buenas pero hay que separarlas de las que “nosotros consideramos buenas”. Ni la Sanidad o la Educación gratuitas son concebibles, como las he descrito, para un ciudadano de la Unión Europea. Sin embargo, muchos consideramos que estudiar en una prestigiosa universidad de aquel país es el no va más de la calidad de enseñanza. Dudo que en Europa, la revista alemana GEO hubiese invertido millones de euros para fortalecer la enseñanza de la geografía en los colegios alemanes. El National Geographic Magazine ha tenido que hacerlo, ante la incultura rampante que, en esta asignatura, tiene la mayoría de los estadounidenses.

1 Agosto 2008

¡Vergüenza en Irak!

freelanceiraqui-1-240.jpgEl peligro que corren los periodistas en Irak ha hecho que sean muchos menos los que ahora, siendo extranjeros, se asomen a lugares donde corren riesgo de secuestro o muerte… o ambas cosas. Han sido sustituidos por unos jóvenes iraquíes que  trabajan como freelance  y se tallan un futuro profesional vendiendo su arriesgado trabajo a las empresas americanas o británicas cuyos representantes, con frecuencia, trabajan desde los hoteles. Hace cuatro años, presidiendo el Jurado de Fotoperiodismo de Gijón, que año tras año organiza el veterano corresponsal de guerra, Javier Bauluz, único Premio Pulitzer español,  dimos el Primer Premio a un grupo de iraquíes, creo recordar que eran cuatro, contra la opinión de otros miembros de aquel jurado que no sabían valorar lo que es trabajar en condiciones extremas como las que padece Irak desde 2003. Los jóvenes premiados lo habían sido por su trabajo para la agencia Reuters cuyo representante en Bagdad asistía al magnífico VIII Encuentro de Fotoperiodismo de Gijón donde presentó la candidatura de los chavales..

Ahora, con ocasión del  duodécimo encuentro, Javier Bauluz ha dado a conocer su Manifiesto sobre Periodismo y Derechos Humanos donde, entre otras cosas, se piden garantías para los informadores en el desarrollo de su trabajo. El periodista está acostumbrado a frecuentar gente que acude a ti para darte información que no sabe ni puede airear, por sí mismo. En muchas ocasiones, ese informador es perseguido y no puede aparecer. Lo mismo que en países católicos, se reconoce el derecho a no revelar el secreto de la confesión, en el Periodismo tenemos derecho a no revelar nuestras fuentes porque, desde ese instante, no volveríamos a tener ese instrumento fundamental en nuestro trabajo: la confidendencia. La misma policía disfruta de esa prerrogativa.

Yo subí a Sierra Mestra con la ayuda de resistentes de La Habana que me dieron nombres de contactos en Santiago. Así llegué a conocer a Vilma “Deborah” Espín que me proporcionó el guía Napoleón para llegar hasta Fidel Castro y sus hombres. Si en aquellos meses hubiese caído en manos de la policía de Batista, habría sido torturado por los esbirros del dictador. Caí 6 meses más tarde pero ya no les interesaba contactos que pude tener mucho tiempo atrás. Se había lanzado el rumor de que estuve  combatiendo y me hicieron pruebas de parafina en las palmas de las manos. La pólvora, al que ha disparado, se le queda incrustada en los poros durante más de medio año. En la Sierra, en momentos de ocio, los rebeldes cazaban corzos. Raúl Castro me invitaba a cazar y me tendía un rifle de mirilla pero siempre me negué a disparar. Recomiendo a los jóvenes futuros corresponsales de guerra, que no jueguen con armas en una revolución. Mis pruebas de parafina, cuando caí en manos del Buró de Investigaciones, podían haberme costado la vida de haber resultado positivas. Negar que se hubiese disparado contra soldados gubernamentales sino contra corzos, me hubiese resultado muy difícil de probar.

Los americanos han detenido a jóvenes y maduros dentro de los periodistas iraquíes que se juegan la vida para que el mundo sepa lo que sucede en su patria. Jefferson decía que, “contra los vicios de la libertad solo cabía más libertad”. Lo mismo puede parafrasearse con la información.  Bilal Hussein, conocido Pulitzer que trabajaba para Associated Press de EE.UU. fue detenido durante dos años por los americanos como sospechoso. Siempre aparecía el primero donde había coches bombas que volaban por los aires. Fueron varias las veces que anteriormente estuvo detenido, como ahora.  Igual suerte ha sufrido, hace 24 horas, Ali-Mashhadani. Ya fue detenido en 2005, cuando el ejército de EE.UU. encontró en su cámara y en su domicilio de Ramadi, fotos de actividad insurgente.

Los americanos, que han vuelto a detener ayer a Ali-Mashhadani , sostienen que el mandato de la ONU les autoriza a mantener preso a alguien indefinidamente y sin decirle de qué se le acusa. El Redactor-Jefe de la agencia británica Reuters, David Schlesinger, ha exigido que se haga pública la acusación  formalmente y se le dé abogado ya que trabaja para ellos. La BBC ha decalarado el jueves 31 de Julio: “los periodistas iraquíes, como Mashhadani, juegan un papel importantísimo informando de lo que sucede en esa parte del mundo”.

Una vez más, vemos con qué impunidad actúan las fuerzas americanas frente a un pueblo que dicen haber ganado para la democracia despues de 5 años de machacar a una población que decía haber liberado del tirano Sadam Husseín. En Vietnam, el periodista americano Seymour Hersh, del New Yorker, denunció la matanza que llevaron a cabo soldados americanos en Mai-Lay. Recientementer ha denunciado atrocidades en Irak.

30 Julio 2008

¿La torre de Babel? ¡Por favor!

Yo tenía 6 años en octubre de 1936 cuando entré en el Colegio de Saint Louis de Gonzague de Biarritz (Pays Basque, Francia). Como no sabía el francés, me sentaron al lado de un niño español que sí lo hablaba. Patrick de la Sota, era de familia vasca separatista. En un momento de la clase tuve necesidad de orinar y le pregunté a Patrick que cómo se solicitaba permiso en francés. “Madame est-ce que je peux aller pisser?” (Señora ¿puedo ir a mear?) Me lo tuve que repetir varias veces mientras el asunto se hacía más apremiante. Por fín solté la dichosa frase y una carcajada general la acogió en la clase. Recuerdo la vergüenza, de pie, sin entender el reproche de la maestra. Al año siguiente se le acabó el dinero a mi padre y fuimos a la entonces magnífica escuela pública francesa. En casa hablábamos castellano y con los amigos o en clase, era el francés el que imperaba.

En 1941, ya en París en 1941, en la escuela pública de la rue Chernoviz, un día apareció un oficial alemán. La clase se puso en pie. Le acompañaba el director de la escuela. “Quiero que me entreguen cada uno de ustedes su libro de Historia, el Michelet. Se lo devolveremos dentro de unos días. No olviden poner nombre y apellidos”. Uno de mis compañero fue recogiendo los libros y entregándoselos al oficial. Una semana más tarde recuperamos el Michelet y todos nos tiramos a ver qué cambios había sufrido. Yo tenía 12 años  y a esa edad no éramos unos ignorantes sobre lo que sucedía en Francia y Europa. En el libro se decía que el Canciller Bismarck había provocado la guerra de 1870 que le había enfrentado a Francia. La página había sido reemplazada por una que presentaba al “Canciller de Hierro” como un líder que intentaba la unificación de Europa por los mismos medios que los romanos, Carlomagno y Napoleón.

A las pocas semanas, volvió el oficial alemán y en la lista de alumnos que le había entregado el director, fue apuntando la respuesta de cada alumno “¿Qué idioma extranjero quiere estudiar?”. Aunque había rechazado antes  a algunos  compañeros la opción del inglés, cuando me tocó el turno, insistí:”Inglés”. “Solo puede usted estudiar alemán, italiano o español” respondió impacientándose. “¡Pues español!”. Hubiese aprendido alemán si no me hubiesen forzado a ello. ¿Cómo aprendí el inglés? En 1944,  a mi padre le ofreció Gainza Paz trabajar para su periódico en Buenos Aires. Él obtuvo, como periodista, prioridad en el vuelo del Clipper. Nosotros tuvimos que aguardar plaza en el barco español “Cabo de Hornos” que tenía una larga lista de esperas cercana a los 8 meses.  Mi madre nos metió en A Escola francesa de Lisboa, el equivalente a Liceo Francés. En el Casino de Estoril, a los extranjeros les daban un carnet de entradas al establecimiento, con el deseo de que jugasen y perdiesen. Mi padre nunca fue jugador de casinos. Utilizábamos los vales del Casino para ver cada noche una película diferente, todas en inglés y subtituladas en portugués. Así aprendimos el inglés y el portugués, mis hermanos y yo. ¡Lo que hubiese ganado España si no se hubiesen doblado las películas!
La mejor manera de aprender idiomas es desde la más tierna infancia. En colegios bilingües los chavales hablan en el recreo y fuera de clase en la lengua del país aunque dentro del colegio se le den los cursos en otro idioma. Mis tres hijos y yo tenemos el bachillerato español y el francés. Ellos al mismo tiempo; yo por dificultosa convalidación.  Es evidente que el Liceo Francés de Madrid te ofrece asignaturas netamente españolas como Historia/geografía de nuestro país pero es absurdo que se cambie de idioma para matemáticas, física o química. En casa todos hablamos 3 idiomas como mínimo.  Mi madre era medio italiana y ello me facilitó el aprendizaje del idioma. No sólo no se producen confusiones en el cerebro cuando se habla varios idiomas sino que el conjunto, mejora. ¿No ha dado Cataluña buenos escritores en castellano? Escriben en castellano y no lo hacen en catalán porque se cerciorarían una parte de su mercado. Los catalanes son conscientes de que son 6 millones contra 400. Ellos mismos saben lo que quieren para sus hijos. No son tontos. Su lengua materna no es obstáculo para que aprendan otras. Me parece muy bien que defiendan su idioma.  En su día taché de estupidez las guerras de la ikurriña, hoy me parece excesiva la controversia de las lenguas vernáculas y el castellano. Cuantos más idiomas sepa la gente, mejor. Mi hija mayor lee, escribe y habla el árabe clásico como cuarto idioma después del español, francés e inglés. La segunda  habla estos tres y el alemán hasta el punto de haber dirigido una empresa química en Alemania durante 5 años con gran éxito. Francés, español e inglés, con estos tres idiomas se puede ir por el mundo sin problemas. Pero los tres trabajaron en países anglófonos para dominar el  idioma. Dejemos pues el problema de las lenguas vernáculas dentro de su ámbito natural y saquémoslo del campo de la política. No hay razón de que exista como problema. Otra cosa es que un grupo de mismo idioma, pudiendo evitarlo, se ponga a hablar en su lengua sin importarle los que no la entienden. Eso más que problema idiomático, es cuestión de educación.

29 Julio 2008

Vacaciones de aventureros

Dedicatoria del libroSiempre quise ayudar a los que emprendían viajes a lugares poco frecuentados sin pasar por agencias. El placer de organizarse uno mismo con su pareja o acompañante, exige documentación y arriesgarse a calcular mal los gastos totales. Las embajadas de España no están para prestar dinero a sus conciudadanos sino que, además del cumplimiento de su  labor diplomática, presta apoyo en caso de arrestos o accidentes. En grupo, el guía suele alertar de lo que se puede y no puede hacer en los lugares donde transcurre el itinerario previsto. Para quienes van solos, por su cuenta, las cosas son diferentes. Toda responsabilidad recae sobre uno mismo. Fundé el programa de RNE y mi propia revista, ambos con el nombre de “Los Aventureros”, con el afán de ayudar a quienes preferían explorar zonas no previstas en los programas de agencia y mostrar, gráfica o sonoramente, los resultados de la expedición.

Uno de los temas que me preocupaban, a finales de los 80, eran los desmanes que puede producir la aventura salvaje en relación con otra gente y sus costumbres o patrimonio cultural. Por ello establecí un decálogo para aquellos que parten en busca de lugares fuera de circuitos turísticos. Avel-li Bassols, reprodujo mi decálogo en su libro “Historias de un vagabundo de la mar” (Editorial Juventud, 1995) con mi permiso. Este navegante solitario falleció hace dos o tres años pero su libro es una delicia.  Vuelvo a reproducir el decálogo para nuevas generaciones:

Decálogo del aventurero

1.-  Piensa que no has heredado este planeta sino que lo tienes en usufructo y has de devolverlo mejor que lo encontraste.

2.-  El artículo anterior te obliga a respetar a los animales, las plantas y los minerales. Entre los primeros no solo está el hombre. Por añadidura, el más débil tiene razón.

3.-  La cultura occidental es la que se ha impuesto en el mundo pero no significa que sea la auténtica. Respeta el saber de los demás como el tuyo propio.

4.-  La mujer y el niño son la Humanidad en su más puro estado. Respétalos siempre, pues son la semilla que hay en tí.

5.-  Lo que han fabricado manos de hombre en un entorno, debe permanecer en ese ambiente. Lucha porque así sea.

6.-  El animal más feroz es menos peligroso que tu. El mayor depredador de la Tierra es el hombre.

7.-  Si todos fuésemos iguales, este planeta sería aburridísimo en extremo.  Ayuda a que todos sus habitantes  sigan siendo ellos mismos y defiende sus costumbres siempre que éstas no atenten a la dignidad de sus semejantes.

8.-  Reparar no es restaurar. Cuando destruimos un bosque, jamás lo  podremos reconstruir como fue. Solo ponemos esparadrapos.

9.-  Escucha a los indígenas y a los mayores. Sus enseñanzas te serán valiosas en el futuro. No los desprecies. Son la experiencia de nuestra estirpe, nuestra memoria genética.

10.- Si eres un auténtico aventurero, sé fuerte con los fuertes y débil con los débiles. Y así, como decía Rudyard Kipling, te podrás llamar “hombre”.

23 Julio 2008

Radovan Karadzic, doctor muerte

Archivado en: Unión Europea, Internacional, Sin tregua, Derechos Humanos, Historia, Religiones, anecdotario — Enrique Meneses @ 23:14

karadzic-en-mladic240.jpgEl carnicero de Sarajevo, su ciudad de adopción, Radovan Karadzic, ha sido detenido como Dr Dragan Dabic, un discreto médico de barba blanca que practicaba la medicina alternativa. He recordado mi estancia en aquellos tres años en que la capital de Bosnia-Herzegovina fue maltratada desde las colinas vecinas mediante morteros y disparos de fusil con mirilla, directamente a la población. Aquella Avenida de los Franco-tiradores, ancha como la Castellana madrileña, guarda el recuerdo de docenas de muertos y heridos. El Hospital Kosevo había llevado los quirófanos a la parte administrativa porque los serbios ocupaban la zona que dominaba la fachada principal del edificio y disparaban a todo lo que se movía. No había anestesia y al carecer de electricidad, se operaba con cascos de minero, provistos de una linterna con pilas en el casco.

Los jardines y parques fueron convertidos en huertos, al igual que las macetas de las ventanas que  alternaban con jaulas para conejos. Cerca del mercado -donde se produciría una matanza un tiempo después de mi marcha- había un panel de madera donde la gente ponía todo tipo de información, desde la venta de un coche (por falta de gasolina) más un equipo sonoro y una cámara de fotos por unos marcos que hoy representarían menos de 100 euros. La gente se buscaba a través del panel. Se anunciaban las muertes por disparos de franco-tiradores o se anunciaba que fulano y su familia habían conseguido salir de la ciudad atravesando las líneas enemigas situadas en las montañas desde donde causaron 12.000 muertos en la población de Sarajevo. En el Aeropuerto Internacional, sólo aterrizaban aviones de las fuerzas internacionales. Debajo del nombre de la ciudad, una enorme banderola, rezaba “Wellcome to Hell” (Bienvenido al Infierno)

En una entrevista con un policía turístico musulman, descubrí que estaba casado con una mujer ortodoxa y que sus hijos elegirían religión cuando tuviesen edad de comprender. Cuando mencioné a los serbios como enemigos, me corrigió:“Son chetnicks los que nos tienen sitiados. El mando de nuestra defensa está en manos de un serbio. Los chetnicks son serbios fascistas que apoyaron a los nazis durante la guerra mundial.” En cierta ocasión, en el barrio viejo, me encontré con un grupo de judíos que reconocí porque todos llevaban sombrero negro aunque no tirabuzones. Me empezaron a hablar en inglés al ver que era periodista por mis cámaras al cuello. Cuando les dije que era español, se lanzaron a hablarme en ladino. Me preguntaron por la ayuda de Don Juan Carlos I,  “nuestro rey”. Cuando vi la Biblioteca de Sarajevo, llena de incunables, totalmente destruida, me entraron ganas de llorar. Tanta sabiduría e Historia en aquellas montañas de escombros. Me traje un trozo de la bella verja del siglo XIX, como recuerdo. (más…)

10 Julio 2008

Fidel regaña a las FARC

Archivado en: Cuba, Derechos Humanos, Periodismo, Historia, América Latina, anecdotario — Enrique Meneses @ 20:22

Foto Enrique Meneses 1957 jpgÚltimamente se me cruzan informaciones, que están en todos los medios, con anécdotas que he vivido de cerca. Y es que los años 60 y 70 tuve una actividad frenética y 2008 es el 40 aniversario de 1968 y el 30 cumpleaños de 1978. Y muere gente que he conocido. Los americanos llaman “memorabilia” al cúmulo de pequeños detalles que rodean un personaje o un acontecimiento. Por ejemplo, cuando leo que Fidel Castro pide a las FARC colombianas que dejen libres a todos los rehenes que mantienen en la selva, me vienen a la mente los presos que había en Sierra Maestra y que estaban en manos de los rebeldes. Se movían libremente en los campamentos, y aunque algunos se habían ofrecido para luchar contra los soldados de Batista, Fidel les decía que no tenía armas que darles pero, además, que no era correcto que disparasen contra sus antiguos compañeros.

Charlé con bastantes prisioneros, quizá una docena. Primero, en las Minas del Frío, que en diciembre 1957 bien merecían su nombre, no había más que un bohío en cuyo interior dormí con un rebelde herido en una pierna y una muchacha que había sido sorprendida en Bayamo, en la cama de un coronel batistiano, por una patrulla del escopetero Larita. La pusieron en las Minas del Frío a alfabetizar a los guajiros. Como llevaba uniforme del M26-7, la tomé por guerrillera hasta que el rebelde herido me dijo que era puta en el llano y él se alejó para dejarme hablar libremente con ella. Estaba contenta con su nueva vida.

Los soldados prisioneros, además de su aumento de peso, por la yuca y la malanga y no caminar con los rebeldes, tenían otra preocupación. Por la radio se habían enterado de que los familiares de los soldados ausentes al pasar lista en sus destacamentos,  no cobrarían hasta que se averiguase si habían desertado, estaban muertos o eran prisioneros de Fidel Castro. Cuando nos deteníamos en las zonas donde estaban agrupados los presos, yo solía ir a charlar con ellos. No los fotografié a petición de ellos porque era tal la situación de libertad limitada y buen aspecto exhibido, que sus superiores creerían que habían desertado para unirse a los rebeldes.

Después de dos meses bajé de la Sierra porque temía que un accidente destruyese todo el trabajo realizado con mi Olympus-35 S y mi Rolleiflex. Revelé todos los rollos en La Habana y después de remitirlos a París los cosimos, junto con los folios de texto, en las sayas de una fidelista habanera de 17 años. Ella llevó todo mi trabajo a Miami para enviarlo como flete aéreo. Al anunciar a Celia Sánchez, secretaria de Fidel, mi inmediata partida, aunque regresaría para completar 4 meses en total, me pidió que llevase un montón de cartas de los presos a sus familias. Estuve presente cuando cada uno de ellos traía a Celia su carta con sobre abierto. Cuando el prisionero se alejaba, ella metía delante de mi, un billete de $100 USA y cerraba el sobre sin haber leído la correspondencia. “Esto alivia la situación de las familias que no cobran su sueldo desde que el marido cayó prisionero”. El trato con los guajiros era respetuoso en extremo y se pagaba la menor compra que hacían los rebeldes en dólares de EE.UU.. El mismo trato  se dispensaba a los prisioneros. Por eso no me ha extrañado el llamamiento de Fidel al nuevo jefe de las FARC para que libere inmediatamente a todos los secuestrados o prisioneros del ejército que aún tenga.  Mientras, desde su victoria, presos políticos y periodistas se pudren en cárceles cubanas donde llevan años en pésimas condiciones. Contradicciones del Líder Supremo.

9 Julio 2008

Pedro Carrasco y Mando Ramos

Archivado en: Periodismo, Estados Unidos, Deporte, anecdotario — Enrique Meneses @ 18:43

Foto MarcaEs una anécdota pero tiene su gracia. Trabajaba yo en el ABC de Madrid cuando su director, Torcuato Luca de Tena me encomendó la crónica del combate entre Pedro Carrasco y Mando Ramos que se iba a celebrar en Los Ángeles. Le dije que iba a ser mi primer trabajo como periodista en un tema deportivo. “Gilera está en Manchester con el Real Madrid así que quiero que vayas tu.”  Yo alegué que no sabía lo que era un “gancho” o un “uppercut”. No hubo nada que hacer, tenía que ir a Los Angeles, una ciudad que no es para peatones.. Así, nada más llegar al Hotel donde se hospedaba Carrasco, me fuí a verle en su habitación. El combate era una revancha de un combate de 5 de noviembre 1971, en el que el árbitro nigeriano había dado la victoria al español, descalificando al chicano por golpe bajo cuando ya había demostrado su parcialidad, contando despacito hasta que se levantó Carrasco … ¡cuatro veces de la lona! Lo perdió Carrasco en el tercer combate, en Madrid, 28  de junio de 1972.

Con boli y papel fuí aprendiendo del peso ligero español,los nombres y significados de los golpes mientras, en calzoncillos, Carrasco descansaba para el combate de aquella noche, 18 de febrero de 1972. En un momento dado, se abrió la puerta y entró José M. Ibar Aspiazu  “Urtain”, el gran peso pesado español que tenía más fuerza que técnica. “¿Tu eres del ABC?…. ¡Te voy a pegar una hostia por lo que escribió Gilera sobre mi último combate! No me costó demasiado, con la ayuda de Pedro, detenerle ante semejante e injusta amenaza. Veinte años más tarde,  aquel vasco grandullón y de gran corazón, se suicidó en Madrid, el 22 de julio de 1992, tirándose del décimo piso, de un edificio que veo ahora mismo desde mi balcón. El portero de su casa lo encontró muerto en el cesped del jardín. Era entonces un muñeco roto, como tantos deportistas que no saben qué hacer de su vida, después de que el deporte los jubila.

El combate de Ramos y Carrasco en el Los Angeles Sports Arena, en las afueras de la ciudad, no presagiaba nada bueno para el campeón español.  Eramos media docena de  periodistas y algunas más de españoles residentes en la ciudad. El resto, una marabunta de chicanos pidiendo airados que Mando masacrase a Carrasco. Como estaba escrito, perdió. Los periodistas, entre ellos el famoso Castillo, el que inmortalizó en una transmisión televisiva de tenis….”¡entró! ¡entró!”. Estuvimos discutiendo en el mismo Sports Arena hasta que, sin darnos cuenta, nos quedamos solos, absolutamente solos y las luces del estadio apagándose rápidamente por sectores. Fuera, el parking vacío. Ninguno de nosotros motorizado, todos habíamos llegado en taxi. Ninguna parada a la vista, solo una gasolinera al otro lado de la calle. Siendo el único que se defendía en inglés, me tocó llamar desde la cabina de la gasolinera para pedir un radiotaxi. “Señor, ningún taxi irá a estas horas a la zona donde se encuentra usted. Es demasiado peligrosa. Lo siento“. Quedábamos sin taxi y, además, en zona peligrosa. (más…)

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