8 febrero 2012

Mejor educación para nuestros hijos

maria02-240.jpgPara muchos niños y niñas, los viejos sistemas de estudiar no son todo lo apetitosos que debieran. Para ellos, cuando las cosas saltan de las páginas de sus libros y aparecen ante ellos, vivas y comunicantes, el aprendizaje se hace más real por cercano a ellos. Visitar museos, una fábrica de coches o una finca ganadera pueden ser ocasiones diferentes pero todas estimulan sus imaginaciones.

Mi madre me enseñó a leer y escribir a los 3 años y me prometí hacer lo mismo con Bárbara, mi hija mayor. Y cumplí mi autopromesa. Siendo su madre australiana, el inglés rodeo a la niña desde sus primeras nanas. A los cuatro años, con ventaja sobre sus compañeros, entró en el Liceo Francés donde recibió unas inmersión de francés sin olvidar ni el inglés ni el castellano de sus amigos. El hábito de lectura de sus padres la empujó a constituir su propia bliblioteca, impresionada por la de sus padres.

Tras la muerte de su madre, cuando ella tenía 9 años, adquirió una hermanastra, Anne-Isabelle (8 años), y un hermanastro, Ricardito (4 años). Ambos franco-españoles y escolarizados en el liceo francés como Bárbara.

Un día, Enrique Nicanor, director de la Segunda cadena de TVE, me pidió una idea de programa instructivo para la juventud española. Yo tenía entonces el programa “Los Aventureros” en Radio Nacional (rne1) y sugerí llevar a dos chicas y un chico a través de 10 países, 20.00 km y 90 días para que los jóvenes españoles descubran un continente que tienen a 14 km de Algeciras. Es algo que me parece vital para el futuro de España.. La idea fue aceptada, entre otras razones porque me comprometí a realizar la expedición con un presupuesto de solo 7 millones de pesetas. Salí de Prado del Rey con 21 millones en publicidad asegurada para TVE.

Durante el viaje, las niñas aprendieron lo que es salvar obstáculos geográficos, como el desierto del Sahara, burocráticos como quedar bloqueados en “tierra de nadie”, en un vertedero de basuras entre Marruecos y Argélia por los permisos de rodaje prometidos por la embajada y que tuve que ir a buscar a Argel al no encontrarlos esperándonos en Oujda. Un aprendizaje de cómo vencer obstáculos en la vida real. Por el Sahara, sentadas detrás de mi en el Land Rover, iban matando el tiempo, haciéndose un pequeño léxico de árabe con vistas al final de viaje en Egipto.

La serie de 14 capítulos de “Robinson en África” fue un baño integral en un continente orígen de la Humanidad y, con 1.000 millones de habitantes y fabulosas riquezas, un ventanal al futuro. De regreso a España con 22 días de retraso, por culpa de los visados cuya vigencia expiraba antes de llegar al país correspondiente, las niñas fueron perdonadas por la dirección del Liceo con la condición de que diesen charlas a sus compañeros sobre el fantástico viaje. No solo fue un éxito la experiencia sino que Bárbara escribió un libro,  “Africa a los 15 años”(Editorial Edelvives) y unos años más tarde quiso estudiar un cuarto idioma y eligió el árabe clásico mientras   Anne Isabelle, optó por el alemán. Han transcurrido 28 años y las dos mujeres son emprendedoras y de fuerte personalidad.

En 2011, María Nogal, de 12 años, vino a mi casa en compañía de su madre. Seguía un tratamiento por quemaduras en La Paz y acudía desde San Rafael (Segovia) para sesiones de injertos. Se entusiasmó con mi biblioteca y decidió que sería periodista y escritora. En otra ocasión me preguntó si estaría dispuesto a contar a toda su clase lo que la contaba a ella sobre mis viajes por África. Acepté con la condición de que fuese en primavera ya que rehuyo el frio por cuestiones de salud.

El 27 de mayo de 2011, María Jesús, la profesora del C.E.I.P. San Rafael, nos recibió a Elvira Álvaro, madre de María, y a mi para que diese una charla ante un enorme mapa de África. Entre los 27 alumnos de 6º de Primaria, estaba Lydia,  una negrita de Togo,  todo sonrisas de dientes blancos porque, en cierto modo, iba a hablar de “su continente”. De resulta de las quemaduras cuando tenía 4 años, María tartamudeaba un poquito y una logopeda intentaba corregir el defecto. Los compañeros de clase se metían con ella y con Lydia por el color de su piel. Recalqué que aquella presencia mía se la debían a María que la había ideado.

La charla transcurrió con los alumnos prendidos por el relato de un continente que enamora facilmente a cualquiera que se interese un poco por él. A mediado de la intervención, acudieron alumnos de otro curso que querían escucharme. Pensé en lo poco que me costaba perder unas horas con hombres y mujeres de mañana que no olvidarían que África es más que unas páginas del libro de texto. Me alegraba dejar esa semilla en cada uno de los presentes. Al final, Lydia vino a darme un beso y agradecerme en francés haber hablado muy bien de los niños africanos y de sus capacidades imaginativas. Cuando todo se terminó, los 27 asolescentes quisieron hacerse una foto conmigo y rodearon mi silla de ruedas como un alegre maremoto.

Quise escribir este post defendiendo el apoyo que podemos prestar a nuestros niños para que la educación sea para ellos fructífera, enriquecedora. La foto que los niños reclamaron espontáneamente al final de la charla, me fue negada porque 4 de los padres de esos colegiales prohibían que se les fotografiase. Parten del principio de que todos somos potenciales pedófilos, asesinos de niños o secuestradores. Me negué a pixelar el rostro de los 4 niños. Yo no he censurado nunca mis fotos a lo largo de 63 años de profesión. Rechacé publicar la imágen  de nuestro grupo e incluso escribir este post, tal era mi indignación.

La importancia que concedo a las aportaciones personales de quienes colaboren desinteresádamente a mejorar los resultados de nuestros estudiantes, me ha hecho replantear el asunto. Existe un periodismo basado en atemorizar una sociedad durante meses y meses no solo sobre el asesinato sino sobre el hecho de que el cuerpo de la víctima no haya aparecido. Los temas escabrosos sobre niños llenan horas y horas de  televisión y arrastran los mismos temas durante meses, saciando una curiosidad morbosa a base de dinero y compra de testimonios.

Hoy hago este post y solo María Nogal sale fotografiada. Con 13 años cumplidos, ya está en el Instituto y sigue sus estudios con los vaivenes propios de una joven adolescente. Desde aquí, y por enésima vez, pido que no se mutilen los rostros de los niños (los únicos que salen a cara descubierta son los de Somalia o Haiti). Pido a todos mis colegas que modifiquen la legislación vigente, la más restrictiva de Occidente. El orígen de esta protección exagerada fue el asesinato del hijo de Charles Lindberg, el primer piloto que cruzó el Atlántico en avión. Que Ana García Obregón impida a los paparazzi fotografiar a su hijo y luego aparezca este en el “HOLA”, sin pixelar, explica que la famosa solo pretendía defender la parte económica de sus “temores”. En el caso del C.E.I.P. San Rafael, 4 padres de niños han impedido la foto de los otros 23 niños y niñas que, voluntariamente incluidos sus vástagos, pidieron tener esa foto. Agradezco a María Jesus las facilidades que me dió para la charla y la ruego que, en la próxima foto de grupo, elimine de entrada  los 4 colegiales vetados por sus padres, para no perjudicar a los compañeros y a los periodistas, como sucedió con Pedro L.Merino, reportero del “El Adelantado de Segovia”. No quiero que dentro de medio siglo, cuando los historiadores acudan a las hemerotecas, vean el mundo de hoy como una España de niños sin rostro, de zombis.

 

 

 

24 diciembre 2011

La burocracia y las trabas, enemigas de la iniciativa

redes-sociales-240.jpgEste es un país lleno de talento, con unas cualidades solo parejas con sus defectos. Y el talento, cuando ha surgido de la masa, ha servido de inspiración al resto del país y ha desbordado nuestras fronteras como un tsunami. Las Galias fieron conquistadas por Roma en 20 años e Hispania en dos siglos (218 a.c.- 27 a.c.). Se necesitó ese tiempo para conquistar el país, en parte porque la orografía favoreció nuestra resistencia, aunque fueron los nativos los que más fieramente se opusieron. Muchos extranjeros tienen una pobre idea de nosotros, resaltando nuestros defectos pero la gran mayoría no acaban de comprender “el milagro español”.

A veces somos desordenados, remolones en el trabajo, charlatanes, afables o protestones. Podemos dar de sí el máximo posible y un poco más. La resistencia española ha permitido grandes triunfos de nuestra voluntad. Si planificamos, podemos hacerlo mejor que los mejores extranjeros y eso en campos muy diversos. No solo el deporte español, liderado en sus inicios por gente sencilla como Manuel Santana, Manuel Orantes o Severiano Ballesteros o Bahamontes, sino las programaciones que atraen a jugadores extranjeros a aprender a jugar al futbol, al tenis, al golf, water polo. basket en nuestros centros de formación. Es tal el éxito iniciado tras la Olimpiada de Barcelona de 1992 que ha revolucionado el deporte español que hasta los franceses quieren echarnos encima el estigma del dopage como si fuese una practica habitual.

Pero no solo en deporte España ha desdtacado a nivel universal. Lo ha hecho en pintura, en el Bel Canto, en cine, teatro, literatura, danza. Frente a todo ello hemos tenido las mayores diferencias sociales, somos el país del pelotazo, de la juerga sistemática y ritualizada, del atajo, de la astilla,  de la incredulidad ante nuestras instituciones. Todo el mundo es desconfiado y justifica su incivilidad afirmando que roban todos y eso le justifica para hacer lo mismo. Cada vez que despertamos, es dificil que no se entere el mundo. Producimos una guerra civil legendaria a los ojos de varias generaciones. Recibimos ayuda de las Brigadas Internacionales pero Paris se liberó de los alemanes con los españoles de la División Leclerc. Hemos luchaado por la libertad y contra la libertad.

Hemos creado una Sanidad Pública que es envidia de muchos países. Somos campeones mundiales de transplante de órganos y todo eso dentro de la total gratuidad. En España no todo es de pago ni lo manejaría mejor la empresa privada. Más que crear escuelas de excelencia debemos dotar a la enseñanza pública y a su abnegado profesorado todo el apoyo del mundo. Los que tienen medios pueden tener sus escuelas privadas pero su mejor formación deben de obtenerla codo a codo con los ciudadanos de la pública.

Algunas veces los jóvenes españoles se han lanzado al consumismo desaforado, al botellón y a la vida fácil en casa de los padres. Un cortdón umbilical, que muchas generaciones anteriores cortamos incluso antes de la mayoría de edad, impide a padres aún jóvenes, vivir su vida. De repente un gran sector de esa juventud “pasota”, ocupó la Puerta del Sol el 15 de Mayo de 2011 y nació la #spanish revolution que dió la vuelta al mundo como la llamarada de Mohamed Bouazizi cuando se quemó a lo bonzo y sublevó a todo el mundo árabo-musulmán. Fue en Madrid donde nació “la Movida” y es en el corazón de esta ciudad, en el kilómetro zero, donde nace la #spanishrevolution que ha alcanzado Wall Street y Moscú. Un día, en este mismo Madrid, inició su declive Napoleón Bonaparte. El botellón ha encontrado competidores que se preocupan por la situación en que se encuentra un mundo en crisis provocada por los que manejan los mercados.

Con la victoria de Rajoy el 20 N, entramos en un duro período de apretarse el cinturón al máximo. Debemos defender la Sanidad y la educación públicas, sin olvidar la ayuda a la dependencia. Nos guste o no nos guste, hay que apoyar al Partido Popular. Ahora bien, a este gobierno conservador y neoliberal, hay que exigirle que deje que la inventiva de los españoles, que tantos premios internacionales gana por medio de sus inventores, se desarrolle sin trabas y con el máximo apoyo. Montar una empresa debe requerir el mínimo de papeleo. todo por Internet y en 24 horas que deberían ser suficientes. Pero voy más lejos, ideas como utopia.tv y radio, donde el trabajo es voluntario y sirve de laboratorio ejemplar para otras formas de crear mini-empresas futuras, pido la exención de cualquier papeleo. Hay que fijar normas para saber desde qué momento se considera que el trabajo no retribuido de los embriones de empresas, deben entrar dentro del sistema de mínima burocracia y papeleo. Antes hay que dejarnos trabajar.

 

 

18 diciembre 2011

Por el precio de una cerilla y un litro de gasolina

Bouazizi-240.jpg El joven Mohamed Bouazzizi, no aguantó más las extorsiones,  el chantaje y la  mordida de una policía que, para él, representaba el rostro inmediato de la dictadura. Era la enésima vez que le confiscaban su carrito de vendedor ambulante de verduras y frutas, único sustento de su familia, por no tener la autorización pertinente. Decidió poner fin a una vida sin más futuro que la perpetuación de la dictadura, la extorsión y el paro. Y hace un año, el 17 de diciembre de 2010, se quemó a lo bonzo rociándose gasolina y raspando una cerilla o encendiendo un encendedor de cuatro cuartos. Murió 18 días después como consecuencia de sus quemaduras a la edad de 26 años. Y sin que los supiese, las redes sociales de Internet pusieron en pie de guerra a toda Tunicia.

Aquella antorcha inició la revolución popular que derrocó a Al Azedine Ben Ali cuya dictadura había secuestrado la soberanía nacional durante 24 años. La llamarada de Bouazizi prendió enseguida en Egipto donde un millón de personas ocuparon Midan Tahrir al llamado, una vez más, de las redes sociales que movilizan al pueblo antes de que las fuerzas de la represión puedan desplegarse. Después de Egipto le tocó el turno a Libia, Yemen y, con los mismos esquemas, empieza en Siria donde ya van 5.000 muertos por el ejército (que empieza a dividirse) del dictadoir Bachir el Assad, hijo de otro dictador de mismo apellido, su padre Hafez.

En el momento en que se inicia el incendio en Túnez y la gente se echa a la calle, una noticia de Francia me llamó la atención. “El presidente Sarkozy detiene la salida de Marsella de un barco con destino a Túnez, cargado de material antidisturbios“.  Esta información aclara muchas cosas: en primer lugar la connivencia entre las grandes potencias con las dictaduras que jalonan todo el norte de África y Oriente Medio.

El llamado “Primer Mundo” ha estado defendiendo, y sigue haciéndolo en algunos casos pese a la liberación de Túnez, todo un collar de dictaduras porque nos interesaba su petróleo y venderles armas a cambio, y es más facil corromper un dictador que un Parlamento libremente salido de las urnas. La doctrina  Kissinger durante la guerra fría, era bien explicitada por él mismo: “Si, Somoza de NIcaragua es un hijo de puta pero …es nuestro hijo de puta”. Hablaba también de que si un país americano caía en manos del comunismo, los demás seguirían cayendo como las fichas de un dominó. A escala mundial era preciso mantener una retahila de sangrientos dictadores que oprimiesen a sus pueblos por temor de Washington a la proliferación del comunismo. Venderles “material antidisturbios” era una de las diversas maneras nuestras de contribuir al sostenimiento de esas dictaduras aplastando a sus pueblos.

Y nació Al Qaeda de la mano de de un rico saudí, rival de la dinastía saudí, educado en Londres y cuya familia era socia de la familia de George W.Bush (tras la caida de las torres de Nueva York se cerró el espacio aéreo de EE.UU excepto para un avión privado que sacó del país a la familia de Osama bin Laden. Este hombre se había vuelto contra Occidente tras haber colaborado con EE.UU. en la lucha contra el régimen comunista de Kabul y contra el ejército soviético que lo sustentaba. Mohamed Najibullah era comunista pero con él las mujeres tuvieron mejor trato y la civilización mejoró la vida ciudadana de Afganistán. Pero como era comunista, había que derrotarles y Najibulall acabó colgado de una farola tras la victoria de los taliban (singular “talib”).

Osama bin Laden, con un ejercito de estudiantes coránicos radicales, convenció al mundo árabe-musulmán de que si quería liberarse de las dictaduras que les oprimían,  había que golpear duro a los occidentales que las sostenían. Las Torres Gemelas, Atocha, Londres, Bali fueron éxitos del terrorismo islamista que ilusionó a millones de jóvenes, de Filipinas a Java y de Agfanistán a Yemen. La misma barrera de dictadores que antaño nos protegían del comunismo, ahora se transformaban en  muralla china para impedir  el avance del radicalismo islámico. Y como antaño, los más poderosos medios de comunicación del mundo se pusieron en marcha para condenar, sin paliativos al Islam.

Israel está privando al pueblo palestino (“pueblo inventado” según el culto candidato republicano Newt Gingrich) de tener derecho a una patria como le prometieron las Naciones Unidas con la partición de 1947. Manteniendo que Hamas, Jihad Islámica y Hezbollah son grupos terroristas en vez de considerarlos “resistentes”frente a una ocupación, Israel contribuye fuertemente al retraso de toda negociación con los palestinos  y aprovecha para construir en territorio ocupado en la guerra de 1967, asentamientos (prohibidos por la Convención de Ginebra) tan numerosos que lo que quede de Palestina gobernada por los palestinos sería inviable como nación. Y el gobierno judío habría alcanzado Eretz Israel, el Gran Insrael con el que sueñan.

Las organizaciones islamistas, al ser la única seguridad social en su pueblo (actúan como antaño Caritas, las órdenes hospitalarias y el Episcopado) pero no nos interesa mostrar el lado asistencial a una población sin trabajo como sucede en Gaza y en muchos campamentos de refugiados esparcidos por todo Oriente Medio. Los pueblos que han derribado a sus tiranos sin ayuda de las grandes potencias, salvo en el caso de Libia con la OTAN,  lo han conseguido gracias a un nuevo fenómeno llamado Internet.

Internet elimina intermediarios. Cualquiera que tenga un teléfono móvil puede comunicarse instantáneamente con otra persona de cualquier rincón del mundo que tenga también un teléfono. Las noticias corren a la velocidad de la luz. En una hora escasa, la Plaza de la Liberación cairota se vió invadida por un millón de personas y Mubarak cayó. El actual ejército, mandado por antiguos miembros del gobierno del “raís· (presidente) detenido y enjuiciado no podrán abortar revoluciones populares.

Europa y EE.UU. deben de estar prestos a presentar un plan Marshall, tan pronto como haya gobernantes libremente elegidos y se estabilice el descontento, para ayudar a ofrecer trabajo a unos países con altas tasas de paro entre los jóvenes. Las dos orillas del Mare Nostrum debemos ayudarles en su desarrollo dentro de nuestras posibilidades. No ceso de repetir que África es el continente del futuro y lo tenemos a 14 km de Algeciras. Pero el deseo de aventura entre los españoles de hoy, no tiene nada que ver con el de los que conquistaron América hace cinco siglos. Es una lástima que pagaremos cuando comprobemos en unas décadas, que el terreno está ocupado hasta por los chinos que ya llevan tiempo haciéndose un hueco importante. Pero para entonces seguiremos produciendo “buena vida” y plañideras.

 

8 agosto 2011

Siria: un encuentro con “la secreta”

bandera siria-240Durante semanas, la represión siria del presidente Bachir al Assad contra el sublevamiento de su pueblo ha ensangrentado los medios de comunicación occidentales quejándose de la inacción de la Comunidad Internacional.  La incapacidad del Consejo de Seguridad hasta ayer para emitir una severa  condena al régimen de Damasco se debía al rechazo de China, por el separatismo Xinjiang Uygur, de la India por el caso Cachemira y de Rusia por la guerra de secesión Chechena,  porque todos tienen movimientos separatistas que combatir y no desean la intervención en lo que consideran “asuntos internos” de su incumbencia.

En 1958, el (raís) Presidente Chukri el Kuatli de Siria aceptó a contratiempo la unión de Egipto y Siria. Hay que decir que desde la nacionalización del Canal  de Suez y la infructuosa guerra de Israel, Francia y Gran Bretaña contra Egipto para recuperarlo, dio vuelos al Pan-arabismo.  Dos años después nacía la República Árabe Unida (RAU) a la que pensaba unirse también Yemen. Pero esto último no cuajó.

Uno de los sueños tradicionales de los sirios es dominar el  Creciente Fertil en forma de media luna de la que las puntas serían Líbano y la otra Irak. Damasco se consideraba capital de su utopía. La revista americana TIME, publicó un trabajo en el que acusaba a Abdel Hamid el Sarraj, jefe de los Servicios Secretos sirios, como responsable de la unión de se su país  con Egipto en contra de la voluntad del presidente Chukri el Kuatli del que afirmaba que estaba preso del Coronel.

Tan pronto como salió la noticia en el semanario americano, la tribu de corresponsales extranjeros y enviados especiales de Oriente Medio, desembarcó en el Hotel Omayad de Damasco. A los pocos días, ante la imposibilidad de entrevistar al Jefe de los Servicios secretos por que nadie daba razón de él, después de comprobar que la modesta tienda de fotografía de donde TIME obtuvo una foto de Abdel Hamid el Sarraj para un pasaporte, había cerrado por moivos desconocidos, la mayoría de los periodistas extranjeros empezó a largarse de Damasco.

Yo decidí quedarme y buscar otros medios de encontrar al Jefe de los Servicios de Inteligencia del que se nos decía, de forma oficial en los diversos ministerios, que estaba de viaje en el extranjero, que no representaba nada en el gobierno del país, que estaba siguiendo un tratamiento médico en Europa y otras excusas. A mi se me ocurrió que un jefe de los servicios secretos de un país, no cambia de domicilio ni de costumbres aunque su grado militar y sus poderes hubiesen cambiado desde su vida anterior al nombramiento.

En Siria, al menos en aquel entonces, las guías de teléfono no llevaban la dirección del abonado. Solo el teléfono, mediante el cual, el interesado te daría su dirección si aceptaba que acudieses a su domicilio. Buen sistema para evitar intrusos publicitarios u otros. Me lancé al souk de Damasco en busca de una vieja guía telefónica. Me llevó horas y ver caras incrédulas que me miraban cuando rechazaba la guía nuevecita que me ofrecían los comerciantes. “Much guedida“, no me interesaba nueva. Solo me valía una vieja, aunque fuese cochambrosa.

Por fín encontré una cuyas páginas tenían las puntas superiores de las páginas ennegrecidas de pasarlas con dedos sucios miles de veces. Y allí estaba lo que yo buscaba: “Abdel Hamid el Sarraj, liutenent of the Syrian Army“, seguido del número de teléfono. Había encontrado el hilo inicial de la madeja. Pero faltaba anudar cabos.

Si llamaba durante el día, lo más probable es que respondiese un ayudante de los varios que tendría el bikbachí (coronel). Había que esperar la noche bien adentrada para llevar mi plan a buen puerto. Pasé toda la tarde en la habitación del hotel planeando mi charla con el hombre. Me tomé unos güisquis para aclararme la voz y me redacté un texto en francés que todo el mundo habla en Siria desde que fuera Protectorado de la República francesa. Por fín llegó la hora que yo había fijado como idónea para mi plan: las 3 de la madrugada. ¿Quien iba a tener un ayudante junto a su cama durante la noche? Tenía que iniciar mi discurso dando a entender que yo había reconocido su voz cuando escuché un adormilado “¿Min emta? (quien es).

– Coronel Aabdel Hamid el Sarraj, la prensa americana asegura que el Presidente Chukri el Kuatli es su prisionero y que la unión con Egipto es obra suya. A mi me dicen los organismos oficiales de su país que usted está de viaje,  enfermo en el extranjero…etc…. Yo me marcho mañana y publicaré en Paris Match que el presidente no es su prisionero pero que usted  SI es prisionero de todo el gobierno.

En este punto me detuve. Hubo un instante de silencio y el hombre rugió:

“El Presidente Chukri el Kuatli no es mi prisionero pero puedo asegurarle que yo ¡NO SOY PRISIONERO DE NADIE !” “Bien, le repliqué,  pero usted ignora que Paris Match quiere entrevistarle sobre la RAU (República Árabe Unida) extraño para alguien que sabe todo lo que sucede en el país en su calidad de Jefe de los Servicios Secretos”.

– ¿Donde está usted alojado ? — “En el Omayad”

– A la vuelta del hotel está el Cuartel General del Ejército. le espero hoy a las 10 de la mañana..”saa áchara” subrayó en árabe.  — No me dejarán pasar el control, expliqué.

– Mi ayudante estará en la garita de entrada a las 10 en punto.

Todo salió bien. Estuve más de una hora con él. Mi compañero, amigo y maestro de fotoperiodismo, el iraní Sharokh Hatami, hizo todas las fotos que quiso mientras yo entrevistaba al Coronel durante más de 90 minutos. Dos horas más tarde salíamos para Beirut en taxi. No queríamos arriesgarnos con el envío a París desde Damasco. Lo hicimos desde el Líbano y luego regresamos a El Cairo… ¡ Misión cumplida !

11 julio 2011

El “Principe Rebelde” de Marruecos

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En 1956, Marruecos logró su independencia de Francia y España y Mohamed V empezó a nombrar embajadores en las principales capitales del mundo. Una de ellas fue El Cairo por su importancia tradicional en el mundo árabe y musulmán. Yo vivía en ese Cairo que entonces no tenía más de 6 millones de habitantes en un país de 26 millones. Hoy, la capital tiene 25 millones y Egipto 82. ¿Extensión hsabitable? Como Suiza. Hasta un millón de km2, los desiertos de Nubia y Libia.

El embajador Abdel Khaled Torres era hijo de español y bereber. No recuerdo por qué entramos en contacto, probablemente por razones profesionales pero el caso es que nos hicimos bastante amigos. Tenía una cocinera vasca a la que llamaba al comedor para que sus invitados aplaudiesen a la autora de las excelentes comidas que preparaba con ingredientes poco parecidos a los de su tierra vasca. A veces, cuando comíamos solos Abdel Khaled y yo, no se cortaba y sustituía al farrach sirviendo la mesa. “Don Enrique ¿un poco más de pan de boina?” me soltaba ofreciéndome eich baladí, el pan árabe sin levadura.

Un día, Torres me invitó a comer porque tenía una información confidencial pero que, como embajador no podía tocar, por eso me la brindaba dada mi mayor libertad. Yo representaba entonces a Paris Match clandestinamente con el carnet de Prensa del diario madrileño “Informaciones”. Después de los ricos “mezzés” a la vasca, y un buen vino riojano, el embajador empezó a desvelarme la razón de aquella misteriosa invitación.

– Te cuento querido Enrique. La viuda del Riyad el Solh, Primer Presidente que tuvo el Líbano después de que Francia abandonase el Protectorado, tuvo hace unas semanas, un encuentro con un príncipe saudí de los que se pasan la vida en Beirut, más liberal que Ryad y con atrayentes cabarets y chicas europeas.  Aquel príncipe se llamaba Mohamed ibn al-Saud, uno de los tantos que pululan en Arabia. Este hombre había visto una fotografía de Lamia el Solh, hija del ex Presidente.

– He visto la foto de su hija y deseo desposarme con ella, dijo el saudí. “Vengo a pedir su mano”. La madre de Lamia, mujer cercana a las costumbres más tradicionales del Islam, accedió sin  consultar con su hija, como se hacía en los viejos tiempos. El príncipe salió de la casa feliz del paso que había dado.

– ¿Donde está el problema ? pregunté sin acabar de comprender. “Querido Enrique, Lamia está en París, creo que estudiando arquitectura y comparte su vida con nuestro príncipe marroquí, hijo de Mohamed V, Moulay Abdallah… ¡Vamos, ¡que son novios a la manera francesa! Viven juntos. Ya me entiendes. Yo no puedo hacer nada pero se puede producir una situación muy embarazosa entre los dos reinos, el wahabí y el alauí  el último que represento aquí.  Tu podría ir a Beirut y, en el curso de una entrevista periodística, y soltar lo de la relación de Lamia y nuestro príncipe.

Acudí a Beirut y tras un par de días de búsqueda a través de Gabriel Dardaud, ex-cura “défroqué” (que abandonó el sacerdocia).  Ejercía de periodista a la cabeza de France-Press en la capital beirutí. Le llamábamos el “Papa” porque además de conocer perfectamente el mundo árabe y su lengua, llevaba muchos años en el puesto. Los correspnsales que trabajábamos en Oriente Medio, siempre hacíamos escala en  Beirut  antes de ir a Damasco, Amman o Israel (via Chipre) para información confidencial, contactos, etc…

En “Les Caves du Roi”, cerca del Hotel Saint Georges, nos encontramos Mohamed ibn al Saud y yo. Yo pedí mi JB etiqueta roja y él una tónica que supongo llevaba su correspondiente ginebra. En el curso de la supuesta entrevista que le hacía para Paris Match, saqué a colación lo de “su prometida”, Lamia el Solh. Me confirmó que había cumplido con la tradición de pedir su mano a la madre y que esta se la había acordado.

– Seguramente, la madre no le dijo lo que su hija hacía en París además de estudiar. Tampoco ella habrá consultado con Lamia su futuro matrimonio con ella. El hombre me miro en silencio. Se le notaba inquieto por mi pregunta. “Ella sale con el Príncipe Moulay Abdallah de Marruecos que también estudia en París. Se puede decir que han iniciado un  noviazgo a la francesa.Tras un largo silencio, el saudí habló.

– No quiero crear un problema entre las dos monarquías. ..Ya había encargado, como regalo de pedida, una importante cubertería de plata de ley, grabada con nuestras iniciales, L y M.

– No se preocupe usted La M de Mohamed es la misma que la de Moulay. Tiene usted un magnífico regalo de bodas para la pareja.

En París me encontré con Lamia y salí de compras con ella haciendo fotos de una mujer bella y feliz que se enteró a posteriori de la pedida de mano pactada por su madre a espaldas de ella. Cuando llegó el momento de la Boda en Rabat, Paris Match solicitó acreditaciones para el evento. La propia Lamia comunicó al semanario que solo aceptaba la acreditación para mi. Y acudí con mi hermano Augusto y ambos cubrimos unos fastos orientales de gran belleza y lujo. Muchas de mis fotos pasaron por manos de la Agencia parisina Dalmas para su reventa. Yo me encargué de la venta en España que compró Blanco y Negro. La reproducción fue horrible debido a la mala calidad de la fotomecánica de la España de entonces. La mayoría de las fotos del reportaje se perdieron cuando la agencia  Dalmas quebró y se subastaron los archivos. Yo me enteré meses después por estar viviendo en Nueva York. Es posible que las únicas diapositivas que subsistan estén en el archivo de Blanco y Negro, en Madrid.

Mi encuentro hoy con el “Príncipe Rebelde”, Moulay Hicham, hijo de aquella pareja de Lamia y Moulay Abdallah y primo del actual rey de Marruecos, Mohamed VI, ha revestido para mi –para los dos. me imagino– un entrañable momento en el seno de los cursos de verano de la Universidad de Málaga.   en el lujoso restaurante malagueño Limonero 40, en compañía de Bernardo Díaz Nosty. Francisco de la Torre, Alcalde de Málaga. Para los que saben inglés pueden ver este enlace con una entrevista que le hizo la Universidad de Princeton donde demuestra un pensamiento político bastante diferente de la apertura llevada a cabo por el actual Rey, su primo Mohamed VI.

 

De derecha a izquierda: Sebartián Molares Carrasco (director Territorial de Unicaja) ; Samia Zini ( secretaria académica del Curso de Verano de la Universidad de Málaga: “Las claves de la Revolución Política en el Mundo Árabe”); príncipe Moulay Hicham Ben Abdalah de Marruecos; Elena Blanco Castilla (subdirectora de la Cátedra UNESCO de Comunicación de la Universidad de Málaga); José Ángel Narváez (vicerrector de Investigación de la Universidad de Málaga); Bernardo Díaz Nosty (director de la Cátedra UNESCO de Comunicación de la Universidad de Málaga) y por supuesto Enrique Meneses  Foto: Elvira Álvaro.

 

 

 

 

8 julio 2011

Nace la República de Sudán del Sur

AFRICA1 copia-280Era una tarde de julio de 1956. Hacía 7 meses que el Sudán Anglo-Egipcio había muerto y el país era independiente. Jaime Cavero Corondolet y yo estábamos sentados en el “G.B.” (léase jibí con j suave, abreviatura de Gran Bretaña). Tomábamos en la barra un jugo de FTD (fruta tropical desconocida).  A nuestro lado, un médico ghanés que venía de un Congreso de Pediatría en Djakarta. Por la vitrina que daba a la calle vimos un altísimo dinka del sur del país que cargaba un enorme cubo negro. Vestía harapos y el gran peso del recipiente le hizo titubear cuando se cruzó con un sudanés del norte ataviado con turbante y galabiya inmaculadamente blancos. El hombre, claramente molesto por la presencia del dinka, le lanzó un sonoro “¡ imchi, ya ibn el kalb !” (largo, hijo de perra !). El dinka vació el enorme cubo de mierda a los piés del musulmán. Y empezó la pelea.

El doctor de Ghana y yo, salimos a separarlos. Jaimito no se inmutó y nos dijo “dejad que se maten !”. Conseguimos separarlos en medio de un olor insoportable que despedía la mierda de las letrinas que había tirado el dinka. Jartum, la capital sudanesa, no tenía un sistema de alcantarillado y carecía de una red de evacuación de restos fecales. Aquel trabajo se dejaba en mano de los nilóticos del sur del Sudán.  “Cuando dos hombres se pegan –le dijo el médico a Jaimito– hay que separarlos sin mirar el color de su piel”. Ya lo decía Rabelais, se aprende mucho en los viajes.

Nosotros habíamos salido de El Cairo con 200 libras esterlinas en el bolsillo, en busca de una bellísima muchacha nuer de la región de Ecuatoria. La expedición se fraguó en diciembre de 1955, en l,a pandilla que nos reuníamos al anochecer en el Bar Lappas de El Cairo. Eramos una docena de chicos y chicas, griegos, chipriotas, egipcios coptos y musulmanes, un par de periodistas italianos y los dos. españoles Jaime llegó tarde y nos enseñó un Paris-Match con la foto a toda página de la belleza nuer que, como sucedía en el sur, estaba cogiendo agua en la orilla del Nilo totalmente desnuda. Miento, llevaba un cordel de cuero trenzado alrededor de la cintura a la altura del ombligo. Ni taparrabos. Jáime había prometido que si encontraba aquella negra, se casaba con ella. Yo, con los  güisquis de ventaja que le llevamos todos al recién llegado al grupo, propuse una expedición para buscar a la zagala en una extensión equivalente a 5 veces la  de España. Fijé la fecha de salida para junio de 1956 (yo sabía que mis multiples ingresos como profesor de francés o colaborador de los diarios inglés y francés de El Cairo, Al Ahram más las clases que daba en la Universidad de Ein Shams y los doblajes de los estudios de la carretera de las Pirámides, fallaban por aquellas fechas y solo resucitaban en septiembre/octubre. “Tenemos que criuzar la frontera egipto-sudanesa antes de medianoche del 30 de junio de 1956.

Por supuesto todos, menos los dos españoles de la pandilla, se fueron rajando con  diferentes pretextos. El primero Galal, el musulmán, cuando le pregunté que cuanto dinero nos darían por su coche Vauxhall de segunda mano. El día de la salida, tras una noche entera de borrachera, un grupo de veintitantos amigos nos acompañaron a la estación de ferrocarril de Ramsés que partía sobre las 7 de la mañana hacia el Alto Egipto. Un trayecto de 13 horas obligatorio ya que el aeropuerto de Asuán era únicamente de uso militar.  Escandaloso era ver tanto europeo haciendo eses en el andén, a punto de partir el tren, obsequiándonos con botellas de alcoholes varios y galletas. Eramos un ejemplo de la cultura occidental. Sabíamos que nunca encontraríamos aquella aguja nuer en el pajar pero era una forma de adentrarnos en el África negra, de realizar un sueño de niño, seguir la ruta de las expediciones que buscaban las fuentes del Nilo.

En la capital sudanesa, Jartúm, buscámos ayuda de periodistas locales. Publicaron al día siguiente: “Dos esclavistas españoles llegan al Sudán en busca de carne negra“. Decidí abreviar la estancia en la ciudad donde el Nilo Blanco y el Nilo Azul, se reconocen hermanos y describen en su abrazo, dos cuernos de elefante que es lo que significa Jartúm.

En Juba, vivíamos en el hotel del mismo nombre, es la capital de la Provincia de Ecuatoria. En sus calles que recordaban el lejano Oeste americano, polvorientas y abrasadas por el sol, confraternizábamos con cualquier blanco con el que nos cruzábamos y eran escasos pero serviciales y hospitalarios. Cuando nos quedamos con solo 5 de las 200 libras con las que habíamos salido de El Cairo, tuvimos que tomar una decisión. O pedir ayuda telefónicamente a amigos o familia o gastarnos el poco dinero en pagar los días adeudados al griego propietario del Hotel Juba de una sola planta. Decidimos hacer la llamada y dejar habitación y larga distancia sin pagar. Bastaba abrir la ventana y salir por ella al jardín .

Unos años antes, Federico Mutesa II, rey de Buganda, uno de los cuatro reinos que componen Uganda, fue desterrado a Europa por el gobernador británico, Sir Andrew Cohen por no querer firmar unos documentos que rebajaban el país del grado de protectorado al de colonia para fundar la East Africa Federation. Estando en Europa, quiso visitar España y el padre de Jaimito, el Duque de Bailen, era entonces Jefe de Protocolo de Asuntos Exteriores y quiso presentar honores a un monarca por africano que fuese. La Embajada Británica avisó a Asuntos Exteriores de que en Uganda no había más rey que Elisabeth II de Gran Bretaña. Los planes del duque de alojar al kabaka en la Moncloa (entonces residencia de huéspedes ilustres), tuvo que llevárse a King Freddy a su cigarral toledano. Las chicas españolas de entonces no habían visto un negro en su vida y las amigas de Jaimito estaban ávidas de conocer…y enrollarse con el joven de 31 años años, educado en el Magdalen College de Cambridge.

“Si os mando dinero, tengo que pedirlo a Londres que lo mandará a Jartúm que lo remitirá a Juba y para cuando llegue, estaréis muertos de hambre. A menos de cien kilómetros está la frontera de Uganda y aquí seréis mis huéspedes mientras queráis”.

Pactamos con  un griego que conocimos en un bar que nos llevase en su coche hasta Nimulé, puerto fronterizo y fluvial donde el hombre iba a recoger un cargamento de café. Utilizando la ventana de nuestro cuarto, a las 4 de la madrugada, directamente al jardín. Una nota en la mesilla de noche prometía que algún día pagaríamos la estancia y la llamada. Cuando volví por el Juba Hotel en 1983 con la expedición de “Robinsón en África”, ya no había propietario griego sino sudanés. Allí se alojó el equipo de 8 personas del programa de TV2.

En camino hacia Nimulé, nos encontramos una familia dinka, según nos dijo el griego. El hombre caminaba delante y solo llevaba dos azagayas en su mano, su mujer, unos pasos detrás, cargada con el ajuar sobre la cabeza y el hijo pequeño sujeto a su espalda con un pañuelo grande anudado bajo el pecho y un perro, amigo fiel del hombre que les seguía al lado de la mujer. La sombra indica que que caminan hacia el sol. Una manera de escenificar la estructura familiar desde el principio de la Historia. Salida del neolítico y caminando hacia el futuro que empieza hoy, como nación número 193. Chiluks, Azandes, Dinkas, Nuers, Nubas son pueblos de gran estatura, muchas de sus  mujeres ejercen de modelos de pasarela en en Primer Mundo. Sus rasgos faciales son idénticos a los nuestros, contrariamente al rostro de los bantúes de gruesos labios y narez ancha y aplastada. no solo se extienden por la nueva República de Sudán del Sur sino por  Etiopía y Somalia.

En el puerto de Nimulé, el SS Luger estaba atracado un barco que hacía el trayecto hasta Butiaba. En el puerto, una barraca estrecha con ventanilla, anunciaba la venta de billetes para el barco británico. Tarifa puente 1 Libra esterlina. Primera, 4 libras. Jaime, pidió 2 billetes de puente con lo ques quedarían 3 libras de las 5 que llevábamos al salir del hotel. “No es posible darles puente. Solo primera para blancos”. No quería comprender que 2 primeras eran 8 libras. Se fue en busca del Capitán. Este llegó vestido de impoluto blanco almidonado, con sus galones de capitan su pipa y su barba dubia con algunas canas. Le explicamos la situación. “Deles 2 primeras y cobreles dos de puente”. Cuando terminamos de darle las gracias, nos espetó: “You are a disgrace for the white race !” (Son ustedes una desgracia para la raza blanca).

El viaje hasta Butiaba duraba varios días por ir a contracorriente. El capitán con su ginebra en mano y su mujer haciendo calceta, jamás nos dirigieron la palabra aún siendo nosotros los únicos blancos a bordo. Nuestra mesa en el comedor, estaba diagonalmente situada lejos de la suya. Desde el restaurante se contemplaba el puente donde se hacinaba medio centenar de indígenas que hacían fuegos para cocinar, tenían niños correteando y cabras con las patas trabadas. Sus voces y cantos llegaban hasta nosotros. El espectáculo era fascinante al anochecer. En las orillas, elefantes, hipopótamos y cocodrilos . El ibis del Nilo revoloteaba por el río en busca de alimento.

Aquel sur del Sudán es hoy el país número 193 del mundo y 55 de los países africanos. Pudimos conocer la población baganda y los rutoros del Reino de Toro. Estuvimos un mes viviendo a cuerpo de … rey pero, como decía aquel…eso es otra historia.

Familia dinka, pista Juba-Nimulé, 1956 Copyright Enrique Meneses


 

 

20 mayo 2011

Democracia real Ya!


Copyleft:Victoriano Izquierdo

No son pocos los lectores que tengo que querían que me mojase sobre el tema de la insurrección 2.0 que ha estallado en España sin que nadie sepa, de verdad, a qué se refería. Desde el primer momento quise tratar este asunto que es mucho más importante de lo que parece y de  menor recorrido del que algunos pontífices se creen.

Hablábamos de una generación ni-ni. yo de la generación nintendo, otros de la del botellón. Estoy dando una serie de charlas en Universidades y los estudiantes revolotean a mi alrededor como si yo, con mis 81 años y mis cánceres, fuese un chaval haciendo bolos con su guitarra eléctrica. ¿Y qué quieren oir de mí?

Pues cosas bien sencillas: que dejen de ansiar un piso y su correspondiente hipoteca que les obliga a echar raíces como si fuesen robles. Su vida queda marcada por el inmovilismo. Que España no es todo el mundo y que ese mundo pertenece a todos los que lo habitamos y debemos protegerlo para dejarlo, como en el caso de los alquileres que recomiendo, en el mejor estado posible. Que la vida es magnífica, que después del chaparrón sale el sol. Qué he vivido muchas crisis (nací la semana del crack del 29) y todas me han parecido fáciles de capear según la mentalidad de cada cual.

Promuevo el espíritu aventurero, el aprender a vencer obstáculos (uno de los grandes placeres de la vida), renunciar al tranquedismo de aceptar una vida vegetativa con un sueldo insuficiente y precario a fin de mes. Dejar que sus padres descansen de nosotros (yo me emancipé a los 18 en vez de los 21 que era la mayoría de edad de entonces), que no abandonen estudios para subir a andamios por mucho que paguen, que respeten más la Formación profesional y menos la titulitis universitaria. Que rechacen a quienes pretenden privilegios por tener una profesión universitaria. Hemos creado un país de albañiles y camareros. Hay que producir mejores técnicos medios con posibilidad de acceder a la universidad desde la FP.

El movimiento de “Democracia real, Ya !”, representa –por fín– un despertar de la juventud harta de partidos políticos que solo utilizan las meninges para ver qué frase ingeniosa pueden lanzar a su adversario. Los programas políticos están vacíos y solo se esbozan para restar votos al adversario. El pueblo español no le importa a nadie que se dedique profesionalmente a la política. Habrá gente honrada pero desaparece ante el tsunami de golfos y golfas, de roba-carteras, de jugadores al gana-o-pierde, arribistas y meapilas. Nada que ver con Egipto o Túnez. Sus juventudes se han quitado de encima unas dictaduras tan duraderas como la de Franco.

Nosotros estamos intentando quitar la modorra que se ha abatido sobre este país. Recordad: “La imaginación al poder”, “Sed razonables, pedid lo imposible”, “Prohibido prohibir”. El Mayo francés con su revuelta de estudiantes, abrió la nueva Era, la “del Reparto” tras la de la abundancia” que periclita.

Zapatero ha cometido errores, no menores que los de Aznar, el anterior gobernante. No hablo del verdadero Bambi que es Mariano Rajoy. La liberación del suelo patrio so pretexto de abaratar la construcción, ha convertido este país en un casino donde se juega descaradamente al Monopoly, con billetes de broma que la gente confundió con los del Banco de España. Un socialista, ante la crisis que ha traído paro y precariedad, debía haber reaccionado enérgicamente  nacionalizando algunas empresas (otra vez Rumasa), castigando los bancos por no haber defendido los intereses de sus clientes. No es ser comunista el querer sacar adelante un país como hizo Franklin Roosevelt ofreciendo trabajo en el Tennessee Valley Authority, un gigantesco trabajo estatal para domar el río del mismo nombre y sacar a millones de personas del paro y la hambruna.

Yo no comprendo cómo la derecha española niega la calidad empresarial de quienes rigen lo poco que queda sin privatizar en este país. Por ejemplo, la Organización Nacional de Trasplantes que ocupa el puesto número uno de la especialidad a nivel mundial y sirve de modelo para otros países europeos. La juventud que, mediante las herramientas de Internet han llenado plazas de algunas ciudades españolas, no son antisistema. Están contra la mediocridad de nuestros políticos y sindicalistas, anclados en un siglo que se quedó detrás del Mayo francés, cuando empezó una nueva Era.

Tras la Era de la abundancia –que permite destruir alimentos para mantener los precios mientras mueren de hambre millones de personas en el Tercer Mundo– tiene su fecha de caducidad vencida gracias a Internet que permite que cualquier ser humano esté directamente en contacto con otro de cualquier lugar. Van a desaparecer los intermediarios, incluidos los políticos tradicionales. Faltan gestores. Las nuevas herramientas 2.0 acaban con múltiples trabajos y formas de trabajar. El final del horario fijo sustituido por el trabajo por tareas, el teletrabajo en casa,  todo ello permite nuevas profesiones y oficios, más abundantes que los que se jubilan y desaparecen.

Los jóvenes han despertado y reclaman el fin  de la golfería de la clase política, han empezado a cortar el cordón umbilical que les mantenía atados a Papa y Mamá y amortiguaba el deseo de buscarse la vida en España o fuera. Oir en televissión a madres quejarse porque su hijo/a tiene que irse a trabajar al extranjero me suena anacrónica en  un país donde los que sacaron a España del subdesarrollo fueron los cientos de miles que emigraron por toda Europa y América Latina igual que otros vienen a nuestro país buscando lo mismo: tallarse una vida mejor. La tierra es tan vuestra como España, id sin miedo a buscar trabajo donde lo encontréis. La experiencia es siempre positiva. Mi hija mayor se fue a trabajar a Australia al no encontrar un trabajo satisfactorio en España. Me parece muy bien y Skype suaviza la ausencia física.

A los políticos españoles les diré que la juventud les está dando un aldabonazo de órdago. Les están repudiando. Quieren que se haga lo que el pueblo masivamente demanda y que no es, ni la fórmula ZP ni la que brinda el PP que no es otra que la de David Cameron en Gran Bretaña. Aquí se quejan los funcionarios porque les rebajaron el sueldo un 5%. En el Reino Unido, Camerón echó a la calle 300.000. Y los funcionarios españoles votarán PP para castigar a ZP por haberles reducido su nómina en un 5%. Hay mejores maneras de dispararse un tiro en el pie.

Los jóvenes acampados quieren que se cambie el sistema electoral, que valga lo mismo un voto que otro, que los representantes del pueblo conozcan la circunscripción que les ha de votar, como en el sistema británico. Que priven las listas abiertas, y que cualquiera con una simple imputación, sea impedido de participar en cualquier elección, sea del nivel que sea. Un adecentar urgente de la política es lo que más reclaman los jóvenes que acampan en las principales plazas del país.

29 diciembre 2010

Bienvenidos a mi casa

Hace más de un año, la revista The Economist de Londres, solicitó a una serie de personas de varios países, que describiesen su “Thinking Space” (literalmente, el espacio donde piensan). Por razones que nunca nos fueron dadas, el semanario británico suspendió la serie. Entre los contactados estaba Rosa Jiménez Cano que ha cambiado de espacio de trabajo desde entonces y yo. Son tantos los que me piden visitarme que he decidido utilizar un trabajo que fue meticulosamente realizado con la magnífica colaboración de Chiara Cabrera en la fotografía. ¡Pasen y vean! La entrada es gratis.

AUTORETRATO DE UN OPTIMISTA

Creo que toda persona es producto de tres factores: Su genética, su educación y su voluntad. En mi caso no me quejo de ninguno de ellos. De familia deportista, hemos aprendido desde pequeños a caer y levantarnos, a dar la mano a quien nos ganase y no zaherir a quien vencíamos. Para mí, en concreto, una derrota es la oportunidad de convertirla en un peldaño para alcanzar un triunfo posterior. Se aprende más de las derrotas que de las victorias.

La educación de un niño de 6 años, en un colegio de Francia, sin conocer el idioma puede parecer muy duro aunque me ayudó el que mi madre ya me hubiese enseñado a leer y escribir en español desde los 4. El francés fue una inmersión lingüística de choque. Salí vacunado para similares situaciones en el futuro que me esperaba. A los 10 años, en el París donde mi padre había montado una agencia de prensa destinada a los periódicos de América Latina, la Segunda Guerra Mundial vino a trastocar nuestra existencia. Muchos compañeros judíos, no tuvieron mi suerte y murieron en la Shoa. Sus nombres figuran en la fachada de la escuela de la rue Chernoviz. Además de la excelente educación pública francesa, que jamás ponderaré suficientemente, aprendí a valerme de mil trucos para subsistir. Por ejemplo recoger colillas en las aceras, lavar el tabaco, mezclarlo con cardos secos y, con una maquinilla y papel de fumar Jean, liar cigarrillos que vendía a mi madre y sus amigas, principalmente. En los hotelitos del XVIéme arrondissement propiedad
de familias judías huidas ante el avance nazi, robábamos el plomo de las cañerías, que pagaban muy bien los chatarreros, y, a veces, cortábamos un poco de leña del jardín para calentar nuestra casa. Ese era el dinero semanal mío y de mis hermanos. Lo mismo hacía en general el resto de la pandilla. Íbamos a clase con la mochila de la máscara de gas al hombro, después de haber hecho un par de horas de cola en las tiendas de alimentación para que el relevo de la familia se hiciese con el escaso racionamiento de las cartillas. Cuando estábamos en clase y sonaban las sirenas, corríamos ordenadamente hacia el refugio que nos correspondía cruzando la calle. Los más listos, nos escabullíamos y nos metíamos en los almacenes Prísunic donde, si podíamos, birlábamos alguna navaja multiusos suiza.

En una guerra, los niños crecen muy rápidamente. Cambiar de colegios y de ciudades desarrolla una gran capacidad de adaptación. Acabas pensando, con razón, de que siempre estás en casa, entu patria. Del París de los bombardeos al Biarritz vasco-francés, de la Lisboa desbordante de refugiados del nazismo y de espías, al Liceo Francés de Madrid y de allí interno al de Louis Barthou de Pau, en el Bearn, completé un Master en el que aprendí a no llorar en las separaciones, a nunca decir “adiós” sino “hasta luego”, a reconstruirme un entorno sabiendo que sería provisional y agradeciendo siempre lo que tenía.

Mi padre quería que fuese diplomático. Sabía por experiencia lo mal pagada que siempre estuvo  esta profesión de reportero. Hice por libre algo más de 3 cursos en Salamanca que compaginé con escribir hasta abandonar el Derecho Político de Adolfo Posada y dedicarme de lleno a la prensa. Años más tarde, me volqué para hacer de mi hija una buena periodista pero, una vez más, se produjo la rebelión y ella, tras cuatro años de ejercer en Oriente Medio, y con su carrera de Ciencias Políticas más español, inglés, francés y árabe, abandonó la profesión que yo le
recomendaba insistiendo en que era tercera generación de periodistas. Fue tan inflexible conmigo como yo lo fuera, en su día, con mi padre.

Cuando me ha surgido un problema, a lo largo de mi vida, siempre lo he recibido sin agoniarme porque me incitaba a encontrarle soluciones. No me bastaba una sino que quería el mayor número de ellas. Luego, mi problema quedaba reducido a elegir la mejor de las soluciones posibles. Derrumbarse ante un obstáculo es una de las actitudes más estúpidas que podemos adoptar. Nunca he visto que el abatimiento o la depresión fuese una de las posibles soluciones que ofrecía un problema. El periodismo me enseñó que llegar tarde a un cierre era echar a perder el trabajo que hiciste y eso por querer ser híperperfeccionista. Más vale equivocarse ahora que tener razón dentro de cien años. Y no impide que seamos perfeccionistas si el tiempo no apremia. Es así como golpe a golpe, la experiencia va cincelando nuestra manera de ser a la vez que nuestra biografía. El que, por primera vez, cae del caballo y no vuelve a montarlo enseguida, nunca aprenderá a
cabalgar. Las heridas físicas, en caliente, no duelen. No hay que detenerse por ellas sino avanzar más deprisa.

Cuando la gente joven se cree que he ejercido el periodismo durante 63 años, piensa que he tenido una suerte que hoy en día no se les puede presentar a ellos. Están en el error. La suerte hay que ir a buscarla. Ni yo ni los periodistas de mi generación hemos tenido una continuidad absoluta en el ejercicio de nuestra profesión. Pero ¿hay alguna profesión que se desarrolle como una partitura de Mozart? Todos –y me refiero a grandes nombres de esta profesión, en España y en el extranjero– hemos tenido importantes y numerosos baches para mantenernos a flote en un mar que no siempre está en calma. No daré nombres pero conozco colegas laureados que han sobrevivido en algunas etapas de sus vidas dando clases, siendo camareros, escribiendo discursos para empresarios o alcaldes medio analfabetos, han sido guías de turismo, “negros” de conocidos escritores, han fotografiado bodas, bautizos y primeras comuniones (lo que llamamos “trabajar para la BBC”), han realizado catálogos para tiendas de lencería. En mi caso concreto no me importa enumerar los numerosos trabajos que he realizado para subsistir en espera de que el viento de “mi vocación” soplase en la buena dirección:
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22 noviembre 2010

Generación sacrificada y Generación mimada

Ser realista no implica ser pesimista y ser optimista no es sinónimo de indocumentado. La situación en España y en el primer mundo, es peor que la que disfrutó esa misma zona hasta hace dos años. Si la comparamos con el tercer mundo, vivimos descaradamente en la abundancia. Para tener una visión del caso concreto de nuestro país, basta con ser octogenario como yo y volver la mirada atrás para ver qué hicimos bien y qué hicimos mal.

España ha recorrido mucho camino para salir del subdesarrollo que nos tenía a la cola de Europa desde finales del XIX. S e estima que un siglo lo ocupan tres generaciones, es decir, 33 años cada una.  El esfuerzo que han realizado las dos generaciones anteriores a la actual, puede concentrarse en dos factores: emigración y ahorro. Por un lado una emigración forzada del campo a la ciudad y de todas partes, igualmente forzada,  al extranjero por culpa de la guerra civil española. Ingentes masas de compatriotas se tiraron a la piscina sin saber nadar, con mucho analfabetismo, miedo a lo desconocido y echándole mucho coraje. No tenían nada y fueron a buscarlo a otras tierras. Nuestros emigrantes, y el turismo que empezó a visitarnos,  financiaron el desarrollo español.

El dinero fluía hacia España y aumentó con la inversión extranjera y los fondos para el desarrollo que  Bruselas nos daba tras nuestra entrada en el Mercado Común (1º enero 1986). Así se hizo el milagro español, con el sacrificio de una generación que no tenía nada y quiso tener lo que los demás ciudadanos europeos habían tenido desde mediados del siglo anterior. Pero esa generación sacrificada no tuvo infancia y eso lo llevó grabado muy dentro de sí.

El milagro español dejó rápidamente el “seiscientos” atrás y empezó a disfrutar de la casita en la Sierra o el pisito en la playa. Ellos habían sido capaces de trabajar en tierras cuyos idiomas y costumbres les eran ajenos, carcomidos por la nostalgia de su patria chica y añorando un regreso que se veía retrasado cada vez más. Se establecieron  lazos familiares con otros pueblos y con ello aparecieron nuevos frenos que dificultaban a veces el regreso a España.

Los jóvenes españoles vieron cómo la construcción y el turismo les aportaban medios de ganarse la vida sin necesidad de tener una educación siquiera media. Nos convertimos predominantemente en un país de albañiles y camareros. Más bares,  restaurante y construcción de viviendas que en todo el resto de Europa. Algunos, con estudios superiores, emigraron a países donde la investigación estaba bien remunerada y donde nuestros licenciados podían seguir aprendiendo.

En el desarrollismo, se cometieron muchos errores que no se veían porque la mejora de la situación de las familias estaba aumentando de forma creciente y sin nubes en el horizonte que amenazasen el progreso económico. En poco tiempo, la peseta empezaría a valer 166 veces más sin que hubiésemos hecho nada para que nuestro trabajo incrementase su valor. Esta todo el mundo jugando con dinero del Monopoly, <Nos creíamos más ricos y nos parecía que ello era suficiente para serlo.

La educación de los hijos se generalizó en familias cuyos padres habían trabajado, a veces, siendo analfabetos o sin tan siquiera tener estudios primarios. Esos padres llegaron a hacer colas para inscribir a sus hijos en la escuela pero al mismo tiempo daban a estos todos los caprichos que ellos no disfrutaron en su infancia. Entre los jóvenes empezó la guerra de las marcas en la ropa,  el anhelo del último juguete electrónico. Los padres habían  proclamado el destierro de la alpargata y del desahucio por  impago del alquiler que sufrieron los abuelos. El zapato de cuero y la compra de la vivienda se convirtieron en Eldorado de la generación sacrificada en cuanto pudieron mimar a sus hijos. Nadie se quejaba. La bonanza iba a ser eterna.

Si en el Tercer Mundo vemos cómo se lucha contra la pobreza con la fabricación de ladrillos de adobe, en España nos lanzamos en la construcción porque erróneamente se pensaba que siendo propietarios de nuestra vivienda, nunca tendríamos que temer los embargos y, además, el aumento continuo  de los precios de los pisos  los convertían en inversiones de rentabilidad muy superior a la de las cuentas bancarias o libretas de ahorro. Los incentivos colaboraban a dar vida a la burbuja de la construcción.

Ha habido muchos padres de la generación sacrificada que no han visto mal que sus hijos e hijas abandonasen los estudios para irse a trabajar al andamio o la barra del bar por sueldos a veces superiores a los dos mil euros cuando los licenciados de cualquier carrera apenas alcanzaban los mil. “Al fin y al cabo, se decían los progenitores, “a los 15 años yo estaba trabajando por cuatro perras”.

Calculo que hay unos tres millones de parados verdaderos y un millón y medio más que figuran en el paro –incluso algunos cobran el paro– y que trabajan en la economía sumergida. Atacarse a ese sector que produce el 23% de nuestro PIB, significaría que el gobierno tendría que incrementar las ayudas al desempleo y endeudarse más de lo que está..

Es preciso, ahora mismo, empezar a prestigiar la formación profesional. Al contrario que Alemania, que tantas veces menciona Mariano Rajoy en sus ataques al gobierno, España tiene más licenciados y doctores por millar de habitantes y menos cuadros técnicos intermedios. La calidad de los productos “Made in Germany” convierten a Alemania en un exportador de primer orden. Su formación profesional permite, además, el salto a la universidad.

La movilidad es un factor positivo en todas las sociedades modernas. Esta permite acudir allí donde se necesitan profesionales que, en su entorno inmediato, no encuentran trabajo. La compra de la vivienda por parte de veinteañeros es echarse encima una cadena perpetua, atarse a un carro del que van a tener que tirar toda su vida.  Su formación, la búsqueda de mejores condiciones de trabajo, el aprendizaje de idiomas, la experiencia que vivieron sus padres en otras tierras con otras costumbres, todo ello queda escamoteado al joven de la generación mimada, a cambio de tener todo asegurado en casa de sus padres.

En mi generación, salíamos pitando de la casa paterna en cuanto podíamos. La mayoría de edad eran los 21 años pero conseguí la emancipación a los 18 yendo con mi padre al notario y abrí mi cuenta corriente en el banco a esa misma edad. Eso sí….el más rumboso de mi pandilla tenía una moto Vespa, los demás tardaríamos varios años en acceder a un vehículo propio. La generación actual tiene automóvil desde que saca el  carné a los 18 y, sin embargo, paradójicamente tiene menos movilidad que la que teníamos nosotros con su misma edad.

El gobierno sabe que sustituir una masa laboral que estuvo años en el andamio o sirviendo bebidas, no es tan fácil y requiere tiempo y esfuerzo. La innovación, que con tanta facilidad encuentra capital riesgo en EE.UU., no tiene acceso a la financiación privada o estatal en España. En Gran Bretaña, mi socio y yo obtuvimos  120 millones de pesetas para sacar la edición inglesa de “Los Aventureros” (The Adventurers), con dinero detraído de los impuestos que tenían que pagar algunos hombres de negocios. El gobierno de Margaret Thatcher admitía que se destinase dinero de impuestos, a “venture capital” para empresas de interés público, cultural por ejemplo. La pérdida de aquel dinero era un riesgo admitido por ley. En España, el gobierno tiene que legislar una forma similar de canalizar dinero destinado al fisco para que se puedan financiar nuevas empresas que requieran contratar  trabajadores .

El gobierno tiene que favorecer las plataformas de desarrollo de innovaciones que puedan hacer mancha de aceite y abrir sectores industriales de tecnologías avanzadas capaces de aportar valor añadido. Las Pymes con menos de 49 empleados representan en España 3.170.466 trabajadores,  es decir el 94,5% de todas las pequeñas y medianas empresas  (INE 2009). Sobre los 4.149,5 millones de parados de 2009, el 16,16% pertenecían al ramo de la construcción cuando 7 años antes, eran la mitad (8,18%). Además de reunirse con las 25 mayores empresas de España, Rodriguez Zapatero debería arbitrar medidas  que faciliten el pago de facturas atrasadas de las administraciones públicas y créditos a las Pymes que se comprometan a no destruir empleo, así como ventajas fiscales para las que no destruyan empleo. Es el sector que más está padeciendo la crisis.

14 noviembre 2010

Dos sillas de ruedas para dos trotamundos

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Ahí estábamos los dos, en primera fila, a la misma altura que las autoridades de Castilla la Mancha y Sigüenza, arropando a Lydia Cacho, la ganadora del Premio de Periodismo “Manu Leguineche”. La generación que llega y la generación que se va. Cuando tomaba la mano temblorosa de Manu, me la apretaba como si ambos fuésemos dos náufragos de una época que hemos vivido y retratado con todo el entusiasmo y vocación de quienes nos considerábamos notarios de la Historia.

Tengo 12 años más que Manu pero como él, estamos tocados pero no hundidos. Detrás siguen nuestros pasos una generación con más espíritu misionero y redentor que la nuestra. Gervasio Sánchez es el periodista que lucha  contra las bombas de racimo y la prohibición de utilizar niños en las guerras modernas. Del otro lado del Atlántico, en el peligroso México del tráfico de drogas y en el sudeste asiático del comercio  sexual de menores, Lydia Cacho viene a  unirse al periodismo que, en nuestros dos continentes, lucha por la defensa de los Derechos Humanos. Citar a Javier Bauluz, David Beriaín, Sergio Caro, José Cendon,  Ramón Lobo, Mayte Carrasco, Almudena Ariza,  Evaristo Canete o Emilio Polo es dar solo  una muestra de lo que viene detrás de nosotros.

La generación que está saliendo de las Facultades de Ciencias de la Información está desorientada por factores diversos. No, no voy a mencionar la crisis porque esa la padecen con igual dureza todos los trabajadores. Hablo, y así lo expuse cuando el Maestro de Ceremonias y viejo amigo, Fernando Múgica me pidió subir al escenario, de la desaparición del sentido de aventura dentro de nuestra profesión. En estos mismos días hemos visto que un grupo de colegas de la SER se colaron en el Aaiún para informar de lo que estaba sucediendo en un campamento donde 20.000 saharauis pedían mejores condiciones de vida. Angels Barceló y sus compañeros fueron detenidos y expulsados 24 horas más tarde. Queda fuego bajo las brasas,

Echarse carretera adelante, olvidarse de puestos fijos de trabajo en redacciones que no funcionan si los aventureros no las alimentan, olvidarse de pensiones cuando se tienen una veintena de años, no aceptar la cadena perpetua de hipotecas que les convierten en auténticas raíces de roble  que impiden la movilidad, tan necesaria para ejercer esta profesión. El dinero es un medio nunca un fin. Ni siquiera una necesidad vital.

27 octubre 2010

Albarracin y Gervasio Sánchez

menesesalbarracinoct010-105-2401.jpgEn Julio de 1993, me fui al Sarajevo sitiado por los serbios más xenófobos de la República que fuera de Yugoslavia. “Wellcome to Hell!” (Bienvenido al infierno) rezaba una enorme pancarta  en la fachada del aeropuerto. Dentro del avión militar francés palets con avituallamiento para la población y los soldados de UNPROFOR. Tres periodistas, Enric Martí, Pasquier, una periodista de La Tribune de Genéve y yo que iba por mi cuenta pero con la acreditación de Tiempo (luego vendí mi trabajo a Diario 16). En el infierno de Sarajevo conocí a Gervasio Sánchez y Alfonso Armada. Representábamos la vieja y la nueva “tribu” como denomina Manu Leguineche a esa bandada de periodistas que cual cernícalos arriba a “donde hay tomate”.

Mis compañeros no sabían que yo era el que había fotografiado en Sierra Maestra a Fidel Castro, Raúl y el Che Guevara con ciento y pico de hombres,nueve meses antes de que cayese Batista. Mis dos jóvenes colegas no comprendían cómo las enseñanzas de periodismo en la universidad no hablaban de tipos como yo. A mi no me extrañaba pero a ellos les indignaba. Desde aquel momento, Gervasio, que podía ser mi hijo por la edad, se convirtió en mi padre por el poder de convocatoria que tiene y su tenacidad de luchador para las causas difíciles. “Resucitarme”ante las nuevas generaciones, no le fue tan duro como acabar con las bombas de racimo o el uso de niños-soldados en las guerras.

En 2001, Gerva, como cariñosamente le llamamos todos, me invitó a dar una charla a los alumnos del Primer Seminario que, con La Fundación Santa María de Albarracín, organizaba en tan agreste ciudad de la provincia de Teruel.  Y ahí, en el inicio de estos encuentros que han cumplido una década de éxitos,  me encontré con dos centenares de alumnos y unos cuantos profesores. Después de mi charla, los estudiantes me preguntaban que de donde salía yo y donde había estado escondido. No sabían lo que fueron aquellos años de “A Toda plana”, primer programa informativo de TVE fuera de los telediarios (anterior a Informe Semanal), Los Reporteros, con Miguel de la Quadra, Jesús González Green, Ángel Marrero, Diego Carcedo, Javier Pérez Pellón y yo. De siete años de mi revista “Los Aventureros”, de su versión británica o la emitida por RNE, de “Robinson en África” para RTV2, no sabían nada por edad o porque el periodismo de nuestras facultades de Ciencias de la Información no quieren saber nada de los que aprendimos el oficio en la Universidad de la vida, en  las calles, montañas y desiertos  de países lejanos.

Para celebrar el décimo aniversario de este Seminario, que recomiendo a quien quiera darse un baño de buen trabajo realizado en talleres con profesores experimentados, 300 alumnos han logrado plaza y otros 60 no han sido aceptados porque Albarracín tiene  1.100 habitantes y la invasión de tanta juventud se hace notar aunque todo el mundo encuentra alojamiento y restaurantes de alta calidad. A mi me correspondió un hotel de los llamados “con encanto”.  La Casona del Ajímez solo tiene 6 habitaciones que conservan el sabor de otros siglos pero con la comodidad de hoy. Yo ocupaba la habitación del Canónigo con los muebles acordes con la época y Lourdes (655.843.207), la propietaria, capaz de regalar una bufanda a este octogenario.

Impresiones de mi estancia en este X Seminario de Fotografía y Periodismo 2010: Es una juventud muy preparada, afable, respetuosa, cariñosa pero con una gran dosis de preocupación ante el futuro de su profesión. Está desorientada por la cantidad de despidos que se han producido en los medios de comunicación en los últimos dos años. He intentado decirles que con el pesimismo no se va a ninguna parte y menos se conjuran los efectos de la crisis. Simplemente estamos metidos en dos círculos concéntricos en los que el primero representa la crisis económica y el segundo, la tecnológica que tan brutalmente afecta a la industria de la información.

Para la prensa, sus primeros reveses aparecieron con los diarios gratuitos que se llevaban gran parte de la tarta publicitaria destinada al papel impreso. El contenido informativo de esos diarios era de poco presupuesto porque las agencias brindaban una información  barata por ser la misma a una clientela numerosa. La siguiente embestida apareció con la reducción de los presupuestos de las empresas como respuesta a la de las economías familiares. El miedo a perder el trabajo los que aún lo tenían, hizo que las familias redujesen sus gastos superfluos y se lanzasen sobre las marcas blancas, eliminasen algunas comidas fuera de casa y abaratasen sus vacaciones. El resultado: se deja de comprar prensa en los quioscos y se sustituye por la lectura de los digitales y la publicidad de los anunciantes empequeñece para defenderse de la caída del consumo.

Los medios impresos, atacados en sus dos fuentes de ingresos, ventas y publicidad tantean su  clonación digital a donde se resiste a ir la publicidad cuyo control está en los seniors de las grandes marcas. Los jóvenes publicitarios sí confían en los medios digitales pero antes tienen que arrebatar el mando o cambiar la mentalidad de los dinosaurios, grandes consumidores de publicidad sobre papel. Entre tanto, se discute si Internet va acabar con el periodismo y si la información pierde credibilidad cuando todo el mundo puede entrar en los multimedia de la pequeña pantalla (pronto de la grande). No, el periodismo será siempre el mismo,  ir a ver lo que sucede allá donde suceda y narrárselo al lector, oyente o espectador.

Las dos crisis han supuesto la expulsión del mercado laboral de 2.000 periodistas solo en Madrid, lo que produce cada año el conjunto de Facultades de Ciencias de la Información. Antaño. las madres querían casar a sus hijas con ingenieros de caminos. Mi padre periodista insistía en que yo fuese diplomático. Abandoné derecho en en cuarto con asignaturas pendientes de tercero. Hoy en día se ha prestigiado demasiado esta profesión de golfos y aventureros que vivimos a trompicones su etapa más gloriosa. Aquella en la que un colega neoyorquino se encontraba con un amigo del  pueblo y se despedía de él diciéndole: “Si ves a mi madre, no le digas que soy periodista. Ella se cree que soy pianista en un burdel”.

12 octubre 2010

Gregorio Bustelo, emigrante

cafébustelo-240.jpgMr Roig era un mallorquín muy conocido en Manhattan  por su excelente y veterana Librería española. Cuando estuve involucrado hasta las cejas en el “ABC de las Américas” desde el diseño del proyecto hasta mi dimisión en diciembre 1972 tras anunciar que la empresa no aguantaría más allá de marzo 1973. No me equivoqué ni de un mes. Esta librería hispana vendía nuestra publicación y de ahí nuestro contacto con aquel emigrante balear.

El señor Roig conocía muchas historias de los españoles que llegaron a Nueva York como emigrantes en los años treinta y cuarenta. Acaba de inaugurarse en Manhattan una exposición sobre aquel grupo de españoles, la mayoría de los cuales conoció personalmente el librero. Uno de ellos era Gregorio Bustelo, un gallego que pasó malos ratos buscando trabajo en la Gran Manzana. Todos los días caminaba varias cuadras para llegar a la oficina de empleo pero siempre se detenía a mitad camino para respirar el aroma de un rico café que salía del ventanuco, a ras de la acera, que aireaba una habitación en el sótano del edificio. Después de reconciliarse con la vida, gracias al vivificante olor, regresaba a la habitación de alquiler donde le aguardaba su mujer.

En lo que he buscado por internet para comprobar la vida de este hombre, no he encontrado nada que se corresponda con lo que Roig –cuyo nombre no recuerdo ni encuentro en mis blocs de notas– me contó. El gallego, harto de buscar trabajo en el largo período de penuria que siguió el crash del 29, habló con el dueño de la máquina tostadora de los granos de café y llegaron a una fórmula por lo que Gregorio se la compraba y pagaba con parte de las ventas. Su éxito fue combinar varios tipos de café y crear una aroma especial en los cafés Bustelo.

La forma americana de hacer café no es muy apetecible para el gusto europeo pero eso no tiene nada que ver con el producto, sus mezclas, tostado y molido. Cuando se habla de café en Estados Unidos, solo existe el nombre de Bustelo. Apenas se sabe lo que es Nestlé o su marca  Nescafé. “Café Bustelo es el brebaje de los estadounidenses  a cualquier hora del día.

Cuando tantos jóvenes españoles de hoy andan intentando capear el temporal de la crisis actual, deberían poner a prueba su imaginación y despertar el espíritu de aventura que hemos tenido los de generaciones anteriores. Abuelos y padres que han pasado mil calamidades, cuando surgiero de los años oscuros, no han sabido educar a unas nuevas generaciones que yo denomino “del Nintendo y los Jeans de marca”. De buena fe, han querido dar a sus hijos e hijas, los caprichos que ellos no disfrutaron. Se han olvidado de que la ley del menor esfuerzo solo conduce al embotamiento de la mente.

Hablar de “generación perdida” es una estupidez. Vagabundear por el planeta buscándose la vida uno mismo no es desperdiciar el tiempo sino perder el miedo a lo desconocido, ver cuan diferentes son los tipos de consumo en otros pueblos, cómo otros jóvenes de países menos ricos se las apañan con muy poco para sobrevivir, encontrar nuevas ideas Las características del emigrante se resumen  principalmente a dos: 1) son valientes y por eso marchan hacia lo desconocido y 2) aceptan trabajos que muchos autóctonos no quieren y que, en el entorno habitual del inmigrante, no aceptaría.

Antes de que se les acabe el paro ¿no estaría bien que  varios jóvenes se uniesen para desarrollar proyectos en cooperativa reuniendo el dinero que el gobierno les iba a ir pagando mensualmente a cada uno de ellos. Un buen plan y asesoramiento de mayores experimentados en diversas disciplinas pueden sacar adelante a un grupo de chicos y chicas que, de momento, se olviden de las carreras universitarias que hicieron. En las escuelas de negocios de Estados Unidos se explica lo que ha sido y es el sistema cooperativo de Mondragón. En un país extremadamente individualista, los americanos están fascinados con la exitosa experiencia vasca. Es materia digna de reflexión para una generación que, más que perdida, está desorientada.