JJ.OO. ¿Pobre papel de España?
Ignoro quien tuvo la torpe idea de comparar nuestras posibilidades medalleras en Pekín con las 22 de Barcelona. Si la República Popular China va destacada en las medallas de oro por encima de EE.UU. que la sigue, es porque China ha organizado los juegos. Si tuvimos un papel destacado en Barcelona es porque nosotros organizábamos aquellos juegos del 92. En cualquier deporte –y lo saben hasta los de fútbol-butaca– jugar en casa es una ventaja nada despreciable. Además, los jueces de cualquier nacionalidad suelen ser muy caseros.
Terminamos en el puesto 14 con 18 medallas en estas olimpiadas pero eso equivale a nuestro poderío deportivo actual que tanto alababan las prensas francesa, italiana, alemana y británica cuando ganamos la Eurocopa. La situación que teníamos es la que teníamos recien empezados los juegos solo que, normalmente, los deportes en los que participamos suelen repartir medallas después de arduas eliminaciones por grupos de países. Llegar a las finales requiere varios días con alternancias para descanso. Es el caso del baloncesto, el balonmano, waterpolo y otros en los que se compite de esa forma. No sucede lo mismo con natación o gimnasia. El baloncesto, pese a la primera derrota con EE.UU., ha estado a punto de dar la sorpresa en final, al volverse a encontrar con los americanos. La plata ha sido merecida en esta espléndida final por 118 a 107 donde los árbitros se han destacado por su partidismo al pitar faltas a los jugadores de la NBA.
En este país pasamos de la euforia a la depresión sin escalas. No aguantamos el temporal de cara. más Los indicadores negativos son solo acicates para esforzarnos más. Hasta hace unas pocas décadas, en España solo el fútbol destacaba por el dinero que movía y la enorme cantera que cubría la superficie del territorio nacional. Hoy aquel futbol español, que se nutría de jugadores importados, ha dado la vuelta y exportamos jugadores y entrenadores y, según todos los expertos, hemos desarrollado un juego extraordinariamente bello que otros intentan copiar. El fútbol británico dominó en aquellas décadas negras de nuestra vida. La “Pérfida Albión” nos hacía soñar hasta el punto que marcarles un gol supuso un hito en nuestro país. Hoy, España ha sucedido a aquel futbol y Gran Bretaña, ausente de la Eurocopa que hemos ganado brillantemente, tuvo a sus aficionados apoyando a la España de David Villa, Fernando Torres, Iker Casillas, Santi Cazorla, Cesc Fabregas. Para juzgar debidamente lo realizado por nuestro país, deberíamos ver cuantas medallas per capita. 51 medallas de oro para 1.300 millones de chinos no es lo mismo que 5 para 45 millones de españoles. Por ejemplo, Francia con 7 oros ha obtenido uno por cada 9 millones de franceses, igual que nosotros.
Última Hora (Le Monde)
“Los 27 países de la Unión Europea han obtenido 87 medallas de oro: Son la primera potencia olímpica”,ha declarado Jean-Pierre Jouyet, secretario de Estado para asuntos europeos, al término de los JJ.OO. de Pekín. “Es casi el doble de China, que ha obtenido 51 medallas de oro, y casi tres veces el resultado de Estados Unidos, que ha alcanzado 36.” Él desearía que el Comité Olímpico Internacional (COI) contabilice las medallas correspondientes a la Unión Europea.
Felicidades a Rosa Jiménez Cano, mi profe, por sus 28 años (¡Quien los tuviera!)

Es una anécdota pero tiene su gracia. Trabajaba yo en el ABC de Madrid cuando su director, Torcuato Luca de Tena me encomendó la crónica del
Conocí a “Manolín” en el Club Velázquez. Tenía unos 10 años y era recoge-pelotas. Mi madre, Carmen Miniaty fué campeona de España de tenis en 1928 y no sé si 1927 también, su nombre figura en la entrada del club Puerta de Hierro. Entonces el torneo se denominaba Copa del Rey y Copa de la Reina. No pudo jugar el toneo en 1929 porque estaba embarazada de este que os escribe. Pues bien, en el Club Velázquez, mientras esperaba a su contrincante,
La Cuatro ha jugado inteligentemente la carta de los deportes. Tuvo el ejemplo de Telecinco y la Fórmula 1 con Fernando Alonso de deportista esponsorizado. La Cuatro ha seguido el ejemplo
Ver un equipo conjuntado, con gente de todas las tierras de España, trabajar unidos en un partido maravilloso, de relojería suiza, devuelve la confianza en este país. Pujol, Iker, Cesc, Villa, Torres, funcionaron como una orquesta bien afinada. Un 4-1 a Rusia no lo vaticinaban muchos.
No puede pasar inadvertido el deporte como elemento aglutinador de sentimientos comunes. Cuando se habla de que España se rompe de que muchos españoles no quieren serlo. 


