Albert Prigogine Ngezayo, asesinado
En la orilla norte del Lago Kivu, junto a Goma, tenía su casa Albert Prigogine Ngezayo, que jocosamente se rebautizó “Safari Ngezayo” cuando Mobuto Se Se Seko africanizó el país y lo llamó Zaire. Lo conocimos en 1983, a bordo del avión de la Vic Air Cargo propiedad de su hermano Victor, que pilotaba el español Juan Manuel Pérez Aumatell. Albert era considerado el rey del Kivu, la “Suiza africana”. Era propietario del Hotel Les Masques en Goma, el mejor de la ciudad. Viajaba con frecuencia a Bruselas, Paris o Londres. Era apuesto y vestía siempre con sombrero vaquero y chaleco de piel de leopardo. Era todo un personaje de película.
En la magnífica casa de campo que tenía al borde del lago Kivu, Ngezayo nos ofreció un almuerzo de sibarita a los miembros de la expedición de “Robinson en África”, el programa de la Segunda Cadena de TVE que nos llevó 112 días por 11 países y 20.000 kms. Cuando nos enseñó su mansión, donde abundaban trofeos de caza y arte africano como decoración, encontramos una curiosa foto enmarcada y posada sobre un piano de cola negro. “A mi sobrino Albert Prigogine con todo cariño. Ilya”. El hombre era blanco y supimos que en 1977, había obtenido el Premio Nobel de Química: “Por su contribución a la termodinámica del no-equilibrio, particularmente la teoría de las estructuras disipativas”. En otras palabras, la teoría del caos.
Ilya Prigogine nació en Moscú y huyó de Rusia con su familia en 1921, tras la revolución. Esa se instaló en Bélgica. Ilya fue el estudioso mientras su hermano Albert se sintió atraido por la aventura representada por el Congo Belga. En la región oriental, la de los Grandes Lagos y las montañas del Ruwenzori, encontró el amor en la persona de una princesa de la familia Ngezayo, apellido que también se escribe N´guezayo. De ahí que el culto e inteligente Albert Prigogine Ngezayo, rebautizado “Safari Ngezayo”, se hubiese hecho un hombre riquísimo junto a su hermano y hermana. En nuestro honor, trajo un grupo de bailarines n´tore, de la familia de los Watutsis para amenizar la sobremesa en su magnífico jardín.
Nuestro anfitrión nos llevó a Masisi, situado a 54 km de Goma, para que viésemos un día de mercado de ganado en aquel paradisiaco valle. En una colina vecina, pudimos contemplar la nueva mansión que se estaba construyendo. Las vistas nos dejaban sin respiración. La venta del excelente café y aromático té no podían explicar tal poderío económico y político de Ngezayo en una región que todo el mundo se disputa y donde han muerto 4 millones de personas.
Albert Prigogine Ngezayo, ha sido asesinado en Goma el 13 de mayo de 2008, por soldados de las Fuerzas Armadas de la República del Congo Democrático (FARDC). Cerca de Masisi, el lugar donde Ngezayo se construía una nueva mansión, se encuentran las minas de Coltan (Colombio Tantalo) de donde sale el 80% de la producción mundial de este codiciado mineral mientras el otro 20% se extrae en Brasil, Tailandia y Australia. Con él se fabrica un superconductor perfecto para la microtecnología tanto de los teléfonos móviles como de los cohetes de la NASA y militares. Entre 1998 y 2002, se han extraido 3,9 millones de kilos por un valor de 793 millones de dólares. El costo de extracción es de $10 en origen y $400 en el mercado internacional.
El “general” Laurent Nkunda, en rebelión contra el gobierno de Joseph Kabila, y aliado con los asesinos Mai-Mai, tiene aterrorizada la región de Kivu-Norte. Pero hay mucho dinero sucio circulando por el Congo. La lucha por las riquezas minerales de la región involucra también a empresas belgas y de otros países desarrollados o los mismos chinos.
La madre de Albert Ngezayo era tutsi y el padre, Albert Prigogine, hermano de Ilya, era geólogo. De ahí a deducir que el recién asesinado conociese el valor del yacimiento de Coltan, solo hay un paso. Un material declarado por EE.UU. como “estratégico” ha podido ser el causante de la muerte de una de las personas que más hicieron por desarrollar el turismo de la región del Ruwenzori y el Parque de la Virunga. Allí se encuentra Rutshuru, una de las míticas fuentes del Nilo. Mientras, cientos de miles de refugiados caminan sin saber a donde ir y los animales de la Reserva son diezmados por hambre o por comerciar con sus pieles y cabezas……

No conozco un país donde se haga tanta política sobre la importancia o no importancia de las palabras. Por ejemplo, se hace oposición destruyendo la credibilidad del adversario o se le exige
En julio de 1956, inicié un largo viaje a través de África acompañado por mi amigo, ya desaparecido, Jaime Cavero, más conocido como Jimmy Bailén por ser descendiente del general Castaños, vencedor en aquella decisiva batalla contra las tropas de Napoleón Bonaparte. ¿La razón de aquella expedición?
Hugo Chávez interrumpió repetidamente la intervención de José Luis Rodríguez Zapatero en el transcurso de la Conferencia Iberoamericana de Chile en noviembre de 2007. El presidente venezolano no cesaba de atacar a José María Aznar, el ex presidente del Gobierno español. ZP defendió a su antecesor delante de todos los dirigentes de América Latina. Como Chávez seguía, el Rey, situado entre ambos, enérgicamente mandó callar al mandatario de Venezuela con su ya famoso “¿Por qué no te callas?”.
Nunca he comprendido a quienes consideran que por ser blancos somos necesariamente superiores. Tenemos un complejo de superioridad que a veces resulta vomitivo. En vísperas de tener el primer presidente afroamericano en la Casa Blanca, ya han surgido voces que vaticinan su derrota por lo mucho que mienten las encuestas a la hora de contestar a la pregunta: “¿Es usted racista?” Parece ser que muchos niegan serlo pero no votarían a un negro para presidente de los EE.UU.
Por su oportunidad, he creído interesante ofrecer a los lectores uno de los primeros capítulos de mis memorias.
La crisis ha llegado a Europa, como sucedió en 1929. Y como entonces, cada cual se salvó como pudo. Se considera que el auge del nazismo surgió entonces con virulencia.
Ya he sabido de quien ha corrido a retirar sus ahorros del banco por miedo a no poder hacerlo más adelante. No me extraña, con la cara que ponen algunos colegas en los telediarios o en la primera página y a cinco columnas. Asustar a la gente siempre me ha parecido
La pérdida de 9 puntos en los sondeos ¿le ha hecho perder la cabeza a
¡Quién lo iba a decir! George W. Bush partidario de la asistencia estatal a empresas de EE.UU. en dificultades y
Vitaminas, todo tipo de analgésicos, termómetros, curitas, sales de hidratación oral, jeringuillas desechables, algodón, spray para asmáticos, aspirina, paracetamol e hilo de sutura.
Lo he contado muchas veces. En nuestra profesión, un pequeño detalle, una frase, puede escenificar mejor que nadie una situación. El problema racial en Estados Unidos se agudizaba en un sur donde se veían destartaladas casas de madera con un blanco desaseado en el porche, sin hacer nada y balanceándose en una mecedora, viendo pasar el tiempo. Representaba “the white trash” (la basura blanca, según expresión de los yanquis del norte). Era una región en plena decadencia desde que los confederados perdieron la guerra civil, en 1865). Los blancos tenían la satisfacción de que, detrás de su miserable existencia, hubiese esclavos que lo pasaban peor. Detrás de los negros, sólo había algún perro abandonado buscando su sustento entre mansiones abandonadas. Aquello era Georgia, Alabama, Carolina del Sur, Luisiana, Virginia.
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