La xenofobia ¿No cabe nadie más?
En los años 40 y 50, en España se forraron los estraperlistas trayendo a las grandes ciudades, donde se pagaban bien caros, alimentos no declarados a la Delegación de Abastos. Otros pícaros se las agenciaban para obtener licencias de importación de productos inexistentes en nuestro país, que revendían a laboratorios químicos o farmacéuticos que los necesitaban para sobrevivir. Las cacerías con asistencia de algún alto cargo del régimen, podían reportar unos cientos de miles de duros si se conseguía el codiciado documento de importación. Los arribistas no se tiraban entonces a invertir en un piso sino que se compraban grandes coches americanos de segunda mano. Como esos nuevos ricos eran unos ignorantes, en vez de “haya”, decían “haiga” y de ahí que todo automóvil grande acabase llamándose “un Haiga”.
En los pueblos, la juventud no tenía televisión y las películas eran de llorar pero había bailes, oscuridad y buenos pajares por lo que se retozaba abundantemente en los graneros, hasta que el alcalde se casaba con una puta descubierta en su último viaje a la capital de la provincia. Desde aquel momento, la digna esposa de alegre pasado se convertía en una Torquemada para las mozas que se pasaban con el escote o con la altura de la falda. Aquella fauna de la posguerra civil española, se ha perpetuado merced a una serie de personajes que con pelotazos en recalificaciones de terrenos, montando chiringuitos financieros, dedicándose a la construcción sin tener ni idea ni escrúpulos, han levantado ingentes fortunas.
Muchos de esos españoles, contemporáneos nuestros, ahora bordeando los 50 o 60 años, se las vieron y desearon como emigración económica que fue a engrosar en Europa y América al medio millón de españoles exiliados tras la victoria de Franco. Le dices ahora a César Vidal, prolífico escritor de la más rancia derecha, que no es verdad que los españoles saliesen a trabajar por Europa con contrato y te lo niega. Le dices que hubo españoles que salieron de Canarias en “grandes pateras” camino de Venezuela, y no se lo cree cuando existen fotos de ello y mayores embarcaciones que lo atestiguan. Hay gente en este país, a derecha e izquierda, que desconocen totalmente la Historia reciente de España, digamos, de los últimos cien años.
Dos frases manidas –este país es muy dado a repetir como loros las sandeces que antes dijeron otros y convertir en axiomas aquello que no es demostrable. Los españoles que se iban en vagones de tercera (bancos de dura madera) desde Andalucía hasta Hamburgo, con una maleta de cartón imitación cuero sujeta con cuerdas de esparto, solo llevaban su coraje y sus ganas de salir de la miseria pero no contratos. Hoy, los hijos o nietos de algunos de ellos declaran enfáticamente que “en España no cabemos más”. En tiempos de Aznar hubo un millón de extranjeros que estaban en España atraídos por las noticias de que nuestro país se estaba desarrollando a marchas forzadas. Siguieron viniendo con Rodríguez Zapatero que dio papeles a todo el mundo mientras el Partido Popular protestaba y cierto empresariado aprovechaba en muchos casos de la mano de obra abundante y barata de los sin-papeles. Luego se acusó “el efecto llamada” de atraer a más inmigrantes.
En 2002, España tenía 40.795.000 habitantes. En 2010 tenemos 45.989.000. Más de 5 millones de extranjeros han acudido a nuestro país creyendo erróneamente que esto era un nuevo Eldorado. Y venían porque tenían un amigo o un pariente que había llegado antes, como el andaluz de Cádiz llegaba a Munich en los 50 porque allí tenía un “piiisha” que trabajaba de camarero. Así de sencillo. En 2009, un 12% de la población residente en España era de origen extranjero, con un mayor número de rumanos (796.576 personas), marroquíes (710.401) y ecuatorianos (413.715). Los ciudadanos de la Unión Europea representan un 40,5% del total de ciudadanos extranjeros.
España y Francia tienen superficies similares (504.695 km2 y 543.905 km2 respectivamente). La población española es de 46 millones frente a los 59 millones de Francia. Tenemos una densidad de 91 habitantes por km2 y Francia 109. Para quien me argumente que España es mucho más montañosa (somos segunda en porcentaje, después de Suiza que es la primera) les diré que la Confederación Helvética tiene 41.285 km2 y 7.725.000 habitantes (2009), es decir con una proporción de montañas sobre el total, mayor que la nuestra, tienen una densidad de 186 hab/km2, el doble que nosotros. Pero hay más, en España tenemos 2.648 pueblos abandonados con menos de 10 edificios. ¿No se podría ofrecer ayuda a inmigrantes que quieran resucitar esos pueblos instalándose allí con sus familias?
Tanto Vic con su alcalde de CIU como Torrejón de Ardoz, del PP, estaban encantados de tener crecimiento de población inmigrante cuando percibían financiación para cada nuevo empadronado. La crisis económica ha cambiado las tornas. Ahora que el gobierno central ha reducido gastos, que no se ingresa dinero por licencias de construcción, rechazan empadronar a los sin-papeles. Algún día, España tendrá que ocuparse seriamente de la financiación del primer eslabón de la cadena: las comunidades locales. Mientras, presionemos con la xenofobia.

Cuando se ha cumplido un año de la llegada de Obama a la Casa Blanca, el mundo entero, que hace 12 meses estaba exultante de alegría y esperanza, ha girado 180 grados y se echa en brazos del pesimismo más absoluto.
“El sentido común es el menos común de todos los sentidos” (Oscar Wilde). Algunos han lanzado al aire, a ver que sale de ello, un globo sonda: “¿Debe el PSOE ir buscando un sucesor de Rodríguez Zapatero para las elecciones de 2012?” Enseguida
En el país de las contradicciones, no es de extrañar que las encontremos a céntimo el kilo. Cada nueva generación decide reescribir la Historia de España sin encomendarse ni a Dios ni al Diablo. Unos quieren volver a los tiempos de Isabel y Fernando sin reparar en el fundamentalismo xenófobo que representaron en en nuestro país.
Algo está pasando en la Suiza que, según Orson Welles, dio al mundo el “reloj de Cuco”. De tan pacífica, neutral, limpia y aburrida, esta patria de relojeros y orondas vacas lecheras, ha pasado a ser martillo de herejes musulmanes. Su gente, que tantos beneficios sacaron de la Segunda Guerra Mundial, protegiendo a los judíos que huían de la Europa nazificada y cuidando de sus bienes mediante honorables comisiones, se ha pronunciado en referendum contra los minaretes de las mezquitas en su suelo. Y eso, olvidándose de que los millonarios musulmanes de petrolandia, tienen sus dineros en bancos suizos.
o largo de las semanas que duró la votación de los bloguers, estuve en el primer puesto de la categoría de “Mejor Bitácora periodística. En la última curva, quedamos tres y yo ocupaba el segundo puesto detrás de Ignacio Escolar mientras “Sin Futuro y Sin un Duro” me seguía de cerca. Dentro del
Un juez ordena que se escuchen las conversaciones de una persona porque existen indicios de que es un delincuente.
La secretaria general del PP, María Dolores Cospedal, en una intervención televisiva costeada por su partido y sin presencia de periodistas, ha lanzado un furibundo ataque contra las instituciones que se supone están al servicio de todos y no de un partido concreto. Ha acusado, nada menos que a Alfredo Pérez Rubalcaba de desviar la policía de su lucha contra ETA y ponerla a espiar y perseguir a miembros del partido de la oposición. Esto es relativamente fácil de descubrir en cuando se establezca una contravigilancia o se lleve a cabo una denuncia en toda regla, contra “X”, aportando las pruebas pertinentes. Existen medios tecnológicos para detectar las escuchas y si estas no están respaldadas y ordenadas por un juez son invalidadas.
Por si alguien tenía dudas, hay que decir que ser de derechas es un chollo. Para empezar la Justicia te trata con más consideración y como lo sabe la policía, ésta también te mira de otra manera. Te regalan trajes por valor de muchos miles de euros y
Todos recordamos la pugna por hacerse con el mando del PP en el verano pasado. La derrota de Mariano Rajoy en las elecciones, trajo consigo el despertar de ambiciones varias dentro del partido. Esperanza Aguirre apretó las clavijas. Era una María San Gil pero con más tirón y una mejor hoja de servicio a la hora de aportar votos a su partido. Además es todo lo dura que requieren los Aznar, San Gil o Mayor Oreja.
La verdad es que este país es cada día más divertido. Y si no vean la sinópsis de la película de 1993 :
Richard Cohen creyó que los mayores ladrones del mundo estaban entre los sargentos que conoció en el ejército de los Estados Unidos. Cualquier bien propiedad del Pentágono desaparecía considerando que, siendo del Estado y el servicio militar era entonces casi en su totalidad obligatorio, no se podía considerar robo. Es un poco lo que siempre pensaron muchos americanos. La propiedad privada debe respetarse porque tiene un propietario. El bien común puede desvalijarse porque pertenece a todos, es decir, a nadie en concreto.
Pilar Miró era una extraordinaria profesional y una persona de la que cualquier partido político se tenía que haber sentido orgulloso, fuese del color que fuese. Gran profesional, dulce pero severa en su trabajo, como Directora General de Televisión Española,
Empiezo por advertir que no pertenezco a ningún partido político pero que me inclino hacia los que sirven al débil y se enfrentan con el prepotente. No pertenezco a ningún club de fútbol aunque me gusta aplaudir al que mejor juega sin zaherir al que ha perdido. Me inclino a la izquierda porque quiero que todo el mundo tenga las mismas oportunidades de partida en la vida y que luego se le deje a cada uno ascender según sus capacidades y su voluntad. No creo en un país subvencionado pero sí en uno donde nunca se deja a nadie tirado en el camino, haya nacido donde haya nacido.


