Por qué no puede ganar Rajoy
No es difícil explicar por qué Mariano Rajoy es prisionero de sus propias contradicciones. No piensen en la maledicencia que sostiene que no se sabe cuando un gallego sube o baja una escalera. Solo piensen en el dilema en el que se encerró hace ya muchos años. Como Vice-presidente de José María Aznar durante el gobierno del Partido Popular, ha procurado mantenerse al margen de la chulería de niño consentido de su jefe. Un dedo anular amenazante nunca se hubiese visto en un Rajoy eterno opositor a tribuno del XIX. Pero muchos simpatizantes del PP, consideran que falta “testiculina” en la dirección del partido. Quizás le sobre a Esperanza Aguirre.
Cuando dice el PP que está dispuesto a sustituir a “Bambi”, no nos expone cuales son sus recetas para sacar España de la crisis. Unos pocos creen que sería imprudente descubrir sus “armas de salvación masiva” por temor a que se las copie un PSOE perdido en las tinieblas del Averno, dando palos de ciego a la piñata. Esas armas solo deben ver la luz del día cuando el enemigo esté bien derrotado. Lo malo es que Aznar hizo algo parecido con nuestra intervención en Irak y ya vemos que es el único que todavía cree tener razón. La mayoría de los españoles pensamos que como tahur del Mississippi, José María no tenía ni tiene precio. A Mariano se le descubre lo que esconde en la huidiza sonrisa tras la senectud de su barba. Rajoy va gritando, sin quererlo:”Señores … ¡Que solo sé que no sé nada!”
Mientras tanto, Esperanza Aguirre vuelve a despertarse. Las recientes apariciones de José María Aznar en los medios de comunicación, la han devuelto al activismo “independentista”. Me recuerda al gobernador George Wallace de Alabama delante de la entrada de la Universidad de Tuscaloosa, dispuesto a impedir que se inscribiese Vivian Malone, la primera negra que pretendía, en aquel Estado, formarse en un centro exclusivamente para blancos. Nicholas Katzenbach, ayudante del Ministro (Attorney General) Robert Kennedy, sacó de su bolsillo un documento firmado por el Presidente de los EE.UU. John Fitgerald Kennedy: Orden de movilización de la Guardia Nacional de Alabama. Una hora para cambiarse el uniforme azul por el caqui del de los G.I. Y ahí concluyó el soberanismo de ese estado. ¿Por qué no tenemos leyes semejantes cuando un tal Francisco Camps quiere imponer clases de ciudadanía…pero en inglés o Esperanza Aguirre rechaza la subida del IVA o la ley del Tabaco? ¿Estamos en una Confederación de Estados Autonómicos?
Educación y Sanidad no deben de estar en manos de las Autonomías porque la totalidad de los ciudadanos deben tener las mismas oportunidades. Todos los españoles tienen derecho a salir desde la misma línea de salida, en la carrera de la vida, en igualdad de condiciones. Luego que cada cual llegue a donde sus capacidades, voluntad o talento les permitan. Por cierto, yo tenía entendido que Felipe González solo había nacionalizado un sector tras su victoria de 1982: la red nacional eléctrica. Las compañías privadas pagarían los cánones correspondientes para que el Estado la mantuviese en condiciones. Quizá los soberanistas catalanes se hubiesen ahorrados los actuales sinsabores. Todavía hay quien dice que, necesariamente, lo privado funciona mejor. No escarmientan.
Cuando Rajoy ve que le van bien las encuestas, se cree que se debe a sus cualidades de estadista. Cree que siguiendo el mismo mantra de bajar impuestos y flexibilizar los contratos laborales, acabará con el paro. No admite que, dado que faltan dos años para ir a las urnas, los españoles cabreados se divierten entre tanto dando patadas en el culo a ZP. Lo malo es que Rodríguez Zapatero, por miedo a parecer “rojo”, no se enfrente con los banqueros que, en vez de dar créditos a las Pymes, toman dinero baratísimo, con avales del Estado, para ir a comprar Bonos del mismo Estado que rentan el 4%. Hace mucho tiempo que muchos recomendábamos a ZP que concediese créditos directamente a quienes los necesitan con urgencia para reanimar la economía. El mismo Felipe González decía el 12 de marzo, en el Congreso sevillano del PSOE, que no son necesarias las 44.000 sucursales bancarias para otorgar los créditos a las pequeñas y medianas empresas. Que fichen a los bancarios jubilados para hacer la labor de control y atención a los interesados.
Rajoy no enseña sus cartas porque solo tiene las que todo el mundo conoce: abaratar despido y bajar impuestos. Es decir, “que el mercado se regule por sí mismo”. ¿Les suena? No tiene más recetas, nada que ofrecer que no haya sido experimentado en otros países con gobiernos de derechas e izquierdas. Es un globo vacío que todos los simpatizantes del PP silencian en aras de la sagrada unidad de la piña. Pero claro, viene Aznar poniendo a su país a bajar de un burro y los “separatistas” como Esperanza Aguirre y Francisco Camps, se agitan y empuñan las armas soi-disant contra Zapatero pero, en realidad, contra el eterno perdedor de elecciones: el tr¡buno ochocentista Mariano Rajoy.

Creo que deberíamos felicitar a José Luis Rodríguez Zapatero por haberse adentrado en Terra Ignota utilizando la táctica de dar un solo paso cada vez mientras se descubre el sendero. Es así como se hace allí donde no existen mapas ni hojas de ruta. La mayoría de los países, con gobiernos de diferente signo, han actuado –y siguen haciéndolo– de la misma manera.
Puede que José Luis Rodríguez Zapatero sea un testarudo, que no sea fácil descabalgarle aún cuando todo el PP se ponga a ello. Pero hay que reconocer que Mariano Rajoy no se queda a la zaga. Reprochan a ZP el
En agosto 1956 y febrero 1975 viajé esas dos veces a África del Sur. En la primera ocasión, el
En los años 40 y 50, en España se forraron los estraperlistas trayendo a las grandes ciudades, donde se pagaban bien caros, alimentos no declarados a la Delegación de Abastos. Otros pícaros se las agenciaban para obtener licencias de importación de productos inexistentes en nuestro país, que revendían a laboratorios químicos o farmacéuticos que los necesitaban para sobrevivir. Las cacerías con asistencia de algún alto cargo del régimen, podían reportar unos cientos de miles de duros si se conseguía el codiciado documento de importación. Los arribistas no se tiraban entonces a invertir en un piso sino que se compraban grandes coches americanos de segunda mano.
Cuando se ha cumplido un año de la llegada de Obama a la Casa Blanca, el mundo entero, que hace 12 meses estaba exultante de alegría y esperanza, ha girado 180 grados y se echa en brazos del pesimismo más absoluto.
“El sentido común es el menos común de todos los sentidos” (Oscar Wilde). Algunos han lanzado al aire, a ver que sale de ello, un globo sonda: “¿Debe el PSOE ir buscando un sucesor de Rodríguez Zapatero para las elecciones de 2012?” Enseguida
En el país de las contradicciones, no es de extrañar que las encontremos a céntimo el kilo. Cada nueva generación decide reescribir la Historia de España sin encomendarse ni a Dios ni al Diablo. Unos quieren volver a los tiempos de Isabel y Fernando sin reparar en el fundamentalismo xenófobo que representaron en en nuestro país.
Algo está pasando en la Suiza que, según Orson Welles, dio al mundo el “reloj de Cuco”. De tan pacífica, neutral, limpia y aburrida, esta patria de relojeros y orondas vacas lecheras, ha pasado a ser martillo de herejes musulmanes. Su gente, que tantos beneficios sacaron de la Segunda Guerra Mundial, protegiendo a los judíos que huían de la Europa nazificada y cuidando de sus bienes mediante honorables comisiones, se ha pronunciado en referendum contra los minaretes de las mezquitas en su suelo. Y eso, olvidándose de que los millonarios musulmanes de petrolandia, tienen sus dineros en bancos suizos.
o largo de las semanas que duró la votación de los bloguers, estuve en el primer puesto de la categoría de “Mejor Bitácora periodística. En la última curva, quedamos tres y yo ocupaba el segundo puesto detrás de Ignacio Escolar mientras “Sin Futuro y Sin un Duro” me seguía de cerca. Dentro del
Un juez ordena que se escuchen las conversaciones de una persona porque existen indicios de que es un delincuente.
La secretaria general del PP, María Dolores Cospedal, en una intervención televisiva costeada por su partido y sin presencia de periodistas, ha lanzado un furibundo ataque contra las instituciones que se supone están al servicio de todos y no de un partido concreto. Ha acusado, nada menos que a Alfredo Pérez Rubalcaba de desviar la policía de su lucha contra ETA y ponerla a espiar y perseguir a miembros del partido de la oposición. Esto es relativamente fácil de descubrir en cuando se establezca una contravigilancia o se lleve a cabo una denuncia en toda regla, contra “X”, aportando las pruebas pertinentes. Existen medios tecnológicos para detectar las escuchas y si estas no están respaldadas y ordenadas por un juez son invalidadas.
Por si alguien tenía dudas, hay que decir que ser de derechas es un chollo. Para empezar la Justicia te trata con más consideración y como lo sabe la policía, ésta también te mira de otra manera. Te regalan trajes por valor de muchos miles de euros y
Todos recordamos la pugna por hacerse con el mando del PP en el verano pasado. La derrota de Mariano Rajoy en las elecciones, trajo consigo el despertar de ambiciones varias dentro del partido. Esperanza Aguirre apretó las clavijas. Era una María San Gil pero con más tirón y una mejor hoja de servicio a la hora de aportar votos a su partido. Además es todo lo dura que requieren los Aznar, San Gil o Mayor Oreja. 


