A Mariano Rajoy y Artur Mas, les falta “Seny”
Varios amigos se extrañaban de que yo y mi blog no entrásemos en la melée con motivo de la Diada y la independencia reclamada por buen número de catalanes. Recordaban 1714 y su defensa de un monarca austriaco contra otro francés, de cuyo enfrentamiento se aprovechó el Reino Unido quedándose con Gibraltar. Es eso, ¿No? Más o menos, fue así. Como decía Oscar Wilde: “El sentido común es el menos común de todos los sentidos“, así de claro.
Hace mucho tiempo que no estoy por la alianza de civilizaciones ni entiendo cómo puede haber tantas civilizaciones cuando yo solo veo UNA en la que caben muchas culturas. La “Civilización” que conozco es la de la especie humana que, como en las olimpiadas, se ha ido pasando esa antorcha, siempre aportando algo nuevo a quienes nos precedían antes de pasarlo “al siguiente”. En cierta ocasión, le pregunté a un pretencioso estadounidense, si hubiesen llegado a la luna con los cálculos de la NASA realizados con números romanos o tuvieron que esperar a que los árabes nos trajesen de la India la actual numeración, con su “cero”. No supo qué contestar. No sabía que la pólvora, el compás, el papel, la impresión por tipos móviles, eran jalones que aportaba China cuando, en la antigüedad, ofrecieron esos adelantos al común acervo de la civilización.
Desde que el ser humano inventó la caza en grupo por la diferencia entre unas presas de desmesurada talla y un hombre incapaz de luchar solo contra ellas, nace la cooperación, la sociedad. La Historia de la Humanidad es la de aglomeraciones continuas. Como el crecimiento de las células. El vecino, la aldea, el burgo, la región, el país, la nación, la federación de naciones, los macro estados. Basta observar qué países están emergiendo en este momento para comprender el camino que sigue la aventura humana. China, India, Brasil, Australia, amenazan la hasta ahora supremacía económica y militar de Estados Unidos.
En un mundo con cerca de 9.000 millones de habitantes (2011), España y sus 47.244. millones representan el 0,67% de los terrestres. En la Unión Europea, somos casi 10 veces más. Cataluña, con 32.106 km2 y 7.599.640 habitantes representa una población igual al 0.11% de la población mundial. Personalmente, una independencia de Cataluña me dolería, dado el gran cariño que siento por esta parte de España, pero todavía más intelectualmente viendo como la tierra del “Seny” quiere avanzar hacia 1714 en vez de adentrarse con pie firme en el siglo XXI. Claro que en Madrid, el gobierno de Mariano Rajoy no sabe lo que es hablar sin morder.
En Cataluña, es una minoría la que se siente malquerida por Madrid y reprocha al resto de España que pague más del superavit de su economía, lo que sucede con toda autonomía próspera, en virtud de la solidaridad (Cataluña:18,7% y Madrid 17,6%, del PIB nacional de 2009). En la capital, no tenemos razones de queja de los catalanes aunque algunos lo hacen porque, en cuando se encuentran entre ellos, hablan en su lengua en presencia de quien no la entienda. En Castilla, los Comuneros lucharon por las libertades del pueblo frente a Carlos I entre 1520 y 1522, y perdimos nuestros fueros en la batalla de Villalar (23 de abril 1521). Los tres principales jefes, Juan de Padilla, Juan Bravo y Francisco de Maldonado fueron decapitados al día siguiente de ser derrotados. Nadie celebra la derrota como la caída de Barcelona ante Berwick. ¿Deberíamos por ello pedir la Independencia de Castilla en vez de apoyar una España y una Europa federales? De 1936 a 1939 Madrid ofreció tres años de resistencia a la sublevación franquista. No solo Cataluña o el País Vasco fueron bombardeados y padecieron la escasez y el exilio.
Hispania es un gentilicio romano que no corresponde a ninguno de los territorios que conocemos como “históricos” o “autonomías”. De ahí que España sea la palabra que engloba a cántabros, astures, vascos, aragoneses, catalanes, castellanos, andaluces, gallegos, etc.. Es una usurpación inaceptable de banderas y gritos pre-democráticos. Tengo edad para recordar cómo nos indignó que no se dejase cantar en catalán a Joan Manuel Serrat en Eurovisión. Raimon cantando canciones de libertad, como Al vent, en la Universidad Complutense de Madrid, aún se recuerda con admiración y una lágrima de nostalgia cuando todos estábamos hambrientos de Libertad.
La consulta que quiere hacer Artur Mas a los catalanes no parece que vaya a ser la misma que han firmado el Ministro Principal de Escocia Alex Salmond y David Cameron, Primer Ministro del Reino Unido. La respuesta del referendum con un “Si” o un “No”, es mucho más comprometida que si la consulta incluye matices elegibles. Yo recuerdo cuando Franco propuso su “Ley de Sucesión a la Jefatura del Estado”, diseñada para después de su muerte. El referendum proponía seguir con franquismo sin Franco o elegir una monarquía para después de la muerte del dictador. Hasta los más acérrimos comunistas rechazaron que las cosas siguiesen como con Franco.
Hay muchas formas de organizar el territorio sin centralismo, por ejemplo, la Federación, igual que la maía de países avanzados, o Confederación como Suiza que engloba tres nacionalidades (francesa, alemana, italiana, e incluye los romanches que solo representan 0,5% de la población). En todo, este riquísimo país se parece a lo que sería una Cataluña independiente. (32.106 km2 para esta frente a los 41.290 km2 de los suizos). En población, 7.599 millones de catalanes por 7.870 millones de helvéticos. En estos instantes, los Belgas están negociando una Confederación entre flamencos y valones. No todas las independencias han salido bien. La separación de Eslovaquia de lo que era Checoslovaquia, ha empobrecido a la primera que la solicitaba. Hoy Chequia es próspera y Eslovaquia no ha salido ganando con su separación. De Kosovo puede decirse otro tanto. En cuanto a Quebec, cuando en 1995 tuvieron su referendum, perdieron por escasa diferencia la posibilidad de lograr su propósito. Desde entonces no parece que haya ambiente para repetir. El “si o no” de los escoceses les impide sopesar las diversas opciones que ofrece una consulta abierta, con varias salidas. Una consulta sin compromiso permite lograr una masiva respuesta que disminuye drásticamente conforme se limita la elección. Artur Mas debería pensar en ello.

Una de las posibilidades que han traído Internet y las redes sociales es que cualquiera que tenga un móvil puede comunicarse con otra que tenga también el suyo en cualquier lugar del planeta Tierra. Somos 9.000 millones de habitantes y ya se calcula que 4.000 millones tienen un móvil aunque, en muchos casos, sea de segunda mano. Creo que ya se ha demostrado que la Primavera Árabe y la Spanish Revolution del 15M han recorrido todas las latitudes a la velocidad de la luz. Esto ha hecho mella en las intermediaciones. Cualquiera puede encargar on-line lo que desee y pagar, todo en cuestión de minutos. Las sorprendentes movilizaciones de Sol, dejaron con la boca abierta a muchos que creían en la despolitización de nuestra juventud. Fue un “Mayo francés” pero a la española con reflexión, organización y largo alcance en sus metas.
En los cuatro meses que conviví con Fidel Castro y sus ciento y veintitantos rebeldes, tuve oportunidad de conocer a los principales personajes de aquella revolución. Debido a su asma, Ernesto “Che” Guevara se movía poco de su campamento junto al río Yara donde disfrutaba de un bohío-hospital, otro de panadería, un tercero para reparación de armas y finalmente dos para fabricación de uniformes y…”Club de Prensa Extranjera” que el guerrillero argentino me dedicó. Las columnas de Fidel, no dormían más de dos noches en un mismo lugar por miedo a la aviación de Batista. El líder y yo lo hacíamos en hamacas superpuestas protegidas de la lluvia nocturna por un plástico común. Rara vez, encontrábamos unos bohíos abandonados.
Somos un país que se caracteriza por su falta de prospectiva, sin previsión del futuro. ¿Había alguien que ignorase que el carbón era un producto condenado a desaparecer en España como fuente de riqueza de unas regiones con generaciones de mineros a cuestas? Hace años que se sabía que varios países del Este europeo, iban a ir entrando en la Unión cuando cumpliesen las condiciones exigidas por Bruselas. No era difícil saber que uno de los importantes era Polonia. También se sabía cuales eran los productos de cada cual y los que competirían en precio con nosotros. El bajo costo de su carbón, tarde o temprano, iba a perjudicar nuestros pozos.
En este blog existen posts alertando de que castigar a José Luis Rodriguez Zapatero en las urnas era como si los desilusionados se disparásen ellos mismos un tiro en el pie. Cuatro millones de votos se fueron al PP pensando que aquello no iba a tener consecuencias. Recuerdo que varias veces recordé a los funcionarios que protestaban porque el PSOE les rebajaba un 5% del sueldo, que el Primer Ministro británico, David Cameron, de la misma ideología que Rajoy, sencillamente había echado a la calle más de 300.000 funcionarios en el Reino Unido. Y ahora se prueba la medicina en España donde la mayoría solo presta atencón a las informaciones deportivas.
En pleno cambio de Era, nuestros políticos de hoy siguen razonando como en pleno siglo XIX. No me refiero al “Crepúsculo de las ideologías”, de
No creo que Alfredo Rubalcaba o Carme Chacón sean inútiles para sacar adelante un Nuevo Socialismo. Unen la experiencia y madurez de uno con la juventud de la otra. Pero no se trata tanto de curar heridas o reformar el partido como sucedió en el Congreso de Suresnes. Se trata de construir un socialismo ex-novo para el siglo XXI que no se averg:üence de su Historia pero que si se llama Progresista, debe demostrarlo constantemente, ante cualquier situación adversa o favorable.
Este es un país lleno de talento, con unas cualidades solo parejas con sus defectos. Y el talento, cuando ha surgido de la masa, ha servido de inspiración al resto del país y ha desbordado nuestras fronteras como un tsunami. Las Galias fieron conquistadas por Roma en 20 años e Hispania en dos siglos (218 a.c.- 27 a.c.). Se necesitó ese tiempo para conquistar el país, en parte porque la orografía favoreció nuestra resistencia, aunque fueron los nativos los que más fieramente se opusieron. Muchos extranjeros tienen una pobre idea de nosotros, resaltando nuestros defectos pero la gran mayoría no acaban de comprender “el milagro español”.
El joven Mohamed Bouazzizi, no aguantó más las extorsiones, el chantaje y la mordida de una policía que, para él, representaba el rostro inmediato de la dictadura. Era la enésima vez que le confiscaban su carrito de vendedor ambulante de verduras y frutas, único sustento de su familia, por no tener la autorización pertinente. Decidió poner fin a una vida sin más futuro que la perpetuación de la dictadura, la extorsión y el paro. Y 
Los 2.973 muertos que arrastraron las Torres Gemelas del World Trade Center, incluían los 246 pasajeros de los vuelos de United Airlines y Américan Airlines que se estrellaron contra los dos rascacielos el 11 de septiembre de 2001. No solo fue un choc brutal para el mundo entero sino el fin de una era de libertad para ir de un lugar a otro del planeta con el mínimo de controles en los aeropuertos. Creíamos que el mundo caminaba hacia una globalización que ponía a 6.000 millones de habitantes en contacto unos con otros, sin barreras ni cortapisas. No era cierto que viviesemos en una Arcadia Feliz pero nos lo creíamos.
La inminente caída del régimen de Gadafi va cerrando el cerco a las dictaduras que aún persisten en el ámbito árabo-musulmán, del Magreb y Mashrek. La inevitable caída de Bashir al Asad, pese a la violenta resistencia que ofrece en Siria, augura importantes cambios en el ajedrez de Oriente Medio. Para empezar, es la liquidación de regímenes dictatoriales, la mayoría originados en la época de las descolonizaciones africanas. Por lo general solían ser militares quienes personificaban la independencia y libertad frente a las potencias que tuvieron esos países como protectorados de facto o de Jure, desde la expulsión de los turcos entre 1914 y 1918 cuando el Sultán se alineó con los alemanes contra los aliados. Francia y Gran Bretaña atacaron el Imperio Otoimán.

