Marruecos, nuestro amigo del sur
Los acontecimientos que se han producido en esta última semana entre policías españoles de Melilla y activistas marroquíes de la vecina ciudad de Nador, en el puesto fronterizo de Beni-Enzar, merecen detenerse un momento en las circunstancias que yacen bajo los enfrentamientos verbales y el corte de suministro de pescado y verduras a la ciudad.
El antiguo protectorado español, dentro del actual Marruecos, es una región bien definida por sus características étnicas y lingüísticas. El elemento bereber es, en todo el Magreb, un factor no bien asimilado por el poder árabe. Conservan sus costumbres y su idioma. En Árgel, donde sucede lo mismo, un taxista me confesó que iba a perder su licencia por no conseguir aprender el árabe. La presión de los gobiernos magrebíes para asimilar a bereberes y tuareg (singular: targuí), ha sido constante. En 1983, realizando la serie “Robinson en África” para TV2, el gobierno argelino nos precintó las cámaras para que no pudiésemos filmar a los tuareg. Al ser nómadas, los filmamos en la región de Agadéz (Niger) después de haber soportado varias visitas de la policía en nuestras acampadas en el desierto.
So pretexto de que Ceuta y Melilla deben sumarse al Gran Marruecos alaouita, se manifiestan unos bereberes cuyo ideal sepultado es restablecer la República del Rif que estableciera Abdel-Krim en 1923 y que cayó en 1926 tras el desembarco español en Alhucemas, a 10 km de Axdir, ciudad natal de Abdel Krim. Las guerras del Rif marcaron con luto muchas familias españolas durante los años veinte. Mi padre, como voluntario en un tabor de Regulares, recibió un balazo en la cabeza en el combate de Sbu-Sba, en marzo de 1922, del que se salvó de milagro. El desastre de Annual costó a España cerca de 11.000 muertos en 1921. Cuando la alianza franco-española, tras el desembarco de Alhucemas, derrotó a sus fuerzas, el líder rifeño prefirió rendirse a los franceses tal era el cúmulo de muertes que España le iba a imputar. Francia lo desterró a la isla de la Reunión, al Este de Madagascar.
En El Cairo tuve la oportunidad de entrevistar a Abdel-Krim en la residencia que le ofreció el rey Faruk en 1947 cuando escapó del barco que le traía a Francia por motivos de salud y aprovechando que estaba navegando por el Canal de Suez camino del Mediterráneo. Me ayudó a obtener la entrevista, su hijo Absalam, que conocí vestido de oficial egipcio un año antes de que los dos protectorados de Marruecos obtuviesen sus respectivas independencias de Francia y España.
Abdel-Krim había ido a la escuela española de Tetuan y más tarde estudió derecho en Salamanca. Fue colaborador del diario El Telegrama del Rif e interprete de nuestro ejército hasta que se puso a la cabeza de las principales cábilas del Rif. Me hablaba en castellano con ligero acento andaluz y una voz de abuelo capaz de enojarse con quien fumase en su presencia. Delante de mi reprochó el olor a tabaco de su hijo mayor. Mohamed V, recién coronado primer rey de Marruecos (antes solo hubo Sultanes), le invitó a regresar al país como el héroe nacional que fuera desde sus históricas batallas de los años 20 liderando las cábilas rifeñas pero el orgulloso y poco monárquico Mohamed Abdel-Karim al Jattabi rechazó el ofrecimiento y murió en El Cairo en 1963 sin haber aceptado el Marruecos surgido en 1956 por la voluntad de Francia. Antes de que existiese el Reino Alaouita de Marruecos, él había creado 33 años antes la República del Rif de la que fue presidente.
En noviembre de 1961, Lamia, hija de Riad el Solh, padre de la independencia del Líbano, recién emancipado de Francia, me invitó personalmente a su boda con el principe Mulay Abdallah, hermano del rey Hassan II de Marruecos. Aunque yo iba como periodista, Lamia agradecía así mi intromisión en su noviazgo en Beirut (véanse detalles en “Hasta Aquí Hemos Llegado“). En Rabat, Absalam Abdel Krim, que yo conociera en El Cairo con uniforme militar egipcio, me vino a ver al hotel de Rabat con el de general del nuevo ejército marroquí que estaba formando Mohamed Mizzian. “El ascenso ha sido rápido, me dijo sonriendo. “El rey tiene miedo de que yo me ponga a la cabeza de los rifeños y proclame la secesión de Marruecos. Un fabuloso ascenso y un sueldo de banquero me han alejado totalmente de la política.” Sencillamente, Hassan II había comprado la oposición norteña. Chicas y alcohol, más los privilegios de su rango, eran suficientes para contentar al hijo del que fuera Presidente de la República del Rif y héroe de la lucha anticolonial.
Algunos piensan que la fraternal amistad de Juan Carlos con el joven Mohamed VI iba a calmar los ánimos de los provocadores de “la tierra de nadie” de Beni-Enzar, otros culpan a la debilidad del Presidente Rodríguez Zapatero, otros al enfriamiento de las relaciones personales entre los dos monarcas. Nadie se ha querido parar a pensar que el rey alaouita tiene que tratar con mucho tiento el latente independentismo bereber. Véase, como ejemplo, el no reconocimiento de la independencia de Kosovo debido a nuestro problema con Euskadi. Si lo que se pide es firmeza, recordemos el ridículo del “desembarco” de Perejil.

Empezando el lunes a las 11 de la mañana, cita de este periodista junto con los “Cirilos” en el Palacio de la Zarzuela, con la Princesa de Asturias, Doña Letizia. Apoyo absoluto por parte del personal que me permite llegar hasta el salón haciendo uso de ascensores y pasillos por delante del mismo despacho del rey. ¡Y pensar que hace 52 años que no he pisado este antiguo pabellón de caza!
urante hora y media, la Princesa conversa con los miembros de la profesión sobre el rumbo que esta está tomando-
El domingo 9 de mayo, ha muerto una leyenda. Lena Horne tenía 92 años y 46 cuando me topé con ella en plena Marcha Negra sobre Washington, aquel histórico 28 de agosto de 1963. La cantante y actriz que hiciese famoso Stormy weather, fue la primera negra que obtuvo un contrato en Hollywood. 
Hubo un tiempo en el que la palabra “aventura” y “aventurero” se despreciaban porque se salían de las normas de vida establecidas como correctas. “Aventurero” era sinónimo de inestable, loco, jugador, irracional. Se repudiaba toda vida que no estuviese encuadrada dentro de las coordenadas del cartesianismo. La “aventura” caía fuera del orden. Las madres querían para sus hijas un marido que fuese ingeniero de caminos.
No son pocas las Navidades que me ha tocado vivir trabajando pero tres son dignas de mención: Belen 1956,
Son miles de jóvenes los que se encuentran desorientados ante la crisis económica que ha hecho tambalearse las industrias de la información a la vez que los avances de Internet revolucionaban las tecnologías que los sustentaban. Pero no todos los males se han originado con esas crisis, la segunda inserta en la primera. Está también la formación de los jóvenes periodistas, una formación que al hacerse universitaria le ha aportado un glamour que no se corresponde con la realidad.
Lo bueno que tiene el haber vivido mucho es que se suele tener abundancia de ejemplos para casi todo. Es como esas cajas de herramientas que la mayoría tenemos en casa, donde clavos y tornillos no están separados por tallas sino que hay que estar hurgando hasta encontrar el que necesitamos para colgar un cuadro.
He vivido de lleno, como fotoperiodista, la época del “Copyright”, del derecho de autor, en el ámbito de la fotografía. En los años 50 y 60 ya teníamos nuestros problemas cuando la misma agencia que nos representaba o la publicación que adquiría nuestro trabajo, consideraba que había comprado la obra para siempre. Los agentes se llevaban entre un 40 y un 50% de la venta de nuestro trabajo financiado por nosotros en el caso de los free-lance. Internet ha venido a revolucionar aquel comercio. Hoy en día, un fotoperiodista, solo o que se agrupa con otros en Internet, puede disponer de una vitrina actualizada para que los posibles compradores se entiendan directamente con el. Flickr es su escaparate. Hasta los tomates de Almería se están vendiendo por suscripción sin intermediarios.

