15 M, #spanishrevolution, un año después
Hace un año, con espontaneidad inesperada, en el corazón de la Puerta del Sol de Madrid, nacía lo que se ha dado en llamar, internacionalmente, #spanishrevolution. Fue par muchos una sorpresa el sigilo con el que, las redes sociales lograron reunir a una inmensa multitud, la de los “indignados”. La acampada tomó rápidamente la forma de un poblado perfectamente estructurado y con sus servicios puestos en lugares que parecían haber sido situados por urbanistas profesionales. Las comunicaciones aparecieron de la nada con sus equipos dispuestos a informar al orbe. Decenas de ciudades de todo el mundo se unieron a esta resistencia pasiva de ciudadanos jóvenes y de mediana edad que reclamaban su acceso a la gobernabilidad de las sociedades fracasadas ante el tsunami de la crisis..
Las comisiones de trabajo iniciaron pronto sus tareas con puntos bien concretos de un catálogo de denuncias y sugerencias que se correspondían con el malestar reinante en este y otros muchos países más , atrapados en la vorágine de una crisis financiera sin precedentes El gobierno de Rodríguez Zapatero dio ordenes de no actuar con demasiado rigor contra los acampados. En Barcelona, la infiltración de los antisistemas y el movimiento de los ocupas se enfrentaron violentamente con la policía y las fotos que aparecieron en los medios conservadores fueron las de los desórdenes y enfrentamientos en luchas callejeras propias de kale borroka..
El resto de la sociedad no acababa de comprender lo que pretendían esas decenas de miles de “indignados” que aparecían de un extremo a otro de la tierra. No eran, ni lo pretendían ser partidos políticos. Se presentaban como catalizadores de un malestar generalizado. No eran nihilistas, ni hippies, ni pretendían otra cosa que reclamar cambios en una sociedad carcomida por la corrupción en todos los partidos tradicionales, una mejora de la ley electoral para permitir a pequeñas formaciones alcanzar escaños parlamentarios en igualdad de condiciones con los partidos mayoritarios cuyo acceso al parlamento es mucho más barato que el de los pequeños partidos.
En un año, los “indignados han conseguido avances sobre la ley de los deshaucios que, pese a devolver la vivienda al no poder seguir pagando la hipoteca, seguían, y siguen en algunos casos, endeudados con bancos o cajas de ahorros. Fuera de la mítica Puerta del Sol, el 15M se ha repartido por barriadas, consolidando un corpus de reclamaciones a los partidos políticos que se ha extendido en función de los aportes constantes llevados a cabo por comisiones de proximidad.
La originalidad del 15M o #spanichrevolution radica en que no pretenden suplantar a políticos o parlamentos sino reorientar el conjunto de una sociedad anclada en modos de hacer propios del pasado. Más Europa, menos recortes, más creación de empleos, ayudas a los creadores de empresas, implantación de métodos de trabajo propios de una sociedad tecnológica, apoyo a la investigación de punta que nos saque de la producción intensiva de albañiles y camareros, que se de salida a los 3 millones de viviendas vacías poniendo buena parte de ellas en régimen de alquiler, lo que favorecerá la movilidad de la sociedad, etc…
No es necesario acampar un año más. Las comisiones nacidas del 15M2011, contienen no pocas propuestas utópicas o prematuras para nuestro tiempo de cambios. Personalmente, creo que no enfrentarse con los cuerpos de policía permite hacer más respetable un movimiento de alto nivel intelectual y gran porcentaje de propuestas muy llevaderas a la política del momento.
“Cuando contemplamos alrededor nuestro un mundo en el que las juventudes de países de signos políticos muy variados, con niveles de vida muy diferentes, se atacan a sus instituciones y al orden establecido, debemos pensar que algo une a todos esos millones de adolescentes, algo más poderoso que el anarquismo, el comunismo, el fascismo o cualquier otro ismo creado por las generaciones anteriores. Hay algo que nadie acaba de comprender pero que es tan real como el conflicto de Vietnam o la ocupación de Checoslovaquia, algo que reclama a los agentes de la autoridad en Moscú, Los Angeles, Londres, Madrid, Milán, Praga o Montevideo. Hay reclamaciones propias de cada nación, aquí aulas, allá independencia, más lejos libertad, en unas universidades, participación, en otras paz, en todas cambio. Pero hay reclamaciones comunes a toda la humanidad que nadie ha sabido, hasta ahora, articular, expresar.
Es en este mundo de los dilemas, donde el hombre dispone de los medios más fabulosos que jamás soñara para rehacerse una vida colectiva mejor, donde COSMOPOLIS quiere adentrarse en la modesta medida de sus medios. Dentro de las limitaciones humanas queremos ocupar un puesto de vanguardia en el pensamiento moderno.
Editorial que publiqué hace 42 años, el 1 de Noviembre de 1968 en el nº 1 de COSMOPOLIS.

Damasco, Homs, asesinatos de científicos nucleares iraníes, muertes de inocentes pillados en la represión de Bachir al Assad contra los luchadores de la “Primavera Omeya”!. Los recuerdos de mi pasado lejano, me llevan a “La guerra de los Seis días” (1967) cuando en espacio de 27 horas, los judíos conquistaron los Altos de Golán, una formidable fortaleza en tres líneas de defensa en terraza con una longitud total de 64 km de construcciones subterráneas que amenazaban constantemente el Valle de Galilea.
Dentro de la Unión Europea, Grecia representa solo un 2% de la economía de los 27. Tiene deudas que la ahogan, no sabe administrarse, le dan al sirtaki y al zibib más de la cuenta. Pero eso, los alemanes lo saben desde hace mucho tiempo. Desde que nació la cosmogonía helénica, palidecieron las que trazaran las demás religiones. Era como pasar de las tinieblas del Averno a la luminosidad del Peloponeso.
En pleno cambio de Era, nuestros políticos de hoy siguen razonando como en pleno siglo XIX. No me refiero al “Crepúsculo de las ideologías”, de
Hoy es el día del cáncer. Ha habido muchas enfermedades, incluso plagas, que atemorizaban a la gente en tiempos pasados. La peste, la tísis, la lepra, la fievre amarilla, el sida son, o han sido, una plagas de alta mortalidad que atemorizaban a los pueblos. La Edad Media vió como se enmuraban enfermos para evitar contágios. Las enfermedades mortales lo han sido, en el pasado, porque no existían técnicas de diagnósticar, remedios. La muerte era la única manera de acabar con el sufrimiento. Pero la ciencia no se ha detenido en la búsqueda de soluciones. Sus éxitos fueron lentos al principio pero han avanzado exponencialmente.
No son pocos los españoles, acostumbrados a los milagros, a las oportunas apariciones de una vírgen o del mismo Santiago Matamoros para sacarnos de situaciones apuradas. Toda la nómina del santoral está a disposición de España y de los españoles, que sea para que aparezca nuestra cartera o que sane nuestro gato malito. Galicia es pródiga en hechos prodigiosos favorecidos por las meigas o simplemente culpa de la Santa Compaña que aguarda en los cruces del camino. De aquellas tierras nos vinieron salvapatrias y ahora, el “Mahdi”, el “esperado!”, Rajoy que va a sacar España de la crisis. “La receta es bien sencilla: no se puede gastar más de lo que se ingresa”. No sé para que sirven las tarjetas de crédito o el mismo crédito para las empresas…. El desarrollo español se hizo con milagros, no con créditos ni fondos estructurales.
La primera vez que entrevisté a Manuel Fraga Iribarne, en su oficina de Alianza Popular, detrás del Palacio de la Prensa de Madrid, fue para la revista LUI, mensual francés calcado de Playboy de la que yo era su director. Fue una entrevista sin censura en aquellos años del principio de la transición. El hombre que teníamos todos por un ogro durante su etapa de Ministro de Información y Turismo, el que llamabamos “Manolo Tijeras” desde que cortó el cable del molesto teléfono que le interrumpió tres veces seguidas durante una rueda de prensa en su despacho, aceptó una entrevista con una revista plagada de chicas desnudas integra y explícitamente. No me encajaba con la idea que los periodistas de entonces, teníamos del personaje. En los meses siguientes, sufrí 18 procesos por “escándalo público”.
No creo que Alfredo Rubalcaba o Carme Chacón sean inútiles para sacar adelante un Nuevo Socialismo. Unen la experiencia y madurez de uno con la juventud de la otra. Pero no se trata tanto de curar heridas o reformar el partido como sucedió en el Congreso de Suresnes. Se trata de construir un socialismo ex-novo para el siglo XXI que no se averg:üence de su Historia pero que si se llama Progresista, debe demostrarlo constantemente, ante cualquier situación adversa o favorable.
El 10 de Mayo de 1968, en Paris, concretamente en la Sorbona, se produjo el primer movimiento juvenil contra las incongruencias del Poder y la incapacidad de los dirigentes para resolver los problemas que, en campaña, decían ser prioritarios en su programa. Desde hacía más de un mes, se sucedían las manifestaciones obreras en las empresas privadas y públicas. El malestar social alcanzó en mayo a los estudiantes, lo que ridiculizó la prensa franquista como anacrónico al ver estudiantes y obreros cogidos del brazo en las manifestaciones y enfrentándose a los CRS (Compañías Republicanas de Seguridad), los antidisturbios franceses.
Si alguien se creía que economistas tan célebres como los recien nombrados por Rajoy, Luis de Guindo y Cristóbal Montoro, no sabían que iban a encontrarse con 8% en vez de 6% de déficit, es que se chupa el dedo. La Administración Central tenía previsto tener un déficit del 6% en 2011 que incluía 4,8 % del Gobierno de la Nación y el resto, 1,3% correspondería a cada Autonomía. ¿Desde el 22 de mayo el PP no ha medido lo que realmente es el deficit de unas autonomías que gobiernan desde hace 6 meses y, algunas como Madrid o Valencia, desde hace más de 20 años ? Un 2% de diferencia es un 33% más que lo anunciado por el gobierno y desde el 20N podían haberlo sabido. Los recortes son duros pero Soraya Saénz de Santamaría dice que ignoraba que la realidad fuese peor de lo que se creían. Cuando ella dirigía el traspaso de poderes afirmaba que todo estaba transcurriendo suave como la seda.
Cuando el 31 de enero de este año, la oncóloga me dijo que habíamos matado mi cancer de pulmón, después de que cuatro años antes hubiesemos extirpado y vencido el de colon, le respondí: “Pues que se prepare el próximo que le esperamos con pie firme!”.


