No conozco un sólo corresponsal que haya cubierto temas de Oriente Medio, que se creyese las mentiras que montó George W. Bush para justificar su ataque a Irak. Con 7 años informando desde esa región, cubriendo los acontecimientos de Egipto, Israel, Líbano, Jordania, Irak, Irán, Arabia Saudí, algo de experiencia tenía sobre el grado de dictaduras que se ejercían en cada uno de esos países y la penetración de los movimientos radicales. Mucha gente ignora que Anwar el Sadat fué miembro de “Los Hermanos Musulmanes” de Hasán el Bana y que en 1981 fue asesinado por la organización a la que había pertenecido.
Irak, ha sido siempre un país musulmán pero de constitución laica. Asociar a Sadam Huseín con Al Qaeda era de ignorantes o de malvados. Implicar al raís iraquí con Osama bin Laden, musulmán wahabita saudí, para propagar el terrorismo antiamericano cuando había estado negociando con los americanos que apoyaban su guerra contra Irán, resulta totalmente absurdo. De todos los países árabes de la región, Irak era al que menos le preocupaba Israel. Judíos americanos hacían negocios con él, en campos tan estratégicos como petroleo y armamento. El error de Sadam Huseín fue invadir Kuwait. Hay que decir que estos países han nacido en los años veinte, después de la derrota del Imperio Otomán aliado de los alemanes en la primera guerra mundial y por ello pagaron el precio cediendo sus vastas posesiones, a partir de 1920. El Egipto de 1914 estaba en manos de un Jedive o gobernador que dependía de la Sublime Puerta, de Estambul. A su vez, los ingleses mandaban sobre el Jedive. Fueron los de Albión quienes establecieron las monarquías egipcia, en Fuad I, padre de Faruk, y crearon las de Transjordania e Irak pero dejaron a Kuwait desgajado, según los iraquíes, de la región otomana tradicional. Pero Kuwait era vital para los intereses americanos y no se lo permitieron a Sadam. En 1991, le cortaron las alas porque la ONU no admite la invasión de un país miembro, por otro.
He hecho un ejercicio de introspección retroactiva. He releído lo que escribí desde enero hasta mayo 2003 sobre la guerra de Irak que ahora celebra, este 20 de Marzo, sus cinco años. Como tengo mi archivo en esta misma página, a la derecha, cualquiera puede consultarlo y ver si yo tenía más elementos de juicio en hablar de “avispero” que José María Aznar en creer y apoyar a George W. Bush en la locura de esta guerra relámpago. Aznar y Blair se veían junto a Bush desfilando delante de sus tropas victoriosas mientras los iraquíes les tiraban flores. Se habían quedado con la imagen de la liberación de Paris por Leclerc y sus republicanos españoles. Ninguno de los tres de las Azores verá el final de la guerra que patrocinaron hace 5 años. Esta guerra pronto habrá durado más que la Segunda Mundial de 1940-45.
En este momento, mientras dice un presidente Bush, coreado en inglés por Aznar, que se marcha dejando Irak mucho mejor, que se puede proclamar victoria, el país está hecho trizas y no funciona como lo hacía con Sadam Huseín antes del embargo de 1991. Cortes de luz de hasta 16 horas, atentados diarios con numerosos muertos, desaparecidos, una sanidad muy precaria y reagrupamiento de chiíes, suníes y kurdos, separados por religiones, limpieza étnica. Si os interesa la vida diaria actual en Bagdad, leed las crónicas de Gervasio Sánchez desde la capital iraquí. EE.UU. ha elevado a 160.000 el número de sus soldados en Irak. Lleva 4.000 de estos muertos y 19.000 heridos. Han muerto entre 80.000 iaquíes, 600.000 según la prestigiosa revista británica “The Lancet”. Hay cuatro millones de refugiados dentro y fuera de Irak. Estados Unidos llevara gastados más de $650.000 millones (650 billions americanos) cuando acabe 2008. ¡Todo un éxito! Clinton le dejó a Bush un superavit de 1.000 millones de dólares para mejorar la Seguridad Social. Y ahora el mundo entero paga los errores de este niño consentido de la política americana. El dólar por los suelos, el prestigio del país mermado. América Latina sí que se ha liberado de Washington.
¿Y qué hacían mis colegas americanos que, como yo, patrullábamos toda la región? ¿Alertaban a sus compatriotas de la locura que preparaba George y sus compinches? No, porque en EE.UU. se ha elevado el “patriotismo”, el “right or wrong, my country”, a la categoría de anestésico. Les ofrezco leer lo que publiqué en mi bitácora meses antes de la guerra, durante la misma y después de declararse el final oficial de esta. “Misión Cumplida” declaró el Presidente George W.Bush a bordo del portaviones “Abraham Lincoln”. Y muchos se lo creyeron. Unos pocos siguen creyéndeselo.
Si queréis ver mis posts de hace 5 años, dadle a: (más…)