Joan Laporta:Raíces envenenadas

Cuando los franceses discuten sobre su identidad nacional, se están comportando igual que los pueblerinos del rincón más perdido de cualquier país quejándose de que, con la llegada de extranjeros, sus fiestas han perdido el sabor de antaño. Joan Laporta i Estruch es como Nicolas Sarkozy en el ámbito catalán. La gente que presume de avanzados por estar mirando hacia atrás, se nos aparece a muchos de nosotros como unos nostálgicos de un pasado que ya no existe.
Recuerdo el empeño de Gonzálo Fernández de la Mora, en la terraza de un restaurante griego del muelle de Turcolímano, intentando pedir nuestro almuerzo en el idioma de Demóstenes. El camarero que no comprendía el idioma de sus antepasados, nos suplicaba apremiado desde otras mesas. “¿Do you speak english? ¿français?” El hombre que sentenció la muerte de las ideologías, licenciado en Filosofía y experto en griego clásico, rechazaba el moderno que hablaba el camarero.
Hay lenguas muertas y lenguas vivas como hay pueblos jóvenes y pueblos viejos. Unos evolucionan, otros desaparecen. Evolucionar es abrirse a otros. En España, ya empezamos a descubrir rostros de jóvenes colegas que aparecen en los telediarios con apellidos y rostros exóticos. La piel de los españoles ofrece ahora matices que sustituyen el blanco lechoso. Brasil, un triunfo del mestizaje, y en cierta medida de la asimilación de todo lo que se sienta brasileño, es el contrapunto de una Francia de descorazonadora ranciedad.
De aquellas escuelas donde desgasté el trasero de mis pantalones mientras un compañero leía en voz alta aquello de “Nos ancêtres les gaulois…” a la de hoy que echa mano de los retoños negros o mestizos para sacar adelante el deporte galo, solo han pasado dos o tres generaciones. El mismo presidente de Francia es judío francés por su madre sefardí y mitad húngaro por su padre nacionalizado francés tras su paso por la Legión Extranjera. Hijo de la nueva Francia mestiza, primera generación de inmigrantes, es el mismo que vive obsesionado por exigir a los recién llegados la aceptación de la identidad nacional francesa.
La globalización crea fantasmas y se convierte en una pesadilla para quienes quieren que todo permanezca igual hasta el fin de los siglos. Estos personajes tienden a delimitar el territorio que pretenden proteger de influencias externas. Suprimir los toros en Cataluña se convierte así en una prueba más de diferenciación con el resto de España, presentándolo como modernismo . Inventarse una discriminación, fomentar un victimismo siempre ha servido para pastorear a los pueblos. Abundan los ejemplos de fundamentalismo nacionalista y religioso. Sectores israelíes, cubanos castristas, españolistas mesetarios, vascos y catalanes separatistas, iglesia pre-conciliar, todos mirando hacia atrás.
El Club de Fútbol Barcelona es el mejor equipo del mundo en estos momentos y siempre ha estado en la élite del mundial. Pep Guardiola, un mago dirigiendo los hombres de los que dispone, maneja maravillosamente los movimientos de un equipo de chavales de “la Masía”, un lugar donde crece la cantera, llegando a conocerse los juveniles como si fuesen todos uno solo. Su manera de jugar es un encaje de bolillos. Todo el que ama el deporte, especialmente el fútbol, es partidario de este club del que legítimamente están orgullosa Cataluña y España a cuya selección contribuyen muchos de sus jugadores. “Barça, més que un club” tiene para gentes de otras razas y latitudes un significado que no se corresponde con el que pretende darle el separatismo catalán.
El actual presidente, Joan Laporta, en vísperas de dejar ese puesto, se prodiga haciendo declaraciones antiespañolas. Creyéndose campeón de la causa independentista y pensando en su entrada en la política catalana, no siente reparo en ofender a españoles de otras autonomías que se sienten orgullosos de tener un equipo como el Barcelona y una selección española trufada de jugadores catalanes. Laporta debería recordar que muchos de los éxitos del equipo que preside, se han debido a jugadores procedentes de otras tierras y países. Holandeses, brasileños, argentinos y africanos han contribuido a que el mundo entero, haya aprendido a gritar “¡Visca el Barça!”

Todavía hay quien sigue pensando con los estereotipos del siglo XX para afrontar los obstáculos del XXI. Bastaría haber publicado la cifra de muertos de la gripe que nos ataca cada año, y compararla con los muertos de la gripe A (H1N1). Enseguida se hubiese constatado que esta era menos virulenta y mortal que las habituales. La experiencia del Cono Sur americano que vivía su inviernos durante nuestro verano 2009, nos permitía vigilar la peligrosidad sin producir el pánico. Lo dijimos en este blog: “Solo hay que tener miedo al miedo”.
No son pocas las Navidades que me ha tocado vivir trabajando pero tres son dignas de mención: Belen 1956,
Un artículo de Juan Goytisolo, publicado en El País del 22 de noviembre, ha provocado cierta controversia entre blogueros. El admirado escritor, y gran periodista, se inventa un tal Pat como gurú de la web 2.0 que considera imposible que Goytisolo pueda vivir sin utilizar exhaustivamente Internet.
Los cordobeses suelen ser senequistas y si se afincan en Zaragoza, rizan el rizo. Es serio, demasiado serio. Le duele el mundo y encima es periodista. Nos conocimos en julio de 1993, en un sitiado Sarajevo sin electricidad y escasa agua en fuentes que tiroteaban los franco-tiradores desde los montes que colaboraban en el cerco. Yo arrastraba mis destrozados pulmones en una profesión, el fotoperiodismo, donde hay que hacer gimnasia olímpica para buscar ángulos y que no te alcance un disparo. Cuando caía la noche, regresabamos al Hotel Holiday Inn por la puerta de proveedores y el Casino. En la entrada principal acampaban los chetnicks , serbio-bosnios partidarios de la Gran Serbia. Un telón inmenso, negro, separaba el restaurante del enemigo. Dando la espalda a ese telón, Susan Sontag señoreaba sobre el centenar de enviados especiales. El whisky estaba a 100 dólares la botella y tanto el alcohol como la comida procedían del mercado negro que controlaban los soldados de la UNPROFOR.
Estrenada la película de Amenabar, con ese nombre que los griegos daban a sus plazas públicas, donde el pueblo discutía de lo divino y de lo humano, he recordado mis tiempos de Egipto y los 15 años que arrastré, como una condena, las notas de mi libro “Nasser, el último faraón”. Me obsesionaba la idea de que
No, no se conocieron ni se conocerán, porque si viviese, mi progenitor tendría 115 años, pero sí tienen algo en común. Según mi padre, la gente es necia por dar la propina al personal el día que abandona un hotel. “Hay que darla en el momento en que tomamos posesión de nuestra habitación. Así nos aseguramos un buen servicio durante toda nuestra estancia.” El Comité del Premio Nobel de la Paz, ha aplicado el mismo criterio que mi padre a la hora de recompensar futuras actitudes del Presidente de los EE.UU. El Premio Nobel de este año es una clara invitación a promover el desarme y el entendimiento entre enemigos en zonas candentes del mundo. Una propina por adelantado.
En el incomparable marco de la Universidad Internacional de Andalucía, se ha celebrado el “II Congreso andaluz de Periodismo_ Digital”. Durante el jueves 17 y el viernes 18 de septiembre, se han dado cita en el rehabilitado convento que conociera Cristobal Colon, en la sala de Bartolomé de las Casas, 140 estudiantes y profesionales del periodismo y de los medios digitales, han discutido del
En la vida de las personas, como en la de los países, y más aún si se trata de imperios, se dan dos formas de encarar la gobernancia: inspirar confianza y disponerse siempre a negociar o producir miedo y exhibir fuerza para someter antes de hablar. Esos dos modelos se dan en América con los rasgos de algunos presidentes.
Empiezo por advertir que no pertenezco a ningún partido político pero que me inclino hacia los que sirven al débil y se enfrentan con el prepotente. No pertenezco a ningún club de fútbol aunque me gusta aplaudir al que mejor juega sin zaherir al que ha perdido. Me inclino a la izquierda porque quiero que todo el mundo tenga las mismas oportunidades de partida en la vida y que luego se le deje a cada uno ascender según sus capacidades y su voluntad. No creo en un país subvencionado pero sí en uno donde nunca se deja a nadie tirado en el camino, haya nacido donde haya nacido.
A nivel nacional, el triunfo del PP es pírrico. Lo saben pero eso permite a sus partidarios más jóvenes pedir a grito pelado la dimisión de Zapatero y otorgar el título de presidente a Rajoy. Hasta marzo de 2012, el presidente del gobierno, Jose Luis Rodríguez Zapatero tiene su puesto asegurado. Mariano Rajoy, por un lado, está 



