No creí que vería a un futuro Presidente del Gobierno de España, dudar un momento desorientado ante un auditorio para decidirse finalmente a poner en duda lo del calentamiento de la Tierra porque se lo ha dicho un primo suyo catedrático de Física. Eso recuerda los anuncios en los que las amas de casa hablan maravillas de un detergente porque se lo ha dicho Petra a la que antes se lo había contado Rufina que lo sabía por Magda. La ONU ha lanzado una advertencia muy seria al mundo tras años de estudiar la evolución del clima de la Tierra. Dos mil quinientos científicos de primer orden, algunos premios Nobel, han dado la alerta sobre el calentamiento del planeta por culpa de la emisión de dióxido de carbono, CO2, que ya no son capaces de absorber los mares y los bosques.
Los neoconservadores estadounidenses practican el negacionismo (una forma de rechazar también la evolución) sistemático siempre que algún descubrimiento científico les afecte en su cuenta de resultados. Su explotación intensiva y extensiva de las materias primas de la Tierra, requieren grandes cantidades de energías contaminantes. Frenar esa contaminación supone importantes pérdidas económicas para unos capitalistas más interesados en el hoy de sus bolsillos que en el mañana de sus nietos. La parte más desheredada del planeta quiere salir del subdesarrollo, del hambre y la enfermedad y reclama su derecho a contaminar como lo hicieron los ricos del Primer Mundo que hoy disfrutan de la mayoría de las riquezas de la Tierra. China y la India no van a renunciar al desarrollo, ni siquiera frenarlo, cuando los EE.UU. y la UE no se han ceñido al Protocolo de Kioto. China acaba de batir el récord de exportaciones. ¿Quién le va a decir que se contente con lo conseguido y no contamine más con su carbón y su industrialización salvaje?
El Partido Popular se adhiere a las tesis más antipáticas e insostenibles del liberalismo a ultranza. Lo malo es que a la hora de engañar al gran público, nadie tan hábil y persistente como los capitalistas yanquis. Durante años han pagado científicos de primer orden para demostrar que la nicotina era inofensiva, que no era cierto que pusiesen aditivos para crear hábito en los fumadores. Yo tengo 16 horas de oxígeno diario gracias a Tabacalera S.A. que era un monopolio de Estado en mi país. Participó de la Gran Mentira. La destrucción de los bosques para sembrar maíz y producir etanol era una solución que se propuso en EE.UU. y se añadía que así se evitaban los costosísimos incendios en bienes y vidas. En España vemos que es más barata la muerte de un obrero de la construcción que invertir en seguridad para proteger a quienes ejercen una profesión de riesgo. Se produjeron accidentes de ferrocarril (i.e. Albacete) por no desdoblar vías a fin de que el déficit cero se alcanzase en tiempos de Aznar. Los socavones del AVE a Barcelona fueron considerados meros accidentes por Álvarez Cascos. Las chapuzas siguen en la Ciudad Condal con metro, cercanías, el aeropuerto del Prat. La rentabilidad de la industria armamentista americana necesita aumentar el consumo de material bélico para lo cual se mandan carros de combate a Irak que carecen del blindaje adecuado para resistir los atentados yihadistas. Se bombardean núcleos urbanos para gastar munición aunque muera población inocente. La pérdida de helicópteros es más beneficio para su fabricante. Los soldados estadounidenses pueden morir pero vistosas ceremonias vienen a cubrir la vergüenza de haberles engañado diciendo que salvaban la civilización occidental, el mundo, su “american way of life” cuando, en realidad, lo único que cuenta es la pasta, el petróleo.
Y en España, nuestra derecha asilvestrada -no la sensata que trabaja como cualquier españolito- adopta los peculiares modos de razonar. Si no se sabe el tiempo que hará pasado mañana en Sevilla cómo se va a conocer el clima que habrá en la Tierra dentro de 300 años. El sonrojo puede embargar a la mayoría científica de este país. Medir el dióxido de carbono que se encuentra en una cata de hielo de mil metros de profundidad da una información que nada tiene que ver con los meteorólogos y si con el análisis del CO2 o la capa de Ozono desde hace 650.000 años. La estadística se convierte en enemiga del “laissez faire” y se alía con quienes predicen que solo faltan unas décadas para que se derritan los polos y aumenten los desiertos. España es vulnerable y lo sabe todo el mundo pero nadie quiere preocuparse hoy, dejamos eso en herencia a otra generaciones, junto con la hipoteca de la casa que sigue viva después de que hayamos muerto nosotros y, quizá nuestros hijos. Para esa derecha que encuadra a Mariano Rajoy, no hay más preocupación a nivel mundial que el terrorismo. Ahí si hay que meter miedo al ciudadano mientras se acusa de tremendistas a 2.500 científicos, trabajando durante años para la ONU que no tiene nada de empresa capitalista liberal. El ecologismo es una nueva forma de terrorismo, según Rajoy y un Zaplana que tanto ha colaborado en el destrozo de la costa valenciana. Cuando un líder ignora las estadísticas de la Dirección General de Tráfico sobre el número de muertos en carretera diciendo “A mí no me gusta que me digan no puede ir usted a más de tanta velocidad, no puede usted comer hamburguesas de tanto, debe usted evitar esto y además a usted le prohíbo beber vino” Aznar, … insistió en su convencimiento de que como ciudadano sabe cuántas copas de vino puede beber sin poner en riesgo a los demás.. (Europa Press) Un sofisma acompañado de dialéctica jesuita. Nadie se emborracha con el fin de hacer daño a terceros o a uno mismo en accidente.
Para el PP, el Partido Demócrata de EE.UU. es un partido “comunista”, rojo, anticapitalista, “progre”…. lo peor, vamos. ¡Donde se va a comparar con un Partido Republicano que defiende la libre empresa, la cual necesita contaminar para ser rentablee, que considera que unos mercenarios cobrando diez veces más que los simples soldados hacen mejor su trabajo y matan igual número de civiles iraquíes, como es el caso de Blackwater. Al Gore es un hombre peligroso que en lugar de trabajar para Murdoch se dedica a asustar a la gente con el cambio climático, cuando lo que se lleva es asustar con la bomba atómica iraní. Más irresponsabilidad por parte de Mariano Rajoy, al que secunda Esperanza Aguirre sobre este tema, no puede darse.
Última hora
El Presidente francés, Nicolas Sarkozy, que antes de su elección, al igual que Ségolène Royal, había firmado un compromiso solicitado por el ecologista Nicolas Hulot, acaba de hacerlo suyo con todo su gobierno: la lucha por salvar el planeta. Al Gore será su invitado dentro de unos días en París. Francia liderará ese combate contra el calentamiento terrestre que el ex-vicepresidente de los EE.UU. estaba poniendo en bandeja a España, el país de la UE más amenazado. Sarkozy anunció que se dejan de construir autopistas y se insistirá en que el tráfico de mercancías se haga sobre raíles. Para quienes lo ignoren, Nicolas Sarkozy es de derechas, no un peligroso “progre” y no se ampara detrás ningún primo catedrático de Física.