Mubarak… imchi ! (lárgate)
Era eso lo que pedía el pueblo durante 18 días. Sencillamente que Mubarak y su familia se fuesen, que los militares dejasen de gobernar el país como lo hicieron desde 1952. Entonces expulsaron al rey Faruk y Gamel Abdel Nasser y los “oficiales libres” nacionalizaron el canal de Suez en 1956. En julio de 2012 se cumplirán 60 años desde que los militares empezaron a regir los destinos de Egipto, perpetuándose a sí mismos.. “Jalás” en egipcio dialectal significa: “Basta”.
La victoria del pueblo egipcio, un mes después de la caída de Ben Alí en Túnez, es una extraordinaria noticia para el mundo entero. Aunque allí se prendió la mecha con la inmolación de Mohamed Bouazizi, del joven informático de Sidi Buacid protestando por el abuso de la policía que le confiscaba su carrito de frutas, único ingreso de su familia, es en Egipto donde se ha convertido en una hoguera que va a barrer todo el mundo árabe y musulmán. Se produjeron inmolaciones miméticas en varios países musulmanes.
La industria del miedo, que tantos beneficios ha dado a muchos cleptómanos, ha presentado a los musulmanes como unos salvajes ansiosos por destruir el mundo judeó-cristiano del que tantos se sienten defensores a ultranza. Los integrismos musulmán, cristiano y judío son fuerzas altamente destructivas que Oriente y Occidente consideran necesarias para defender sus mitos e intereses. Ambas se sienten amenazadas por la otra parte. Consideran que debemos vivir permanentemente una cruzada.
Mi larga experiencia de mezclarme con otros pueblos y escuchar sus quejas y sus sueños, me hace ver el género humano como un todo que se diferencia por nimiedades. Básicamente quiere comer, educarse, tener hijos, ofrecerles lo más que pueden, dejarse matar por ellos, respetar a los padres y abuelos, apoyarse en sus vecinos, desear días menos duros, disfrutar de libertad para pensar, hablar, crear. Básicamente lo que acabo de enumerar es lo que designa a todos los homínidos y, a veces, a los animales.
Había dos posiciones que el mundo judeo-cristiano podía adoptar desde el principio de nuestras relaciones con el Islam. Considerar que sus claves de convivencia eran básicamente similares a las nuestras o, por el contrario, que son incapaces de comportarse “civilizadamente” como, en un gesto de soberbia, consideramos que somos nosotros. No hay corruptos si no hay corruptores. Nosotros hemos inventado, alimentado, sostenidos, una serie de “hijos de puta nuestros”, como describió Henry Kissinger a Anastasio Somoza de Nicaragua. Viendo que no nos interesaba la liberación de los pueblos oprimidos, era natural que surgiesen formaciones que combatiesen al Occidente que sostenía, con dinero y armas, a las dictaduras del mundo musulmán.
La aparición de Internet, ha sido fundamental para mostrar a los pueblos oprimidos, las bases de nuestras culturas democráticas y sus contradicciones. “La vida es sueño”, importantísima obra de Calderón de la Barca, muestra a Basilio, rey de Polonia, encerrar a su hijo Segismundo porque los hados le han predicho que este le destronaría. Transcurrido el tiempo, el pueblo se subleva y encuentra en Segismundo, el principe que ha vivido encerrado en una caverna toda su vida, para derrotar al destino, como líder perfecto para liderar la lucha. Segismundo cumplió la profecía pero no hasta el final: perdona la vida a su progenitor. Las bases de su derrota, Basilio las puso él mismo, al pretender evitar la predicción.
Queremos proteger nuestros intereses vitales, el petróleo, el negocio de las armas, de las materias valiosas y las corrupciones que favorecen a ambos bandos sin el menor escrúpulo. Vendemos los últimos modelos de aviones, corbetas, equipamientos anti-disturbios, para que ese dictador mantenga su puesto y nos permita ganar dinero y protegernos de las ideseables fuerzas llamadas integristas que ofrecen a los pueblos, romper los lazos que les impiden tener una vida decente, aspirar a vivir como lo hacemos nosotros.
Disfrutamos del oro negro y ellos tienen dificultades para comprar alimentos. Nosotros destruimos cosechas para que no bajen los precios del mercado internacional de trigo, cacao, café, té, bananos, carne. Los precios de los alimentos han alcanzado en esos países, los precios nuestros pero con sueldos miserables en las manos de ellos. La mitad de la población musulmana tiene, en el mundo árabe, menos de 25 años. Una bomba de explosión retardada.
El italiano Enrico Mattei, fundador de la petrolera ENI, negoció una subida del canon que se abonaba a los países propietarios del crudo. Mejoraba el ingreso de los países. Se considera que las “Siete Hermanas”, como se denomina a otras tantas petroleras occidentales que monopolizan el negocio del crudo, sabotearon el avión privado de Mattei cuando volaba por el norte de Italia en 1962. Conocí a Mattei en El Cairo y me llevó junto a otros 6 colegas, a comer espaguetis a Abu Rudeis, en el Sinaí en 1955 o 56, ya no recuerdo la fecha exacta. Mencionó entonces que se estaba jugando la vida intentando mejorar las condiciones draconianas del Cartel de Las Hermanas. Hubo que esperar a la llegada de la OPEP para que el reparto de beneficios fuese más justo.
Ahora queda por esperar la abolición de las leyes de excepción y la forma en que se constituye un gobierno provisional que lleve el país hasta las elecciones de septiembre. Para empezar, el Ejército ya ha cometido un error manteniendo parte del gobierno de Mubarak en funciones.

Tendría yo 11 o 12 años en el París ocupado durante la guerra mundial. Nos reuníamos en pandilla en las ruinas de un edificio recién derruido. En un hueco del sótano del edificio, chicos y chicas contábamos nuestras aventuras callejeras. Aquel Marcel de boina, chaquetón de cuero negro y pipa, era un pedófilo debutante que organizaba excursiones de chiquillería a las afueras de aquel París de 1942. Uno de nuestros juegos consistía en agarrarnos de la mano unos a otros en círculo y los dos extremos del mismo sujetaban sendos hilos eléctricos que salían de una dinamo. Otro compañero daba a la manivela del artefacto y la corriente recorría el circulo produciendo un telele que se hacía cada vez más insoportable conforme se retiraban los participantes menos resistentes. Algunas veces me propuse quedar el último sujetando los cables solos en mis manos.
El Cairo al que llegué por primera vez en 1954 tenía 6 millones de habitantes, una de las capitales más importantes de la época. Un país de 1.100.00 km2 solo tiene una extensión habitable de unos 35.000 kilómetros, menos que Extremadura y con una demografía enloquecedora: 83 millones actuales frente a los 26 millones que tenía el país cuando cubrí la Guerra del Canal de Suez en 1956. En espacio de 54 años, se han creado 2 Egiptos más. Y esos tres han cambiado la ignorancia y el carácter apacible, por la informática y la cólera.
Muy pocos occidentales se dan cuenta del giro copernicano que se ha producido en las últimas jornadas de alborotos en Túnez. Desde hace 60 años, los países árabes han sufrido numerosos cambios de dirigentes por métodos violentos pero siempre era para llevar los militares al poder. Las masas eran manejables aunque en manifestaciones son más vociferantes y exaltadas que ningunas. La revolución egipcia trajo al poder a Gamal Abdel Nasser, primer dirigente egipcio de verdad desde Cleopatra que era una Ptolomeo, griega.
Hay veces que los periodistas nos vemos obligados a descubrir un tema con mucha paciencia, gota a gota, tirando del ovillo. La paciencia es una de las facetas más preciadas de la investigación periodística. Otras, nos topamos con un filón y agradecemos la suerte que nos puso ante él. En el caso de
Por mucho que queramos avanzar hacia adelante, hay poderosas fuerzas que nos tiran hacia atrás. Caminar contra el vendaval, que estos días recorre parte de España, es de las experiencias más frustrantes que se puedan vivir. Tres temas forman parte del empeoramiento de la climatología española: Un Papa que mira al Trento del siglo XVI y quiere que le acompañemos en la recristianización de Europa; un Felipe Gozález Márquez que nos trae por el túnel del Tiempo a los tiempos del Gal y el terrorismo de Estado que no le deja dormir. También nos quita el sueño la descolonización del Sáhara, 35 años después de la Marcha Verde.
Hace 9 años, el 11 de septiembre de 2001, las vimos derrumbarse como se desmorona un castillo de arena en la playa con la subida de la marea. Nos fijamos en los
Un artículo en Facebook, remitido como a otros periodistas por Manuel Tapial, de Barcelona, y una tertulia alrededor del mismo asunto de los secuestros (“La Noria”, Telecinco, 28 de agosto), me incitan a reflexionar sobre el tema. El asunto está candente tras la liberación de Albert Vilalta y Roque Pascual, los dos cooperantes catalanes que estuvieron secuestrados en el Sahel maliense durante 268 días, casi nueve meses.
Los adoradores de la actividad privada, parten del principio de que lo que se hace con afán de lucro, está eficazmente dirigido y no produce despilfarro. En el polo opuesto, esos partidarios del liberalismo más desaforado, sitúan lo público junto al cubo de la basura. Cualquiera de los hospitales que construye Esperanza Aguirre en la Comunidad de Madrid, es privado, es decir,
El nacimiento de Israel se parece como dos gotas de agua a lo que hoy hacen Hezbolah, Hamás, Autoridad Nacional Palestina (ANP, ex-OLP), etc… Entonces fueron Stern, Irgún, Haganah, una pleyade de grupos considerados hostiles por Gran Bretaña y que acabaron fundiéndose en el Tsahal, el Ejército de Israel. 

