A algún colega que buscase una temática con continuidad asegurada, para abrir un blog, le recomendaría que se inspire en este post mío de hoy. Se trata de demostrar que no solo los niños pequeños hacen tonterías de vez en cuando sino que los adultos las hacen más gordas e irremediables. Individuos cuya fisionomía denota una aparente sabiduría innata, que frecuentan los salones del poder, que hablan como si fuesen el Oráculo de Delfos o los verdaderos autores del diccionario de la RAE y que olvidan que fue China quien inventó la pólvora, toman decisiones e imparten doctrina Urbi et Orbi.
Se dispone de todo tipo de información, ofrecida por su padre banquero, sobre un joven nigeriano relacionado con Al Qaeda, que viaja a Yemen y se codea con los yihadistas locales, que vuela a Holanda desde donde embarca para Detroit (USA) y en el vuelo su pantalón empieza a echar humo. Un pasajero percibe el peligro y se abalanza sobre él. Llevaba explosivo en sus calzoncillos y algo falló. El atentado fue evitado por los pasajeros. Los diversos servicios secretos, todos supervalorados, celosos de sus conocimientos que no comparten con nadie, salen indemnes después de entrevistarse con el Presidente Obama. ¿Hay que castigar severamente a esos servicios de inteligencia? Si pero lo haremos con una patada en el culo de millones de pasajeros que tendrán que pasar, de ahora en adelante, por costosísimos escaners de dudosa fiabilidad y dejar de paso su intimidad al descubierto. ¡Genial!
En Eslovaquia, los encargados de la lucha contra el terrorismo, tienen la encomiable idea de poner a prueba sus sistemas de detección escondiendo 8 paquetitos de explosivos inocuos por sí mismos, sin la ayuda de otro producto detonante. Entre perros y policías, se descubren todos los cebos menos el octavo que iba por duplicado en el equipaje de un electricista que regresaba a Irlanda tras pasar la Navidad en su país. Durante tres días, el explosivo estuvo en casa del pasajero que no sospechaba nada. Finalmente, los irlandeses lo han detenido, han localizado el explosivo RDX y Tibor Mako, responsable de la policía de fronteras, presentó su dimisión que no ha sido admitida. ¿No se podrían haber coordinado ambos Ministerios del Interior en Bratislava y Dublín? ¿Es válido realizar un experimento con un inocente pasajero ignorante de que hay un explosivo en su equipaje? El terrorista sabe que lleva explosivo y disimula. Usted y yo no nos delataríamos si ignoramos que nos han puesto un artefacto en la maleta o la mochila. “El que asó la manteca” hubiese encontrado el mejor medio de llevar a cabo el experimento. ¡Genial!
Dinamarca, uno de los países denominado por Aznar como “la nueva Europa” ansiosa de apoyar a George W.Bush en la invasión de Irak, ha hecho una legislación ad hoc, poco tiempo antes de la Cumbre del Clima, con el fin de castigar actos suceptibles de desprestigiar el Estado monárquico. Cuatro activistas de Greenpeace, capitaneados por Juan López de Uralde, “se colaron” en el banquete que la reina Margarita ofrecía a jefes de Estado y de gobierno. Desplegaron una pancarta con el simple mensaje de “Los políticos hablan, los líderes actúan. Greenpeace”. Veintiún días encerrados con delincuentes comunes, sin ser acusados pero sufriendo la máxima dureza. La presión internacional ha forzado a Dinamarca a soltar a los detenidos. El boicot de abertzales a Juan Carlos en Guernika, valió un solo día de castigo a los alborotadores. El matrimonio que recientemente se coló en el banquete de Estado ofrecido por Barack Obama en Washington, no ha supuesto detención alguna pero sí un análisis de los fallos de seguridad. En Copenhague son los servicios de Seguridad quienes han organizado desastrosamente esta cumbre, dando miles de acreditaciones más de las disponibles. Ellos han aportado el ridículo a su país. Pero se castiga a los pacifistas de Greenpeace. ¡Genial”
En Moncloa, con motivo del semestre de la presidencia española de la UE, se ha estrenado una web con la sorpresa de que un hacker había dejado su firma colgando el retrato de Mr Bean, cuyas cejas se parecen a las de Rodríguez Zapatero y personifica torpezas y errores. El diario británico, The Finantial Times, escribe en un artículo demoledor contra José Luis Rodríguez Zapatero: “Y España parece propensa a los accidentes en estos momentos”. El famoso diario económico da un despectivo varapalo a nuestro país partiendo de un fallo de seguridad en la web oficial. Todos recordamos las veces que la reina de Gran Bretaña se ha encontrado con un intruso sentado al pie de su cama o el funcionario que se ve fotografiado con documentos “Top Secret” debajo del brazo. No olvidemos los datos bancarios de 25 millones de británicos extraviados por las autoridades encargadas de su custodia. Si, España tiene problemas pero son el Wall Street neoyorquino y la City londinense, los que provocaron la crisis mundial. ¿La seguridad anglosajona? ¡Genial!
Me permito hacer una petición a mis compatriotas en este principio de año 2010. Destierren el miedo y la desconfianza que nos atenaza constantemente. Me dan ganas de vomitar cuando algunos entrevistados españoles, opinando sobre cualquier suceso y declaran enfáticamente “¡Estas cosas solo suceden en España!” Dejemos de ser papanatas. Me he pateado medio mundo y ni somos lo mejor ni somos lo peor de este planeta que debemos salvar porque está malito. Los servicios de seguridad, sean del país que sean, echarán siempre la culpa a terceros, pedirán costosos instrumentos de vigilancia pero si no comparten las informaciones de que disponen entre desconfiados cuerpos de seguridad internacionales (y aquí: Guardia Civil, Policía Nacional y autonómicas) seguirán produciéndose atentados. Lo único que recomiendo es que estén atentos al vecino de asiento en los aviones, sin histeria, y actúen con sus manos en caso de necesidad, como el joven holandés Jasper Schuringa que se lanzó sobre Umar Farouk Abdulmatalleb cuando vió que salía humo del pantalón del terrorista nigeriano. A toro pasado, los Servicios de Seguridad británicos han reconocido que tenían el nigeriano fichado pero…¡lo habían guardado en secreto!
Finalmente, para darle en las narices al Financial Times y a otros augures incendiarios recuerden esto: Hemos pasado de endeudarnos sin freno a una tasa de ahorro familiar del 17,5% en 2009, la mayor en 40 años. Producto del miedo. Piense que el dinero que guarda por si se queda sin trabajo, es decir, por si la situación se pone peor, es precisamente el que está haciendo que esta situación esté empeorando y usted acabe perdiendo su trabajo. Dele a esta idea unas vueltas al coco y verá como tengo razón. No cave su propia fosa y hable con sus amigos comerciantes y pregúnteles lo que opinan. Si los bancos no les dan créditos a ellos, a lo mejor esos proveedores suyos necesitan parte del dinero que usted ahorra. Recuerde: El miedo paraliza.