18 diciembre 2011

Por el precio de una cerilla y un litro de gasolina

Bouazizi-240.jpg El joven Mohamed Bouazzizi, no aguantó más las extorsiones,  el chantaje y la  mordida de una policía que, para él, representaba el rostro inmediato de la dictadura. Era la enésima vez que le confiscaban su carrito de vendedor ambulante de verduras y frutas, único sustento de su familia, por no tener la autorización pertinente. Decidió poner fin a una vida sin más futuro que la perpetuación de la dictadura, la extorsión y el paro. Y hace un año, el 17 de diciembre de 2010, se quemó a lo bonzo rociándose gasolina y raspando una cerilla o encendiendo un encendedor de cuatro cuartos. Murió 18 días después como consecuencia de sus quemaduras a la edad de 26 años. Y sin que los supiese, las redes sociales de Internet pusieron en pie de guerra a toda Tunicia.

Aquella antorcha inició la revolución popular que derrocó a Al Azedine Ben Ali cuya dictadura había secuestrado la soberanía nacional durante 24 años. La llamarada de Bouazizi prendió enseguida en Egipto donde un millón de personas ocuparon Midan Tahrir al llamado, una vez más, de las redes sociales que movilizan al pueblo antes de que las fuerzas de la represión puedan desplegarse. Después de Egipto le tocó el turno a Libia, Yemen y, con los mismos esquemas, empieza en Siria donde ya van 5.000 muertos por el ejército (que empieza a dividirse) del dictadoir Bachir el Assad, hijo de otro dictador de mismo apellido, su padre Hafez.

En el momento en que se inicia el incendio en Túnez y la gente se echa a la calle, una noticia de Francia me llamó la atención. “El presidente Sarkozy detiene la salida de Marsella de un barco con destino a Túnez, cargado de material antidisturbios“.  Esta información aclara muchas cosas: en primer lugar la connivencia entre las grandes potencias con las dictaduras que jalonan todo el norte de África y Oriente Medio.

El llamado “Primer Mundo” ha estado defendiendo, y sigue haciéndolo en algunos casos pese a la liberación de Túnez, todo un collar de dictaduras porque nos interesaba su petróleo y venderles armas a cambio, y es más facil corromper un dictador que un Parlamento libremente salido de las urnas. La doctrina  Kissinger durante la guerra fría, era bien explicitada por él mismo: “Si, Somoza de NIcaragua es un hijo de puta pero …es nuestro hijo de puta”. Hablaba también de que si un país americano caía en manos del comunismo, los demás seguirían cayendo como las fichas de un dominó. A escala mundial era preciso mantener una retahila de sangrientos dictadores que oprimiesen a sus pueblos por temor de Washington a la proliferación del comunismo. Venderles “material antidisturbios” era una de las diversas maneras nuestras de contribuir al sostenimiento de esas dictaduras aplastando a sus pueblos.

Y nació Al Qaeda de la mano de de un rico saudí, rival de la dinastía saudí, educado en Londres y cuya familia era socia de la familia de George W.Bush (tras la caida de las torres de Nueva York se cerró el espacio aéreo de EE.UU excepto para un avión privado que sacó del país a la familia de Osama bin Laden. Este hombre se había vuelto contra Occidente tras haber colaborado con EE.UU. en la lucha contra el régimen comunista de Kabul y contra el ejército soviético que lo sustentaba. Mohamed Najibullah era comunista pero con él las mujeres tuvieron mejor trato y la civilización mejoró la vida ciudadana de Afganistán. Pero como era comunista, había que derrotarles y Najibulall acabó colgado de una farola tras la victoria de los taliban (singular “talib”).

Osama bin Laden, con un ejercito de estudiantes coránicos radicales, convenció al mundo árabe-musulmán de que si quería liberarse de las dictaduras que les oprimían,  había que golpear duro a los occidentales que las sostenían. Las Torres Gemelas, Atocha, Londres, Bali fueron éxitos del terrorismo islamista que ilusionó a millones de jóvenes, de Filipinas a Java y de Agfanistán a Yemen. La misma barrera de dictadores que antaño nos protegían del comunismo, ahora se transformaban en  muralla china para impedir  el avance del radicalismo islámico. Y como antaño, los más poderosos medios de comunicación del mundo se pusieron en marcha para condenar, sin paliativos al Islam.

Israel está privando al pueblo palestino (“pueblo inventado” según el culto candidato republicano Newt Gingrich) de tener derecho a una patria como le prometieron las Naciones Unidas con la partición de 1947. Manteniendo que Hamas, Jihad Islámica y Hezbollah son grupos terroristas en vez de considerarlos “resistentes”frente a una ocupación, Israel contribuye fuertemente al retraso de toda negociación con los palestinos  y aprovecha para construir en territorio ocupado en la guerra de 1967, asentamientos (prohibidos por la Convención de Ginebra) tan numerosos que lo que quede de Palestina gobernada por los palestinos sería inviable como nación. Y el gobierno judío habría alcanzado Eretz Israel, el Gran Insrael con el que sueñan.

Las organizaciones islamistas, al ser la única seguridad social en su pueblo (actúan como antaño Caritas, las órdenes hospitalarias y el Episcopado) pero no nos interesa mostrar el lado asistencial a una población sin trabajo como sucede en Gaza y en muchos campamentos de refugiados esparcidos por todo Oriente Medio. Los pueblos que han derribado a sus tiranos sin ayuda de las grandes potencias, salvo en el caso de Libia con la OTAN,  lo han conseguido gracias a un nuevo fenómeno llamado Internet.

Internet elimina intermediarios. Cualquiera que tenga un teléfono móvil puede comunicarse instantáneamente con otra persona de cualquier rincón del mundo que tenga también un teléfono. Las noticias corren a la velocidad de la luz. En una hora escasa, la Plaza de la Liberación cairota se vió invadida por un millón de personas y Mubarak cayó. El actual ejército, mandado por antiguos miembros del gobierno del “raís· (presidente) detenido y enjuiciado no podrán abortar revoluciones populares.

Europa y EE.UU. deben de estar prestos a presentar un plan Marshall, tan pronto como haya gobernantes libremente elegidos y se estabilice el descontento, para ayudar a ofrecer trabajo a unos países con altas tasas de paro entre los jóvenes. Las dos orillas del Mare Nostrum debemos ayudarles en su desarrollo dentro de nuestras posibilidades. No ceso de repetir que África es el continente del futuro y lo tenemos a 14 km de Algeciras. Pero el deseo de aventura entre los españoles de hoy, no tiene nada que ver con el de los que conquistaron América hace cinco siglos. Es una lástima que pagaremos cuando comprobemos en unas décadas, que el terreno está ocupado hasta por los chinos que ya llevan tiempo haciéndose un hueco importante. Pero para entonces seguiremos produciendo “buena vida” y plañideras.

 

19 enero 2010

EE.UU. en Haiti, EU y ONU…¡reunidos!

americanoshaiti-240Ser de izquierdas no significa comulgar con todo lo que dicen algunos izquierdistas. El “NO a la Guerra” lo extrapolan al “Fuera Ejércitos”. Todo el mundo pone como único ejemplo Costa Rica. El mismo Fidel Castro me lo alababa en Sierra Maestra y, por ser su Ejército Rebelde “del pueblo”, No aceptaba grados por encima de Comandante. Luego, tras la victoria, construyó el cuarto ejército más poderoso de América. Y hasta lo mandó a África para foguearse en guerras coloniales.

Haiti acaba de demostrar dos cosas muy importantes: 1) Cuando cunde el desorden, solo la disciplina militar y las armas pueden restablecerlo. Lo importante es que las intenciones de sus dirigentes políticos sean democráticas y no aspiren a perpetuar una ocupación prevista como temporal. 2) En circunstancias de excepcional gravedad, la intervención rápida es de una urgencia vital. El caso de Haiti es un buen ejemplo. Un mando único, como es el que tiene en sus manos Barack Obama, avalado por la unanimidad de dos antecesores suyos, Clinton y Bush Jr., convierten la intervención, militar y humanitaria, en expeditiva.

Cuando la ONU o la Unión Europea tienen que actuar, se reúne un montón de países que siempre buscan destacarse porque ello supone votos en sus respectivos gallineros. Cuando se habla de coordinar las economías de la Unión Europeas, de disponer de poderes ejecutivos capaces de intervenir sin demora y harmonizar medidas de salvación o, simplemente, de mejora de la productividad, nos reímos de ZP y le tachamos de “soñador”, el peor insulto de los mediocres contra quien agita sus neuronas con el éxito que sea. Para que Europa funcione y tenga la voz y el peso que merece y le corresponde, es necesario ir hacia los Estados Unidos de Europa. En nuestro país el ejemplo, a escala maqueta, de las Autonomías. ¿De quien es el agua de los ríos? ¿Quien debe mandar en este o aquel aeropuerto? Castilla la Mancha quiere su aeropuerto pero deja que se destruyan las Tablas de Daimiel, etc …

Si teniendo Ejército en el Sahara español, Marruecos nos lo birló con mujeres, niños y grandes banderas verdes avanzando en gigantesca marcha, ¿qué no haría con Ceuta, Melilla y hasta las Canarias si nuestra izquierda tercermundista lograse que España o la Unión Europea se deshiciese de sus propias fuerzas armadas? Ni siquiera podemos decir que nuestros soldados estén adquiriendo experiencia en combate en Afganistán. Nicolas Sarkozy puede gritar lo que quiera contra la presencia “excesiva” de soldados americanos en Haiti. Al fín y al cabo para Washington, hace 206 años que la antigua colonia francesa dejó de quitar el sueño a nuestros vecinos. ¿Podría España ayudar militarmente a Colombia contra las FARC y el narcotráfico? ¿Puede Europa por si sola acabar con la piratería de Somalia? Me considero de centro-izquierda pero no soy un ingenuo.

27 noviembre 2009

Raúl Castro…¡juegos de guerra!

raul_castro 240Han sido tantos los rastros genéticos que hemos dejado en tierras americanas que es dificil no reconcer algunos de los más llamativos en sus dirigentes. Fidel Castro, con quien estoy echando un pulso para ver quien está más delgado, cada día se parece más a Don Quijote de la Mancha. Y claro, no podía faltar un horizonte de molinos de viento disfrazados de violentos gigantes que hay que alancear inmediatamente. No puedo creer que, a estas alturas de la Historia, sea Raúl, general y Ministro de Defensa, quien haya tomado la decisión por sí mismo de ordenar las mayores maniobras militares de los últimos cinco años.

De las entrevistas callejeras a la población habanera que vemos en el Telediario,  descubrimos que se esperan una invasión de los Estados Unidos. Nada menos. Y Raúl aparece vociferando que estarán listos a enfrentar cualquier enemigo como hicieron siempre. Habría que recordarle que en las grandes contiendas vividas por su país, la de 1898 tuvo a EE.UU. al lado de los mambises  y ello nos costó perder nuestra flota además de Cuba, Puerto Rico, Filipinas y un importante montón de islas del Pacífico. La segunda, con la invasión de la Brigada 2506, en Bahía de Cochinos o Playa Girón, John F.Kennedy, recién llegado a la Casa Blanca, impidió la intervención de la Marina y la Fuerza Aérea en apoyo de los rebeldes como previsto por la CIA  y con el conocimiento  del entonces presidente Dwight Eisenhower.

Creer que Barack Obama está pensando lanzar un ataque sobre la Cuba castrista cuando no sabe cómo salirse del lío que Bush le dejo en Irak y Afganistán, es un total alejamiento de la realidad actual. Podría ser un principio de paranoia provocada, seguramente, por los temores de que se produzca un sublevamiento de una nueva generación para quién la epopeya de Sierra Maestra ha quedado momificada en los libros de Historia. La no intervención militar extranjera está asegurada tanto por la política exterior del actual inquilino de la Casa Blancacomo por las nuevas generaciones del exilio cubano, menos agresivas que las de sus abuelos y padres.  Las bases que EE.UU. tienen en Colombia están pactadas para luchar contra el contrabando de cocaína, no como una atalaya que amenace a Chávez o los Castros.

11 agosto 2009

Dos amigos en Kabul

Se aproximan elecciones en Afganistán y allí acuden periodistas de todo el mundo. Yo tengo dos amigos entrañables, dos todoterreno curtidos en muchos conflictos, expertos en detectar situaciones anómalas, peligros inminentes, falsas declaraciones y trampas de las autoridades amigas o enemigas. No son los únicos periodistas de primera línea con los que cuenta España pero, para mi, están entre los mejores y además son mis “colleguis”. Ramón Lobo escribe en El País digital su “Cuaderno de Kabul” mientras Gervasio (Gerva) Sánchez publica sus textos y fotos en El Heraldo de Aragón con  el mismo texto, “Los Desastres de la Guerra” en soitu.

3 junio 2009

Excelso II: El Jefe de la Tribu

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De izquierda a derecha: Juan Cierco, Juan Jesús Aznárez, Enric González, Tomás Alcoverro, Manu Leguineche, Gervasio Sánchez y el actor Carmelo Gómez. Detrás, Joaquín Ibarz, Ferrán Sales, Javier del Pino, Juan Fernández Elorriaga, Román Orozco, Beatriz Iraburu, José Luis Márquez, Rosa María Calaf, Evaristo Canete, Hermann Tertsch, Vicente Romero, Javier Martín Domínguez, Felipe Sahagún, Diego Carcedo, Ángela Rodicio, Virgilio Colchero, Ramón Lobo y Javier Espinosa

Manu Leguineche, siendo más joven que yo, siguió caminos parecidos. No teníamos las facilidades que nos brindan hoy las nuevas tecnologías. Las noticias no venían a nosotros como sucede ahora. Había que ir a buscarlas en orígen, allí donde se producían. En aquellos tiempos, la falta de medios de comunicación que hoy están al alcance de cualquiera, eran el aguijón que agudizaba el ingenio para saltar obstáculos. Los jóvenes que habíamos crecido con la guerra mundial, la escasez, el racionamiento, las colas , las censuras, el nacional-catolicismo, los visados de salida de España,  solo soñábamos con irnos de casa, corretear por un mundo que presentíamos más allá de los Pirineos. La mayoría de edad estaba en 21 años pero algunos como mi hermano y yo pedimos la emancipación a los 18.  Él acabó en Australia de taxista primero, cortador de caña de azucar, cazador de cocodrilos después, fotoperiodista finalmente. Yo en el ruidoso Cairo durmiendo en una barcaza del Nilo, cruzándome África hasta El Cabo con 200 libras esterlinas en el bolsillo, y en una guerra del Canal de Suez.

Aquellas generaciones salidas de la guerra civil, la mundial y en cualquier caso la penuria, arrancábamos cada cual de un estrato, un lugar cualquiera para romper en el tenis, el golf, el rock, la literatura y, lo que me atañe: el periodismo. Luis Carandell me precedió en la elección de El Cairo. Yo me formé en aquel Oriente Medio, aquella África, huerfano de compatriotas. ¿Alguien concibe hoy que yo fuese el único periodista español en la guerra del Canal de Suez de 1956? Una guerra en la que intervenían Israel, Francia, Gran Bretaña y Egipto. En la guerra de Irak en 1991,  donde estuvo mi hija con el diario El Sol,  solo el contingente español se componía de dos docenas de periodistas españoles.

¿Qué pudo suceder para que hoy veamos una juventud que se lamenta de su sino, de la precariedad de su trabajo, de lo incierto de su futuro? Nosotros echábamos a andar alejándonos de la familia, de la monótona existencia del hogar y sus estrecheces. El nihilismo sólo lo conocíamos por la literatura rusa. Ninguno pensábamos en poseer automóvil o adquirir una vivienda o tener un puesto de trabajo para toda la vida o replicar la familia que deseábamos abandonar.

Manu Leguineche pensó que para ir de Londres a Paris, el camino más corto era tirar adelante, pasar por Turquía, Irán, Afganistán,  la ruta de Katmandú, vender píldoras inócuas en aldeas de  Tailandia, donde un mono le comió el pasaporte, y acabar regresando al punto de partida. Y nos construimos un universo en el que nunca nos decíamos “adios”, sino “hasta luego”. Volábamos de un punto caliente en el Líbano a otro en Nicaragua, coincidíamos en los mismos hoteles, el Philadelphia de Amman el Raffles de Singapur o el Ashoka de Nueva Delhi, el Imperial de Kampala. Eramos una docena de locos entre los que que había dos o tres chicas. Oriana Falacci, Maggie Bourke-White… Eramos suecos, españoles, italianos, franceses, estadounidenses, alemanes. Aprendíamos idiomas, nos ayudábamos unos a otros, el ex-cura, periodista de AFP en Beirut, Gabriel Dardaud era en Oriente Medio nuestra Torre de Control. La Tribu, como la bautizó Manu,  consultaba al que llamábamos “El Papa” para que te diese nombres, contactos. Hablaba perfectamente el árabe y el latín. Estaba igual de loco que nosotros. Y vino otra generación que nos seguía: Miguel de la Quadra, Jesús González Green, Manolo Alcalá, Cirilo Rodríguez, Diego Carcedo, Alberto Oliveras, Ángel Marrero, Emilio Polo, Cuco Cerecedo, Vázquez Figueroa  que llevaron la tribu adelante, sin desfallecer. Y los Gervasio Sánchez,  Javier Bauluz, Ramón Lobo, Miguel Gil, Julio Fuentes, Julio Anguita, José Couso, Jon Sistiaga , Alfonso Armada, José Luis Márquez, Bru Rovira, etc.. tomaron el relevo mientras, renqueando, nos mantenemos en pié algunos fundadores de este selecto club de pirados. No hemos hecho fortuna la mayoría de nosotros pero la fortuna ha estado de nuestro lado porque la hemos buscado fuera del convencionalismo de un tipo de vida arcaico perfectamente programado y en vías de desaparición.

¿Qué falla ahora en parte de la juventud? En lugar de independizarse de sus familias y del retrato retro del Pater Familias, buscan repetir los esquemas del progenitor. Se echan encimas cadenas perpetuas en forma de hipotecas a las que estarán atados hasta que tengan nietos.   Estamos en un cambio de era y solo los pioneros intentan entenderla y explicarla. Son la misma “tribu” en continua avanzadilla. Las mamás ya no buscan al ingeniero de minas para casar a su niña. El puesto fijo para una vida es un un anacronismo tóxico.

En Segovia, con el 25 aniversario de los Premios Cirtilo Rodriguez, se ha rendido un merecido homenaje a Manu Leguineche, el Gran Jefe de la Tribu. No pude acudir por una inflamación pulmonar. Ramón Lobo ha escrito un texto muy hermoso sobre el acto. Quiero compartirlo con vosotros.

Manu… a seguir… ¡con dos!

21 mayo 2009

Obama y las realidades

guantanamo-240Empezar a soltar lastre de la era Bush no resulta tan fácil. Algunos consideran que teniendo soldados en Irak y Afganistán no es conveniente autorizar la publicación de los protocolos que amparan la tortura en los interrogatorios y las fotografías que los acompañan. Barack Obama está cediendo ante una amenaza –la desmoralización o el revanchismo del enemigo– muy inferior al beneficio que traerá a la nueva imagen de los Estados Unidos. El joven presidente debe hacer como Ulíses que se ataba al mástil de su barco para no escuchar el canto de las sirenas que pretendían desviarlo de su rumbo.

El anuncio del desmantelamiento de Guantánamo recibió el aplauso general de todo el mundo. Los tribunales militares para gente que no se quiere considerar soldados enemigos, la tortura para arrancar confesiones, todo eso ha dejado la imagen de los EE.UU. por los suelos. Y en medio de una crisis financiera sin  precedentes, llegó un joven afro-americano que pretende sacar al país de la depresión, levantar el ánimo de todos y restablecer la reputación de una gran nación moralmente vencida a lo largo de ocho años de conservadurismo despiadado.

Si queremos todos que los Estados Unidos recuperen su prestigio y el lugar que le corresponde en el concierto de naciones libres, es necesario que la Unión Europea y demás países amigos ayuden a Washington a lavar su honor, empezando por que la base militar de Cuba quede limpia de su pasado ignominioso. Por ahora, el Senado ha rechazado el crédito de 80 millones de dólares que el presidente ha pedido para desmantelar el “penal” guantanamero si no hay un plan razonable que lo respalde.

En Segundo lugar, Barack Obama debe aceptar que ser una potencia de primer orden no permite conceder la impunidad a sus ciudadanos, civiles o uniformados, rechazando la soberanía de la  Cortel Penal Internacional de La Haya. Los quebraderos de cabeza que tiene Obama para el restablecimiento de la ley y la moralidad en su país, serían menores que lo que ahora le enfrenta a muchos ciudadanos de su país empeñados en mantener una privilegiada especificidad ante el resto de las naciones de la tierra.  Reforzar la ONU y apoyarla en todas sus actividades.

El presidente es consciente de que su país se ha convertido en uno más de los bloques economicos y militares que se están constituyendo en el planeta. La cooperación con la Unión Europea y con Latinoamérica será bienvenida para que la ley y el orden, en el respeto a las demás sensibilidades culturales, sea una realidad del Nuevo Occidente.

5 marzo 2009

Barack Obama se confirma

Filed under: Ecología,Economía,Educación,Estados Unidos — Enrique Meneses @ 10:35

obamapresupuesto240Un presupuesto de $3,6 billones se representa con muchos ceros detrás: 3.600.000.000.000 de dólares es el del presidente Barack Obama para 2010 que empieza en Octubre próximo. En él se pueden ver las prioridades del primer mandato de quien ha polarizado todas las esperanzas no solo de EE.UU. sino del resto del planeta que tiene todavía más confianza en él. El presidente Obama quiere resolver la situación de quienes considera víctimas de “una era de profunda irresponsabilidad”, ayudándoles a pagar estudios, a formarse para tener mejores trabajos e ingresos y ahorrar para sus jubilaciones mientras reducen el pago de sus impuestos.

Desde 1945, no se prevé un déficit como el que se espera tener con el nuevo presupuesto: $1.75 billones, el 12.5% de toda la economía del país pero, pese a la tremenda herencia, se propone rascar $750.000 millones para ayudar al mundo financiero. A finales del cuatrienio de su primer mandato, el presidente espera haber reducido el déficit en unos 650.000 millones de dólares mediante la imposición de un billón en la próxima década sobre familias que ganan más de $250.000 al año, unos 200.000 euros.

Barack Obama no ignora que de momento tiene que incrementar fuertemente el déficit para desahogar urgentemente a las familias más necesitadas y, con ello, contribuir a que la economía se ponga en marcha hacia la recuperación. Pero argumenta que la crisis no debe tomarse como excusa para retrasar costosas inversiones para modernizar la economía del país, elevar la calidad profesional de los trabajadores y, finalmente, reducir los gastos del gobierno. “Lo que no quiero es sacrificar inversiones que harán que nuestro país sea más fuerte, más competitivo y más próspero en el siglo XXI, inversiones que debieran haberse hecho hace mucho tiempo.” Concretamente cita la excesiva dependencia del petroleo, la necesidad de reducir drásticamente los gastos sanitarios y mejorar la educación pública.

Alice M.Rivlin, una economista del Brookings Institute, que fuera directora del presupuesto de Bill Clinton, considera el de Obama “gutsy and quite good” (valiente y bastante bueno). “Tiene un fuerte sabor a filosofía de Obama… reduciendo la distancia entre ricos y pobres. “Recordemos que Clinton dejó un superavit que George W. Bush dilapidó rápidamente legando a su sucesor un impresionante deficit. La redistribución de la riqueza suena bastante a social-democracia europea. Algunos han llegado a quejarse
de que el nuevo presidente quiere dejar de lado el sueño americano y convertir su país en otra Europa.

Para familias con ingresos de más de $500.000, Obama piensa subir su imposición de 120.000 a 132.000 dólares, un 10% de aumento. Esto llevaría de 35% a 39,6% el tipo impositivo para la horquilla más alta del cuadro fiscal. Esto permitirá la realización de muchos de los proyectos de Barack. Están a marcha forzada desarrollándose las principales promesas electorales. Retirada de los últimos 35.000/50.000 soldados de Irak enviando una parte a Afganistan y el resto regresando a América. El cierre de Guantánamo lleva el ritmo que marcan los problemas legales para que Europa acepte los prisioneros que van a ser liberados conforme se encuentre cobijo para cada uno de ellos. Conversar con Siria, Irán y Cuba, en general