Garzón: Cazar al cazador
Cuando siete miembros del Tribunal Supremo sienten la necesidad de mencionar los procedimientos propios de las dictaduras a la hora de juzgar a un juez de reconocido prestigio por autorizar escuchas entre un multimillonario detenido y sus abogados estrella, lo primero que me viene a la mente es: “¿Por qué les ha salido tan espontáneamente la relación entre el caso y el antiguo régimen?” Me lo expliquen.
Si el tema de las víctimas del franquismo estaba listo para sentencia ¿por qué se ha despojado a Baltasar Garzón de su cargo de Juez-Magistrado, nada menos que durante 11 años, solo por el caso de las escuchas a Correa y sus abogados? ¿Que castigo se le va a imponer por defender a las víctimas del franquismo, o por “haber cobrado de Botín” el curso de derecho que dió en la universidad de Nueva York ?
Cuando Esperanza Aguirre, con la vehemencia que la caracteriza, clama a propósito de la condena a Garzón, que “el fin no justifica los medios” ¿Recuerda la forma con la que se apoderó de la Comunidad de Madrid gracias a dos transfugas del PSOE ?
Cuando vemos que los abogados de oficio, mal pagados y obligados a sobrevivir con chapuzas, no pueden desplazarse a las cárceles por falta de dinero y tiempo, llaman la atención estos abogados estrellas que defienden los intereses de sus clientes con admirable destreza y medios. Hemos visto como Luis Barcia, tesorero del PP y senador, era atrapado por la justicia, cómo Francisco Camps se quitaba de encima una condena cantada si no fuese por la habilidad de conseguir un Jurado Popular, de la misma gente que aplaude interiormente las corrupciones porque dan trabajo en las obras resultantes. Nos hacen falta unos cuantos Elliot Ness para luchar contra esa corrupción de alto standing que han protagonizado las grabaciones de Nasarre (“Estoy en política para forrarme”) o librado a Alberto Fabra, Aparejador y Alcalde de Castellón a quien la suerte tanto ha favorecido con los premios de la Lotería Nacional.
Está muy bien defender los sacrosantos principios del derecho a una Justicia que respete a los acusados y las comunicaciones con sus defensores sin escuchas ilegales pero también conviene que todos los ciudadanos tengan derecho a defensas tan expertas como los grandes delincuentes que nunca acaban devolviendo los dineros escondidos en Paraísos Fiscales con ayudas mercenarias de por medio.
La Justicia española, el Tercer pie de toda democracia, ha brillado durante los 33 años transcurridos desde que se hizo la transición, gracias a la lucha contra la financiación de un partido (PSOE, Filesa), en la guerra sucia contra ETA (PSOE, Gal), contra el gran tráfico de estupefacientes gallego (Oubiña), contra los crímenes de la dictadura chilena (Pinochet) y frente a la organización delictiva Gürtel (Francisco Correa, Barcia,Camps). La derrota de ETA tras un largo combate policial y jurídico, también fue un triunfo de la ley sobre la barbarie. En todos estos casos, Baltasar Garzón, Juez Magistrado, brilló por sus actuaciones como ningún otro de sus colegas. Muchos de estos, no se lo perdonaron. Le han hecho pagar hasta los costes del juicio de Francisco Correa.


Curioso país este nuestro donde se adoraba a Isis y sin transición, pusimos vírgenes Marías en todos los lugares donde antes hubo culto, exótico o autóctono a las “vírgenes negras”. Nuestras luchas se han circunscrito siempre a guerras de agotadora duración entre los más peregrinos oponentes. La orografía del país permitía, y permite, decir una cosa en este valle y hacer la contraria al otro lado de las vecinas montañas. Nuestro medioevo no sigue las pautas del de los demás países de Europa. Los franceses fueron romanizados en medio siglo. En España tardaron 200 años. Ya lo decía Blaise Pascal:“Vérité en deçà des Pyrénées, erreur au-delà” (Verdad de este lado de los Pirineos, error al otro lado).
No es difícil explicar por qué Mariano Rajoy es prisionero de sus propias contradicciones. No piensen en la maledicencia que sostiene que no se sabe cuando un gallego sube o baja una escalera. Solo piensen en el dilema en el que se encerró hace ya muchos años.
Puede que José Luis Rodríguez Zapatero sea un testarudo, que no sea fácil descabalgarle aún cuando todo el PP se ponga a ello. Pero hay que reconocer que Mariano Rajoy no se queda a la zaga. Reprochan a ZP el
Ahora que Nicolas Sarkozy quiere que se estudie un sistema mejor para medir la riqueza de un país que no sea por sus parámetros económicos, hay que incluir dos factores de suma importancia: Educación y Sanidad. Hoy me voy a centrar en el primero. Decía Albert Einstein que la mitad de los conocimientos del ser humano se adquieren antes de los 6 años. Parece una boutade pero no lo es. Aprender a distinguir los colores, el tacto de las cosas, visualizar su forma o su talla, estimar pesos, medir distancias, descifrar el horizonte, designar los seres vivos y los objetos que llenan el mundo, es como ser cada uno de nosotros el Creador bíblico. Disponemos de 6 años para adquirir el 50% de todo lo que sabremos al final de nuestras vidas. El otro 50% es utilización instrumental adquirido en la enseñanza.
Un juez ordena que se escuchen las conversaciones de una persona porque existen indicios de que es un delincuente.
Por si alguien tenía dudas, hay que decir que ser de derechas es un chollo. Para empezar la Justicia te trata con más consideración y como lo sabe la policía, ésta también te mira de otra manera. Te regalan trajes por valor de muchos miles de euros y
Todos recordamos la pugna por hacerse con el mando del PP en el verano pasado. La derrota de Mariano Rajoy en las elecciones, trajo consigo el despertar de ambiciones varias dentro del partido. Esperanza Aguirre apretó las clavijas. Era una María San Gil pero con más tirón y una mejor hoja de servicio a la hora de aportar votos a su partido. Además es todo lo dura que requieren los Aznar, San Gil o Mayor Oreja.
Richard Cohen creyó que los mayores ladrones del mundo estaban entre los sargentos que conoció en el ejército de los Estados Unidos. Cualquier bien propiedad del Pentágono desaparecía considerando que, siendo del Estado y el servicio militar era entonces casi en su totalidad obligatorio, no se podía considerar robo. Es un poco lo que siempre pensaron muchos americanos. La propiedad privada debe respetarse porque tiene un propietario. El bien común puede desvalijarse porque pertenece a todos, es decir, a nadie en concreto.
Pilar Miró era una extraordinaria profesional y una persona de la que cualquier partido político se tenía que haber sentido orgulloso, fuese del color que fuese. Gran profesional, dulce pero severa en su trabajo, como Directora General de Televisión Española,
A nivel nacional, el triunfo del PP es pírrico. Lo saben pero eso permite a sus partidarios más jóvenes pedir a grito pelado la dimisión de Zapatero y otorgar el título de presidente a Rajoy. Hasta marzo de 2012, el presidente del gobierno, Jose Luis Rodríguez Zapatero tiene su puesto asegurado. Mariano Rajoy, por un lado, está 

