A propósito de Bahía de Cochinos
Se acaban de desclasificar los documentos de la CIA relativos al célebre fracaso de los servicios secretos americanos en su intento de derribar al régimen de Fidel Castro en 1961, hizo 50 años, medio siglo, el 16 de abril de 2011. Recupero parte de lo que escribí en mi libro “Fidel Castro” (Afrodisio Aguado 1966)*.
He leido el análisis de The Daily Beast estadounidense que ha sacado a relucir este documento recién desclasificado que dejó a los EE.UU. muy mal parados. Mi viejo reportaje de entonces, estaba basado en informaciones directas del hijo del ex-Primer Ministro de Fidel Castro exiliado en Miami, José Miró Cardona. Con él viví las angustiosas horas de la Nochebuena de 1962 en la base militar de Homestead cerca de Miami, esperando el regreso de los prisioneros liberados, mediante rescate, de la Brigada 2.506 entre los que se encontraba su hijo..
Toda la operación fue planeada por la CIA con el. Visto Bueno final del Pentágono y la autorización inicial del presidente Dwight Eisenhower, el héroe del desembarco de Normandía. Los 1.400 componentes de la Brigada 2.506, iniciaron el desembarco a últimas horas del día 16 de abril de 1961.
No había luna y un bote con 5 hombres chocó con unos arrecifes que no figuraban en sus mapas. De repente, los faros de un jeep se posaron sobre el pequeño grupo que se lanzó al agua y avanzó hacia tierra disparando. Un fidelista cayó muerto y sus compañeros fueron hechos prisioneros pero la alerta había sido dada.. El efecto sorpresa había desaparecido. Una ametralladora del vecindario abrio fuego sobre los cinco invasores que pidieron ayuda al barco escolta “Blagar”. Este abrió fuego contra la ametralladora de los castristas.
Se inició un combate en toda regla sin que los cinco primeros invasores hubiesen podido colocar las luces que señalasen un camino sin escollos para el resto de las fuerzas invasoras. Pepe San Román, comandante-jefe de la expedición, viendo la situación, decide retrasar el grueso del desembarco esperando que la luz diurna y la bajada de la marea permitiesen evitar los arrecifes con más facilidad.
El plan urdido en Washington por la CIA no dejaba resquicio para el error. Todo estaba calculado milimétricamente por estrategas que no conocían bien la zona y no contaban con el Destino. Un jeep que pasase cerca del lugar, los arrecifes, las vecinas ciénagas que limitaban el perímetro de combate, y todo llevaba al desastre.
Precediendo el desembarco, la aviación de la brigada había bombardeado la Fuerza Aérea Revolucionaria y la había supuestamente destruido en tierra. La realidad era otra: solo habían mermado el 40% pero aún quedaban operativos tres T-33, dos Sea Furies y 2 B-26 con lo que Fidel Castro ponía en jaque el desembarco de la Brigada. Por lo pronto estos aviones hundieron dos barcos de apoyo con valiosa munición y víveres imprescindibles para los desembarcados. Los demás buques recibieron orden de alejarse de la playa, mar adentro. Los 1.400 hombres de la Brigada se encontraban así sin munición ni comida.
La Brigada 2.506 no tenía por misión liberar la isla sino establecer una cabeza de puente suficientemente amplia para que 72 horas después llegase un gobierno provisional que apoyarían inmediatamente otros países de la Organización de Estados Americanos (OEA) con ayuda militar. Pero la Brigada no aguantó las 72 horas necesarias sino 64.
Los anti-castristas habían sido preparados durante 9 meses en Guatemala con instructores americanos. De Nicaragua partieron los buques de apoyo y la pequeña fuerza aérea compuesta por quince viejos B-26 sin ningún caza de apoyo. Su base, denominada “Happy Valley”, estaba en Nicaragua a 1.200 km del objetivo. Tenían 173 paracaidistas. Los 5 batallones de 180 hombres cada uno carecían de experiencia en combate. A esto había que añadir 5 M-41 con cuatro tripulantes por tanque. Estos fueron llevados por un barco estadounidense que los transfirió a un buque de apoyo de la brigada. EE.UU. tenía órdenes estrictas de no aparecer como instigadores de la operación.
Los B-26 de los invasores tenían cuatro horas de vuelo entre Happy Valley y Playa Girón, como también se designa la batalla de Bahía de Cochinos. Solo disponían de 40 minutos de autonomía para sobrevolar sus objetivos. Al alba del 17 de abril, el cuarto batallón capturó la pequeña población de Girón y aguardó en vano refuerzos y suministros. Un grupo de 10 paracaidistas cayó en una ciénaga. El hundimiento por parte de la aviación castrista del buque Rio Escondido, cargado con carburante para los aviones de la brigada, que pensaba utilizar un pequeño aeródromo en Girón, impidió acercar la aviación que siguió con sus cuatro horas de recorrido entre Nicaragua y Bahía de Cochinos.
El desastre era inevitable. En la ONU y en Washington las críticas arreciaban. A Kennedy se le ha querido acusar del fracaso por no permitir la intervención de los Estados Unidos que contaba con fuerzas aeronavales en las aguas internacionales cercanas. Pero él solo llevaba tres meses en la Casa Blanca y todo había sido preparado con el Visto Bueno de su predecesor, el general Eisenhower, autor del mayor desembarco de la Historia: el de Normandía, durante la Segunda guerra Mundial.
De los 1400 invasores, 1.113 fueron hechos prisioneros (que serían liberados 20 meses más tarde mediante un rescate millonario). Viví de cerca las vicisitudes de aquel trueque en Homstead Air Base, cerca de Miami. Pero ese es otro reportaje que contaré en otra ocasión. Puede decirse que tras aquel fiasco, Fidel y Raúl inician el acercamiento a la URSS que desembocaría un año más tarde en la crisis de los misiles soviéticos en Cuba.
“Fidel Catro” ha sido publicado en Gran Bretaña (Faber and Faber, 1968), EE.UU. (Taplinger, 1968), Alemania (Bechtel Verlag, 1968) y Japón (Kadakowa Shoten, 1969).

Estábamos sentados junto al piano de cola de aquel comedor del Holiday Inn. Era un
En Julio de 1993, me fui al Sarajevo sitiado por los serbios más xenófobos de la República que fuera de Yugoslavia. “Wellcome to Hell!” (Bienvenido al infierno) rezaba una enorme pancarta en la fachada del aeropuerto. Dentro del avión militar francés palets con avituallamiento para la población y los soldados de UNPROFOR. Tres periodistas, Enric Martí, Pasquier, una periodista de La Tribune de Genéve y yo que iba por mi cuenta pero con la acreditación de Tiempo (luego vendí mi trabajo a Diario 16). En el infierno de Sarajevo conocí a Gervasio Sánchez y Alfonso Armada. Representábamos la vieja y la nueva “tribu” como denomina Manu Leguineche a esa bandada de periodistas que cual cernícalos arriba a “donde hay tomate”.
Empezando el lunes a las 11 de la mañana, cita de este periodista junto con los “Cirilos” en el Palacio de la Zarzuela, con la Princesa de Asturias, Doña Letizia. Apoyo absoluto por parte del personal que me permite llegar hasta el salón haciendo uso de ascensores y pasillos por delante del mismo despacho del rey. ¡Y pensar que hace 52 años que no he pisado este antiguo pabellón de caza!
urante hora y media, la Princesa conversa con los miembros de la profesión sobre el rumbo que esta está tomando-
Rodríguez Zapatero no es Fidel Castro. El líder cubano siempre ha insistido en que “no daría un paso atrás ni para tomar carrerilla”. Personalmente creo que la frase tiene sus limitaciones. De la tenacidad y resistencia, se puede pasar sin solución de continuidad, a
Ser de izquierdas no significa comulgar con todo lo que dicen algunos izquierdistas.
Han sido tantos los rastros genéticos que hemos dejado en tierras americanas que es dificil no reconcer algunos de los más llamativos en sus dirigentes. Fidel Castro, con quien estoy echando un pulso para ver quien está más delgado, cada día se parece más a Don Quijote de la Mancha. Y claro, no podía faltar un horizonte de molinos de viento disfrazados de violentos gigantes que hay que alancear inmediatamente. No puedo creer que, a estas alturas de la Historia, sea Raúl, general y Ministro de Defensa, quien haya tomado la decisión por sí mismo de ordenar las mayores maniobras militares de los últimos cinco años.
La decisión de Barack Obama de liberalizar las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, aunque principalmente atañe a la comunidad cubanoamericana y a sus raíces en la isla, 

