18 diciembre 2011

Por el precio de una cerilla y un litro de gasolina

Bouazizi-240.jpg El joven Mohamed Bouazzizi, no aguantó más las extorsiones,  el chantaje y la  mordida de una policía que, para él, representaba el rostro inmediato de la dictadura. Era la enésima vez que le confiscaban su carrito de vendedor ambulante de verduras y frutas, único sustento de su familia, por no tener la autorización pertinente. Decidió poner fin a una vida sin más futuro que la perpetuación de la dictadura, la extorsión y el paro. Y hace un año, el 17 de diciembre de 2010, se quemó a lo bonzo rociándose gasolina y raspando una cerilla o encendiendo un encendedor de cuatro cuartos. Murió 18 días después como consecuencia de sus quemaduras a la edad de 26 años. Y sin que los supiese, las redes sociales de Internet pusieron en pie de guerra a toda Tunicia.

Aquella antorcha inició la revolución popular que derrocó a Al Azedine Ben Ali cuya dictadura había secuestrado la soberanía nacional durante 24 años. La llamarada de Bouazizi prendió enseguida en Egipto donde un millón de personas ocuparon Midan Tahrir al llamado, una vez más, de las redes sociales que movilizan al pueblo antes de que las fuerzas de la represión puedan desplegarse. Después de Egipto le tocó el turno a Libia, Yemen y, con los mismos esquemas, empieza en Siria donde ya van 5.000 muertos por el ejército (que empieza a dividirse) del dictadoir Bachir el Assad, hijo de otro dictador de mismo apellido, su padre Hafez.

En el momento en que se inicia el incendio en Túnez y la gente se echa a la calle, una noticia de Francia me llamó la atención. “El presidente Sarkozy detiene la salida de Marsella de un barco con destino a Túnez, cargado de material antidisturbios“.  Esta información aclara muchas cosas: en primer lugar la connivencia entre las grandes potencias con las dictaduras que jalonan todo el norte de África y Oriente Medio.

El llamado “Primer Mundo” ha estado defendiendo, y sigue haciéndolo en algunos casos pese a la liberación de Túnez, todo un collar de dictaduras porque nos interesaba su petróleo y venderles armas a cambio, y es más facil corromper un dictador que un Parlamento libremente salido de las urnas. La doctrina  Kissinger durante la guerra fría, era bien explicitada por él mismo: “Si, Somoza de NIcaragua es un hijo de puta pero …es nuestro hijo de puta”. Hablaba también de que si un país americano caía en manos del comunismo, los demás seguirían cayendo como las fichas de un dominó. A escala mundial era preciso mantener una retahila de sangrientos dictadores que oprimiesen a sus pueblos por temor de Washington a la proliferación del comunismo. Venderles “material antidisturbios” era una de las diversas maneras nuestras de contribuir al sostenimiento de esas dictaduras aplastando a sus pueblos.

Y nació Al Qaeda de la mano de de un rico saudí, rival de la dinastía saudí, educado en Londres y cuya familia era socia de la familia de George W.Bush (tras la caida de las torres de Nueva York se cerró el espacio aéreo de EE.UU excepto para un avión privado que sacó del país a la familia de Osama bin Laden. Este hombre se había vuelto contra Occidente tras haber colaborado con EE.UU. en la lucha contra el régimen comunista de Kabul y contra el ejército soviético que lo sustentaba. Mohamed Najibullah era comunista pero con él las mujeres tuvieron mejor trato y la civilización mejoró la vida ciudadana de Afganistán. Pero como era comunista, había que derrotarles y Najibulall acabó colgado de una farola tras la victoria de los taliban (singular “talib”).

Osama bin Laden, con un ejercito de estudiantes coránicos radicales, convenció al mundo árabe-musulmán de que si quería liberarse de las dictaduras que les oprimían,  había que golpear duro a los occidentales que las sostenían. Las Torres Gemelas, Atocha, Londres, Bali fueron éxitos del terrorismo islamista que ilusionó a millones de jóvenes, de Filipinas a Java y de Agfanistán a Yemen. La misma barrera de dictadores que antaño nos protegían del comunismo, ahora se transformaban en  muralla china para impedir  el avance del radicalismo islámico. Y como antaño, los más poderosos medios de comunicación del mundo se pusieron en marcha para condenar, sin paliativos al Islam.

Israel está privando al pueblo palestino (“pueblo inventado” según el culto candidato republicano Newt Gingrich) de tener derecho a una patria como le prometieron las Naciones Unidas con la partición de 1947. Manteniendo que Hamas, Jihad Islámica y Hezbollah son grupos terroristas en vez de considerarlos “resistentes”frente a una ocupación, Israel contribuye fuertemente al retraso de toda negociación con los palestinos  y aprovecha para construir en territorio ocupado en la guerra de 1967, asentamientos (prohibidos por la Convención de Ginebra) tan numerosos que lo que quede de Palestina gobernada por los palestinos sería inviable como nación. Y el gobierno judío habría alcanzado Eretz Israel, el Gran Insrael con el que sueñan.

Las organizaciones islamistas, al ser la única seguridad social en su pueblo (actúan como antaño Caritas, las órdenes hospitalarias y el Episcopado) pero no nos interesa mostrar el lado asistencial a una población sin trabajo como sucede en Gaza y en muchos campamentos de refugiados esparcidos por todo Oriente Medio. Los pueblos que han derribado a sus tiranos sin ayuda de las grandes potencias, salvo en el caso de Libia con la OTAN,  lo han conseguido gracias a un nuevo fenómeno llamado Internet.

Internet elimina intermediarios. Cualquiera que tenga un teléfono móvil puede comunicarse instantáneamente con otra persona de cualquier rincón del mundo que tenga también un teléfono. Las noticias corren a la velocidad de la luz. En una hora escasa, la Plaza de la Liberación cairota se vió invadida por un millón de personas y Mubarak cayó. El actual ejército, mandado por antiguos miembros del gobierno del “raís· (presidente) detenido y enjuiciado no podrán abortar revoluciones populares.

Europa y EE.UU. deben de estar prestos a presentar un plan Marshall, tan pronto como haya gobernantes libremente elegidos y se estabilice el descontento, para ayudar a ofrecer trabajo a unos países con altas tasas de paro entre los jóvenes. Las dos orillas del Mare Nostrum debemos ayudarles en su desarrollo dentro de nuestras posibilidades. No ceso de repetir que África es el continente del futuro y lo tenemos a 14 km de Algeciras. Pero el deseo de aventura entre los españoles de hoy, no tiene nada que ver con el de los que conquistaron América hace cinco siglos. Es una lástima que pagaremos cuando comprobemos en unas décadas, que el terreno está ocupado hasta por los chinos que ya llevan tiempo haciéndose un hueco importante. Pero para entonces seguiremos produciendo “buena vida” y plañideras.

 

11 septiembre 2011

Hace 10 años: Cayeron las torres, murió la inocencia

Torres gemelas-240Los 2.973 muertos que arrastraron las Torres Gemelas del World Trade Center, incluían los 246 pasajeros de los vuelos de United Airlines y Américan Airlines que se estrellaron contra los dos rascacielos el 11 de septiembre de 2001. No solo fue un choc brutal para el mundo entero sino el fin de una era de libertad para ir de un lugar a otro del planeta con el mínimo de controles en los aeropuertos. Creíamos que el mundo caminaba hacia una globalización que ponía a 6.000 millones de habitantes en contacto unos con otros, sin barreras ni cortapisas. No era cierto que viviesemos en una Arcadia Feliz pero nos lo creíamos.

El mundo entero entraba en guerra contra el terrorismo islamista, producto de la frustración centenaria de 1.375 millones de musulmanes. George W. Bush, probablemente el peor presidente de la Historia de los EE.UU., declaró la guerra  a Afganistán eIrak,  el país menos cerrado en materia religiosa. En ningún otro país árabe tenían más libertad las mujeres. El dictador Sadam Hussein era amigo de la familia Bush como lo fuera de la de Osama bin Laden. Tras el atentado contra las Torres Gemelas, se cerró el espacio aéreo de Estados Unidos salvo para un único avión que lo cruzó llevando hacia el exilio a la familia bin Laden, por orden del presidente Bush.

Los Estados Unidos apoyaron fuertemente a los taliban y al millonario Osama bin Laden que combatieron a los soviéticos entre 1979 y 1989.  La URSS había instalado un gobierno comunista en Kabul, en 1996 su presidente Mohamed Najibulá fue derrocado y horcado por los taliban. Los soviéticos, agotados por diez años de lucha de guerrillas, se retiraron del país.

Al Qaeda, “la Base”, fue creada por Osama bin Laden en 1989 con el fin de destruir el poderío de Estados Unidos y, en general de Occidente, y establecer un califato mundial. Se partía del principio de que había que derrotar a los infieles con las armas de que se dispusiesen y siempre con el Corán en la mano y el grito de Allah Akbar.

Lo que más irritaba a los pueblos árabo-musulmanes, era la red de sátrapas que el Primer Mundo estableció en todos ellos. Los coroneles liberaron a sus países del colonialismo y alcanzaron una pantomima de libertad de la que, los primeros beneficiarios fueron esos libertadores. La corrupción venía a satisfacer a los países avanzados y a muchos de sus dirigentes. Les comprabamos materias primas y les pagábamos con aviones, tanques, material antidisturbio y formación militar para sostener esas dictaduras. Los militares libertadores de los años 50/60 se convirtieron en nuevos opresores de sus propios pueblos. Para occidente era más fácil comerciar dentro de la corrupción que dependiendo de parlamentos libres e independientes.

Tras los atentados de las Torres Gemelas, viajar se hizo más complicado que en el siglo XIX, las libertades de nuestros países desarrollados, fueron menguando. El miedo nos hacía aceptar las escuchas telefónicas, la violación de la correspondencia, la libertad de movimientos, las detenciones arbitrarias. Los sospechosos eran interrogados en paises que admiten la tortura. Nuestro mundo caminaba hacia periodos oscuros de la Historia mientras las nuevas tecnologías, las redes sociales nos llevaban hacia adelante. Los pueblos sometidos podían dar y recibir informaciones por encima de las restricciones de sus opresores.

Y un día, un chaval tunecino, Mohamed Buazizi, harto de las arbitrariedades del poder dictatorial, se quemó a lo bonzo porque le habían confiscado un carrito con el que practicaba la venta ambulante. Sus amigos internautas lanzaron la noticia a los cuatro vientos y aquel fuego corrió por toda la geografía del Medeterráneo africano. Habiendo vivido 7 años con esos pueblos, me ha llamado poderosamente la atención el dominio de los nuevas tecnologías que tienen sus juventudes. Intermet les permitía comunicar por encima de las censuras. Twitter no era solo una herramienta para convocar acciones de protesta sino para informar al mundo de lo que estaba sucediendo.

Algunos, en Occdidente, con ese apego que tiene la gente al miedo, enseguida han querido ver las posibilidades de Al Qaeda para propiciarnos golpes más duros que los habidos en Nueva York hace 10 años o los de Madrid, Londres, Bali, Nairobi etc… El razonamiento de Occidente es unívoco y lineal. Todo peligro es suceptble de aumentar, nunca de desaparecer. Y sin embargo, la libertad en el Islam preconizada por Osama bin Laden, aparece como una fantasmada que ha causado más de un millón de muertes en Irak y Afganistán donde los americanos, ciegos de ira y prepotencia, se lanzaron sin reflexionar antes sobre la diferencia entre guerras convencionales y de guerrillas.

Osama bin Laden muerto y sin lugar de peregrinación, al Qaeda se ha visto sustituido por el móvil que mobiliza más a los cien millones de jóvenes que el Corán o las fatuas de turno. Son dos vasos comunicantes: Cuando sube el deseo de libertad y desarrollo, baja el yihadismo y al Qaeda sufre la pérdida de su líder y por ello está necrosado pese a los últimos coletazos de elementos descontrolados.

 

 

5 enero 2011

“¿Crees que soy copto?”

Filed under: Egipto,Historia,Periodismo,Religiones — Enrique Meneses @ 14:20

EnfrenCoptos-EFE.jpg 240La caza a los coptos no es algo nuevo en Egipto. Siendo una minoría no lo son en cuanto a la importancia de su credo:el cristianismo. Ellos dieron su nombre al país –Αίγύπτιος Aigyptios,egipcios– fueron cristianizados en el siglo I, entre otros por San Pablo, San Antonio y San Marcos. El país ya tenía por entonces una población importante. Solo Alejandría y Tebas (la actual Luxor) poseían un millon de habitantes cada una en 642 cuando el general árabe Amr ibn al As conquistó Egipto.

El conquistador fue un buen gobernante. Convertir al islam la población cristiana de Egipto, se hizo prometiendo que no pagarían impuestos los que abrazasen la región de Mahoma. La gran mayoría de la población heredera del imperio más impresionante de la Historia, se convirtió al Islam. He conocido algunos coptos en El Cairo e hice el reportaje de la entronización del Patriarca de Alejandría Kyrilos IV (Cirilo).

El que fuera Secretario General de la ONU, Butros Butros Ghali era copto. Yo tuve un amigo en Egipto George Butros cuyo físico era el de los bajo relieves de Luxor. Su tez era oscura pero no pertenecía a los negroïdes. Era afable, educado, dominaba el francés, el inglés y por supuesto el árabe. Presumía de que habían preferido pagar impuestos antes que cambiar de religión.  Los egipcios cuentan un chiste: Un hombre acude en busca de trabajo: el director de la empresa le ofrece un sueldo miserable. El demandante de trabajo exclama:”¿Crees que soy copto?”.

Son unos 8 millones en un país de 80 (¡había en Egipto 26 millones cuando yo vivía allí!). Son menospreciados por sus compatriotas porque suelen ser bastante avaros. En la Tebáide, lugar situado entre el Nilo y el Mar Rojo, en el sur de Egipto, los conventos coptos, no muy visitados por los españoles, tienen maravillosos íconos, cubiertos por una cortinilla que el monje copto abre para el grupo de visitantes y cierra rápidamente cuando se acerca otro grupo que aún no han dado bakchis (propina). No todos son así. George era desprendido pese a su estrechez económica.

Hermanos Musulmanes (los mismos que asesinaron al Presidente Sadat)  o Al Qaeda, el caso es que la guerra contra los cristianos empezó en Irak y se ha propagado a diversos puntos del planeta. Hosni Moubarak, el presidente egipcio tiene un problema grave. No estamos hablando de Somalia sino del país propietario del Canal de Suez, una via de navegación primordial para el comercio internacional y el tráfico de viajeros desde el Mediterráneo al Mar Rojo  y la otra faz del planeta, Asia y Oceanía.

Otra herencia de George W.Bush, Tony Blair y el inefable José María Aznar, el que quería sacar a España del rincón de la Historia donde estábamos, según él,  escondidos. Desde que lanzaron el ataque a Irak, han puesto en peligro a los cristianos que constituyen minorías en países como Egipto donde razonablemente convivieron hasta 2001.

Cuando los defensores de la intervención contra Sadam presumen de haber “liberado” al pueblo iraquí, han destrozado los endebles equilibrios de las minorías en un número muy elevado de países y territorios. La turbulencia nace de un afán de revancha de un inexperto tejano que consideraba a su padre, entonces presidente de EE.UU. en 1991, no haberse adentrado en Irak después de liberar Kuwait.

11 septiembre 2010

Las torres de arena y la marea

torresgemelas-240.jpgHace 9 años, el 11 de septiembre de 2001, las vimos derrumbarse como se desmorona un castillo de arena en la playa con la subida de la marea. Nos fijamos en los 2.752 muertos que quedaron sepultados para siempre bajo los escombros de las Torres Gemelas, en Downtown Manhattan, donde se encuentra Wall Street,  el Vaticano del capitalismo mundial, pero nadie se fijó en la marea. La marea del odio iba a crecer sin control, fuera de toda lógica. Un puñado, exactamente 19  yihadistas musulmanes de Al Qaeda tomaban al mundo como rehén, atacando los principios mismos de la economía libre de mercado.

La primera reacción no se hizo esperar por parte de los Estados Unidos. Los impactos en el Trade Center, como se denominaban las Torres Gemelas, y el Pentágono, no eran una casualidad: se desafiaba el poderío económico y el militar por parte de los supuestos desheredados de la Tierra. Y el hombre de la Casa Blanca, George W.Bush no era el más indicado para ordenar las ideas.

En 1991, diez años antes, Bush junior criticó a su padre, entonces presidente de EE.UU. que liberó Kuwait ocupado brutalmente por Sadam Hussein, de haberse detenido en la frontera sur de Irak y no haber avanzado hasta Bagdad para derribar al dictador. Bush padre se limitó a completar el mandato de la ONU en el lugar donde quedaba liberado Kuwait. Irak se quedó en la mente belicosa de George W. y cuando es presidente, busca el pretexto de las armas de destrucción masiva y su connivencia con el grupo terrorista de Al Qaeda, para lanzar la guerra sobre la antigua Mesopotamia. Hace ya siete años.

El hombre que creo Al Qaeda, Osama ben Laden,  fue fiel aliado de EE.UU. en la lucha contra los soviéticos en Afganistán, y también tuvo negocios millonarios con los Bush. De ahí que en los primeros momentos del ataque del 11-S, cuando se cierra el cielo americano por seguridad, solo un avión cruza su espacio sacando a los familiares de Osama ben Laden para evitar que se tomasen represalias contra ellos.

Pero la actitud del circulo duro de los republicanos, los que a la vez comerciaban con el petróleo de las dictaduras musulmanas y les vendían sofisticadas armas, fue extender la culpabilidad a las masas que tienen el Corán por libro sagrado, al Islam entero. Esto no iba con sus dirigentes más fieles, sus business partners. A ellos se les hace creer que esas masas de creyentes pueden acabar con sus riquezas y esplendorosas formas de vida.

Somos 6.900 millones de seres humanos en el planeta Tierra, y seguimos creciendo. De esta población, 1,600 millones son musulmanes entre los que los árabes son una minoría de 422 millones incluyendo los que no lo son étnicamente pero lo tienen como idioma predominante. Arabia Saudí, la cuna de los árabes y del Islam, solo tiene una población de 24,8 millones. Los cristianos somos 1.978 millones (1,100 millones católicos, 615 protestantes y 263 ortodoxos). Este es el campo de batalla de ideologías  dispares atizadas por sectores definidos por la ignorancia, el interés y una fe sin fundamento. En medio, el laicismo de países avanzados y, a la vez, moderados.

El Estado de Israel, con 6 millones de habitantes,  de los que 683,ooo asentados en territorios palestinos,sabe que cuenta en Estados Unidos con una influyentísima población judía de 5.200.000 americanos. El problema israelo-palestino es uno de los elementos que envenenan las relaciones entre árabes/musulmanes y judíos/euroamericanos. En ambos bandos hay extremistas dispuestos a volar el planeta para imponer sus razones, en ambos existen impresionantes masas que quieren vivir y dejar vivir.

Nicolas Sarkozy, presidente de la República Francesa, hijo de padre húngaro y madre judía sefardí de nacionalidad francesa, dentro de Europa, está demostrando que no solo Silvio Berlusconi es enemigo de los gitanos rumanos sino que él ha iniciado una operación absolutamente xenófoba, ilegal porque, además la aplica a  ciudadanos de la Unión Europea. La Seguridad, desde la caída de las Torres Gemelas ha incrementado la desconfianza del “otro”. El árabe, el musulmán, han pasado a ser potenciales enemigos. Se criminalizan grupos étnicos sin pensar que en las torres del Trade Center de Nueva York, murieron varios centenares de musulmanes. La construcción de una mezquita en la Zona Cero, donde cayeron las dos torres, es un insulto para unos para otros, como yo, es un deseo de que compartan cristianos, musulmanes y judíos un centro de meditación sobre aquello que une a las tres religiones del Libro.

14 mayo 2010

¡De trinchera en trinchera!

zapatero_compungido-240Rodríguez Zapatero no es Fidel Castro. El líder cubano siempre ha insistido en que “no daría un paso atrás ni para tomar carrerilla”. Personalmente creo que la frase tiene sus limitaciones. De la tenacidad y resistencia, se puede pasar sin solución de continuidad, al enrrocamiento y la testarudez senil. Soy de los que creen que, al igual que las guerras de trinchera de antaño, uno debe retirarse, cuando no hay más remedio, a la inmediatamente anterior. De trinchera en trinchera pero jamás corriendo a la retaguardia sin haber dado batalla línea por línea. ¿Qué se necesita temple? Desde luego, y resistir la histeria que fabrica miedo.

Cuando empezó la crisis de las subprimes, media España parecía Nobel de Economía, otorgando lecciones magistrales sobre qué sucedía y cómo se debía actuar.  Eran legión quienes presumen de haber sabido desde el primer día lo que había que hacer y siguen sacando pecho para mejor ponerse las medallas.  Imagino cientos de miles de colchoneros atléticos presumiendo de haber alineado a quienes les han traído la copa se la Liga Europa a Madrid después de cuarenta y ocho años  de sequía.

ZP ha querido, desde el primer momento, gastar para paliar la situación de los más necesitados, entre los que había y hay, masas de inmigrantes y españoles no cualificados. En el mundo entero, las mentes más expertas se contradecían sobre la forma de atajar el rápido deterioro de nuestra economía y paro. Repetir machacónamente  que doblamos el paro europeo es de perogrullo puesto que en España la paleta y el ladrillo pesan más que la mecánica de precisión.

Nuestra clase política, se derechas e izquierdas, han vendido al país un Eldorado que no existía. Todo el que tenía dos manos soñaba con llegar a España. Había trabajo y el dinero circulaba como en una timba del Mississippi.  Presumíamos de construir tanto como el resto de Europa pero era el doble de lo que necesitábamos. José María Aznar se creyó un tycoon tejano y los españoles ricos de la noche a la mañana. Las tarjetas de crédito eran milagrosa, comprabas lo que querías y lo hacías “en cómodos plazos”.  Hasta los estudiantes universitarios dejaban las clases para cobrar 1.200 euros subidos a un andamio.

En términos generales, no es que se haya escamoteado la verdad de la situación sino que se ha ido reaccionando conforme la realidad presionaba. Las críticas más fuertes a Zapatero se refieren a sus cambios de estrategia y a sus medidas parciales en defensa de las prestaciones sociales. Nuestra deuda, que era muy inferior a la media europea, ha sido utilizada por Rajoy y su partido para acusar al gobierno de “despilfarro” , “manirroto” y “subvencionador”. De todos modos, tampoco el gobierno puede hacerlas ya que las autonomías tienen competencia sobre educación y sanidad.

Cuando Rajoy, cada día más tribuno del siglo XIX, exigía drásticas restricciones en el gasto público, en ningún momento se aplicaban esos criterios en las comunidades que gobierna la derecha. Valencia y Madrid son las autonomías más endeudadas de las 17 que componen  nuestro  país. Se le reclamaba con fuerza el apretarse el cinturón, unir ministerios, reducir a Secretaría de Estado otros,  pero no se decía a la ciudadanía si esos recortes eran suficientes o si son las autonomías las que acumulan más cargos de confianza.

Rodríguez Zapatero ha desvelado este miércoles 12 de mayo, la batería de medidas más drásticas de las llevadas a cabo hasta ahora. Bueno pues el PP se queja de que llegan tarde, que deberían haberse impuesto ¡desde hace dos años! Ahora descubren otro hilo argumental que les suena bien para desgastar al gobierno: No es ZP quien ha tomado las medidas expuestas en  el Parlamento sino que Bruselas, y hasta Barack Obama, le han obligado a  tomar esas medidas. “Somos un Protectorado”, para el vacilante líder del PP que hace poco defendía a su Tesorero Bárcenas y sigue empecinado en defender a Camps cuando la Justicia se acerca peligrosamente a la corrupción de Gürtel. (más…)

14 abril 2010

Fuego cruzado a cuatro bandas para Rajoy

Actofacultadmedicina-240El momento español es desconcertante cualquiera que sea la forma de mirarlo. Hay jalones que permiten no perderse en la densa niebla que rodea la vida española en su casi totalidad. Uno de ellos es la crisis internacional que tan duramente ha afectado a nuestro país por nuestra dependencia del ladrillo y necesidad de reindustrializar España. Otro es la corrupción rampante, generalizada pero especialmente ubicada en la actualidad en el principal partido de la oposición por el caso Gürtel. Un tercer jalón lo representa la lucha interna por hacerse con el poder de una de las dos corrientes mayoritarias del Partido Popular. En cuarto lugar, sin que por ello sea menos importante que los anteriores, el PP necesita ganar a toda costa las elecciones de 2012 para romper el maleficio que le ha anclado en la derrota desde 2004.

Lo mismo que los especialistas no supieron prevenir la crisis que se avecinaba, ni su virulencia, tampoco saben predecir cual va a ser el calendario de nuestra recuperación económica y la re-absorción de la masa de parados que actualmente pasa de los cuatro millones, aunque nadie quiere recordar que hay un 23% de actividad sumergida. Las primeras señales de esa recuperación ya han aparecido, según el BBVA, con nuestra reciente salida  de la recesión.

Ver como se acerca el final de ETA, y que eso lo esté obteniendo el PSOE, el último  partido que intentó negociar sin éxito con la banda, es duro para un PP obsesionado con ponerse la medalla de haber terminado con ese terrorismo. El ministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba y el juez Baltasar  Garzón están llevando magistralmente la lucha contra ETA. El PP intenta destruir la credibilidad de ambos por todos los medios. Sería un punto muy favorable en las próximas legislativas para el partido que hubiese puesto su firma en esa rendición.

El mismo juez Baltasar Garzón que descubrió FILESA y los GAL, dando entonces oxígeno a un PP anclado en la oposición, es el que ahora ha descubierto la trama de corrupción denominada Gürtel (“correa” en alemán).   Cientos de millones de euros han comprado a un número importante de cargos del Partido Popular desde los tiempos de Aznar cuya hija se casó en El Escorial con el joven Alejandro Agag. Se dice que el yerno de Ana Botella es el que introdujo en el PP a su amigo  Francisco Correa, el Capo di capi del tinglado.

En la oposición, Mariano Rajoy, que ha sido vice Presidente y varias veces ministro de Aznar, demuestra ser un vehemente parlamentario como jefe de la oposición pero un débil capitán para mantener el orden en sus huestes. El pecado de tibieza le es reprochado por todo el mundo. No tomar drásticas medidas ante la corrupción que se iba instalando en el PP desde hace más de ocho años , ha irritado a buen número de compañeros de partido y a los españoles en general. La diferencia de Rajoy con el autoritarismo algo chulesco de José María Aznar ha permitido la aparición de un ala derechista dentro de la formación que no ha cesado de socavar la posición del actual candidato. De ahí a ponerle el sambenito de perdedor nato, solo ha hay un paso.

La importancia acordada por Aznar y su gente a la estrecha amistad de España con Estados Unidos, servía de arma arrojadiza contra un entonces líder de la oposición que había permanecido sentado cuando pasó ante él la bandera estadounidense en el desfile de nuestras Fuerzas Armadas. Hoy, el cambio habido en EE.UU. con Barack Obama, y el descrédito general de los tres líderes del medallón de las Azores, ha situado a José Luis Rodríguez Zapatero en una posición inmejorable con Washington, sin necesidad de poner los pies sobre la mesa ni hacer de recadero de George W. Bush para que Chile y México votasen en el Consejo de Seguridad a favor de la intervención militar contra Sadam Husseín.

La monolítica unidad dentro del PP que se vio en el Congreso cuando se apoyó nuestra intervención en la guerra de Irak, desmentida en las manifestaciones callejeras multitudinarias donde gran parte de la militancia de derechas se opuso a luchar en Mesopotamia, se ha resquebrajado. El baluarte que sostiene a Rajoy es Francisco Camps, un presidente de Comunidad Valenciana donde la corrupción de Gürtel ha hecho más mella. Baleares es otra bofetada en el seráfico rostro de un gallego que realmente escenifica el dicho de que “no se sabe si sube o baja si te lo encuentras en medio de una escalera”. Un fuego cruzado a varias bandas: la corrupción no atajada (Bárcenas sigue de senador), la falta de liderazgo y carisma de Rajoy en su partido, las mejoras de nuestra crisis económica y los éxitos contra ETA que empiezan a favorecer a Zapatero cara a las elecciones de 2012, están desquiciando al Partido Popular que se siente atacado en todos los frentes.

Que “Manos Limpias” y “Falange Española”, dos grupúsculos ultraderechistas se hayan querellado contra el juez Garzón por su empeño en desenterrar e identificar los muertos que bordean nuestras cunetas y los aledaños de muchos cementerios, es un insulto hacia quienes perdieron la guerra. La ley de Amnistía permitió el regreso de los exiliados pero no impide la búsqueda de más de cien mil desaparecidos. Además, España, madre del  Derecho Internacional, no puede desdecirse de los tratados que convierten el genocidio en delito imprescriptible.

Algunos colegas de la prensa derechista sacan a relucir Paracuellos del Jarama, un episodio de la misma guerra civil (cuyos muertos recibieron debida sepultura desde que Franco ganó)  e intentan compararlo con más de 130.000 ejecutados después de que el juez Garzón iniciase su investigación sobre esos “desaparecidos”. La prensa extranjera ha puesto el grito en el cielo viendo que el instructor de la causa por genocidio a punto de sentarse en el banquillo y perder su carrera.

El máximo órgano jurisdiccional ha convocado a los corresponsales extranjeros para explicarles aspectos procesales, como si fuera de España, no se supiese por qué se juzga por genocidio a Radovan Karadzic (en espera de capturar a Ratko Mladic) por el asesinato de 8.000 varones musulmanes en Srebrenica. Que un juez, con la carrera de Baltasar Garzón, se vea acusado de prevaricación (dictar a sabiendas una resolución injusta) por un tema susceptible de interpretación, es inaudito para cualquier periodista extranjero. No quiero decir lo que pensamos muchos periodistas españoles pero es una presión a los medios de comunicación como la que la judicatura dice que les ha infligido el ex fiscal Carlos Jiménez Villarejo en la concentración de la Universidad Complutense.

23 enero 2010

Barack Obama, de la esperanza al desencanto

barack-obama-capitol-240 Cuando se ha cumplido un año de la llegada de Obama a la Casa Blanca, el mundo entero, que hace 12 meses estaba exultante de alegría y esperanza, ha girado 180 grados y se echa en brazos del pesimismo más absoluto. Ignorar las realidades de Estados Unidos es el primer error de quienes esperaban en un año que el primer presidente afroamericano llegase a Washington para dar forma al sueño de Martin Luther King Jr. Los lobbies estaban y siguen estando, aunque el presidente Obama no sea tan deudor de los mismos por su elección. Esa libertad le permite ser audaz en sus reformas.

Cerrar Guantánamo y establecer una Sanidad Pública para cubrir los 40 millones de estadounidenses que no la tienen actualmente, son promesas electorales que tiene que llevar a cabo enfrentándose a obstáculos inesperados. Por ejemplo: ¿Quien podía decir hace un año que Al Qaeda abriría una nueva base en Yemen y que de esta nacionalidad son los presos más numerosos de Guantánamo? ¿Se les debe devolver a su país para reforzar esa organización terrorista? ¿Los países europeos que más reclamaban el cierre del penal son los primeros reticentes a la hora de aceptar presos en su territorio. El rechazo alcanza  muchas poblaciones  de los mismos Estados Unidos.

La reciente “pandemia” de la gripe A (H1N1), ha demostrado la capacidad de la Industria Farmacéutica de crear el pánico y forrarse con la vacuna adecuada. Me harto de decir que el negocio del miedo es el más próspero y con mayor futuro que existe. Véase el último invento, el escaner que nos desnuda. ¿Alguien que razone medianamente puede pensar que los terroristas no encontrarán otros medios de entrar con explosivos en los EE.UU. ? ¿Y si entran con las manos en los bolsillos y silbando y montan sus mortíferos artefactos con productos adquiridos dentro del propio país?

La victoria del candidato republicano Scott Brown en Massachusetts ha dejado a los demócratas, tras la desaparición de Edward Kennedy,  con 59 escaños en el Senado, uno menos de los necesarios para controlar la cámara alta a la hora de pasar legislación sobre sanidad o cualquier otra reforma.  Los pesimistas, los que nunca creyeron que un negro pudiese gobernar los EE.UU.,  se frotan las manos al precisarse sus profecías. Ignoran que son muchos los factores que pueden alterar la situación que se ha creado: la muerte de algún senador republicano y su sustitución por un demócrata, o el apoyo de uno de ellos por convicción o porque se deje comprar, puede restablecer el equilibrio. Hay que añadir que Brown tiene solo dos años delante de él,  los que le quedaban a Kennedy. La tenacidad de Obama puede, perfectamente, vencer esos obstáculos.

El abierto desafío a la Banca americana, lanzado hace unos días por el presidente, ha sentado a cuerno quemado a los interesados pero ha sido muy aplaudido en la población de los Estados Unidos y en Europa. Por supuesto la derecha le ha acusado de “populismo” como si descubriese en el afroamericano un aliado secreto de Castro, Cháves y Morales. Estados Unidos tiene un grave problema de educación. Nunca han explicado a sus estudiantes las diferencias entre un comunista, un socialista y un liberal. No sabrían explicar por qué un gobierno laborista (socialista) como el británico, tiene sanidad pública universal y gratuita igual que la Francia de Nicolas Sarkozy, líder de la UMP, un partido conservador a la europea. Para el americano medio, el comunismo de la URSS y el socialismo europeo o social-democracia, son la misma cosa. El costo de la sanidad privada en EE.UU. es increíblemente alto pero la expectativa de vida es inferior a la de muchos países europeos con sanidad pública.

Que Barack Obama no deba su elección a los poderes fácticos del petróleo, el armamento o las farmacéuticas, no significa que estos no puedan presionar y comprar algunos legisladores. El americano de a pie no es consciente de que su país ya no es la única primera potencia que surgió de la Segunda Guerra Mundial después de haber utilizado la bomba atómica y puesto un punto final a la contienda más devastadora de la Historia de la Humanidad. Hoy, en un mundo multipolar, con potencias emergentes como China, India, Brasil y la misma Unión Europea, Estados Unidos necesita un presidente con imaginación y voluntad de cambios drásticos en el tradicional “American Way of Life” del eslogan más tenazmente incrustado en la mente de sus compatriotas. Los “values” tan queridos por el ciudadano medio, están en plena reconversión. Y para llevarla a cabo, Barack Obama ha comenzado por reconciliar los Estados Unidos antipáticos de George W.Bush con el resto del mundo. Nosotros también, ante la masiva invasión americana de Haití, debemos cambiar el “chip” y no acusarles de querer repetir su historial de injerencias en los asuntos de América Latina. Obama ha cambiado el tono de vida del planeta y por eso recibió, como agradecimiento, el Premio Nobel de la Paz. Mi padre siempre decía que la propina hay que darla al llegar a los hoteles, no cuando uno se marcha.

13 octubre 2009

Los caraduras de Europa

presidente_polaco_lech_kaczynski 240Ya escribí en otra ocasión que los países del Este europeo, tras la caída del muro, más que ansiar pertenecer a la Unión Europea, deseaban que Estados Unidos los convirtiesen  en otros tantos de sus estados federales. No sé por qué razón, polacos, húngaros, checos, bálticos consideraron siempre que la Europa Occidental les abandonó ante el  nazismo. Los americanos entraron en la guerra cuando Europa había sufrido ya el mayor zarpazo de la Historia por parte del Führer. Caido el Muro de Berlín, la inmigración a EE.UU. fue la primera obsesión de los “nuevos europeos”, como los designó José María Aznar para distinguirlos de los “viejos” (Francia y Alemania). Convertirse en butler (mayordomo) de George W. Bush era el sueño del presidente del gobierno español de entonces.

Bruselas, para esos países rescatados del antiguo COMECON, era la ventanilla donde se pagan durante años los fondos estructurales. Los países, repentinamente enriquecidos por la economía especulativa diseñada por los neocons, no querían saber nada de la Unión Europea o, si acaso, tener una pertenencia más aparente que de corazón. El petróleo de Noruega o la pesca y los servicios  financieros de Islandia y Suiza,  mantuvieron varios países fuera del club porque su nivel de vida demostraba que los demás estábamos más atrasados.

La Constitución Europea de Giscard d´Estaing puede que no fuese perfecta pero es cierto que a los franceses, por definición, les encanta filosofar hasta desgastar los argumentos más sencillos. Todo el mundo es filósofo en Francia; se les escucha y se les lee como antaño a los más sesudos pensadores griegos. Sin comprender lo que se pretendía en el articulado, creyendo que impedirían la “globalización”, que conseguirían que el Camembert se siguiese haciendo sin pasteurizar la leche, se pronunciaron por el NO. Mucho filósofo pero nadie sospechaba el tsunami financiero que iba a barrer estructuras tenidas por axiomáticas.

Ahora Irlanda  acepta el Tratado de Lisboa, una edición medio descafeinada de la Constitución, porque se siente desnuda ante el desastre económico. Hasta quiere pertenecer al eurogrupo. Islandia se ha hundido gracias a su “dinámico sistema bancario” y ahora busca el abrigo europeo. El resultado del nefasto “NO” francés, seguido del holandés, ha permitido una serie de chantajes que, hasta entonces, solo se habían tolerado con “el cheque” de Margaret Thatcher. Ahora, para que vote sí, respetaremos la legislación sobre el aborto, el pacifismo, las leyes sobre moral ciudadana y mantendremos el Comisario de Dublín. Eso con los  irlandeses pero también con los polacos y los checos a los que. gracias a Obama, nos hemos deshecho de superradares y poderosos misiles amenazando Irán (y Rusia de paso), que fueron pactados a espaldas de Bruselas.

España inicia el primero de enero la presidencia de la Unión Europea. No es una más. Para entonces estará en vigor el Tratado de Lisboa que permite avanzar en la construcción de una entidad supranacional compuesta por 27 países que han decidido, unos con menos entusiasmo que otros, ceder importantes áreas de su autonomía por el derecho a pertenecer a esta Super-entidad que asienta 500 millones de habitantes sobre 4.325.000 de km2. En ese habitat se ha producido en 2008 un PIB total de US$18.493.oo9 millones, ocupando así el primer puesto mundial.

Desaparecidos los entusiastas de la Unión Europea, Jacques Delors, Helmut Kohl, Felipe González, se necesita un líder con entusiasmo e ideas claras. Tony Blair, representante de aquella  UE  vasalla de los EE.UU., no puede ocupar la Presidencia de 30 meses que permite el Tratado de Lisboa. Su actuación en Oriente Medio como representante de la UE ha sido absolutamente baldía. Ofrecerle la Presidencia de Europa es como prolongar la parálisis que hemos vivido desde el “NO” franco-holandés-irlandés a la Constitución. Si algunos consideran que no se puede designar a Felipe González porque serían dos ibéricos los que dirigiesen Comisión y presidencia del Super-país, se puede alegar que  el líder laborista y José Manuel Durao Barroso son dos hombres de las Azores, de George W. Bush. Felipe González es la Europa que no se plegó a Washington. Finalmente, Rodríguez Zapatero debe advertir a los países de la Europa díscola que en este “club” existen reglas de admisión y que si alguien las incumple, se le puede castigar hasta con la suspensión temporal  de sus derechos societarios. El filibusterismo debe de ser acotado para evitar que se convierte en lastre.