23 enero 2010

Barack Obama, de la esperanza al desencanto

barack-obama-capitol-240 Cuando se ha cumplido un año de la llegada de Obama a la Casa Blanca, el mundo entero, que hace 12 meses estaba exultante de alegría y esperanza, ha girado 180 grados y se echa en brazos del pesimismo más absoluto. Ignorar las realidades de Estados Unidos es el primer error de quienes esperaban en un año que el primer presidente afroamericano llegase a Washington para dar forma al sueño de Martin Luther King Jr. Los lobbies estaban y siguen estando, aunque el presidente Obama no sea tan deudor de los mismos por su elección. Esa libertad le permite ser audaz en sus reformas.

Cerrar Guantánamo y establecer una Sanidad Pública para cubrir los 40 millones de estadounidenses que no la tienen actualmente, son promesas electorales que tiene que llevar a cabo enfrentándose a obstáculos inesperados. Por ejemplo: ¿Quien podía decir hace un año que Al Qaeda abriría una nueva base en Yemen y que de esta nacionalidad son los presos más numerosos de Guantánamo? ¿Se les debe devolver a su país para reforzar esa organización terrorista? ¿Los países europeos que más reclamaban el cierre del penal son los primeros reticentes a la hora de aceptar presos en su territorio. El rechazo alcanza  muchas poblaciones  de los mismos Estados Unidos.

La reciente “pandemia” de la gripe A (H1N1), ha demostrado la capacidad de la Industria Farmacéutica de crear el pánico y forrarse con la vacuna adecuada. Me harto de decir que el negocio del miedo es el más próspero y con mayor futuro que existe. Véase el último invento, el escaner que nos desnuda. ¿Alguien que razone medianamente puede pensar que los terroristas no encontrarán otros medios de entrar con explosivos en los EE.UU. ? ¿Y si entran con las manos en los bolsillos y silbando y montan sus mortíferos artefactos con productos adquiridos dentro del propio país?

La victoria del candidato republicano Scott Brown en Massachusetts ha dejado a los demócratas, tras la desaparición de Edward Kennedy,  con 59 escaños en el Senado, uno menos de los necesarios para controlar la cámara alta a la hora de pasar legislación sobre sanidad o cualquier otra reforma.  Los pesimistas, los que nunca creyeron que un negro pudiese gobernar los EE.UU.,  se frotan las manos al precisarse sus profecías. Ignoran que son muchos los factores que pueden alterar la situación que se ha creado: la muerte de algún senador republicano y su sustitución por un demócrata, o el apoyo de uno de ellos por convicción o porque se deje comprar, puede restablecer el equilibrio. Hay que añadir que Brown tiene solo dos años delante de él,  los que le quedaban a Kennedy. La tenacidad de Obama puede, perfectamente, vencer esos obstáculos.

El abierto desafío a la Banca americana, lanzado hace unos días por el presidente, ha sentado a cuerno quemado a los interesados pero ha sido muy aplaudido en la población de los Estados Unidos y en Europa. Por supuesto la derecha le ha acusado de “populismo” como si descubriese en el afroamericano un aliado secreto de Castro, Cháves y Morales. Estados Unidos tiene un grave problema de educación. Nunca han explicado a sus estudiantes las diferencias entre un comunista, un socialista y un liberal. No sabrían explicar por qué un gobierno laborista (socialista) como el británico, tiene sanidad pública universal y gratuita igual que la Francia de Nicolas Sarkozy, líder de la UMP, un partido conservador a la europea. Para el americano medio, el comunismo de la URSS y el socialismo europeo o social-democracia, son la misma cosa. El costo de la sanidad privada en EE.UU. es increíblemente alto pero la expectativa de vida es inferior a la de muchos países europeos con sanidad pública.

Que Barack Obama no deba su elección a los poderes fácticos del petróleo, el armamento o las farmacéuticas, no significa que estos no puedan presionar y comprar algunos legisladores. El americano de a pie no es consciente de que su país ya no es la única primera potencia que surgió de la Segunda Guerra Mundial después de haber utilizado la bomba atómica y puesto un punto final a la contienda más devastadora de la Historia de la Humanidad. Hoy, en un mundo multipolar, con potencias emergentes como China, India, Brasil y la misma Unión Europea, Estados Unidos necesita un presidente con imaginación y voluntad de cambios drásticos en el tradicional “American Way of Life” del eslogan más tenazmente incrustado en la mente de sus compatriotas. Los “values” tan queridos por el ciudadano medio, están en plena reconversión. Y para llevarla a cabo, Barack Obama ha comenzado por reconciliar los Estados Unidos antipáticos de George W.Bush con el resto del mundo. Nosotros también, ante la masiva invasión americana de Haití, debemos cambiar el “chip” y no acusarles de querer repetir su historial de injerencias en los asuntos de América Latina. Obama ha cambiado el tono de vida del planeta y por eso recibió, como agradecimiento, el Premio Nobel de la Paz. Mi padre siempre decía que la propina hay que darla al llegar a los hoteles, no cuando uno se marcha.

7 noviembre 2009

“Pega pero escucha”

Me dirijo a los líderes de Sierra Maestra con los que conviví cuatro meses entre 1957 y 1958.  Por mis reportajes acabé en manos del Buró de Investigaciones dirigido por los siniestros Coronel Orlando Piedra y el Comandante Medina, en cuya presencia sufrí varios días de palizas a manos de dos de sus matones y mis cámaras fueron repetidamente estrelladas  con violencia contra las paredes del despacho.  Mi delito era haber publicado en “Paris Match” las fotos de vuestra lucha que el semanario revendió a los principales semanarios internacionales de la época, incluido “Bohemia” de La Habana.

Fue un factor más entre los que fueron socavando la dictadura de Batista hasta su caída, pero “Che” Guevara declaró en Moscú que “hasta que Meneses subió a Sierra Maestra, el mundo no supo que en Cuba había una revolución”. No digo esto para ensalzar mi figura ni recalcar la imparable importancia de los medios de información en el último siglo. Lo hago para subrayar la diferencia de trato que recibí de vosotros en Sierra Maestra, sin cortapisas en mi trabajo, incluso cuando entrevisté sin vuestra presencia, a los prisioneros que teníais y cuyas cartas a la familia, sin previa censura, llevé conmigo a La Habana. Vosotros ganasteis y Batista fue derrotado. Ellos asesinaron al periodista ecuatoriano Carlos Bastide y conmigo no se atrevieron por representar a uno de los dos mejores semanarios del mundo y ser español.

Los tiempos han ido cambiando cada vez más aceleradamente. Fidel, Raúl, Ramiro Valdés, no os dais cuenta de que sois la última revolución que triunfó con el estilo de Pancho Villa y Emiliano Zapata. Ahora, en 2009, sois vosotros los que apaleáis a Yoani Sánchez que con su valentía y sus armas de periodista, su ordenador, o computadora como la llamáis vosotros, os tiene en jaque. La gente ya no puede ser acallada a puñetazos, ni con cárcel, ni destruyendo sus herramientas de trabajo. No desaprovechéis la oportunidad de hacer una transición en Cuba bajo vuestra vigilancia, salvando lo bueno y descartando lo obsoleto, podéis poner a Cuba en el lugar que le corresponde en nuestro tiempo.

Lo primero es no considerar enemigo a quien no piense como vosotros, lo segundo aceptar que todo ser humano tiene derecho a entrar y salir libremente de su país si no se lo impide una orden judicial por cometer un delito internacionalmente reconocido como tal. Impidiendo que la muy laureada Yoani Sánchez pueda acudir a España a recoger de El País el “Premio Ortega y Gasset” o a Estados Unidos a por el “María Moors Cabot” que otorga la Universidad de Columbia, estáis cometiendo un error imperdonable.

La oportunidad que tenéis de resolver numerosos problemas de la vida diaria de vuestros compatriotas, reside en tener a Barack Obama en Washington. Si la derecha neoconservadora reduce el carisma que llevó a este afroamericano a la Casa Blanca, él perderá apoyo en las Cámaras pero vosotros puede que hayáis dejado pasar el último tren. Lo mismo digo a una Unión Europea que aplaudió el cierre de Guantánamo pero que a la hora de aceptar presos en su territorio para iniciar la operación, muchos de nuestros países apenas aceptan dos o tres prisioneros.

La inversión de unos cuantos gestos es relativamente pequeña comparada con los réditos que podéis obtener sentándoos a conversar con quienes no comulgan con vuestras fórmulas.  En estos días, se está celebrando la pacífica caida del Muro de Berlín. La RDA no pudo contener el viento de la Historia y la guerra fría alcanzó su fin  por anacrónica. Es hora de que reflexionéis sobre el tiempo que os queda, que nos queda personalmente, el vital y el de nuestras iniciativas. No os lo dice un político sino un periodista sabedor por experiencia de que “camarón que se duerme se lo lleva la corriente”.

“Pega pero escucha”

31 agosto 2009

Bush-Obama, dos prototipos

Barack Obama 240En la vida de las personas, como en la de los países, y más aún si se trata de imperios, se dan dos formas de encarar la gobernancia: inspirar confianza y disponerse siempre a negociar o producir miedo y exhibir fuerza para someter antes de hablar. Esos dos modelos se dan en América con los rasgos de algunos presidentes. Del Big Stick de Theodore Roosevelt a la bonhomía de Jimmy Carter, del  brutal desprecio por la vida ajena de George W. Bush a la juiciosa mezcla de entrega y determinación de Barack Obama. Un análisis de resultados de estos dos últimos lo explica todo.

Cuando un presidente de los Estados Unidos se autoproclamaba “War President” ya estaba exhibiendo una  belicosa concepción de la realidad. Para Bush Jr. su padre había sido cobarde, en 1991, al detenerse en la frontera de Kuwait con Irak y no haber aprovechado para llegar hasta Bagdad. Al respeto mostrado por el padre al límite impuesto por Naciones Unidos, el hijo oponía un total desprecio por las decisiones del máximo organismo internacional. El Consejo de Seguridad era, para el “War President”, un estorbo que pretendía ponerle trabas a su imperial voluntad.

La réplica a una política de desafío total como la de un George W.  Bush es la radicalización a ultranza de quienes se sienten avasallados, hasta con sorna, por el Imperator. Al Qaeda, el invadido pueblo de Irak que nada tenía que ver con el atentado de las Torres Gemelas y el 11-S,  los talibanes que daban cobijo a Osama bin Laden, Corea del Norte e Irán, amenazados por Jupiter con el fuego del Averno. Esto sucedió en todos los ámbitos que tocó Bush y, sobretodo,  su consejero áulico, Dick Cheney que aún hoy recomienda un ataque preventivo sobre Irán.

Los resultados de la gestión de George W.Bush han sido catastróficos bajo cualquier ángulo que se mire. Robo a mano armado por empresas privadas ligadas a sectores industriales que auparon a un inculto presidente a cambio de utilizar servicios de seguridad y de contra-espionaje antes desempeñados por las Fuerzas Armadas. En España, el Ministro de Defensa Federico Trillo-Figueroa, solo se atrevió a poner en su ministerio  centinelas de una empresa de seguridad privada. Su sueño hubiese sido tener un Halliburton español y un Blackwater de mercenarios bajo sus ordenes pero su partido perdió las elecciones. Bush engendró con su “big stick” (gran garrote) desafíos de Pyongyang, retos de Teherán, envalentonamiento de Israel, crecimiento del ego bolivariano de Hugo Chávez, antiamericanismo en todo el mundo.

Para los neoconservadores americanos y sus imitadores ultraderechistas, el garrote más que la zanahoria asegura el avance del Imperio. Lo de  “leña al mono” era –y sigue siendo para muchos– la fórmula mágica de dominar el planeta. Pero de repente, la mayoría americana, joven y el feminismo harto del prototipo “macho”, descubrió  un afroamericano que simboliza su país en la mezcla de su sangre blanca y negra, que es cristiano pero tiene familiares musulmanes,  ha vivido en la Indonesia musulmana y lleva de segundo nombre Huseín. Se ha formado brillantemente en las mejores universidades de EE.UU. y ha trabajado ayudando a los más desfavorecidos del Estado de Illinois. (más…)

8 junio 2009

¡Siempre nos quedará Obama!

berlusconi-dice-que-europa-necesita-un-presidente-prestigioso-como-aznar-o-blair240A nivel nacional, el triunfo del PP es pírrico. Lo saben pero eso permite a sus partidarios más jóvenes pedir a grito pelado la dimisión de Zapatero y otorgar el título de presidente a Rajoy. Hasta marzo de 2012, el presidente del gobierno, Jose Luis Rodríguez Zapatero tiene su puesto asegurado. Mariano Rajoy, por un lado, está apuntalando su liderato y por otro preparando unas elecciones legislativas –únicas que conducen a la Moncloa– con tres años de anticipación. De aquí a entonces quedan muchas minas que el líder de la derecha tendrá que desactivar.

Hemos contemplado una Esperanza Aguirre agazapada, retrayendo sus garras durante la campaña electoral. Las tendencias dentro de la derecha entran en hibernación cuando se acercan los comicios. El “todos a una” de Fuenteovejuna era una actitud del pueblo frente a los poderes omnímodos del monarca. Ahora lo practican los pudientes ante la oposición del pueblo. La “gauche divine”, la que se desayuna con principios éticos y estéticos, aprovecha estas ocasiones electorales para darle una patada en las espinillas al gobierno socialista. No solo se ha producido esto en España, sino en toda Europa. Bien señores: No han ganado nada dentro de sus respectivos países pero han conseguido que la derecha más ultramontana nos gobierne durante unos años cruciales para salir del foso donde nos metió … esa misma derecha ultraconservadora.

Cuando Estados Unidos, en un giro histórico, se acerca a un socialismo europeo, creador del Estado de Bienestar en nuestro continente, la Unión Europea se echa en brazos del neoconservadurismo de George W. Bush, Dick Cheney, Donald Rumsfeld,  Paul Wolfowitz y Richard Perle. Las tres cuartas partes de nuestras leyes nacionales se originan en el mayor parlamento del mundo, en Estrasburgo. Mientras hablábamos del Falcon de Zapatero, entregábamos el poder a José Manuel Durao Barroso, “el cuarto hombre de las Azores”. Y ahí también es culpable Rodríguez Zapatero.

Me entusiasma poco que haya triunfado la Europa que solo pensaba en emigrar a los EE.UU. de Bush, la de los gemelos diabólicos de Polonia, Lech Kaczynski y su hermano Jaroslaw,  de la Chequia euroescéptica de Václav Klaus, países que pactaron por su cuenta instalar en su territorio los radares y misiles de Bush sin contar con la  Unión Europea a la que acababan de adherirse. Tenemos una Europa con un socialismo británico de la “Tercera Vía” que se echó en brazos de los ultraconservadores de Washington y ahora cae estrepitosamente en la irrelevancia. Downing Street está al alcance de la mano de los tories de David Cameron. Italia en manos de un Jesús Gil y Gil reencarnado en Silvio Berlusconi.

Hubo una Unión Europea que dijo “NO a la Guerra” de Irak y a la que José María Aznar, escudero del tejano Bush, denominaba despectivamente, “la Vieja Europa”. Una Europa en la que Jacques Chirac, de la derecha francesa, estaba con quienes consideraban inmorales las guerras preventivas. Los polacos eran la “Nueva Europa”. Ahora que EE.UU. quiere convertirse en socio formal de Europa, esta abandona la posición que le gustaba a Barack Obama y se derechiza para recoger la antorcha de los creadores de Guantánamo y Abu Ghraib, los mismos que han arruinado a medio mundo con sus especulaciones. Un desgraciado cruce de papeles. Menos mal que “siempre nos quedará Obama” … y Rodríguez Zapatero por ahora.


21 mayo 2009

Obama y las realidades

guantanamo-240Empezar a soltar lastre de la era Bush no resulta tan fácil. Algunos consideran que teniendo soldados en Irak y Afganistán no es conveniente autorizar la publicación de los protocolos que amparan la tortura en los interrogatorios y las fotografías que los acompañan. Barack Obama está cediendo ante una amenaza –la desmoralización o el revanchismo del enemigo– muy inferior al beneficio que traerá a la nueva imagen de los Estados Unidos. El joven presidente debe hacer como Ulíses que se ataba al mástil de su barco para no escuchar el canto de las sirenas que pretendían desviarlo de su rumbo.

El anuncio del desmantelamiento de Guantánamo recibió el aplauso general de todo el mundo. Los tribunales militares para gente que no se quiere considerar soldados enemigos, la tortura para arrancar confesiones, todo eso ha dejado la imagen de los EE.UU. por los suelos. Y en medio de una crisis financiera sin  precedentes, llegó un joven afro-americano que pretende sacar al país de la depresión, levantar el ánimo de todos y restablecer la reputación de una gran nación moralmente vencida a lo largo de ocho años de conservadurismo despiadado.

Si queremos todos que los Estados Unidos recuperen su prestigio y el lugar que le corresponde en el concierto de naciones libres, es necesario que la Unión Europea y demás países amigos ayuden a Washington a lavar su honor, empezando por que la base militar de Cuba quede limpia de su pasado ignominioso. Por ahora, el Senado ha rechazado el crédito de 80 millones de dólares que el presidente ha pedido para desmantelar el “penal” guantanamero si no hay un plan razonable que lo respalde.

En Segundo lugar, Barack Obama debe aceptar que ser una potencia de primer orden no permite conceder la impunidad a sus ciudadanos, civiles o uniformados, rechazando la soberanía de la  Cortel Penal Internacional de La Haya. Los quebraderos de cabeza que tiene Obama para el restablecimiento de la ley y la moralidad en su país, serían menores que lo que ahora le enfrenta a muchos ciudadanos de su país empeñados en mantener una privilegiada especificidad ante el resto de las naciones de la tierra.  Reforzar la ONU y apoyarla en todas sus actividades.

El presidente es consciente de que su país se ha convertido en uno más de los bloques economicos y militares que se están constituyendo en el planeta. La cooperación con la Unión Europea y con Latinoamérica será bienvenida para que la ley y el orden, en el respeto a las demás sensibilidades culturales, sea una realidad del Nuevo Occidente.

29 abril 2009

Cien días de Obama: Pasos adelante, pasos atrás

the-obamas-240Los avances y retrocesos que se producen en el devenir humano, a la postre, se revelan positivos.  Lenin decía que “dos pasos adelante y uno hacia atrás, no es retroceder”. La llegada de Barack Obama,  a la presidencia de Estados Unidos, ha sido una bocanada de aire fresco para todo el planeta. A los 200.000 alemanes que lo recibieron en Berlín durante su campaña electoral, vinieron a sumarse los pueblos del resto del mundo con el mismo entusiasmo. Era como si llegase el fin de una pesadilla que había durado 8 años. La partida de George W. Bush no fue llorada por nadie.

En medio de la crisis que se cebaba con las economías de los países del G-8 y que, como mancha de aceite se fue propagando al resto del mundo, apareció el nuevo presidente, un afroamericano con  ideas sencillas pero claras y limpias. Bastaba hacer lo contrario de su antecesor para triunfar.  El horror producido entre los defensores de los derechos humanos  por el uso de la tortura en la guerra de Irak dio al traste con la imágen que Hollywood había dado de los americanos siempre y en todo el mundo. La orden de cerrar Guantánamo fue aplaudida en todas partes pero especialmente en EE.UU.

Para evitar la división entre republicanos y demócratas, Obama se ha limitado a desvelar los diversos  métodos de tortura utilizados por la CIA y se  apresuró a decir que los ejecutores obedecían ordenes de sus superiores. Estos, como Dick Cheney,  vice presidente de Bush, ha dicho que gracias a la tortura se obtuvo “información significativa”. Los técnicos de la CIA han declarado que, al contrario, no era solvente (reliable).

El intento de Baltasar Garzón de procesar a los responsables de torturas a ciudadanos de nacionalidad española presos en Guantánamo, ha encontrado obstáculos tanto en Estados Unidos como por parte del gobierno español, ansioso por congraciarse con Washington cuando parece que sus relaciones con Madrid van viento en popa. Lo más probable es que se preserven los ejecutores que obedecieron órdenes siguiendo unos protocolos,  y que siga el acoso a los  más altos responsables del diseño de unas prácticas que han deshonrado a los Estados Unidos ante el mundo y ante sus propios ciudadanos. Este país necesita recobrar sus tradicionales valores y el liderazgo moral perdido. (más…)

5 marzo 2009

Barack Obama se confirma

Filed under: Ecología,Economía,Educación,Estados Unidos — Enrique Meneses @ 10:35

obamapresupuesto240Un presupuesto de $3,6 billones se representa con muchos ceros detrás: 3.600.000.000.000 de dólares es el del presidente Barack Obama para 2010 que empieza en Octubre próximo. En él se pueden ver las prioridades del primer mandato de quien ha polarizado todas las esperanzas no solo de EE.UU. sino del resto del planeta que tiene todavía más confianza en él. El presidente Obama quiere resolver la situación de quienes considera víctimas de “una era de profunda irresponsabilidad”, ayudándoles a pagar estudios, a formarse para tener mejores trabajos e ingresos y ahorrar para sus jubilaciones mientras reducen el pago de sus impuestos.

Desde 1945, no se prevé un déficit como el que se espera tener con el nuevo presupuesto: $1.75 billones, el 12.5% de toda la economía del país pero, pese a la tremenda herencia, se propone rascar $750.000 millones para ayudar al mundo financiero. A finales del cuatrienio de su primer mandato, el presidente espera haber reducido el déficit en unos 650.000 millones de dólares mediante la imposición de un billón en la próxima década sobre familias que ganan más de $250.000 al año, unos 200.000 euros.

Barack Obama no ignora que de momento tiene que incrementar fuertemente el déficit para desahogar urgentemente a las familias más necesitadas y, con ello, contribuir a que la economía se ponga en marcha hacia la recuperación. Pero argumenta que la crisis no debe tomarse como excusa para retrasar costosas inversiones para modernizar la economía del país, elevar la calidad profesional de los trabajadores y, finalmente, reducir los gastos del gobierno. “Lo que no quiero es sacrificar inversiones que harán que nuestro país sea más fuerte, más competitivo y más próspero en el siglo XXI, inversiones que debieran haberse hecho hace mucho tiempo.” Concretamente cita la excesiva dependencia del petroleo, la necesidad de reducir drásticamente los gastos sanitarios y mejorar la educación pública.

Alice M.Rivlin, una economista del Brookings Institute, que fuera directora del presupuesto de Bill Clinton, considera el de Obama “gutsy and quite good” (valiente y bastante bueno). “Tiene un fuerte sabor a filosofía de Obama… reduciendo la distancia entre ricos y pobres. “Recordemos que Clinton dejó un superavit que George W. Bush dilapidó rápidamente legando a su sucesor un impresionante deficit. La redistribución de la riqueza suena bastante a social-democracia europea. Algunos han llegado a quejarse
de que el nuevo presidente quiere dejar de lado el sueño americano y convertir su país en otra Europa.

Para familias con ingresos de más de $500.000, Obama piensa subir su imposición de 120.000 a 132.000 dólares, un 10% de aumento. Esto llevaría de 35% a 39,6% el tipo impositivo para la horquilla más alta del cuadro fiscal. Esto permitirá la realización de muchos de los proyectos de Barack. Están a marcha forzada desarrollándose las principales promesas electorales. Retirada de los últimos 35.000/50.000 soldados de Irak enviando una parte a Afganistan y el resto regresando a América. El cierre de Guantánamo lleva el ritmo que marcan los problemas legales para que Europa acepte los prisioneros que van a ser liberados conforme se encuentre cobijo para cada uno de ellos. Conversar con Siria, Irán y Cuba, en general