25 agosto 2011

Libia y la imparable “Primavera árabo-musulmana”

CaidaTripoli-2401.jpgLa inminente caída del régimen de Gadafi va cerrando el cerco a las dictaduras que aún persisten en el ámbito árabo-musulmán, del Magreb y Mashrek. La inevitable caída de Bashir al Asad, pese a la violenta resistencia que ofrece en Siria, augura importantes cambios en el ajedrez de Oriente Medio. Para empezar, es la liquidación de regímenes dictatoriales, la mayoría originados en la época de las descolonizaciones africanas. Por lo general solían ser militares quienes personificaban la independencia y libertad frente a las potencias que tuvieron esos países como protectorados de facto o de Jure, desde la expulsión de los turcos entre 1914 y 1918 cuando el Sultán se alineó con los alemanes contra los aliados. Francia y Gran Bretaña atacaron el Imperio Otoimán.

Si nos fijamos en los imperios que ha habido a lo largo de la Historia, casi todos dejaron tras sí un importante poso de lazos familiares, costumbres y hasta vocabulario. No podía ser menos con Turquía que precedió España, Gran Bretaña, Francia y Estados Unidos. Desde las monarquías del Golfo y Arabia Saudí, hasta Túnez, una serie de Pachas y Beyes han sido, durante siglos,  auténticos virreyes del Sultán de la Sublime Puerta.

Esa Turquía que salió desmembrada de su imperio en 1919 vio, en 1923 la aparición de su héroe nacional.  Musatafa Kemal (Ataturk=padre de los turcos)  instauró costumbres europeas, declaró el laicismo del país, y dejó al ejército como garante de su constitución. Me resulta incomprensible, y así lo he publicado en diversas ocasiones, que la miopía de la Unión Europea, cuyas costuras vemos en peligro de reventar ante la crisis económica, crea sensato rechazar Turquía sine die como aspirante a miembro de la UE.

Unos temen la islamización de Europa cuando la permanencia de Turquía en nuestra Unión asegura lo contrario: el afianzamiento de su aconfesionalidad y el espejo que puede servir a los países de la “Primavera de Jazmín”, para estructurar los nuevos gobiernos democráticos que van a surgir pronto de las elecciones libres previstas desde Túnez a Egipto. La caída de Siria, que los amantes del escalofrío presentan como de máximo riesgo, replegará el grupo chiitas de Hezbolá (el Partido de Alá)  de Damasco al Líbano, donde tienen una base bastante fuerte pero que sería reforzada tras la caída del régimen dictatorial de Siria pero sin los tanques de al Asad. Pero el Líbano estará en condiciones de llevar a cabo su propia eliminación de Hezbolá, (financiado por Irán hasta ahora) y su vuelta al Líbano democrático que fundara Ryad el Solh.

Dentro del tablero de ajedrez que ocupa Oriente Medio, la infuencia de Turquía es fundamental para permitir que los gobiernos de los países liberados de sus respectivas dictaduras, puedan tener una separación entre Estado y Religión a la turca. Las oscilantes, pero buenas relaciones, entre Ankara y Tel Aviv , pueden  ser determinantes a la hora de resolver  el problemas israelo-palestino que culmine con dos Estados independientes o voluntariamente confederados dentro de fronteras justas y seguras.

A estas posibilidades que abrió un joven Bouazizi prendiéndose fuego a lo bonzo, no solo va a rediseñar el mapa del Mediterráneo Sur sino que puede ayudar al desarrollo de los territorios que constituyeron en su día un Imperio de 5,5 millones de km2 y que cuenta, en la actual Turquía, con una laboriosa población de 72.600.000 de habitantes sobre una superficie de 783.652 km2 que tiene fronteras importantes para el futuro de Europa, con Rusia y el Cáucaso al Norte, Oriente Medio al Sur, Asia Central al Este y con el Mediterráneo por el Oeste además de un fragmento en territorio de la Unión Europea. Alemania tiene una inmigración turca de 2.600.000 personas y teme el aumento de la islamización en caso de que la República de Turquía entre como miembro de la Unión Europea. Pero la sensatez dice que es mejor que la UE tenga fronteras con Iran a que el Islamismo chii tenga fronteras con Bulgaria y Grecia.

Los que me conocen saben que soy optimista a ultranza y considero que la Historia de la Humanidad ha sido construida por los audaces que han tenido que vencer la pesada carga de los timoratos, los que siempre ponen el esparadrapo antes de que se produzca la herida. Entre el Papa Benedicto XVI y el Cardenal Rouco Varela, se esfuerzan por considerar que las raíces de Europa son  únicamente cristianas. No dicen que son una de nuestras raíces. No consideran la helenística, que nos aportó una Filosofía y una Ciencia olvidadas durante siglos en Europa pero rescatada por los árabes y devuelta a nuestro continente a través de El Andalús musulmán. Cuando algunos hablan de la intolerancia musulmana, creo que la reciente visita a Madrid de la Juventud Mundial Cristiana (JMC) nos ha demostrado que nada está mejor repartido en el mundo que la intolerancia religiosa.

La natalidad en el mundo funciona como los vasos comunicantes. A mayor desarrollo y sanidad, menor número de hijos y mortandad de los mismos. Una sociedad secularizada no tiene la misión pastoral de catequizar a sus congéneres. En los campos de refugiadis africanos, a muchos habrá llamado la atención que mujeres aún jóvenes tengan ya 11 y 12 hijos, cifras que la España y la Iglesia de Franco premiaban en nuestra post-guerra. Hoy somos uno de los 3 países del mundo con menor tasa de natalidad pero mejor atención pediátrica.

España, que ha tenido y tiene una relación importante con las migraciones de origen africano, en nuestro país y en América Latina, lleva siglos de espaldas al continente más rico y prometedor del futuro del mundo. Es hora de que España despierte su espíritu aventurero y que nuestra juventud redescubra un África  que solo tiene allí dos minúsculos enclaves, Ceuta y Melilla, y se encuentra a unos rídículos 14 km de Algeciras. El día en que ese continente sea totalmente democrático e inicie su auténtico desarrollo económico, los jóvenes emprendedores europeos serán franceses, británicos, alemanes o chinos pero no españoles. Un triste futuro si no lo remediamos.

3 mayo 2011

Osama bin Laden ¿Resucitará el tercer día?

A las 5 de la madrugada del 31 de abril, estaba yo despierto en el hospital San Pedro de Logroño. El día 30 lo pasé en urgencias por una indisposición. Había participado el 29 en Casalareina, en una mesa que discutía el estado del periodismo de hoy. De Wikileaks habló Vicente Jiménez, director adjunto de El País y Rosa María Artal que lo hizo de la caída del Muro de Berlín que presenció en el mismo punto en el que se abrió la puerta. Yo también hablé del periodismo que viene.

Por la noche tuve un problema inquietante que me llevó a urgencias por culpa de una caida del oxígeno en sangre al 20%. Tanto el hospital de Haro como el San Pedro de Logroño actuaron con rapidez y eficiencia. Me encuentro bien. Agradezco a Félix Caperos, alcalde de Casalarreina que organizó todo ayudando a nuestra colega Rosa Jiménez Cano. A todos muchas gracias y volveré porque el trato que recibí fue excelente en todos los sentidos.

Cinco horas después del anuncio del presidente de los EE.UU.  de que Osama bin Laden había muerto, estaba yo despierto en mi lecho de hospital y por la CNN pude seguir todas las informaciones. Pero la mezcla de noticias y médicos del San Pedro de Logroño me impidió hacer un post de urgencia. Ahora si puedo hacerlo.

En primer criticar a la actual prensa italiana por la cantidad de veces que dieron por muerto a Obama, presidente de EE.UU. en vez de Osama. Lo menos que puede hacer un periodista es informarse del nombre de uno y otro. Lo peor es que lo repitieron varios colegas lo que demuestra que no solo copian los colegiales. Como me decía Ángel Jordán, un colega de “Triunfo”: “Chico qué sería de los periodistas sin los periodistas”. Estaba copiando de un diario de California, un artículo sobre cine.

El pueblo americano sacó sus banderas y las ondeó delante de la Casa Blanca gritando “Born in USA” borrachos de alegría. Esto, para muchos “puristas” de Occidente de los que se la cogen con papel de fumar, entre ellos un excitado Gaspar Llamazares de IU, es un asesinato lo que un pelotón de SEALS le hizo a Osama bin Laden, el hombre que mandó matar a 3.000 personas inocentes en las Torres Gemelas de Nueva York..

He vivido unos cuantas guerras y conflictos y todos los que hemos ejercido esta especialidad del reporterismo, odiamos las guerras pero sabemos cómo se hacen. Un asalto a un “Compound” super guardado y con protección extraordinaria no permite decir:”Señor Osama queda usted detenido por los atentados de Nueva York, Madrid, Bali, Londres”.

Un juicio de Nuremberg hubiesen querido muchos pero no estamos en 1946. ¿No se ha visto como actúan los taliban (plural de talib) con sus secuestrados? No han visto cómo se cortaba el cuello a un periodista americano delante de las cámaras. Que haya gente que se preocupe por Muamar el Gadafi porque le han metido un par de misiles en un centro neurálgico de Trípoli, le parece muy mal a los “puristas” pero que ordenase el atentado de Lockerbie con 259 muertos, machaque a su gente con las armas compradas merced a la venta del petroleo, a los legítimos dueños del crudo, me parece un sarcasmo. Además está envalentonando a Bashir al Asad porque considera que sacar los tanques a la calle y disparar con fuego real, es lo democrático y aceptable por nuestros demócratas de nuevo cuño y salón.

Soy el primero en criticar a nuestros países occidentales que han mantenido una muralla de dictadores para negociar a gusto con ellos (petróleo x armas).Bin Laden fue socio de los americanos cuando se trataba de luchar contra la Unión Soviética, el único país que plantó en Kabul un gobierno comunista pero que funcionaba. Su presidente acabó colgado de una farola y los taliban, dirigidos por bin Laden, empezaron a establecer una teocracia más dura que la de Irán.

En tiempos del odiado Sha Reza Pahleví, el cámara Emilio Polo y yo salimos por pies de la universidad de Teheran ante las amenazas de excitados estudiantes. Era una dictadura que intentaba recortar la fuerza de los Ayatolás. Las jóvenes lucían minifaldas en vez de velos  negros. Y aquella juventud que odiaba a quien estaba modernizando el país, hoy  luchan en las calles para deshacerse lo que sus padres y abuelos trajeron al país.La Historia es así. Los americanos echaron al Sha, como antes habían echado al comunista Secretario del Tudeh, Mossadegh que nacionalizó el petróleo iraní.

El conocimiento de la geopolítica en este país es un agujero negro en la mente de nuestros compatriotas. No solo se creen los mejores entrenadores de fútbol sino que opinan sobre el peligro de la libertad en  Libia porque ello traerá a los taliban. ¡Qué cabezas pensantes!

25 abril 2011

Ante Libia Occidente pierde el tren

BachiralAssad-240.jpgLas democracias occidentales buscaron seguridad ante unos supuestos enemigos de nuestro bienestar. Cada vez que “nuestros hijos de puta” tenían problemas con sus pueblos, se les ha prestado ayuda militar sin regatear calidad o precio, como cuando el salafismo argelino ganó las elecciones y apuntalamos a Abdelaziz Buteflika. A veces, hemos intervenido con fuerzas militares. Que se le pregunte a Francia que aún vive creyendo que media África es territorio galo. Los Estados Unidos bombardearon el palacio de Gadafi cuando este patrocinó el atentado contra el vuelo de Panam, que se estrelló en Lockerbie, dejando 259 muertos.

Los tiranos a nuestro servicio, armados hasta los dientes por nuestra parte, han dispuesto de sofisticado armamento y equipamiento antidisturbios. Nicolas Sarkozy detuvo uno de esos envíos a Túnez cuando estalló la revuelta. Canceló el pedido viendo los ojos del mundo puestos sobre un  joven informático ardiendo a lo Bonzo.  Todo el mundo árabe y musulmán se incendió  instantáneamente gracias a la velocidad de Internet.

Un país de 83 millones de habitantes sufrió muertes y torturas pero  el mundo estaba contemplando en directo, gracias a Al Jazeera, partidarios de Hosni Mubarak atacando a pacíficos manifestantes, con energúmenos a caballo o camello lanzándose al ataque en medio de una muchedumbre con mujeres, ancianos y niños.

La resistencia de Muamar el Gadafi, un terrorista confeso al que Aznar perdona los 259 muertos de Lockerbie, se ha hecho fuerte en Trípoli y combate su propio pueblo con las armas de su ejército que nosotros les vendimos  y con la tortura para erradicar cualquier disidencia.. La tímida intervención de la ONU le está salvando su satrapía. Como ve que le apoyan todos aquellos que fomentan el miedo a Al Qaeda, él acusa repetidamente al grupo de Osama Bin Laden de estar combatiendo en Bengazi.

La errática diplomacia de la ONU y de la Comunidad Europea ya está consiguiendo algo con lo que no contaba: Que Bachir al Assad de Siria rechace seguir los pasos de Zine el Abidine Ben Ali y Hosni Mubarak y adopte la solución Gadafi de leña al mono.  Le bloqueamos sus cuentas, le impedimos todo envío de armas y conseguimos que Mahmud Ahmadineyad de Irán le empiece a ayudar en todo lo que necesite.

Recuerdo el no intervencionismo de Francia y Gran Bretaña en defensa de la República española pero al menos se formaron Brigadas Internacionales que sirvieron para dejar constancia de la cobardía de sus países aunque sucumbieran finalmente ante la ayuda del Eje (Alemania, Italia, Japón) a la España de Franco. ¿Quien creará tales brigadas hoy en día ? Quien decidirá, como ya lo hiciera el presidente Ronald Reagan en abril de 1986, bombardear  el palacio de Gadafi aunque sea con un Doner, avión no tripulado cargado de bombas. Deshacerse del dictador libio es una necesidad urgente del mundo democrático. Su resistencia ha inspirado a Siria.

Las democracias occidentales, que tanto intervinieron en el pasado para apuntalar sus “hijos de puta”, hoy puede y debe ayudar en el alumbramiento de democracias árabes con asesoramientos y un Plan Marshal que impida que otras fuerzas (Al Qaeda o el chiismo iraní) ocupen el vacío de nuestros sátrapas. Las revelaciones de Wikileaks sobre Guantánamo, publicadas mundialmente en el día de hoy, nos obligarían a cambiar radicalmente de óptica sobre el mundo árabe y musulmán y establecer una leal colaboración con todos los demócratas de la Tierra que luchan por la libertad. Además de refundar el Consejo de Seguridad de la ONU.

 

 

 

 

28 marzo 2011

A Gadafi ¿puente de oro o lo matamos?

gadafi-240Es increíble lo que las democracias se preocupan por la Ley, y el “Estado de Derecho” frente al público y luego, por detrás se hinchan a hacer lo que les da la gana. La vitrina muestra unos demócratas decididos a deshacerse de un tirano con el que han tenido provechosos negocios. Hasta le han devuelto los responsables del atentado de Lockerbie a cambio de dinero. ¿Es que el dinero tiene que ensuciar todo y apestar a corrupción?

La lucha por el mando demuestra lo fácil que es que todos se peleen. Sarkozy no quería que fuese la OTAN porque le corresponde ser el primero de la clase e intentar esconder sus chuletas:”Liquidar a Gadafi para que no cuente el dinero que me dio para mi campaña electoral”. Berlusconi no quería hacer nada: Que se maten entre ellos hasta que salga un ganador pero  su compinche en los negocios sucios, no debe  hablar porque perturba el descanso de buen número de cómplices, dentro y fuera de Europa.

La ONU, muy cautelosa ella, ha tardado un mes en sacar una resolución 1973 que no conduce a nada. En breve: Hay que crear un espacio aereo neutro. Gadafi no debe poder masacrar a los rebeldes (partidarios de la democracia) desde el aire.También se ha aplicado la exclusión a tanques de modelos razonablemente modernos que permiten avanzar a los partidarios de Gadafi. Estos son gente que tiene buenos sueldos asegurados o forman parte de su guardia pretoriana, además de los mercenarios procedentes del norte del Chad que tienen buenos sueldos y barra libre para matar.

Francia fue la primera que reconoció a los insurrectos de Bengazi. Todos los países democráticos están con esa sublevación, que al igual que Túnez y Egipto, han decidido derrocar a los sátrapas que Occidente sostenía con armas, corrupción y la promesa de no dejar que el islamismo se instalase en sus países.  Pero cada torreón de esta Muralla china, tiene características propias.

Los agoreros predicen la caída de esas revoluciones en manos del Islamismo más cerrado, el que trae la sharia de una mano y el kalashnikov en la otra. El banderín de enganche de Al Qaeda pierde fuerza con la desaparición de los sátrapas. Solo han caído Zine  el Abedine Ben Ali y Hosni Mubarak, Gadafi caerá cuando las democracias que han abierto los pasillos, se den cuenta de que tienen que eliminarlo si no acepta un exilio relativamente dorado. La Resolución 1973 es una chapuza que solo perpetúa el dolor que pretende evitar con la zona de exclusión aérea. Todavía no se sabe si al destruir tanques no están las fuerzas de intervención saltándose la Resolución y si es así lo que están haciendo ¿Por qué no saltarse la 1973 e ir directamente a por Gadafi con fuerzas especiales? Eternizar el drama de los libios solo señala a los demócratas árabes que poco pueden contar con nosotros. Apoyábamos abiertamente a los sátrapas pero rechazamos hacer lo mismo con lo jóvenes demócratas de hoy.

Hay quien se pregunta, desde el reproche antibelicista ¿Y por qué no se ataca a Yemen, a Bahreín o Siria ? En los disturbios de las monarquías del golfo, hay insurrectos que piden que los shiíes sean tratado al mismo nivel que los suníes. El Gran Hermano shií esta en Irán, a pocos kilómetros, cruzando el Golfo que unos llaman Pérsico y otros Arábigo. Zona explosiva en la que Arabia Saudí interviene con apoyo de todo tipo a estos mini-estados que solo serían un bocado para Ahmadinayed y sus ayatolás. Bastantes problemas atraen a La Meca las peregrinaciones-provocadores de los shiíes iraníes cada año en las grandes peregrinaciones.

El miedo a que los árabes musulmanes vean a las democracias occidentales como colonialistas que además de abatir aviones y bombardear instalaciones militares, decidiésemos dar muerte a Muhamar Gadafi paraliza a muchos occidentales. Unos políticos de la izquierda más rancia denuncian el interés de los occidentales por el petróleo libio. Yo estuve en Trípoli en 1973, enviado por TVE cuando se anunció la fuerte subida del petróleo. Había un hombre llamado Massoud que nos pareció a todos como un razonable interlocutor para los occidentales, especialmente para Gran Bretaña y Francia que tenían las mayores concesiones petroleras. Nadie va en busca de un petróleo que ya explotan los petroleros Americanos, Británicos y franceses principalmente.

Los que comparan la intervención en Irak con la de Libia no saben de qué hablan o no conocen las principales diferencias. En 1991, cuando se liberó (con Resolución de la ONU el territorio kwaití invadido por Sadam Hussein, al llegar las tropas a la frontera con Iral Bush padre dio la orden de no seguir avanzando. George W.Bush no consiguió que su padre fuese hasta Bagdad y derribase al dictador. Cuando llegó “el niño” a la presidencia de EE.UU, sin autorización del Consejo de Seguridad, se lanzó a esa guerra sobre mentiras: No había armas de destrucción masiva, Irak era el más laico de los países árabes, exceptuado Líbano, no daba cobijo a al Qaeda que, entró más tarde en la contienda. En Libia hay una resolución 1973 que avala la intervención de la coalición que actualmente ha abierto y mantiene el espacio9

6 junio 2009

Barack Hussein Obama … ¿Sólo palabras?

El discurso del joven presidente de los Estados Unidos ha tenido una audiencia mundial y lo que ha dicho está en la línea del discurso de “I had a dream” pronunciado por Martin Luther King el 28 de agosto de 1963. También entonces escuché a los que siempre antepondrán su desconfianza en la Humanidad a la esperanza razonable: “Palabras, palabras”.  Aquel discurso, pronunciado con la métrica y musicalidad de los predicadores evangelistas del  Deep South, ha llevado a un afroamericano hasta la Casa Blanca. Inconcebible cuando la policía disolvía las manifestaciones de Birmingham con perros adiestrados para morder solo a los negros.

La prensa conservadora, con ese tropismo que la inclina a la descalificación de lo progresivo,  vuelve a retratarse a la hora de enjuiciar el discurso pronunciado por Barack Hussein Obama al Islamismo mundial. “La Andalucía actual nada tiene que ver con Al Andalús”, “Córdoba no coincide con la Inquisición”. Esa  ha sido una de las reacciones de un diario de esa derecha que antaño cubría los asuntos de Oriente Medio con un corresponsal instalado en Tanger. Los pájaros de mal agüero intentan tirar por los suelos todas las esperanzas que pretende aportar el hombre más poderoso de la Tierra. Los aguafiestas profesionales, los vendedores del miedo y del palo y tente-en-pie (¡ leña al moro!) ya han descuartizado el magnífico discurso de Obama. Son los mismos que aseguran que el Verbo se hizo carne.

El presidente ha hablado de culpas de Estados Unidos, ha evitado las palabras “terrorismo y terroristas” porque sabe que, para muchos son resistentes que luchan por su patria como lo hicieron los franceses contra los nazis defendiendo la suya. He vivido varios años dentro del mundo musulmán de Oriente Medio y los conozco bien. He tenido alumnos adultos en la Universidad laica de Ain Shams, contraposición de la milenaria Al Azhar religiosa e ultraconservadora. La admiración que sienten los musulmanes por Al Andalús no tiene nada que ver con un afán de revancha o de reconquista sino con un sentimiento de nostalgia porque un día, tres religiones convivieron en un espacio geográfico que redimía el oscurantismo del resto de Europa. Me contaba el gran Taha Huseín que los egipcios se sentían poco identificados con su pasado faraónico, una cosmogonía construida para los dioses mientras consideraban que el Islam les había dado su máximo esplendor y tenía al hombre como centralidad. Para ellos, lo que fue Al Andalús es el  Shangri-La de un mundo que el uniformismo de los Reyes Católicos destruyó.

Durante 60 años, la ocupación de tierras palestinas, la expulsión de poblaciones con siglos de presencia en aquellos territorios, al amparo de justificaciones históricas insostenibles por el transcurso del tiempo. Humillaciones, avasallamiento, contemplar a un Occidente democrático apoyar sin fisuras a Israel, ha conseguido ir aunando a los musulmanes de todo el mundo, como una mancha de aceite. Nosotros apoyamos las dictaduras de ellos porque se hacen mejores negocios con un sátrapa que con un pueblo libre. Son muchos los judíos que se esfuerzan por explicar a sus compatriotas que hablar, colaborar, compartir ilusiones, son armas de paz muy superiores a esas guerras relámpago  destinadas a castigar a una población diez veces machacada. ¿Qué obtuvieron en su feroz blitzkrieg al Líbano? ¿Qué han obtenido destrozando Gaza? Actualmente los gobernantes israelíes tienen como primera industria la creación de enemigos. El discurso de Obama no ha caído en saco roto pero el Islam tiene que digerirlo y Occidente también. Irán, en plena campaña electoral, fue el único país musulmán que no transmitió en directo el discurso.

El lobby israelí en Washington ha perdido parte de su fuerza al mismo tiempo que la filosofía ultraconservadora de Bush-Cheney-Rumsfeld caía con más estrépito que la estatua de Sadam Husein en Bagdad en 2003. Una de las cualidades de Obama, es la claridad de sus expresiones. A los palestinos: “Estados Unidos no dará la espalda,  a su legítima aspiración a la dignidad, a tener oportunidades y a un Estado propio”. A Israel: “Los fuertes lazos que unen a EE.UU. con Israel son bien conocidos. Este vínculo es irrompible”. “Es hora de parar la construcción de colonias”. Con Irán, “…avanzar en el entendimiento mutuo sin poner condiciones previas…”. Respeto a la mujer musulmana, defendió que una mujer que decide cubrirse con un velo no es inferior. Un discurso de largo alcance que ha caído bien en los países musulmanes, sobre todo entre los jóvenes y las mujeres.

Pedir acciones concretas en el esperado discurso de El Caire al mundo Islámico, que reclaban quienes no han comprendido nada, es olvidarse de que Obama pretende consensuar, considerar a los demás como socios en la construcción de la paz, no imponerles los criterios del Imperio. sEs en estas mezquinas críticas de una corriente de derechas prepotente y algo racista, donde se buscan con entusiasmo los defectos que pueda tener el discurso del presidente americano. Aquellos de “la Nueva Europa” de Aznar, no pueden comprender que se hable con respeto a otros pueblos a los que cierto republicanismo yanqui considera que hay que hablarles amenazándoles. El “Big stick” de Theodore Roosevelt. Ya han visto como el lenguaje de las Azores ha arrastrado a sus protagonistas por el desagüe de la Historia. Solo queda Barroso,  que fue el cuarto mosquetero de aquella timba.

3 junio 2009

Excelso II: El Jefe de la Tribu

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De izquierda a derecha: Juan Cierco, Juan Jesús Aznárez, Enric González, Tomás Alcoverro, Manu Leguineche, Gervasio Sánchez y el actor Carmelo Gómez. Detrás, Joaquín Ibarz, Ferrán Sales, Javier del Pino, Juan Fernández Elorriaga, Román Orozco, Beatriz Iraburu, José Luis Márquez, Rosa María Calaf, Evaristo Canete, Hermann Tertsch, Vicente Romero, Javier Martín Domínguez, Felipe Sahagún, Diego Carcedo, Ángela Rodicio, Virgilio Colchero, Ramón Lobo y Javier Espinosa

Manu Leguineche, siendo más joven que yo, siguió caminos parecidos. No teníamos las facilidades que nos brindan hoy las nuevas tecnologías. Las noticias no venían a nosotros como sucede ahora. Había que ir a buscarlas en orígen, allí donde se producían. En aquellos tiempos, la falta de medios de comunicación que hoy están al alcance de cualquiera, eran el aguijón que agudizaba el ingenio para saltar obstáculos. Los jóvenes que habíamos crecido con la guerra mundial, la escasez, el racionamiento, las colas , las censuras, el nacional-catolicismo, los visados de salida de España,  solo soñábamos con irnos de casa, corretear por un mundo que presentíamos más allá de los Pirineos. La mayoría de edad estaba en 21 años pero algunos como mi hermano y yo pedimos la emancipación a los 18.  Él acabó en Australia de taxista primero, cortador de caña de azucar, cazador de cocodrilos después, fotoperiodista finalmente. Yo en el ruidoso Cairo durmiendo en una barcaza del Nilo, cruzándome África hasta El Cabo con 200 libras esterlinas en el bolsillo, y en una guerra del Canal de Suez.

Aquellas generaciones salidas de la guerra civil, la mundial y en cualquier caso la penuria, arrancábamos cada cual de un estrato, un lugar cualquiera para romper en el tenis, el golf, el rock, la literatura y, lo que me atañe: el periodismo. Luis Carandell me precedió en la elección de El Cairo. Yo me formé en aquel Oriente Medio, aquella África, huerfano de compatriotas. ¿Alguien concibe hoy que yo fuese el único periodista español en la guerra del Canal de Suez de 1956? Una guerra en la que intervenían Israel, Francia, Gran Bretaña y Egipto. En la guerra de Irak en 1991,  donde estuvo mi hija con el diario El Sol,  solo el contingente español se componía de dos docenas de periodistas españoles.

¿Qué pudo suceder para que hoy veamos una juventud que se lamenta de su sino, de la precariedad de su trabajo, de lo incierto de su futuro? Nosotros echábamos a andar alejándonos de la familia, de la monótona existencia del hogar y sus estrecheces. El nihilismo sólo lo conocíamos por la literatura rusa. Ninguno pensábamos en poseer automóvil o adquirir una vivienda o tener un puesto de trabajo para toda la vida o replicar la familia que deseábamos abandonar.

Manu Leguineche pensó que para ir de Londres a Paris, el camino más corto era tirar adelante, pasar por Turquía, Irán, Afganistán,  la ruta de Katmandú, vender píldoras inócuas en aldeas de  Tailandia, donde un mono le comió el pasaporte, y acabar regresando al punto de partida. Y nos construimos un universo en el que nunca nos decíamos “adios”, sino “hasta luego”. Volábamos de un punto caliente en el Líbano a otro en Nicaragua, coincidíamos en los mismos hoteles, el Philadelphia de Amman el Raffles de Singapur o el Ashoka de Nueva Delhi, el Imperial de Kampala. Eramos una docena de locos entre los que que había dos o tres chicas. Oriana Falacci, Maggie Bourke-White… Eramos suecos, españoles, italianos, franceses, estadounidenses, alemanes. Aprendíamos idiomas, nos ayudábamos unos a otros, el ex-cura, periodista de AFP en Beirut, Gabriel Dardaud era en Oriente Medio nuestra Torre de Control. La Tribu, como la bautizó Manu,  consultaba al que llamábamos “El Papa” para que te diese nombres, contactos. Hablaba perfectamente el árabe y el latín. Estaba igual de loco que nosotros. Y vino otra generación que nos seguía: Miguel de la Quadra, Jesús González Green, Manolo Alcalá, Cirilo Rodríguez, Diego Carcedo, Alberto Oliveras, Ángel Marrero, Emilio Polo, Cuco Cerecedo, Vázquez Figueroa  que llevaron la tribu adelante, sin desfallecer. Y los Gervasio Sánchez,  Javier Bauluz, Ramón Lobo, Miguel Gil, Julio Fuentes, Julio Anguita, José Couso, Jon Sistiaga , Alfonso Armada, José Luis Márquez, Bru Rovira, etc.. tomaron el relevo mientras, renqueando, nos mantenemos en pié algunos fundadores de este selecto club de pirados. No hemos hecho fortuna la mayoría de nosotros pero la fortuna ha estado de nuestro lado porque la hemos buscado fuera del convencionalismo de un tipo de vida arcaico perfectamente programado y en vías de desaparición.

¿Qué falla ahora en parte de la juventud? En lugar de independizarse de sus familias y del retrato retro del Pater Familias, buscan repetir los esquemas del progenitor. Se echan encimas cadenas perpetuas en forma de hipotecas a las que estarán atados hasta que tengan nietos.   Estamos en un cambio de era y solo los pioneros intentan entenderla y explicarla. Son la misma “tribu” en continua avanzadilla. Las mamás ya no buscan al ingeniero de minas para casar a su niña. El puesto fijo para una vida es un un anacronismo tóxico.

En Segovia, con el 25 aniversario de los Premios Cirtilo Rodriguez, se ha rendido un merecido homenaje a Manu Leguineche, el Gran Jefe de la Tribu. No pude acudir por una inflamación pulmonar. Ramón Lobo ha escrito un texto muy hermoso sobre el acto. Quiero compartirlo con vosotros.

Manu… a seguir… ¡con dos!

10 abril 2009

El huevo o la gallina

obamazperdogan240-2Barck Obama tiene dos grandes áreas de problemas: La depresión económica mundial y el terrorismo yihadista. De los dos se ha tratado durante la gira maratoniana que le ha llevado por Londres, Estrasburgo, Praga, Estambul e Irak. En la capital británica, la situación económica ha requerido la complicidad del G-20. Ha solicitado más ayuda económica de cada Estado para deshacerse de los activos tóxicos. Angela Merkel ha considerado que Alemania ya había gastado demasiado. Con Francia y España se ha pedido más reglamentación en el sistema financiero para evitar nuevas crisis de este tipo.

El comportamiento de China ha impresionado a los países occidentales por sus ganas de colaborar con el mundo desarrollado. Creo que cuando se reprocha a este importantísimo país su falta de respeto por los derechos humanos, nos olvidamos desde donde ha ido evolucionando. Su espectacular desarrollo y sus inversiones, tanto en el extranjero como en su propio territorio, han ido resquebrajando el monolitismo político de los tiempos de la Revolución Cultural.  Esto puede servir de termómetro para otros países aún sometidos a la planificación estatal marxista.

En Estrasburgo, el Presidente Obama ha reforzado los lazos de la Alianza Atlántica y de la OTAN en un momento en que desea liberar fuerzas americanas de Irak para redesplegarlas en Afganistán y la frontera de este país con Pakistán. Ha requerido ayuda militar y económica para aplicar nuevas políticas en un país cuyo territorio liberado de los taliban se limita alárea de Kabul, la capital y algunas zonas dispersas. El tráfico de opio está en manos del enemigo y ello les reporta pingües beneficios.

Praga es el encuentro con la Unión Europea, capitaneada en este semestre por un país euroescéptico y totalmente entregado al neoconservadurismo del desaparecido George W.Bush. Obama ha tranquilizado a Rusia en esta Chequia donde se planteaba instalar parte del sistema anti-misiles que completa el de Polonia. No se trata de amenazar a la Rusia de Medvedev y Putin sino de evitar la amenaza de las ojivas nucleares iraníes transportadas por misiles de largo alcance. La desaparición de esta amenaza de Teherán, permitiría retirar los sistemas antimisiles de territorio de la Unión Europea.

En Estambul, el Presidente Barack Obama se ha encontrado, una vez más, con José Luis Rodríguez Zapatero y con el anfitrión Recep Tayyip Erdogan, co-promotor de la Alianza de Civilizaciones. De hecho, el dinámico presidente visitaba al segundo ejército en importancia de la OTAN y se adhería al proyecto hispano-turco que permite a los EE.UU. proclamar que no combate contra el islam sino contra el terrorismo de algunos musulmanes descarriados.

“El huevo o la gallina” ¿Quien fue primero? Creo que los problemas internacionales, a caballo sobre varios países que van desde el Mediterráneo hasta Cachemira, tienen dos maneras de ser abordados. Resolviendo esos problemas alrededor de Israel y los palestinos para dejar al derechista gobierno de Tel Aviv sin argumentos para que regrese a las fronteras de 1967 y permita la creación del Estado de Palestina o yendo directamente al huevo imponiendo a Israel una paz justa con fronteras seguras e internacionalmente reconocidas pero permitiendo la creación de la República Palestina. Esto ya desarmaría la animosidad de Irán y, con ello retiraría el apoyo a un Hamás, Yihad Islámica y Hezbolá, sin olvidar el terrorismo yihadista internacional se quedaría sin su banderín de enganche: el frentismo occidental contra los musulmanes.