22 marzo 2011

Los miedos de las sociedades libres

Es de coña ver cómo el mundo llamado democrático se mueve para ayudar a los demás cuando los demás son árabes y musulmanes. En 1945, los estudiantes españoles esperábamos, tras la victoria aliada,   la caída de una dictadura que había causado cientos de miles de muertos, muchos ejecutados desde el 1 de abril de 1939. Francia y Gran Bretaña, en 1936 se negaron a intervenir para defender la República Española. La “No intervención” fue adoptada en virtud de la norma de que no se debía urgar en  los asuntos internos de otro países. Parecido al “lavar los trapos en casa” que tanto deja indefensa a mujeres frente a sus maltratadores. En el caso de Europa,  se dejaba un monstruo denominado Hitler zamparse Austria, Checoslovaquia e invadir Polonia, declarando, finalmente la guerra al Tercer Reich,  el 1 de septiembre de 1939 y abandonando la filosofía de respetar  “los asuntos internos de otros países”. En 1953, con la llegada de Eisenhower a España, las esperanzas de una intervención se alejaron definitivamente. Solo nos quedaban 22 años más esperando la muerte del dictador. ¿Qué ha frenado el mundo democrático a la hora de lanzar un ataque, sobre Libia, el sábado 19, cubierto por la resolución 1973 de la ONU, de 26 de febrero 2011, presentada por Francia contra el régimen de Gadafi por los asesinatos de manifestantes pacíficos que reclaman derechos elementales, es decir, democracia.  ¿Qué hace que la maquinaria internacional de la ONU tarde desde el 26 de febrero hasta el 19 de marzo, nada menos que un mes de 31 días? ¿Cuánta gente murió en Libia durante ese largo mes? La razón es la falta de elasticidad del Consejo de Seguridad donde países como China, que piensan en su región rebelde Xinjiang que produjo muertos  en 2009 o Rusia con Chechenia y otros territorios anexionado a la fuerza en el pasado. El derecho de veto debe de desaparecer de la ONU para que desaparezca la esclerosis del organismo. Estamos en plena globalización y las cuitas de cada cual deben dejarse a la entrada de este club sin exclusividades. Descubrí desde muy jóven que “este mundo es más complejo de lo que parece pero mucho menos de lo que realmente es”. El nacionalismo tuvo su época, como la tuvo el Renacimiento o las dictaduras del siglo XX. Entre las muchas tonterías que he oído a lo largo de mi vida, por gentes ignorantes del tema, destaca la opinión de Occidente sobre el Islam. Los moros son unos salvajes, ignorantes, sanguinarios, que envidian lo nuestro y quieren apoderarse de parte de España. Tonterías así, se venden por kilos. El Islam, durante ocho siglos -se dice pronto lo que son 800 años- trajo cultura y conocimiento a una Europa a media luz, a través de Al Andalús. Nuestro continente organizó cruzadas para recuperar lugares donde naciera el cristianismo, olvidando que antes que nosotros estaban allí los judíos y después de nosotros vinieron los musulmanes, las tres religiones del Libro, las tres veneran Abraham y se sienten imbricadas en las otras. Jesús, María, José, Moisés son  conocidos y respetados por gran  parte del mundo  musulmán. Prefiero no hablar de la forma en que los cristianos tratamos a judíos y moros a la hora de describirlos. En numerosas ocasiones, a través de la Historia, se luchó por apoderarse de algo que era de otros. La sociedad más avanzada consideró vital “para sus intereses nacionales” colonizar pueblos desde los que nos llegaba el oro, las piedras preciosas, el petróleo, el cacao y muchas materias primas que necesitan nuestras desarrolladas industrias. Hemos establecido severos aranceles para proteger lo nuestro frente a la competencia de pueblos que no tienen más riqueza que los pocos productos exportables que tienen. Pero el comercio justo está penetrando en las sociedades desarrolladas. La supresión de las barreras arancelarias, van a abrir muchas puertas a los países subdesarrollados e Internet permitirá comerciar directamente entre consumidores y exportadores. Los intermediarios que levantaron enormes fortunas, tendrán que reciclarse. Su tiempo ha caducado. El miedo, la mayor industria jamás creada, reporta fabulosas riquezas a los avispados especuladores. Para eso hay que mantener a la sociedad mundial en constante estado de pánico. La lista de amenazas inventadas para hacer dinero, es imposible de cuantificar. Cuando no es el átomo, son las extrañas gripes o al Qaeda. Apenas comenzados los bombardeos selectivos que impiden que fuerzas militares avancen avasallando y matando poblaciones que se han manifestado pacíficamente, ya están los extremistas de izquierdas y derechas  protestando porque se quiera impedir que un ejército masacre a sus propios ciudadanos. Izquierda Unida y CCOO resulta que sostienen las mismas críticas que la ultra-derecha republicana en EE.UU. Arguyen que los americanos quieren el petroleo libio y se olvidan que las compañías occidentales están trabajando en Libia con el beneplácito y aprobación de Gadafi. ¿De dónde sale la fortuna del Coronel? ¡Manda castañas! Reprochábamos la no-intervención franco-británica en nuestra guerra civil de 1936, y ahora algunos se oponen a la intervención en la guerra civil libia. El último miedo que se pretende vender al mundo es que si quitamos los dictadores del mundo árabe y musulmán, al Qaeda ocupara los puestos de “nuestros hijos de puta”. Creen que la base que sustenta el grupo terrorista son millones de envidiosos de nuestro modo de vida que en vez de construirse el suyo, prefieren arrebatarnos el nuestro. A esos cerebros no se les ocurre preguntarse cómo un millonario, hijo de una de las tríbus más importantes de Arabia, los bin Laden, adversarios de la tribu de los saudíes, se mete a luchar contra todo Occidente. Convendría saber que, para al Qaeda, los Hermanos Musulmanes son una sociedad supuestamente secreta, inoperante desde hace más de 60 años, conocida por asesinar uno de sus ex-miembros llamado Anuar el Sadat, entonces presidente de Egipto y el hombre que hizo las paces con Israel. La mayoría de los musulmanes han resentido que Occidente metiese una cuña en medio de Palestina, es decir, el corazón del mundo árabe y musulmán. Al Qaeda, con la llegada de las democracias al poder en el Maghreb y el Mashreq así como el resto de Oriente Medio, habrá cumplido sin inmiscuirse, con lo que pretendía, derrotar a todos los que se oponían a la liberación  de esos pueblos. No son sublevamientos en pro del Islam, ni de cambiar las dictaduras por teocracias a la manera de Irán. No se ha visto en televisión ni un a quema de banderas americanas o israelíes. El mundo solo puede felicitarse y beneficiarse de ver la democracia instalarse en la otra orilla del Mediterráneo y quizá hasta el Golfo Pérsico. Las reticencias de Turquía, miembro importantísimo de la OTAN, se debe a su minoría kurda que ya ha empezado a manifestarse ruidosamente en Diyarbakir, capital del los kurdos de Turquía. Lo mismo ha sucedido en las calles de Damasco y ha tenido violencia máxima en Deraa, un puesto fronterizo con Jordania por el que fui expulsado una de varias veces, por los jordanos hace solo medio siglo. Pero Turquía es un ejemplo para muchos países musulmanes claro que buen número de europeos rechazan a Turquía porque puede invadirnos el Islam a través del Bósforo. Uno más de los miedos que se venden en el mercado de la cobardía.

3 febrero 2011

Gervasio,el san bernardo de los desaparecidos

GervasioS-desaparecidos-240.jpgEstábamos sentados junto al piano de cola de aquel comedor del Holiday Inn.  Era  un sábado cualquiera de julio de 1993, en Sarajevo sitiado. Una veintena de mesas, velas, ruidosos periodistas americanos en un par de mesas juntadas. Con ellos guapísimas chicas, casi todas estudiantas que dominaban el  inglés y que comían con los informadores más ricos de aquel salón lleno de periodistas. Nosotros también necesitábamos transporte e interpretes pero con otras tarifas. La comida servida procedía del mercado negro pero también guisqui que los americanos pedían a 100 dólares la botella .

Al fondo del comedor, un enorme cortinaje negro cubría lo que debió ser una fantástica vista, nunca supe qué se veía. Del otro lado del cortinon, los serbios. De espalda a ellos, en aquel comedor, Susan Sontag, con sus 60 años, a la que venía a dar un beso su hijo David Rieff, también periodista. En nuestra mesa redonda, Gervasio Sánchez, Alfonso Armada y yo además de un italiano que partía al día siguiente. Hablábamos de lo que hablan los periodistas en zona de guerra, de las ganas de terminar el trabajo, de lo que cada cual ha visto durante el día en tal o cual barrio de la ciudad. La visita al Hospital Kosovo para contar muertos y heridos, victimas de los francotiradores, charlar con  los cirujanos con mascarilla desgastada y casco de minero para iluminar la mesa de operaciones. “No tenemos anestesia. Lo que más hacemos es amputaciones de miembros. Están naciendo más niños que antes de la guerra”. El desafío de la vida ante la muerte, dije cuando supe el dato. “Y la falta de electricidad y televisión” me completó una joven enfermera

Hablábamos  de nuestros recuerdos de otras zonas de conflicto. Mis jóvenes compañeros veían en mi veteranía una confirmación de que lo que hacíamos es la profesión más bella del mundo y, en algunos momentos, la más peligrosa. Cuando contaba a mis compañeros que yo fui el único periodista español del lado egipcio cuando Israel, Francia y Gran Bretaña atacaban por todos los frentes, en Octubre de 1956, no podían creer que ya había estado en la guerra del Canal de Súez, 37 años antes, cuando ninguno de ellos había nacido.

Yo había estado varios años siendo editor o con programas de radio y televisión alejado del riesgo. Yo era un desconocido en las facultades de Periodismo y Gervasio y Alfonso se escandalizaban. ¿Por qué deberían haber hablado de mi?  me preguntaba yo.Los criterios académicos y la realidad del periodismo son como el agua y el aceite. Mi reportaje de Fidel Castro y el Che en  Sierra Maestra les fascinaba y sentían vértigo al pensar que hacía cuatro décadas que yo había bajado de aquella montañas  de Cuba.

Nos despedimos prometiendo volver a encontrarnos en Madrid. Ser freelance no te permite aguantar demasiado en zona de guerra. Cien dólares diarios de hotel, cien de estudiante-interprete y otros cien del coche ,de otro universitario ,es mucho dinero cuando solo tienes la seguridad de que lo recuperarás si tu trabajo es satisfactorio. Mi acreditación era de “Tiempo” y acabé vendiéndoselo a “Diario 16″.  Pero vivir en la inseguridad, en esta profesión,  es vivir. Y aquel sábado, como si estuviésemos en una película de Fellini, con el ruido de fondo no tan lejano, de ametralladoras y morteros, apareció un pianista de frac, se sentó al piano y empezó a deleitarnos con Chopin y Strauss. Me sentí en pleno Imperio austro-húngaro. antes de que aquí, en Sarajevo, Gavrilo Princip asesinara al archiduque Francisco Fernando de Austria y su esposa, Sofía Chotek, y comenzase la Primera Guerra Mundial.

Desde aquel encuentro nuestro, Gervasio ha seguido un camino inédito en el mundo del periodismo y de la investigación: Se interesó por los “después” de las guerras. ¿Que había sido de aquella mujer que  perdió a su hijo en la masacre del Mercado de Sarajevo? ¿Se habría casado aquella muchacha que lloraba junto al novio herido? Buscar la Historia del después es, a veces, reconfortante ver cómo el ser humano caído se levanta y anda, con ortopedia o simples muletas, pero anda. Y los desaparecidos de Argentina, Chile, Colombia, Laos, Irak aparecen en modestas fotos que sujetan sus deudos con paciencia de siglos.

Ahora en España la gente puede ver y escuchar en exposiciones y conferencias, lo que es la misión de Gervasio, este buen samaritano, este perro San Bernardo que pacientemente reconstruye vidas e intenta minorar el dolor de las víctimas de la guerra. Al  senequismo cordobés unió Gervas la tozudez maña tras su matrimonio con Carmen “Choco” y tener a Diego al que ha educado llevándolo a los campos de batalla de Sierra Leona, Laos, Sarajevo, Kosovo o Tinduf,  para enseñarle el daño que han hecho, después de las guerras, las bombas de racimo, esas pequeñas pelotas de golf de  colores vivos y que salen por millares de las bombas portadoras.  Termina la contienda y esas pelotitas  siguen segando miembros de niños que las encuentran y quieren jugar con ellas, los campesinos arando sus campos. Para ellos la guerra no termina nunca.

El hombre que más ha hecho porque se prohibiese la fabricación y venta de esas armas, ha sido “Gerva”, el periodista que documenta y hace visibles los familiares que tienen desaparecidos, el mismo que lucha contra el empleo de niños y niñas como soldados en las guerras africanas. Gervasio Sánchez tiene un Seminario de Periodismo Humano en Albarracín, todos los otoños. Estuve en el de 2001 y ahora al cumplirse 10 años de estos encuentros veteranos y novatos.. Se han presentado 300 jóvenes periodistas y otros 60 fueron rechazados porque Albarracín tiene 1.300 habitantes y no puede alojar a más de 300.

De vez en cuando, hojeo los magníficos libros de Gervas, publicados por Blume, mientras escucho las czardas de Monti al piano y recuerdo aquel sábado mágico de julio de 1993, hace ya… ¡17 años!

11 septiembre 2010

Las torres de arena y la marea

torresgemelas-240.jpgHace 9 años, el 11 de septiembre de 2001, las vimos derrumbarse como se desmorona un castillo de arena en la playa con la subida de la marea. Nos fijamos en los 2.752 muertos que quedaron sepultados para siempre bajo los escombros de las Torres Gemelas, en Downtown Manhattan, donde se encuentra Wall Street,  el Vaticano del capitalismo mundial, pero nadie se fijó en la marea. La marea del odio iba a crecer sin control, fuera de toda lógica. Un puñado, exactamente 19  yihadistas musulmanes de Al Qaeda tomaban al mundo como rehén, atacando los principios mismos de la economía libre de mercado.

La primera reacción no se hizo esperar por parte de los Estados Unidos. Los impactos en el Trade Center, como se denominaban las Torres Gemelas, y el Pentágono, no eran una casualidad: se desafiaba el poderío económico y el militar por parte de los supuestos desheredados de la Tierra. Y el hombre de la Casa Blanca, George W.Bush no era el más indicado para ordenar las ideas.

En 1991, diez años antes, Bush junior criticó a su padre, entonces presidente de EE.UU. que liberó Kuwait ocupado brutalmente por Sadam Hussein, de haberse detenido en la frontera sur de Irak y no haber avanzado hasta Bagdad para derribar al dictador. Bush padre se limitó a completar el mandato de la ONU en el lugar donde quedaba liberado Kuwait. Irak se quedó en la mente belicosa de George W. y cuando es presidente, busca el pretexto de las armas de destrucción masiva y su connivencia con el grupo terrorista de Al Qaeda, para lanzar la guerra sobre la antigua Mesopotamia. Hace ya siete años.

El hombre que creo Al Qaeda, Osama ben Laden,  fue fiel aliado de EE.UU. en la lucha contra los soviéticos en Afganistán, y también tuvo negocios millonarios con los Bush. De ahí que en los primeros momentos del ataque del 11-S, cuando se cierra el cielo americano por seguridad, solo un avión cruza su espacio sacando a los familiares de Osama ben Laden para evitar que se tomasen represalias contra ellos.

Pero la actitud del circulo duro de los republicanos, los que a la vez comerciaban con el petróleo de las dictaduras musulmanas y les vendían sofisticadas armas, fue extender la culpabilidad a las masas que tienen el Corán por libro sagrado, al Islam entero. Esto no iba con sus dirigentes más fieles, sus business partners. A ellos se les hace creer que esas masas de creyentes pueden acabar con sus riquezas y esplendorosas formas de vida.

Somos 6.900 millones de seres humanos en el planeta Tierra, y seguimos creciendo. De esta población, 1,600 millones son musulmanes entre los que los árabes son una minoría de 422 millones incluyendo los que no lo son étnicamente pero lo tienen como idioma predominante. Arabia Saudí, la cuna de los árabes y del Islam, solo tiene una población de 24,8 millones. Los cristianos somos 1.978 millones (1,100 millones católicos, 615 protestantes y 263 ortodoxos). Este es el campo de batalla de ideologías  dispares atizadas por sectores definidos por la ignorancia, el interés y una fe sin fundamento. En medio, el laicismo de países avanzados y, a la vez, moderados.

El Estado de Israel, con 6 millones de habitantes,  de los que 683,ooo asentados en territorios palestinos,sabe que cuenta en Estados Unidos con una influyentísima población judía de 5.200.000 americanos. El problema israelo-palestino es uno de los elementos que envenenan las relaciones entre árabes/musulmanes y judíos/euroamericanos. En ambos bandos hay extremistas dispuestos a volar el planeta para imponer sus razones, en ambos existen impresionantes masas que quieren vivir y dejar vivir.

Nicolas Sarkozy, presidente de la República Francesa, hijo de padre húngaro y madre judía sefardí de nacionalidad francesa, dentro de Europa, está demostrando que no solo Silvio Berlusconi es enemigo de los gitanos rumanos sino que él ha iniciado una operación absolutamente xenófoba, ilegal porque, además la aplica a  ciudadanos de la Unión Europea. La Seguridad, desde la caída de las Torres Gemelas ha incrementado la desconfianza del “otro”. El árabe, el musulmán, han pasado a ser potenciales enemigos. Se criminalizan grupos étnicos sin pensar que en las torres del Trade Center de Nueva York, murieron varios centenares de musulmanes. La construcción de una mezquita en la Zona Cero, donde cayeron las dos torres, es un insulto para unos para otros, como yo, es un deseo de que compartan cristianos, musulmanes y judíos un centro de meditación sobre aquello que une a las tres religiones del Libro.

1 septiembre 2010

Tres secuestros y un gobierno

Germaneau-frances-asesinado-AFP.Un artículo en Facebook,  remitido como a otros periodistas por Manuel Tapial, de Barcelona, y una tertulia alrededor del mismo asunto de los secuestros  (“La Noria”, Telecinco,  28 de agosto), me incitan a reflexionar sobre el tema. El asunto está candente tras la liberación de Albert Vilalta y Roque Pascual,  los dos cooperantes catalanes que estuvieron secuestrados en el Sahel maliense durante 268 días, casi nueve meses.

La tesis de Tapial, participante de la “flotilla” que llevaba ayuda a la población de Gaza, es que el gobierno español aplicó varas de medir diferentes según fuera el “secuestro” del “Marvi Marmara” por Israel en aguas internacionales, el del pesquero vasco “Alakrana” o el de los cooperantes catalanes secuestrados en el Sahel por Al Qaeda del Magreb. Para él, todos los secuestros deberían ser tratados por el gobierno español de la misma manera, sin discriminaciones, como si hubiese un protocolo único. Ni son iguales las circunstancias ni las motivaciones que provocaron los graves incidentes.

1) La flotilla que se dirigía a Gaza, sabía que llevaba rumbo a una zona de guerra. El hecho de haber sido atacado el “Marvi Marmara” en aguas internacionales sirve para criticar al Estado de Israel, lo mismo que las muertes que causó contra gente desarmada pero lo que es evidente es que la flotilla iba a desafiar a los judíos. Si no sabían cual iba a ser la reacción de Tel Aviv es que desconocen totalmente el conflicto y el historial bélico de Israel. En segundo lugar, la estancia de los detenidos en Beersheba es similar a la que se produce con cualquiera que viola las leyes de un país reconocido internacionalmente y que mantiene relaciones diplomáticas normales con nuestro país. Moratinos hizo las gestiones pertinentes con el embajador israelí en Madrid. Un exaltado que ha comentado el texto de Manuel Tapial, ha sugerido que deberíamos haber roto relaciones diplomáticas con Israel. Puestos así ¿por qué no declararles la guerra?

2) El atunero vasco “Alakrana” fue secuestrado el 3 de octubre de 2009 por piratas somalíes fuera de las aguas territoriales de ese país y no fue liberado hasta el 17 de noviembre, 47 días más tarde. Se afirma que el pago del rescate se elevó a 2,7 millones de euros. Intervinieron, además del Ministerio de Asuntos Exteriores, el de Defensa que mantiene una fragata en la flotilla de la U.E. que protege una amplia zona del Océano Índico. La extensión de este mar es equivalente al 20% de la superficie de nuestro planeta por lo que se acotó un rectángulo de aguas frente a las costas de Somalia.  Dentro de esta inmensidad de mar, aviones y buques de guerra pueden ayudar a los atuneros dentro de un espacio de tiempo razonable. Cuando el Alakrana fue sorprendido por los piratas, se encontraba faenando fuera del perímetro protegido por la Unión Europea.Para el rescate, intervinieron abogados londinenses especializados en este tipo de intermediación.

3) Los cooperantes catalanes que fueron secuestrados en Mauritania dirigiéndose a Senegal, cayeron en manos de lo que se denomina “Al Qaeda del Magreb Islámico” ( AQMI). Eran dos hombres, Albert Vilalta y Roque Pascual  y una mujer, Alicia Gámez. Esta fue liberada en marzo. Los varones en agosto,  tras 268 días.  Los tres fueron llevados desde donde fueron capturados entre Nuadibú y Nuakchot  al desierto del norte de Mali. En la liberación de estos últimos han intervenido, además de dinero, países amigos con sus policías. El rocambolesco asunto de que Omar el Saharahui, el hombre condenado por el secuestro, fuese liberado en Bamako y apareciese poco después conduciendo el vehículo que conducía a los dos españoles hacia la libertad, tendrá que explicarse tarde o temprano porque forma parte de la operación liberadora.

Ahora conviene entrar en el análisis de estos rescates. El de la flotilla: un claro desafío a un país en guerra, Israel. Riesgo asumido conscientemente. También pretendía poner en mala situación la política española en Oriente Medio considerándola pro-sionista. Los activistas-cooperantes podían haber intentado llevar la ayuda desde Egipto, por el Sinaí, pero se buscaba el enfrentamiento directo con Israel y no con Egipto.

Reclamar el apoyo de tu país es natural pero si las fuerzas navales desplegadas en el Índico han señalado un perímetro rectangular donde consideran que la vigilancia militar puede ser efectiva; pescar fuera de esa zona es hacerlo bajo nuestra propia responsabilidad. No se puede luego acusar de pasividad a las autoridades de tu país por llevar las negociaciones con la lentitud necesarias, en una región donde solo hay interlocutores insolventes.

La importante caravana de Acció Solidaria para el Sahel no provocaba a nadie y circulaba por una carretera mauritana de riesgo medio. No hubo provocación ni inexperiencia. En el caso del Alakrana el secuestro se realizó desde Somalia, un estado fallido. El mal llamado “secuestro” por parte de Israel fue una detención en toda regla. Que se produjese en aguas internacionales y con muertos en el asalto del “Marvi Marmara”, todo eso es condenable y ha logrado el rechazo internacional así como poner en apuros al primer ministro Benjamín Nethanyahu. Los cooperantes catalanes de Acció pretenden seguir aportando su ayuda a África aunque buscando rutas más seguras.

El debate de “La Noria” en Telecinco, planteaba dos tesis opuestas. La primera: Prohibir la ayuda ciudadana a pueblos necesitados, tachando despectivamente ese voluntariado de “turismo solidario”  y  no pagar rescates a secuestradores para demostrar que somos un Estado de Derecho e impedir que ese dinero sirva para producir nuevos secuestros o muertes. La otra tesis sostenía que canalizar la ayuda al desarrollo de gobierno a gobierno es favorecer la corrupción de los dirigentes del país receptor. Menos Gran Bretaña, que presume de no ceder ante el chantaje –y alberga el bufete de abogados que se encarga de las transferencias a los secuestradores somalíes– todos los demás países han pagado. Un Estado como el francés de Sarkozy que presume de fortaleza, ha lanzado sin éxito un ataque  contra el AQMI y aunque  consiguió matar  unos cuantos secuestradores también logró que los supervivientes asesinaran al rehen Michel Germaneau, razón de ser de la operación militar.

Los de la línea dura piden que se mande el Septimo de Caballería contra los secuestradores y se acabe con el banditismo. Llevamos siete años en Afganistán y no hemos acabado con Al Qaeda pese a los 130.000 hombres y mujeres encargados de llevar a cabo esta misión. En el siglo XIX, fracasaron los británicos en Afganistán contra los pachtunes, en el XX los soviéticos y en el XXI me temo que los miembros de la OTAN sufrirán el mismo destino. A muchos les extrañarán estos secuestros. Se olvidan de la piratería con rescate de los siglos XVII y XVIII. El propio Cervantes estuvo preso en Argel por los piratas de su tiempo.

Los sucesos que un grupo de activistas canarios y aragoneses han protagonizado en El Aaiún han sido tan desafiantes como los del “Marvi Marmara”. No se podía contar con la pasividad de una policía perteneciente a la dictadura marroquí. Incluso en la España democrática, que once extranjeros organizasen una manifestación en San Sebastián, reclamando la independencia de Euskadi, habría salido con magulladuras si no estaba autorizada.

Nadie duda de las buenas intenciones de los participantes pero han sido irresponsables al colocar a nuestro país en una situación muy incómoda frente a Marruecos. Se trata de un desafío a Rabat cuando acabamos de solucionar un problema similar  que activistas rifeños crearon frente a Melilla, desde su territorio, no dentro del nuestroAcudir a El Aaiún con visados de turista es una forma de aceptar la autoridad de Rabat sobre el ex-Sahara español, es ponerse a sabotear nuestra política internacional buscando la brutalidad policial que apele al revanchismo de los españoles. Y de paso que la oposición del Partido Popular acuse al gobierno de debilidad. Me recuerda el episodio de Jorge Moragas, del PP al que no se le dejó entrar en Cuba con su mochila sabiendo que el suyo era un viaje de provocación.

En resumen: los cooperantes de las ONG hacen un trabajo que difícilmente pueden hacer los gobiernos si no quieren que la ayuda al desarrollo vaya al bolsillo de los dirigentes autóctonos corruptos. El gobierno debe ayudarles en caso de ser secuestrados pero, posteriormente, el dinero pagado en los rescates debe ser reembolsado por los beneficiarios. Lo mismo en cooperación que con activistas o deportistas que no hayan calculado las posibilidades de fracasar en su actividad.

30 diciembre 2009

Moraleja para controladores aéreos

canaldesuez-240El 26 de julio de 1956, cabreado porque los occidentales le retiraron sus promesas de financiación de la Gran Presa de Asuán, el Saad-el-Aali, Gamal Abdel Nasser, líder de la revolución que había derrocado al rey Farouk,  decidió financiarla con los ingresos del Canal de Suez y lo nacionalizó. Desde aquel momento, EE.UU., Gran Bretaña y Francia, con la cooperación de Israel,  empezaron a atacarse al régimen revolucionario. La primera medida que tomó Occidente fue pedir a sus prácticos que se negasen a conducir los convoyes de buques de punta a punta del Canal en ambas direcciones.

Un año antes, gracias a un contacto con un alto cargo de la “Sociedad Universal del Canal de Súez” tuve la oportunidad de visitar las instalaciones  y compartir un fin de semana con los prácticos extranjeros que conducían los convoyes de 6 ó 7 barcos, a veces algunos más. Conocí las residencias unifamiliares de estos pilotos que vivían como pachás en circulo cerrado, con su economato, sus zonas de ocio  y horarios de trabajo de ensueño. Los 205 prácticos, de los que 40 eran los privilegiados occidentales y 165 sus ayudantes egipcios, constituían la crema del personal de la empresa. Para atender a este grupo y al mantenimiento del Canal, 910 empleados de los que 525 no eran egipcios. Finalmente 950 expatriados griegos, italianos y franceses al mando de 3.250 egipcios aseguraban tareas de drenaje y consolidación.

Los 163 km del canal están jalonados con las ciudades de Port Said en el Mediterráneo, Ismailía  a 72 km más al sur y Súez, 88 km al sur de la anterior, en el Mar Rojo.  Los prácticos componían dos grupos encargados de los dos tramos que dividen el Canal es decir, 20 pilotos occidentales y 80 egipcios para Port Said-Ismaelía y otros tantos para Ismaelía-Suez. Pero, lo más curioso es que estos hombres se volvían a dividir por dos ya que los que hacían los tramos de Norte a Sur no eran los mismos que hacían los de Sur a Norte. Era la super-especialización. Mitificando la complejidad de su trabajo habían conseguido el chollo  y según me contaría un año más tarde un piloto vasco, “una verdadera sinecura porque el canal es totalmente recto y el piloto del primer barco puede realizar la vigilancia del convoy hasta el relevo siguiente”.

¿Por qué aceptaron los prácticos colaborar con la empresa haciendo la huelga? Segun mi opinión, se llegaron a convencer de que eran insustituibles. La prensa extranjera, mal influida por los interesados,  se instaló en Port Said, a la entrada del Canal para ver el primer choque de barcos. Gamal Abdel Nasser tuvo que hacer grandes esfuerzos para que no se detuviese el tráfico del Canal y contrató prácticos canadienses, españoles, rusos. El vasco que conocí me contaba que sus antecesores se pasaban el viaje en la cabina del Capitán de la primera nave bebiendo ginebra, conocedor de la pericia de cualquier práctico de los barcos del convoy. Comparando dos períodos de tiempo iguales con los pilotos de 1955 y los contratados por Nasser en 1956, cruzaron el canal 2.216 barcos frente a 2.103 cuando ya estaba nacionalizado … ¡y sin ningún incidente!

¿Qué puede tener de común este relato con la actual situación de los controladores españoles de AENA? Bueno creo que les convendría sopesar el concepto que tienen de sí mismos los componentes de este colectivo y si las retribuciones que disfrutan son proporcionales a las dificultades y responsabilidades de su trabajo. Los prácticos de la “Compañía Universal del Canal de Suez” no reflexionaron sobre este tema.

6 junio 2009

Barack Hussein Obama … ¿Sólo palabras?

El discurso del joven presidente de los Estados Unidos ha tenido una audiencia mundial y lo que ha dicho está en la línea del discurso de “I had a dream” pronunciado por Martin Luther King el 28 de agosto de 1963. También entonces escuché a los que siempre antepondrán su desconfianza en la Humanidad a la esperanza razonable: “Palabras, palabras”.  Aquel discurso, pronunciado con la métrica y musicalidad de los predicadores evangelistas del  Deep South, ha llevado a un afroamericano hasta la Casa Blanca. Inconcebible cuando la policía disolvía las manifestaciones de Birmingham con perros adiestrados para morder solo a los negros.

La prensa conservadora, con ese tropismo que la inclina a la descalificación de lo progresivo,  vuelve a retratarse a la hora de enjuiciar el discurso pronunciado por Barack Hussein Obama al Islamismo mundial. “La Andalucía actual nada tiene que ver con Al Andalús”, “Córdoba no coincide con la Inquisición”. Esa  ha sido una de las reacciones de un diario de esa derecha que antaño cubría los asuntos de Oriente Medio con un corresponsal instalado en Tanger. Los pájaros de mal agüero intentan tirar por los suelos todas las esperanzas que pretende aportar el hombre más poderoso de la Tierra. Los aguafiestas profesionales, los vendedores del miedo y del palo y tente-en-pie (¡ leña al moro!) ya han descuartizado el magnífico discurso de Obama. Son los mismos que aseguran que el Verbo se hizo carne.

El presidente ha hablado de culpas de Estados Unidos, ha evitado las palabras “terrorismo y terroristas” porque sabe que, para muchos son resistentes que luchan por su patria como lo hicieron los franceses contra los nazis defendiendo la suya. He vivido varios años dentro del mundo musulmán de Oriente Medio y los conozco bien. He tenido alumnos adultos en la Universidad laica de Ain Shams, contraposición de la milenaria Al Azhar religiosa e ultraconservadora. La admiración que sienten los musulmanes por Al Andalús no tiene nada que ver con un afán de revancha o de reconquista sino con un sentimiento de nostalgia porque un día, tres religiones convivieron en un espacio geográfico que redimía el oscurantismo del resto de Europa. Me contaba el gran Taha Huseín que los egipcios se sentían poco identificados con su pasado faraónico, una cosmogonía construida para los dioses mientras consideraban que el Islam les había dado su máximo esplendor y tenía al hombre como centralidad. Para ellos, lo que fue Al Andalús es el  Shangri-La de un mundo que el uniformismo de los Reyes Católicos destruyó.

Durante 60 años, la ocupación de tierras palestinas, la expulsión de poblaciones con siglos de presencia en aquellos territorios, al amparo de justificaciones históricas insostenibles por el transcurso del tiempo. Humillaciones, avasallamiento, contemplar a un Occidente democrático apoyar sin fisuras a Israel, ha conseguido ir aunando a los musulmanes de todo el mundo, como una mancha de aceite. Nosotros apoyamos las dictaduras de ellos porque se hacen mejores negocios con un sátrapa que con un pueblo libre. Son muchos los judíos que se esfuerzan por explicar a sus compatriotas que hablar, colaborar, compartir ilusiones, son armas de paz muy superiores a esas guerras relámpago  destinadas a castigar a una población diez veces machacada. ¿Qué obtuvieron en su feroz blitzkrieg al Líbano? ¿Qué han obtenido destrozando Gaza? Actualmente los gobernantes israelíes tienen como primera industria la creación de enemigos. El discurso de Obama no ha caído en saco roto pero el Islam tiene que digerirlo y Occidente también. Irán, en plena campaña electoral, fue el único país musulmán que no transmitió en directo el discurso.

El lobby israelí en Washington ha perdido parte de su fuerza al mismo tiempo que la filosofía ultraconservadora de Bush-Cheney-Rumsfeld caía con más estrépito que la estatua de Sadam Husein en Bagdad en 2003. Una de las cualidades de Obama, es la claridad de sus expresiones. A los palestinos: “Estados Unidos no dará la espalda,  a su legítima aspiración a la dignidad, a tener oportunidades y a un Estado propio”. A Israel: “Los fuertes lazos que unen a EE.UU. con Israel son bien conocidos. Este vínculo es irrompible”. “Es hora de parar la construcción de colonias”. Con Irán, “…avanzar en el entendimiento mutuo sin poner condiciones previas…”. Respeto a la mujer musulmana, defendió que una mujer que decide cubrirse con un velo no es inferior. Un discurso de largo alcance que ha caído bien en los países musulmanes, sobre todo entre los jóvenes y las mujeres.

Pedir acciones concretas en el esperado discurso de El Caire al mundo Islámico, que reclaban quienes no han comprendido nada, es olvidarse de que Obama pretende consensuar, considerar a los demás como socios en la construcción de la paz, no imponerles los criterios del Imperio. sEs en estas mezquinas críticas de una corriente de derechas prepotente y algo racista, donde se buscan con entusiasmo los defectos que pueda tener el discurso del presidente americano. Aquellos de “la Nueva Europa” de Aznar, no pueden comprender que se hable con respeto a otros pueblos a los que cierto republicanismo yanqui considera que hay que hablarles amenazándoles. El “Big stick” de Theodore Roosevelt. Ya han visto como el lenguaje de las Azores ha arrastrado a sus protagonistas por el desagüe de la Historia. Solo queda Barroso,  que fue el cuarto mosquetero de aquella timba.

10 abril 2009

El huevo o la gallina

obamazperdogan240-2Barck Obama tiene dos grandes áreas de problemas: La depresión económica mundial y el terrorismo yihadista. De los dos se ha tratado durante la gira maratoniana que le ha llevado por Londres, Estrasburgo, Praga, Estambul e Irak. En la capital británica, la situación económica ha requerido la complicidad del G-20. Ha solicitado más ayuda económica de cada Estado para deshacerse de los activos tóxicos. Angela Merkel ha considerado que Alemania ya había gastado demasiado. Con Francia y España se ha pedido más reglamentación en el sistema financiero para evitar nuevas crisis de este tipo.

El comportamiento de China ha impresionado a los países occidentales por sus ganas de colaborar con el mundo desarrollado. Creo que cuando se reprocha a este importantísimo país su falta de respeto por los derechos humanos, nos olvidamos desde donde ha ido evolucionando. Su espectacular desarrollo y sus inversiones, tanto en el extranjero como en su propio territorio, han ido resquebrajando el monolitismo político de los tiempos de la Revolución Cultural.  Esto puede servir de termómetro para otros países aún sometidos a la planificación estatal marxista.

En Estrasburgo, el Presidente Obama ha reforzado los lazos de la Alianza Atlántica y de la OTAN en un momento en que desea liberar fuerzas americanas de Irak para redesplegarlas en Afganistán y la frontera de este país con Pakistán. Ha requerido ayuda militar y económica para aplicar nuevas políticas en un país cuyo territorio liberado de los taliban se limita alárea de Kabul, la capital y algunas zonas dispersas. El tráfico de opio está en manos del enemigo y ello les reporta pingües beneficios.

Praga es el encuentro con la Unión Europea, capitaneada en este semestre por un país euroescéptico y totalmente entregado al neoconservadurismo del desaparecido George W.Bush. Obama ha tranquilizado a Rusia en esta Chequia donde se planteaba instalar parte del sistema anti-misiles que completa el de Polonia. No se trata de amenazar a la Rusia de Medvedev y Putin sino de evitar la amenaza de las ojivas nucleares iraníes transportadas por misiles de largo alcance. La desaparición de esta amenaza de Teherán, permitiría retirar los sistemas antimisiles de territorio de la Unión Europea.

En Estambul, el Presidente Barack Obama se ha encontrado, una vez más, con José Luis Rodríguez Zapatero y con el anfitrión Recep Tayyip Erdogan, co-promotor de la Alianza de Civilizaciones. De hecho, el dinámico presidente visitaba al segundo ejército en importancia de la OTAN y se adhería al proyecto hispano-turco que permite a los EE.UU. proclamar que no combate contra el islam sino contra el terrorismo de algunos musulmanes descarriados.

“El huevo o la gallina” ¿Quien fue primero? Creo que los problemas internacionales, a caballo sobre varios países que van desde el Mediterráneo hasta Cachemira, tienen dos maneras de ser abordados. Resolviendo esos problemas alrededor de Israel y los palestinos para dejar al derechista gobierno de Tel Aviv sin argumentos para que regrese a las fronteras de 1967 y permita la creación del Estado de Palestina o yendo directamente al huevo imponiendo a Israel una paz justa con fronteras seguras e internacionalmente reconocidas pero permitiendo la creación de la República Palestina. Esto ya desarmaría la animosidad de Irán y, con ello retiraría el apoyo a un Hamás, Yihad Islámica y Hezbolá, sin olvidar el terrorismo yihadista internacional se quedaría sin su banderín de enganche: el frentismo occidental contra los musulmanes.