El esperado Tsunami
¿Y ahora qué? ¿De donde vienen redobladas esas prisas porque Rodríguez Zapatero dimita y se celebren elecciones generales aprovechando la onda avasalladora de las municipales y autonómicas. Con el mapa azul, España está más en la línea europea que el solitario PSOE de ZP. Creo comprender esa prisa del PP por ocupar la Moncloa.
Por un lado, Rajoy y sus barones van a tener que aplicar el desconocido programa milagroso que acabará con el paro. Vamos a poderlo ver en los próximos 11 meses aplicado en las autonomías que ahora van a gobernar. Si no hacen nada, para esconder sus cartas, el tsunami que les ha llevado a alcaldías y Comunidades Autónomas. podría no repetirse. Por otro lado, si en estos 11 meses, ETA dejase las armas de forma verificada, muchos que desertaron del PSOE, se reconciliarían con él en las urnas.
Con elecciones inmediatas, el Partido Popular obtendría muchas ventajas. Para empezar, la corriente de descontento que ha castigado a los socialistas seguiría con el cabreo y llevaría a Rajoy a la Moncloa. Por otro, si ETA deja las armas, habría quién atribuyese el hecho a la fuerza de carácter del PP y su persecución del “Movimiento de Liberación Vasco” (MLV), como lo designó José María Aznar.
Empezar a aplicar sus teorías en las autonomías que controlan, para acabar con el paro, es mostrar las cartas del Primer Ministro conservador de Gran Bretaña, David Cameron, por ejemplo echar a las calle 300.000 funcionarios españoles, proporcionalmente al número de funcionarios de las autonomías. Eso daría ideas a sus colegas del Estado que podrían ser despedidos tras la llegada a la Moncloa del inescrutable gallego. Lo gracioso es que los españoles han derribado a ZP por imponer políticas de derechas y, con su abstención o su voto a Rajoy, van a tener el original !
Para los que consideran que hay demasiados impuestos y que no se ataca ni a los bancos ni a las grandes fortunas, verán como no es necesario esconder dinero en paraísos fiscales con Mariano Rajoy. Nadie les va a tocar sus fortunas. La recalificación de terrenos volverá a traer las bonanzas de Marbella, de Benidorm y la Costa Valenciana o demás lugares donde el inmobiliario y la corrupción adyacente, brillarán como en los tiempos de Jóse María Aznar.
Privatizar se convierte en la palabra mágica para sacar a España de su situación. En la Comunidad de Madrid estamos acostumbrados al paulatino desmontaje de la sanidad pública. Siete nuevos hospitales privados con participación sueca, movimientos de equipamiento de los públicos a los nuevos para la foto de la inauguración, compra de terrenos y no inversión en los públicos. Autopista de peaje deficitaria pero desde el principio construida para descongestionar la A2, Madrid-Barcelona.
La gente no es malhonesta pero le conviene gobiernos que faciliten suelo no edificable para nuevas constructoras. Aznar abrió la espita y la Comunidad Valenciana ha creado mucho trabajo relacionado con la construcción y que deja pingües beneficios en mordidas para algunos gestores y para las arcas del partido. Todos han utilizado el sistema pero algunos con un descaro escandaloso. Dar más votos en Valencia a unos gestores posiblemente culpables de corrupción en el caso Gürtel es lo contrario de lo que pedían los jóvenes acampados en las principales ciudades españolas.
Muchas empresas que podrían estar dando empleo a miles de parados, se frenan para facilitar al PP su camino a la Moncloa. El milagro se verá cuando Rajoy la alcance. De repente, el horizonte económico de este país se despejará. El Establishment tradicional volverá a funcionar eficazmente echando, como siempre, la culpa al anterior gobierno socialista por su “despilfarro” ayudando a quienes más lo necesitaban.
El PSOE ha sido culpable al creer que los métodos de la derecha europea eran suficientes para sacar adelante el país. No ha querido hacer políticas activas de izquierdas, como se hicieron en EE.UJU. en el crach del 29. Obras públicas hubiesen reducido la tasa de paro y hubiesen puesto en circulación el importe de los salarios correspondientes en vez de subvencionar a l,os parados y escuchar a unos sindicatos obsoletos y conformistas. Las reformas son urgentes pero hay que hacerlas de acuerdo con la ideología socialista, recurriendo a los propios españoles para remangarse y poner manos a la obra. Crear trabajo público por parte del Estado es pertinente.


No es fácil creer lo de que a la tercera va la vencida tratándose de Rajoy. Puede significar que fracasa por tercera vez o que, por fín, alcanza la tan ansiada victoria. ¿Es falta de carisma? ¿es una estrategia errada? ¿Quizá sea su falta de cooperación en la lucha contra la crisis? Puede que sea todo un conjunto de razones.
La caza a los coptos no es algo nuevo en Egipto. Siendo una minoría no lo son en cuanto a la importancia de su credo:el cristianismo. Ellos dieron su nombre al país –Αίγύπτιος Aigyptios,egipcios– fueron cristianizados en el siglo I, entre otros por San Pablo, San Antonio y San Marcos. El país ya tenía por entonces una población importante. Solo Alejandría y Tebas (la actual Luxor) poseían un millon de habitantes cada una en 642 cuando el general árabe Amr ibn al As conquistó Egipto.
Por mucho que queramos avanzar hacia adelante, hay poderosas fuerzas que nos tiran hacia atrás. Caminar contra el vendaval, que estos días recorre parte de España, es de las experiencias más frustrantes que se puedan vivir. Tres temas forman parte del empeoramiento de la climatología española: Un Papa que mira al Trento del siglo XVI y quiere que le acompañemos en la recristianización de Europa; un Felipe Gozález Márquez que nos trae por el túnel del Tiempo a los tiempos del Gal y el terrorismo de Estado que no le deja dormir. También nos quita el sueño la descolonización del Sáhara, 35 años después de la Marcha Verde.
En el país del “ya lo decía yo, o mi padre o mi madre, o mi abuela…. decían” no es de extrañar que la crítica política se haga siempre a toro pasado, igual que los resultados de los partidos de fútbol. Las alineaciones de los equipos se hacen a posteriori y
Rodríguez Zapatero no es Fidel Castro. El líder cubano siempre ha insistido en que “no daría un paso atrás ni para tomar carrerilla”. Personalmente creo que la frase tiene sus limitaciones. De la tenacidad y resistencia, se puede pasar sin solución de continuidad, a
El momento español es desconcertante cualquiera que sea la forma de mirarlo. Hay jalones que permiten no perderse en la densa niebla que rodea la vida española en su casi totalidad. Uno de ellos es la crisis internacional que tan duramente ha afectado a nuestro país por nuestra dependencia del ladrillo y necesidad de reindustrializar España. Otro es la corrupción rampante, generalizada pero especialmente ubicada en la actualidad en el principal partido de la oposición por el caso Gürtel. Un tercer jalón lo representa la lucha interna por hacerse con el poder de una de las dos corrientes mayoritarias del Partido Popular. En cuarto lugar, sin que por ello sea menos importante que los anteriores, el PP necesita ganar a toda costa las elecciones de 2012 para romper el maleficio que le ha anclado en la derrota desde 2004.
Lo de Mayor Oreja es de manual. ¿Cómo reverdecer los marchitos laureles de nuestra juventud? ¿Teñimos esas canas? ¿Bronceamos esa curtida piel? Un poco de cada cosa, sin exageración, lo justo para recordar un Jean Gabin que tanto enamoraba a nuestras abuelas desde las pantallas de los años treinta.
No es difícil explicar por qué Mariano Rajoy es prisionero de sus propias contradicciones. No piensen en la maledicencia que sostiene que no se sabe cuando un gallego sube o baja una escalera. Solo piensen en el dilema en el que se encerró hace ya muchos años.
Puede que José Luis Rodríguez Zapatero sea un testarudo, que no sea fácil descabalgarle aún cuando todo el PP se ponga a ello. Pero hay que reconocer que Mariano Rajoy no se queda a la zaga. Reprochan a ZP el
Esperanza Aguirre siempre ha pensado que en España necesitábamos una Margaret Thatcher más que desayunar porridge y arenques. Cuando hablan Maggie y Espe poniendo labios de piñón con el fin de realzar lo sublime en la lengua de Shakespeare, “Willy para los amigos”, sueltan el raciocinio y caen en la incongruencia. “¿Quieren prohibir el tabaco? ¡Pues que prohíban su venta!”. No se prohíbe el tabaco ni fumar, sólo se delimitan los lugares públicos donde se puede practicar tan perniciosa costumbre. La unanimidad en las autonomías populares, a la hora de pisarle los callos al pesoe, es significativa. Y
La ocasión la pintan calva. Imagínense el cúmulo de circunstancias que se están dando en este momento: los diarios de Newscorp están perdiendo ingresos en ventas y publicidad; 

