14 agosto 2011

A propósito de Bahía de Cochinos

Filed under: América Latina,Cuba,Estados Unidos,Historia,Periodismo,Revoluciones — Enrique Meneses @ 20:02

bahia-cochinos-2401.jpgSe acaban de desclasificar los documentos de la CIA relativos al célebre fracaso de los servicios secretos americanos en su intento de derribar al régimen de Fidel Castro en 1961, hizo 50 años,  medio siglo, el 16 de abril de 2011. Recupero parte de lo que escribí en mi libro “Fidel Castro” (Afrodisio Aguado 1966)*.

He leido el análisis de The Daily Beast estadounidense que ha sacado a relucir este documento recién desclasificado que dejó a los EE.UU. muy mal parados. Mi viejo reportaje de entonces, estaba basado en informaciones directas del hijo del ex-Primer Ministro de Fidel Castro exiliado en Miami,  José Miró Cardona. Con él viví las angustiosas horas de la Nochebuena de 1962 en la base militar de Homestead cerca de Miami, esperando el regreso de los prisioneros liberados, mediante rescate, de la Brigada 2.506 entre los que se encontraba su hijo..

Toda la operación fue planeada por la CIA con el. Visto Bueno final del Pentágono y la autorización inicial  del presidente Dwight Eisenhower, el héroe del desembarco de Normandía. Los 1.400 componentes de la Brigada 2.506, iniciaron el desembarco a últimas horas del día 16 de abril de 1961.

No había luna y un bote  con 5 hombres chocó con unos arrecifes que no figuraban en sus mapas. De repente, los faros de un jeep se posaron sobre el pequeño grupo que se lanzó al agua y avanzó hacia tierra disparando. Un fidelista cayó muerto y sus compañeros fueron hechos prisioneros pero la alerta había sido dada.. El efecto sorpresa había desaparecido. Una ametralladora del vecindario abrio fuego sobre los cinco invasores que pidieron ayuda al barco escolta “Blagar”. Este abrió fuego contra la ametralladora de los castristas.

Se inició un combate en toda regla sin que los cinco primeros invasores hubiesen podido colocar las luces que señalasen un camino sin escollos para el resto de las fuerzas invasoras. Pepe San Román, comandante-jefe de la expedición, viendo la situación, decide retrasar el grueso del desembarco esperando que la luz diurna y la bajada de la marea permitiesen evitar los arrecifes con más facilidad.

El plan urdido en Washington por la CIA no dejaba resquicio para el error. Todo estaba calculado milimétricamente por estrategas que no conocían bien la zona y no contaban con el Destino. Un jeep que pasase cerca del lugar, los arrecifes, las vecinas ciénagas que limitaban el perímetro de combate, y todo llevaba al desastre.

Precediendo el desembarco, la aviación de la brigada había bombardeado la Fuerza Aérea Revolucionaria y la había supuestamente destruido en tierra. La realidad era otra: solo habían mermado el 40% pero aún quedaban operativos tres T-33, dos Sea Furies y 2 B-26 con lo que Fidel Castro ponía en jaque el desembarco de la Brigada. Por lo pronto estos aviones hundieron dos barcos de apoyo con valiosa munición y víveres imprescindibles para los desembarcados. Los demás buques recibieron orden de alejarse de la playa, mar adentro. Los 1.400 hombres de la Brigada se encontraban así sin munición ni comida.

La Brigada 2.506 no tenía por misión liberar la isla sino establecer una cabeza de puente suficientemente amplia para que 72 horas después llegase un gobierno provisional que apoyarían inmediatamente otros países de la Organización de Estados Americanos (OEA) con ayuda militar. Pero la Brigada no aguantó las 72 horas necesarias sino 64.

Los anti-castristas habían sido preparados durante 9 meses en Guatemala con instructores americanos. De Nicaragua partieron los buques de apoyo y la pequeña fuerza aérea compuesta por quince viejos B-26 sin ningún caza de apoyo. Su base, denominada “Happy Valley”, estaba en Nicaragua a 1.200 km del objetivo. Tenían 173 paracaidistas. Los 5 batallones de 180 hombres cada uno carecían de experiencia en combate. A esto había que añadir 5 M-41 con cuatro tripulantes  por tanque. Estos fueron llevados por un barco estadounidense que los transfirió a un buque de apoyo de la brigada. EE.UU. tenía órdenes estrictas de no aparecer como instigadores de la operación.

Los B-26 de los invasores tenían cuatro horas de vuelo entre Happy Valley y Playa Girón, como también se designa la batalla de Bahía de Cochinos. Solo disponían de 40 minutos de autonomía para sobrevolar sus objetivos. Al alba del 17 de abril, el cuarto batallón capturó la pequeña población de Girón y aguardó en vano refuerzos y suministros. Un  grupo de 10 paracaidistas cayó en una ciénaga. El hundimiento por parte de la aviación castrista del buque Rio Escondido, cargado con carburante para los aviones de la brigada, que  pensaba utilizar un pequeño aeródromo en Girón, impidió acercar la aviación que siguió con sus cuatro horas de recorrido entre Nicaragua y Bahía de Cochinos.

El desastre era inevitable. En la ONU y en Washington las críticas arreciaban. A Kennedy se le ha querido acusar del fracaso por no permitir la intervención de los Estados Unidos que contaba con fuerzas aeronavales en las aguas internacionales cercanas. Pero él solo llevaba tres meses en la Casa Blanca y todo había sido preparado con el Visto Bueno de su predecesor, el general Eisenhower, autor del mayor desembarco de la Historia: el de Normandía, durante la Segunda guerra Mundial.

De los 1400 invasores, 1.113 fueron hechos prisioneros (que serían liberados 20 meses más tarde mediante un rescate millonario). Viví de cerca las vicisitudes de aquel trueque en Homstead Air Base, cerca de Miami.  Pero ese es otro reportaje que contaré en otra ocasión. Puede decirse que tras aquel fiasco, Fidel y Raúl inician el acercamiento a la URSS que desembocaría un año más tarde en la crisis de los misiles soviéticos en Cuba.

 

“Fidel Catro” ha sido publicado en Gran Bretaña (Faber and Faber, 1968), EE.UU. (Taplinger, 1968), Alemania  (Bechtel Verlag, 1968)  y Japón (Kadakowa Shoten, 1969).

3 junio 2011

Ratko Mladic en Sarajevo y Srebrenica

srebrenica-240.jpgEl croata Josep Broz Tito, logró reunir dentro de Yugoslavia,  una serie de pueblos que pertenecieron en su día al  Imperio Austro-húngaro y que eran todos fieros nacionalistas. Algunos territorios eran musulmanes de origen turco mientras otros se consideraban los verdaderos eslavos del Sur que es lo que significa Yugoslavia. La muerte del dictador comunista, independiente de la URSS y fundador con Nasser y Sukarno,  del Movimiento de los No-alineados, provocó la ruptura de siete territorios con historias diferentes y lenguas propias, aunque el serbio-croata es la lingua franca de la mayoría de ellos.

En el verano de 1993, me quedé solo, la familia andaba desperdigada por varios países. Yo, por mi enfisema, no sentía el menor interés por ese tipo de viajes. Además, yo acudo a un país por sus acontecimientos, no por hacer turismo que dejo para los coleccionistas de monumentos. Tan pronto me quedé solo en Madrid el reporterismo me agarró la garganta,  no pude más y marché para Sarajevo. Llevaba una vaga acreditación de Tiempo que Pepe Oneto me había dado, sin exceso de interés por el tema, advirtiendo que solo publicaría mi trabajo si era satisfactorio. Acabé vendiéndoselo a “Diario 16“.

La ruta para entrar en Sarajevo era Madrid-Roma-Split (Croacia) y vuelo militar a la capital de Bosnia-Herzegovina. Los aviones del último trayecto eran transportes militares donde quedábamos a merced del mando para tener una plaza en un aparato, generalmente francés. Me preparé con los elementos exigidos por UNPROFOR, las “Fuerza de Protección de la ONU”, encargadas de la protección de las poblaciones serbo-bosnias, frente a los contendientes, principalmente, croatas y serbios.

Era obligatorio llevar casco homologado y chaleco anti-balas. El primero, era americano y lo alquilé mediante depósito de una fianza, a un austriaco que tenía un negocio de mercado negro.  Nunca devolví el casco que guardé como recuerdo. El chaleco era del Ejército español que tenía una base de operaciones en Split. “No son plenamente eficaces, los de nuestro ejército, solo resisten algo la metralla pero no una bala directa. Se necesitan carísimas placas de cerámica de las que utiliza la NASA en la punta de sus cohetes”.

El oficial británico que examinó mis credenciales,  quiso hablar con el director de “Tiempo“. Le dije que a las 9 de la mañana solo contestaría el teléfono de la redacción alguna mujer de la limpieza y seguro que no hablaba inglés ni me conocía. Al ver que estaba dispuesto a impedirme el viaje. saqué de mi cartera una acreditación de la UNEF (Fuerzas de Emergencia de la ONU) que se había creado en Noviembre de 1956, en la guerra del Canal de Suez. King Gordon, jefe del Servicio de Prensa, se dió cuenta de que las tarjetas no tenían fecha de caducidad y pidió a su secretaria, Penélope Zaliki,  una chipriota amiga mía, que recogiese todas las tarjetas distribuidas y entregase la nueva a la prensa. Me negué a cambiar la mía. “Lolopi” me suplicó que se la diese pero la convencí para que dijese que la había extraviado. Así fue como durante unos años aproveché vuelos gratuitos de los aviones de la ONU en sus diversas operaciones. Aún la conservo y sigue valiendo aunque figure en ella el desaparecido diario “Informaciones“.

Mientras esperaba embarcar en el bar del aeropuerto de Split, una mujer se acercó a mí. “¿Es usted periodista?” Respondí afirmativamente y en inglés me suplicó que llevase latas de leche en polvo y otros alimentos a su hermana reciente mamá de una niña en Sarajevo donde estaba atrapada. El aduanero de la ONU, un suizo de buenos modales, me dijo que yo no podía llevar nada a nadie cualquiera que fuese la finalidad. “Varios falsos periodistas han sido interceptados dedicados al mercado negro. Diga a la señora que nosotros nos encargamos de entregar lo suyo a su hermana”. Me acerqué donde estaba angustiada la mujer que había presenciado mi discusión desde el lugar reservado para el público. “No está confiscado su envío, lo entregan ellos directamente”. Me dio un  beso a la vez que me agarraba la mano. Temblaba cuando la dije que el aduanero era suizo y no croata.

En el vuelo coincidimos Enric Martí, Veronique Pasquier, periodista suiza de la Tribune de Genéve y yo. El resto era carga de ayuda como un enorme palet recubierto de papel de El Corte Inglés. Al llegar a Sarajevo el avión maniobró para que el pontón que se habría por detrás, quedase fuera del alcance de los serbios instalados en las inmediaciones de la pista. “¡Corran hacia el edificio!” nos gritó con fuerza el Comandante en medio del ruido de sus motores. Mientras me agoniaba con mis bolsas de cámaras y mi equipaje, pude leer en la fachada del aeropuerto: “¡Welcome to Hell!(Bienvenidos al Infierno). Algún colega gracioso escribió en España, sin haber pisado Bosnia, que aquel grafiti se había redactado para recibir un club de fútbol rival. Detrás de sacos de tierra, los cascos azules franceses apenas asomaban sus rostros.

Llegar al hotel Holiday Inn, exigió una larga espera. No queríamos tomar el BMR blindado francés que nos permitía cruzar zona disputada por los dos bandos porque Enric tenía un colega que se suponía había quedado en recogerlo. Finalmente aceptamos otro BMR que nos llevó a su Cuartel General. Allí nos enteramos de que el amigo estaba en el quirófano del hospital de UNPROFOR. Un fuego cruzado le había herido y se salvó deslizándose del vehículo sin ser visto. Unos musulmanes se arriesgaron y le arrastraron hasta sus líneas. El vehículo se quedó en manos de los serbios y nunca más se supo. Al herido lo estaban operando de la pierna cuando llegamos.

En el Holiday Inn, solo pudieron darme una habitación del sexto piso. No había electricidad en la ciudad y. por consiguiente, ascensores ni mozos que te ayudasen. Subí lentamente, deteniéndome numerosas veces al cruzarme con un colega americano que practicaba jogging dentro del edificio ya que los serbios estaban a pocos metros del hotel y había franco-tiradores en la calle. Dejé pasar a uno de esos deportistas americanos unas veinte veces aplastándome contra la pared y arrastrando mi equipaje. Estaba visto que tendría que dejar en Recepción cuanto pudiese necesitar durante el día y solo regresar a la habitación por la noche. El hotel me costaba 100 dólares diarios y doscientos el vehículo acribillado de un estudiante y un intérprete que pagábamos a medias Veronique, la colega suiza y yo.

Cruzar cada mañana la “Avenida de los Francotiradores” (Bujlevar Mese Selimovica) era un riesgo seguro pero era necesario para ir a trabajar al centro de la ciudad. Mis colegas Gervasio Sánchez y Alfonso Armada cruzaban esa ancha avenida corriendo velozmente. Yo me tenía que conformar con andar porque mis pulmones no me permitían más. “Enrique, acabarán dándote”, me decían. “Todo pueblo tiene un tonto. Viéndome caminar normalmente, los chetnicks deben pensar que soy El Tonto de Sarajevo y no tiene ningún mérito abatir un deficiente mental “.

La ciudad estaba sitiada desde hacía un año y aún le quedaban tres más antes de que acabase la guerra gracias a la intervención de la OTAN. Por todas partes se apreciaban vehículos destrozados, autobuses quemados, colocados de forma que cortasen calles que eran enfiladas desde los vecinos montes Igman  que albergaban francotiradores. Esos vehículos impedían ver los transeúntes y dispararles. Las flores de los parques habían sido sustituidas por coles y tomates, la horticultura del hambre, lo mismo que las macetas de los balcones. El té se calentaba al sol. Un perro daba vueltas intentando morderse el rabo.”Ha enloquecido con el ruido de los disparos”, me dijo un veterinario.

En el Hospital  Kosovo, se operaba  con casco de minero y los quirófanos habían sido trasladados a la zona de oficinas porque los serbios estaban a tiro de los ventanales de la sala de operaciones. El Vodka era el único anestésico disponible. “Nacen más niños que lo normal debido a que la falta de electricidad impide ver la televisión o leer”. En una calle me tropiezo con un hombre mayor sentado al sol delante de la puerta de su casa y fabricando bolas de papel con hojas arrancadas de la caduca Constitución Yugoslava de Tito. Delante de él, la jofaina llena de agua donde las moja y deja luego secar al sol. “Es un tipo de carburante que vendo barato. Además, no tenemos otro”.

Cerca del mercado encuentro un panel con mensajes. Es la única forma de comunicar con los demás. Se compra y vende, se pregunta por un familiar del que no hay noticias, se citan los novios,  uno vende su coche, televisor y tocadiscos por una cantidad ridícula, pagadera en marcos alemanes. Cuando voy a fotografiar una cola de mujeres con cántaros haciendo cola ante una improvisada fuente que mana agua potable me piden airadamente que no lo haga porque los serbios leen la prensa extranjera y como nativos que son, reconocen los lugares y afinan sus morteros. En ciertas esquinas aparecen carteles: “Pazi – Snajper!” (cuidado con los francotiradores) y la gente cruza la calle corriendo.

Fotografío un soldado que regresa en bici a su casa. Su hijo, que lo esperaba en la calle, se ha encaramado en la bicicleta y bajan la cuesta sin dificultad y riendo.. Saco unas fotos. Detrás, en segundo plano,  unos sacos terreros señalan una improvisada comisaría. El centinela da la alarma y me secuestran la película. Prometen llevarla al Holiday Inn cuando la hayan revelado. Es color así es que doy por perdido el rollo. Por la puerta de proveedores del hotel hay cola para la distribución de agua de la UNRWA (Ayuda a los refugiados). Un hombre me ofrece un conejo para cruzarlo si tengo una posible novia. La gente desborda imaginación gracias a lo cual resistió cuatro años.

Agachados dentro del coche de nuestro guía, cruzamos una barrera de disparos dirigidos a nuestro vehículo que circula a toda velocidad con el conductor agachado al igual que yo que estoy a su lado. Cuando estamos alcanzando el ruinoso edificio del diario Oslobodenje, un hombre, desde la terraza, nos dirije con gesto de la mano para que pasemos a su acera por un improvisado camino. Las plantas que antaño fueron redacción y oficinas del diario, están vacías. Los serbios ocupan el parking del edificio. Intento fotografiarles discretamente pero me lo impiden mis colegas bosnios.Estos trabajan y viven como topos. Escatiman el papel para que dure lo más posible. Me ofrecen té en la terraza mientras algunos de ellos, Neozad Imanovic, Slavo Santic, Milan Stozakovic se empeñan en una partida de cartas y Sefic Dautnegovic, nos sirve un té.. Veronique les regala un cartón de tabaco. Yo no me desprendo del mío. Uno de los periodistas tiene que llevar los ejemplares impresos al centro de la ciudad jugándose la vida. Lo hacen por sorteo.

El asedio de Sarajevo por parte de los serbo-bosnios apoyados por Belgrado, costaron la vida a 10.000 ciudadanos entre los que se encontraban 1.500 niños. Pero la mayor ignominia fue la de Srebrenica donde Mladic en persona organizó el  asesinato de 8.100 hombres, engañosamente separados de mujeres y niños, delante de los impasibles 450 cascos azules holandeses al mando de Thomas Karremans, en Potocari. El hombre que cometió aquellas atrocidades y que estaba al mando de los 80.000 hombres del ejército VRS de la república Skrpska, presidida por Radovan Karatzic. Los dos hombres están en manos del Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (TPiY).

A veces, en medio de una guerra, surge el elemento anacrónico inesperado. Fue un sábado a la hora de la cena. El comedor del Holyday Inn ofrecía la cena a la luz de las velas. El gran ventanal de cristal estaba recubierto por un cortinaje negro para proteger a los clientes de los disparos serbios que estaban a menos de un centenar de metros. De espaldas al cortinon negro, Susan Sontag daba un beso a su hijo periodista, David Rieff. En Sarajevo, ella se esforzaba por montar la obra teatral “Esperando a Godot“, de Samuel Beckett, obra que representa una espera de algo que se prolonga durante toda la representación. Simboliza la espera y fue elegida porque el pueblo de Sarajevo esperaba la intervención internacional para romper el cerco. Se representó con actores bosnios y con el escenario iluminado con velas.

En  mitad del griterío que originaban los periodistas americanos con sus botellas de whisky a cien dólares cada una, aparecío un hombre vestido de frac y se dirigió al piano de cola situado a pocos metros de nuestra mesa redonda. Y empezó a tocar valses vieneses y czardas húngaras como si el Imperio Austro-húngaro estuviese aún en pie. La escena nos pareció a Alfonso, Gervasio y a mi como algo fellinesco, una fantasía onírica que despreciaba el ruido de los obuses serbios cayendo sobre la ciudad. Una escena imborrable.

Me alegro de que dos criminales de guerra como Radic y Mladi, se sienten ante la Justicia Penal Internacional acusados de crímenes contra la Humanidad. Solo en las calles de Sarajevo, en cuatro año, 1030 personas fueron heridas y asesinaron a 225 de los que 60 eran niños. Los Estados Unidos deberían, convencidos por el Premio Nobel de la Paz, Barack Obama, a la cabeza, adherir su país a este Tribunal donde se defiende la Justicia Universal. Amen.

Susan Sontag redactó un mensaje en favor del pueblo de Sarajevo donde serbios cristianos ortodoxos, bosnios musulmanes y judíos sefardíes, han convivido durante siglos en paz. No se cuantos periodistas se adhirieron al manifiesto pero sé que yo lo firmé y fotografie. Quiero dejar sentado algunas discusiones con oficiales franceses de UNPROFOR que consideraban que los serbios tenían razón frente a unos “separatistas”. Afortunadamente, el tiempo y la OTAN me dieron la razón. Recomiendo el libro de Gervasio Sánchez (Sarajevo, 1992-2008), especialista en seguir lo que viene después de que las guerras terminen. Cada ángulo de la ciudad, durante la guerra, ha sido refotografiado después con las heridas curadas.

 

 

 

 

25 abril 2011

Ante Libia Occidente pierde el tren

BachiralAssad-240.jpgLas democracias occidentales buscaron seguridad ante unos supuestos enemigos de nuestro bienestar. Cada vez que “nuestros hijos de puta” tenían problemas con sus pueblos, se les ha prestado ayuda militar sin regatear calidad o precio, como cuando el salafismo argelino ganó las elecciones y apuntalamos a Abdelaziz Buteflika. A veces, hemos intervenido con fuerzas militares. Que se le pregunte a Francia que aún vive creyendo que media África es territorio galo. Los Estados Unidos bombardearon el palacio de Gadafi cuando este patrocinó el atentado contra el vuelo de Panam, que se estrelló en Lockerbie, dejando 259 muertos.

Los tiranos a nuestro servicio, armados hasta los dientes por nuestra parte, han dispuesto de sofisticado armamento y equipamiento antidisturbios. Nicolas Sarkozy detuvo uno de esos envíos a Túnez cuando estalló la revuelta. Canceló el pedido viendo los ojos del mundo puestos sobre un  joven informático ardiendo a lo Bonzo.  Todo el mundo árabe y musulmán se incendió  instantáneamente gracias a la velocidad de Internet.

Un país de 83 millones de habitantes sufrió muertes y torturas pero  el mundo estaba contemplando en directo, gracias a Al Jazeera, partidarios de Hosni Mubarak atacando a pacíficos manifestantes, con energúmenos a caballo o camello lanzándose al ataque en medio de una muchedumbre con mujeres, ancianos y niños.

La resistencia de Muamar el Gadafi, un terrorista confeso al que Aznar perdona los 259 muertos de Lockerbie, se ha hecho fuerte en Trípoli y combate su propio pueblo con las armas de su ejército que nosotros les vendimos  y con la tortura para erradicar cualquier disidencia.. La tímida intervención de la ONU le está salvando su satrapía. Como ve que le apoyan todos aquellos que fomentan el miedo a Al Qaeda, él acusa repetidamente al grupo de Osama Bin Laden de estar combatiendo en Bengazi.

La errática diplomacia de la ONU y de la Comunidad Europea ya está consiguiendo algo con lo que no contaba: Que Bachir al Assad de Siria rechace seguir los pasos de Zine el Abidine Ben Ali y Hosni Mubarak y adopte la solución Gadafi de leña al mono.  Le bloqueamos sus cuentas, le impedimos todo envío de armas y conseguimos que Mahmud Ahmadineyad de Irán le empiece a ayudar en todo lo que necesite.

Recuerdo el no intervencionismo de Francia y Gran Bretaña en defensa de la República española pero al menos se formaron Brigadas Internacionales que sirvieron para dejar constancia de la cobardía de sus países aunque sucumbieran finalmente ante la ayuda del Eje (Alemania, Italia, Japón) a la España de Franco. ¿Quien creará tales brigadas hoy en día ? Quien decidirá, como ya lo hiciera el presidente Ronald Reagan en abril de 1986, bombardear  el palacio de Gadafi aunque sea con un Doner, avión no tripulado cargado de bombas. Deshacerse del dictador libio es una necesidad urgente del mundo democrático. Su resistencia ha inspirado a Siria.

Las democracias occidentales, que tanto intervinieron en el pasado para apuntalar sus “hijos de puta”, hoy puede y debe ayudar en el alumbramiento de democracias árabes con asesoramientos y un Plan Marshal que impida que otras fuerzas (Al Qaeda o el chiismo iraní) ocupen el vacío de nuestros sátrapas. Las revelaciones de Wikileaks sobre Guantánamo, publicadas mundialmente en el día de hoy, nos obligarían a cambiar radicalmente de óptica sobre el mundo árabe y musulmán y establecer una leal colaboración con todos los demócratas de la Tierra que luchan por la libertad. Además de refundar el Consejo de Seguridad de la ONU.

 

 

 

 

28 marzo 2011

A Gadafi ¿puente de oro o lo matamos?

gadafi-240Es increíble lo que las democracias se preocupan por la Ley, y el “Estado de Derecho” frente al público y luego, por detrás se hinchan a hacer lo que les da la gana. La vitrina muestra unos demócratas decididos a deshacerse de un tirano con el que han tenido provechosos negocios. Hasta le han devuelto los responsables del atentado de Lockerbie a cambio de dinero. ¿Es que el dinero tiene que ensuciar todo y apestar a corrupción?

La lucha por el mando demuestra lo fácil que es que todos se peleen. Sarkozy no quería que fuese la OTAN porque le corresponde ser el primero de la clase e intentar esconder sus chuletas:”Liquidar a Gadafi para que no cuente el dinero que me dio para mi campaña electoral”. Berlusconi no quería hacer nada: Que se maten entre ellos hasta que salga un ganador pero  su compinche en los negocios sucios, no debe  hablar porque perturba el descanso de buen número de cómplices, dentro y fuera de Europa.

La ONU, muy cautelosa ella, ha tardado un mes en sacar una resolución 1973 que no conduce a nada. En breve: Hay que crear un espacio aereo neutro. Gadafi no debe poder masacrar a los rebeldes (partidarios de la democracia) desde el aire.También se ha aplicado la exclusión a tanques de modelos razonablemente modernos que permiten avanzar a los partidarios de Gadafi. Estos son gente que tiene buenos sueldos asegurados o forman parte de su guardia pretoriana, además de los mercenarios procedentes del norte del Chad que tienen buenos sueldos y barra libre para matar.

Francia fue la primera que reconoció a los insurrectos de Bengazi. Todos los países democráticos están con esa sublevación, que al igual que Túnez y Egipto, han decidido derrocar a los sátrapas que Occidente sostenía con armas, corrupción y la promesa de no dejar que el islamismo se instalase en sus países.  Pero cada torreón de esta Muralla china, tiene características propias.

Los agoreros predicen la caída de esas revoluciones en manos del Islamismo más cerrado, el que trae la sharia de una mano y el kalashnikov en la otra. El banderín de enganche de Al Qaeda pierde fuerza con la desaparición de los sátrapas. Solo han caído Zine  el Abedine Ben Ali y Hosni Mubarak, Gadafi caerá cuando las democracias que han abierto los pasillos, se den cuenta de que tienen que eliminarlo si no acepta un exilio relativamente dorado. La Resolución 1973 es una chapuza que solo perpetúa el dolor que pretende evitar con la zona de exclusión aérea. Todavía no se sabe si al destruir tanques no están las fuerzas de intervención saltándose la Resolución y si es así lo que están haciendo ¿Por qué no saltarse la 1973 e ir directamente a por Gadafi con fuerzas especiales? Eternizar el drama de los libios solo señala a los demócratas árabes que poco pueden contar con nosotros. Apoyábamos abiertamente a los sátrapas pero rechazamos hacer lo mismo con lo jóvenes demócratas de hoy.

Hay quien se pregunta, desde el reproche antibelicista ¿Y por qué no se ataca a Yemen, a Bahreín o Siria ? En los disturbios de las monarquías del golfo, hay insurrectos que piden que los shiíes sean tratado al mismo nivel que los suníes. El Gran Hermano shií esta en Irán, a pocos kilómetros, cruzando el Golfo que unos llaman Pérsico y otros Arábigo. Zona explosiva en la que Arabia Saudí interviene con apoyo de todo tipo a estos mini-estados que solo serían un bocado para Ahmadinayed y sus ayatolás. Bastantes problemas atraen a La Meca las peregrinaciones-provocadores de los shiíes iraníes cada año en las grandes peregrinaciones.

El miedo a que los árabes musulmanes vean a las democracias occidentales como colonialistas que además de abatir aviones y bombardear instalaciones militares, decidiésemos dar muerte a Muhamar Gadafi paraliza a muchos occidentales. Unos políticos de la izquierda más rancia denuncian el interés de los occidentales por el petróleo libio. Yo estuve en Trípoli en 1973, enviado por TVE cuando se anunció la fuerte subida del petróleo. Había un hombre llamado Massoud que nos pareció a todos como un razonable interlocutor para los occidentales, especialmente para Gran Bretaña y Francia que tenían las mayores concesiones petroleras. Nadie va en busca de un petróleo que ya explotan los petroleros Americanos, Británicos y franceses principalmente.

Los que comparan la intervención en Irak con la de Libia no saben de qué hablan o no conocen las principales diferencias. En 1991, cuando se liberó (con Resolución de la ONU el territorio kwaití invadido por Sadam Hussein, al llegar las tropas a la frontera con Iral Bush padre dio la orden de no seguir avanzando. George W.Bush no consiguió que su padre fuese hasta Bagdad y derribase al dictador. Cuando llegó “el niño” a la presidencia de EE.UU, sin autorización del Consejo de Seguridad, se lanzó a esa guerra sobre mentiras: No había armas de destrucción masiva, Irak era el más laico de los países árabes, exceptuado Líbano, no daba cobijo a al Qaeda que, entró más tarde en la contienda. En Libia hay una resolución 1973 que avala la intervención de la coalición que actualmente ha abierto y mantiene el espacio9

22 marzo 2011

Los miedos de las sociedades libres

Es de coña ver cómo el mundo llamado democrático se mueve para ayudar a los demás cuando los demás son árabes y musulmanes. En 1945, los estudiantes españoles esperábamos, tras la victoria aliada,   la caída de una dictadura que había causado cientos de miles de muertos, muchos ejecutados desde el 1 de abril de 1939. Francia y Gran Bretaña, en 1936 se negaron a intervenir para defender la República Española. La “No intervención” fue adoptada en virtud de la norma de que no se debía urgar en  los asuntos internos de otro países. Parecido al “lavar los trapos en casa” que tanto deja indefensa a mujeres frente a sus maltratadores. En el caso de Europa,  se dejaba un monstruo denominado Hitler zamparse Austria, Checoslovaquia e invadir Polonia, declarando, finalmente la guerra al Tercer Reich,  el 1 de septiembre de 1939 y abandonando la filosofía de respetar  “los asuntos internos de otros países”. En 1953, con la llegada de Eisenhower a España, las esperanzas de una intervención se alejaron definitivamente. Solo nos quedaban 22 años más esperando la muerte del dictador. ¿Qué ha frenado el mundo democrático a la hora de lanzar un ataque, sobre Libia, el sábado 19, cubierto por la resolución 1973 de la ONU, de 26 de febrero 2011, presentada por Francia contra el régimen de Gadafi por los asesinatos de manifestantes pacíficos que reclaman derechos elementales, es decir, democracia.  ¿Qué hace que la maquinaria internacional de la ONU tarde desde el 26 de febrero hasta el 19 de marzo, nada menos que un mes de 31 días? ¿Cuánta gente murió en Libia durante ese largo mes? La razón es la falta de elasticidad del Consejo de Seguridad donde países como China, que piensan en su región rebelde Xinjiang que produjo muertos  en 2009 o Rusia con Chechenia y otros territorios anexionado a la fuerza en el pasado. El derecho de veto debe de desaparecer de la ONU para que desaparezca la esclerosis del organismo. Estamos en plena globalización y las cuitas de cada cual deben dejarse a la entrada de este club sin exclusividades. Descubrí desde muy jóven que “este mundo es más complejo de lo que parece pero mucho menos de lo que realmente es”. El nacionalismo tuvo su época, como la tuvo el Renacimiento o las dictaduras del siglo XX. Entre las muchas tonterías que he oído a lo largo de mi vida, por gentes ignorantes del tema, destaca la opinión de Occidente sobre el Islam. Los moros son unos salvajes, ignorantes, sanguinarios, que envidian lo nuestro y quieren apoderarse de parte de España. Tonterías así, se venden por kilos. El Islam, durante ocho siglos -se dice pronto lo que son 800 años- trajo cultura y conocimiento a una Europa a media luz, a través de Al Andalús. Nuestro continente organizó cruzadas para recuperar lugares donde naciera el cristianismo, olvidando que antes que nosotros estaban allí los judíos y después de nosotros vinieron los musulmanes, las tres religiones del Libro, las tres veneran Abraham y se sienten imbricadas en las otras. Jesús, María, José, Moisés son  conocidos y respetados por gran  parte del mundo  musulmán. Prefiero no hablar de la forma en que los cristianos tratamos a judíos y moros a la hora de describirlos. En numerosas ocasiones, a través de la Historia, se luchó por apoderarse de algo que era de otros. La sociedad más avanzada consideró vital “para sus intereses nacionales” colonizar pueblos desde los que nos llegaba el oro, las piedras preciosas, el petróleo, el cacao y muchas materias primas que necesitan nuestras desarrolladas industrias. Hemos establecido severos aranceles para proteger lo nuestro frente a la competencia de pueblos que no tienen más riqueza que los pocos productos exportables que tienen. Pero el comercio justo está penetrando en las sociedades desarrolladas. La supresión de las barreras arancelarias, van a abrir muchas puertas a los países subdesarrollados e Internet permitirá comerciar directamente entre consumidores y exportadores. Los intermediarios que levantaron enormes fortunas, tendrán que reciclarse. Su tiempo ha caducado. El miedo, la mayor industria jamás creada, reporta fabulosas riquezas a los avispados especuladores. Para eso hay que mantener a la sociedad mundial en constante estado de pánico. La lista de amenazas inventadas para hacer dinero, es imposible de cuantificar. Cuando no es el átomo, son las extrañas gripes o al Qaeda. Apenas comenzados los bombardeos selectivos que impiden que fuerzas militares avancen avasallando y matando poblaciones que se han manifestado pacíficamente, ya están los extremistas de izquierdas y derechas  protestando porque se quiera impedir que un ejército masacre a sus propios ciudadanos. Izquierda Unida y CCOO resulta que sostienen las mismas críticas que la ultra-derecha republicana en EE.UU. Arguyen que los americanos quieren el petroleo libio y se olvidan que las compañías occidentales están trabajando en Libia con el beneplácito y aprobación de Gadafi. ¿De dónde sale la fortuna del Coronel? ¡Manda castañas! Reprochábamos la no-intervención franco-británica en nuestra guerra civil de 1936, y ahora algunos se oponen a la intervención en la guerra civil libia. El último miedo que se pretende vender al mundo es que si quitamos los dictadores del mundo árabe y musulmán, al Qaeda ocupara los puestos de “nuestros hijos de puta”. Creen que la base que sustenta el grupo terrorista son millones de envidiosos de nuestro modo de vida que en vez de construirse el suyo, prefieren arrebatarnos el nuestro. A esos cerebros no se les ocurre preguntarse cómo un millonario, hijo de una de las tríbus más importantes de Arabia, los bin Laden, adversarios de la tribu de los saudíes, se mete a luchar contra todo Occidente. Convendría saber que, para al Qaeda, los Hermanos Musulmanes son una sociedad supuestamente secreta, inoperante desde hace más de 60 años, conocida por asesinar uno de sus ex-miembros llamado Anuar el Sadat, entonces presidente de Egipto y el hombre que hizo las paces con Israel. La mayoría de los musulmanes han resentido que Occidente metiese una cuña en medio de Palestina, es decir, el corazón del mundo árabe y musulmán. Al Qaeda, con la llegada de las democracias al poder en el Maghreb y el Mashreq así como el resto de Oriente Medio, habrá cumplido sin inmiscuirse, con lo que pretendía, derrotar a todos los que se oponían a la liberación  de esos pueblos. No son sublevamientos en pro del Islam, ni de cambiar las dictaduras por teocracias a la manera de Irán. No se ha visto en televisión ni un a quema de banderas americanas o israelíes. El mundo solo puede felicitarse y beneficiarse de ver la democracia instalarse en la otra orilla del Mediterráneo y quizá hasta el Golfo Pérsico. Las reticencias de Turquía, miembro importantísimo de la OTAN, se debe a su minoría kurda que ya ha empezado a manifestarse ruidosamente en Diyarbakir, capital del los kurdos de Turquía. Lo mismo ha sucedido en las calles de Damasco y ha tenido violencia máxima en Deraa, un puesto fronterizo con Jordania por el que fui expulsado una de varias veces, por los jordanos hace solo medio siglo. Pero Turquía es un ejemplo para muchos países musulmanes claro que buen número de europeos rechazan a Turquía porque puede invadirnos el Islam a través del Bósforo. Uno más de los miedos que se venden en el mercado de la cobardía.

28 enero 2011

Tiemblan las Pirámides

Revuelta.jpg  El Cairo al que llegué por primera vez en 1954 tenía 6 millones de habitantes, una de las capitales más importantes de la época. Un país de 1.100.00 km2 solo tiene una extensión habitable de unos 35.000 kilómetros,  menos que  Extremadura  y con una demografía enloquecedora: 83 millones actuales frente a los 26 millones que tenía el país cuando cubrí la Guerra del Canal de Suez en 1956. En espacio de 54 años, se han creado 2  Egiptos más. Y esos tres han cambiado la ignorancia y el carácter apacible, por la informática y la cólera.

Los militares se hicieron con el poder en 1952, echando al corrupto rey Faruk y sus guardaespaldas italianos. El Bikbachí (Coronel) Gamal Abdel Nasser, a la cabeza de los “Oficiales” libres” tomó el poder sin violencia.  Por primera vez en la Historia del país, eran gobernantes egipcios desde los tiempos de Cleopatra que era griega de la familia de los Ptolomeos y Faruk descendiente de un vendedor de café, albanés de Kavalla.

Tan tímidos eran aquellos jóvenes oficiales que en el expropiado Palacio de Abdín, llamaban a la puerta de sus propios despachos antes de entrar, al menos era el chiste que corría por El Cairo entonces. A Nasser le sucede Anuar el Sadat que había tenido estrechas relaciones con la organización de los “Hermanos Musulmanes” fundada por Hassan al-Banna, antecedente del islamismo combativo de hoy.  Sadat murió asesinado en 1981 por los hermanos a los que perseguía tras abandonar su relación anterior. Desde entonces y durante 29 años Hosni Mubarak, su sucesor, ha gobernado el país con mano férrea.

En un post anterior, he descrito cómo, después de la descolonización surgió en la mayoría de países del Tercer Mundo, la casta militar que, de libertadora pasó a tiranía con pretensiones dinásticas. Gamal Mubarak estaba previsto heredar el “trono” egipcio. Todavía en América Latina vemos como algunos militares son dictadores pseudo-demócratas. Esas dictaduras han expoliado las riquezas de sus países para beneficio suyo y de la oligarquía que les rodea. Y ello ha beneficiado también a los países desarrollados en detrimento de los legítimos propietarios de esas riquezas, El mundo democrático y desarrollado que prefiere negocia y sobornar a un solo hombre y su camarilla antes que enfrentarse con parlamentos democráticos.

Que un joven informático en paro se haya quemado a lo Bonzo en Sidi Bouazid, ha sacudido la conciencia de todos esos pueblos regidos por dictadores corruptos e indeseables como Ben Alí. El silencio de Europa es revelador. Han sido siempre cómplices de esos dictadores. Estados Unidos, otro gran culpable, ha emitido tímidamente, la esperanza de que la democracia triunfe en Túnez. No ha hablado de Egipto, considerado freno  del Islam anti-israelí. Ponen como excusa que esos dictadores son un muro de contención de Al Qaeda y sus franquicias pero el hecho es que mucha corrupción compartida delata a los silenciosos tanto como a las dictaduras. El fuego recorre el Norte de África y bien intranquilo debe de estar el rey de Marruecos o el Presidente Bouteflica en este momento. Los pueblos arrasan todo con su cólera de siglos.

Soy un optimista crónico y creo que es posible un mundo democratizado por el pueblo que se está batiendo en las principales calles del mundo árabe-musulmán. Al mismo tiempo creo que Al Qaeda y sus satélites van a perder fuerza en la medida en que surjan gobiernos democráticos en los países que hoy tienen sus poblaciones manifestando su cólera en las calles. Justamente, las intenciones que tenían era despertar pueblos sometidos por tiranos a los que Occidente defiende y arma, entre ellos España. La democrática Francia de Sarkozy ha tenido que interrumpir el envío de un cargamento de material anti-disturbios al ya ex presidente Ben Alí de Túnez.

Egipto no solo es el país musulmán más grande del mundo arabófono sino que tiene una tradición cultural de primer orden. A la milenaria Universidad religiosa de Al Azhar, hay que añadir el peso insostenible de su población y el hecho de tener relaciones diplomáticas con Israel al igual que Jordania, dentro del mundo arabo-musulmán. Mohamed El Baradei, Director General de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Premio Nobel de la Paz y reconocido científico, empleado de la ONU como controlador especial del uso pacífico de la energía, ha regresado a su país y se ofrece a capitanear la transición que implica la marcha de Hosni Mubarak. En estos días veremos si su autoridad le permite imponerse en las populosas calles de el Cairo.

El efecto dominó de Henry Kissinger se cumple a rajatabla: El Yemen se ha sumado con multitudinarias masas a la protesta de contra la treinteañera dictadura de Alí Abdulah Salem, gran aliado de EE.UU. en la lucha contra la guerrilla de Al Qaeda en este país de juventud ansiosa por tener un nivel de vida aceptable y sacar su país de la insoportable pobreza. Mas países se irán sumando a esa llamarada que recorre las dictaduras musulmanas. Europa  y EE.UU. guardan silencio y siguen vendiéndoles armamento para doblegar a sus pueblos. España participa de forma importante en la venta de armas a esos países.

Además de Egipto, la ola de violencia callejera, reclamando cambios de gobiernos y las libertades propias de cualquier democracia avan zada, ha alcanzado Jordania. Hablamos ya de dos países del Maghreb, Túnez y Argelia, más Egipto, Yemen y Jordania. Y el único que ha hablado en el mundo Occidental, es Obama Barack para pedir calma y que salga Mubarak para hablar al pueblo egipcio…El Cairo tgiene más peso que todos los otros países juntos. Siempre lideró tanto el arabismo como el islamismo además de ser fundador del grupo de los No Alineados en Bandung.

Les ofrezco aquí el enlace con la cadena árabe Al Jazeera. Está en inglés pero las imágenes son las más fuertes y variadas de la cobertura de los disturbios cairotas.

27 junio 2010

Corea hace 60 años

Filed under: anecdotario,Estados Unidos,Historia,Turquía — Enrique Meneses @ 10:54

Tropas-chinas-rio-Yalu-240.jpgDe 1950 a 1953, se produjo la “guerra de Corea” que enfrentaba un sur bajo protección americana y economía libre y un norte comunista amparado por la China de Mao Zedong.  El ataque de Pyongyang fue lanzado inesperadamente contra Seul, la capital de Corea del Sur cuando esta contaba con un reducido número de soldados americanos de los que habían liberado la península de la ocupación japonesa.

Las fuerzas comunistas, conscientes de que contaban con el apoyo de China y la URSS, lanzaron un auténtico blitzkrieg (guerra relámpago) que llegó a capturar Seul,  la capital surcoreana. Los marines quedaron rodeados en lo que se denominó el Perímetro de Pusán. Durante el imparable avance de los comunistas, los EE.UU. fueron reorganizándose y trayendo refuerzos a Corea y Japón. El Comandante en Jefe de la zona del Pacífico, y vencedor del Imperio del Sol Naciente, Douglas MacArthur, mandaba las fuerzas de la ONU, llevó a cabo una audaz operación militar  sobre Inchón, al norte de Pusán. Gracias a ello, las fuerzas de 15 países que sumaban un millón de hombres frente a  los dos de los comunistas, pudieron tomar la iniciativa y liberar Seul.

Como había hecho en el París ocupado, cuando yo tenía 12 años, poniendo alfileres de colores en un mapa mural para seguir los avances  alemanes por las regiones de Leningrado y Stalingrado, con 21 seguí la guerra de Corea en sus avances y retiradas. Siendo joven periodista me hubiese gustado estar en aquella contienda pero no tenía posibilidad de hacer semejante viaje y en España, la prensa de entonces no financiaba aquel tipo de reportajes por sus estrecheces económicas y provincianismo intelectual.

Finalmente, las fuerzas de la ONU empujaron a los comunistas hasta la frontera china del rio Yelu en noviembre de 1951. El éxito duró poco porque tener a los chinos en la otra orilla del río hizo que se multiplicasen  las intervenciones ordenadas por Zhou-Enlai. Hubo que iniciar una retirada, del Yalu al paralelo 38, que aún hoy marca la división del país. Durante la misma, me llamó la atención una anécdota relatada por los corresponsales americanos destinados en el frente coreano. Un batallón turco se topó con una unidad estadounidense que retrocedían. El coronel quiso cambiar impresiones con su colega americano pero le dijeron que había caído prisionero de los norcoreanos.

El turco no podía comprender como unos soldados habían dejado atrás un oficial superior y se retiraban como si no hubiese sucedido nada. El coronel otomán dio orden de suspender la retirada de sus hombres, regresar hacia el enemigo, rescatar al oficial americano y restituírlo a su unidad. El batallón turco recibió el Purple Heart, (Corazón Purpura) condecoración que entregó el Presidente de los Estados Unidos por valentía, en este caso, colectiva para la fuerza turca que rescatara al oficial americano. Desde aquellos años he tenido mucho respeto por el Ejercito turco, probablemente el más fuerte de toda la OTAN, y garante del laicismo de la Turquía moderna.

19 enero 2010

EE.UU. en Haiti, EU y ONU…¡reunidos!

americanoshaiti-240Ser de izquierdas no significa comulgar con todo lo que dicen algunos izquierdistas. El “NO a la Guerra” lo extrapolan al “Fuera Ejércitos”. Todo el mundo pone como único ejemplo Costa Rica. El mismo Fidel Castro me lo alababa en Sierra Maestra y, por ser su Ejército Rebelde “del pueblo”, No aceptaba grados por encima de Comandante. Luego, tras la victoria, construyó el cuarto ejército más poderoso de América. Y hasta lo mandó a África para foguearse en guerras coloniales.

Haiti acaba de demostrar dos cosas muy importantes: 1) Cuando cunde el desorden, solo la disciplina militar y las armas pueden restablecerlo. Lo importante es que las intenciones de sus dirigentes políticos sean democráticas y no aspiren a perpetuar una ocupación prevista como temporal. 2) En circunstancias de excepcional gravedad, la intervención rápida es de una urgencia vital. El caso de Haiti es un buen ejemplo. Un mando único, como es el que tiene en sus manos Barack Obama, avalado por la unanimidad de dos antecesores suyos, Clinton y Bush Jr., convierten la intervención, militar y humanitaria, en expeditiva.

Cuando la ONU o la Unión Europea tienen que actuar, se reúne un montón de países que siempre buscan destacarse porque ello supone votos en sus respectivos gallineros. Cuando se habla de coordinar las economías de la Unión Europeas, de disponer de poderes ejecutivos capaces de intervenir sin demora y harmonizar medidas de salvación o, simplemente, de mejora de la productividad, nos reímos de ZP y le tachamos de “soñador”, el peor insulto de los mediocres contra quien agita sus neuronas con el éxito que sea. Para que Europa funcione y tenga la voz y el peso que merece y le corresponde, es necesario ir hacia los Estados Unidos de Europa. En nuestro país el ejemplo, a escala maqueta, de las Autonomías. ¿De quien es el agua de los ríos? ¿Quien debe mandar en este o aquel aeropuerto? Castilla la Mancha quiere su aeropuerto pero deja que se destruyan las Tablas de Daimiel, etc …

Si teniendo Ejército en el Sahara español, Marruecos nos lo birló con mujeres, niños y grandes banderas verdes avanzando en gigantesca marcha, ¿qué no haría con Ceuta, Melilla y hasta las Canarias si nuestra izquierda tercermundista lograse que España o la Unión Europea se deshiciese de sus propias fuerzas armadas? Ni siquiera podemos decir que nuestros soldados estén adquiriendo experiencia en combate en Afganistán. Nicolas Sarkozy puede gritar lo que quiera contra la presencia “excesiva” de soldados americanos en Haiti. Al fín y al cabo para Washington, hace 206 años que la antigua colonia francesa dejó de quitar el sueño a nuestros vecinos. ¿Podría España ayudar militarmente a Colombia contra las FARC y el narcotráfico? ¿Puede Europa por si sola acabar con la piratería de Somalia? Me considero de centro-izquierda pero no soy un ingenuo.

21 mayo 2009

Obama y las realidades

guantanamo-240Empezar a soltar lastre de la era Bush no resulta tan fácil. Algunos consideran que teniendo soldados en Irak y Afganistán no es conveniente autorizar la publicación de los protocolos que amparan la tortura en los interrogatorios y las fotografías que los acompañan. Barack Obama está cediendo ante una amenaza –la desmoralización o el revanchismo del enemigo– muy inferior al beneficio que traerá a la nueva imagen de los Estados Unidos. El joven presidente debe hacer como Ulíses que se ataba al mástil de su barco para no escuchar el canto de las sirenas que pretendían desviarlo de su rumbo.

El anuncio del desmantelamiento de Guantánamo recibió el aplauso general de todo el mundo. Los tribunales militares para gente que no se quiere considerar soldados enemigos, la tortura para arrancar confesiones, todo eso ha dejado la imagen de los EE.UU. por los suelos. Y en medio de una crisis financiera sin  precedentes, llegó un joven afro-americano que pretende sacar al país de la depresión, levantar el ánimo de todos y restablecer la reputación de una gran nación moralmente vencida a lo largo de ocho años de conservadurismo despiadado.

Si queremos todos que los Estados Unidos recuperen su prestigio y el lugar que le corresponde en el concierto de naciones libres, es necesario que la Unión Europea y demás países amigos ayuden a Washington a lavar su honor, empezando por que la base militar de Cuba quede limpia de su pasado ignominioso. Por ahora, el Senado ha rechazado el crédito de 80 millones de dólares que el presidente ha pedido para desmantelar el “penal” guantanamero si no hay un plan razonable que lo respalde.

En Segundo lugar, Barack Obama debe aceptar que ser una potencia de primer orden no permite conceder la impunidad a sus ciudadanos, civiles o uniformados, rechazando la soberanía de la  Cortel Penal Internacional de La Haya. Los quebraderos de cabeza que tiene Obama para el restablecimiento de la ley y la moralidad en su país, serían menores que lo que ahora le enfrenta a muchos ciudadanos de su país empeñados en mantener una privilegiada especificidad ante el resto de las naciones de la tierra.  Reforzar la ONU y apoyarla en todas sus actividades.

El presidente es consciente de que su país se ha convertido en uno más de los bloques economicos y militares que se están constituyendo en el planeta. La cooperación con la Unión Europea y con Latinoamérica será bienvenida para que la ley y el orden, en el respeto a las demás sensibilidades culturales, sea una realidad del Nuevo Occidente.