11 septiembre 2011

Hace 10 años: Cayeron las torres, murió la inocencia

Torres gemelas-240Los 2.973 muertos que arrastraron las Torres Gemelas del World Trade Center, incluían los 246 pasajeros de los vuelos de United Airlines y Américan Airlines que se estrellaron contra los dos rascacielos el 11 de septiembre de 2001. No solo fue un choc brutal para el mundo entero sino el fin de una era de libertad para ir de un lugar a otro del planeta con el mínimo de controles en los aeropuertos. Creíamos que el mundo caminaba hacia una globalización que ponía a 6.000 millones de habitantes en contacto unos con otros, sin barreras ni cortapisas. No era cierto que viviesemos en una Arcadia Feliz pero nos lo creíamos.

El mundo entero entraba en guerra contra el terrorismo islamista, producto de la frustración centenaria de 1.375 millones de musulmanes. George W. Bush, probablemente el peor presidente de la Historia de los EE.UU., declaró la guerra  a Afganistán eIrak,  el país menos cerrado en materia religiosa. En ningún otro país árabe tenían más libertad las mujeres. El dictador Sadam Hussein era amigo de la familia Bush como lo fuera de la de Osama bin Laden. Tras el atentado contra las Torres Gemelas, se cerró el espacio aéreo de Estados Unidos salvo para un único avión que lo cruzó llevando hacia el exilio a la familia bin Laden, por orden del presidente Bush.

Los Estados Unidos apoyaron fuertemente a los taliban y al millonario Osama bin Laden que combatieron a los soviéticos entre 1979 y 1989.  La URSS había instalado un gobierno comunista en Kabul, en 1996 su presidente Mohamed Najibulá fue derrocado y horcado por los taliban. Los soviéticos, agotados por diez años de lucha de guerrillas, se retiraron del país.

Al Qaeda, “la Base”, fue creada por Osama bin Laden en 1989 con el fin de destruir el poderío de Estados Unidos y, en general de Occidente, y establecer un califato mundial. Se partía del principio de que había que derrotar a los infieles con las armas de que se dispusiesen y siempre con el Corán en la mano y el grito de Allah Akbar.

Lo que más irritaba a los pueblos árabo-musulmanes, era la red de sátrapas que el Primer Mundo estableció en todos ellos. Los coroneles liberaron a sus países del colonialismo y alcanzaron una pantomima de libertad de la que, los primeros beneficiarios fueron esos libertadores. La corrupción venía a satisfacer a los países avanzados y a muchos de sus dirigentes. Les comprabamos materias primas y les pagábamos con aviones, tanques, material antidisturbio y formación militar para sostener esas dictaduras. Los militares libertadores de los años 50/60 se convirtieron en nuevos opresores de sus propios pueblos. Para occidente era más fácil comerciar dentro de la corrupción que dependiendo de parlamentos libres e independientes.

Tras los atentados de las Torres Gemelas, viajar se hizo más complicado que en el siglo XIX, las libertades de nuestros países desarrollados, fueron menguando. El miedo nos hacía aceptar las escuchas telefónicas, la violación de la correspondencia, la libertad de movimientos, las detenciones arbitrarias. Los sospechosos eran interrogados en paises que admiten la tortura. Nuestro mundo caminaba hacia periodos oscuros de la Historia mientras las nuevas tecnologías, las redes sociales nos llevaban hacia adelante. Los pueblos sometidos podían dar y recibir informaciones por encima de las restricciones de sus opresores.

Y un día, un chaval tunecino, Mohamed Buazizi, harto de las arbitrariedades del poder dictatorial, se quemó a lo bonzo porque le habían confiscado un carrito con el que practicaba la venta ambulante. Sus amigos internautas lanzaron la noticia a los cuatro vientos y aquel fuego corrió por toda la geografía del Medeterráneo africano. Habiendo vivido 7 años con esos pueblos, me ha llamado poderosamente la atención el dominio de los nuevas tecnologías que tienen sus juventudes. Intermet les permitía comunicar por encima de las censuras. Twitter no era solo una herramienta para convocar acciones de protesta sino para informar al mundo de lo que estaba sucediendo.

Algunos, en Occdidente, con ese apego que tiene la gente al miedo, enseguida han querido ver las posibilidades de Al Qaeda para propiciarnos golpes más duros que los habidos en Nueva York hace 10 años o los de Madrid, Londres, Bali, Nairobi etc… El razonamiento de Occidente es unívoco y lineal. Todo peligro es suceptble de aumentar, nunca de desaparecer. Y sin embargo, la libertad en el Islam preconizada por Osama bin Laden, aparece como una fantasmada que ha causado más de un millón de muertes en Irak y Afganistán donde los americanos, ciegos de ira y prepotencia, se lanzaron sin reflexionar antes sobre la diferencia entre guerras convencionales y de guerrillas.

Osama bin Laden muerto y sin lugar de peregrinación, al Qaeda se ha visto sustituido por el móvil que mobiliza más a los cien millones de jóvenes que el Corán o las fatuas de turno. Son dos vasos comunicantes: Cuando sube el deseo de libertad y desarrollo, baja el yihadismo y al Qaeda sufre la pérdida de su líder y por ello está necrosado pese a los últimos coletazos de elementos descontrolados.

 

 

10 mayo 2011

De la “mentira piadosa” y otras gaitas

feretro-con-insurrectos-240.jpgBueno, bastó que yo aplicase la conveniencia política que Barack Obama ha aplicado a la ejecución de Osama bin Laden, para que me cayese encima casi toda la crítica de mis lectores. Para ellos es inadmisible matar a un hombre sin juicio justo. A mí me parece lo moralmente correcto pero ¿Puede ser siempre así? Creo que los cirujanos, si pueden salvar una pierna, no deben cortarla.

Estamos asistiendo a enormes matanzas de civiles desarmados en Libia y Siria. Son miles entre esos dos países musulmanes, los dos únicos que no han respondido civilizadamente a la petición de libertad en las calles como sucedió, con un coste mínimo, en Tunez y Egipto que tiene más población que todos los demás países árabes de Oriente Medio y Norte de África juntos. La vida de esos muertos que solo reclamaban aquello a lo que todo el mundo tiene derecho, la libertad y la democracia, está en manos de dos hombres. Muamar al Gadafi y Bachir el Asad.

Estos dos seres humanos están causando miles de muertes por sostenerse en el poder. ¿Hay alguna razón en la balanza de la Justicia Universal para defender los inconfesables deseos de esos dos hombres? ¿Es más importante que sigan acumulando riqueza personal, familiar y de sus partidarios, que la vida de miles de sus conciudadanos? Nosotros los occidentales sostuvimos a esos dictadores para protegernos del enemigo islámico. Por eso nació Al Qaeda que ahora se hace inútil para deshacerse de satrapías.

¿Llevarles ante el tribunal de La Haya ? ¿Y cómo se hace? Según los que han visto un montón de películas americanas, se les esposa mientras se le leen sus derechos constitucionales. Lo hemos visto muchas veces…en el cine edulcorado que enseña Hollywood desde su prehistoria. No se debe mentir pero se admite la “mentira piadosa”, aquella que permite preservar un bien superior. ¿Se puede extrapolar para decir que la muerte violenta de dos dictadores permite salvar miles de muertes inocentes? Nuestra recién estrenada democracia ¿nos permitiría cortar la pierna para salvar el cuerpo?

No voy a seguir discutiendo con mis lectores sobre el caso bin Laden. Yo conocí a Ernesto Guevara, el Che, en Sierra Maestra. Se batió bien en Santa Clara pero hasta entonces no había hecho nada que le elevase a los altares de la popularidad. En mi opinión era un hombre valiente pero un mediocre estratega. Fracasó en sus intentos de “crear mil Vietnams”. Fracasó en el Congo y marchó a Bolivia donde llegó a morir ejecutado por los soldados y la CIA que se llevó sus manos para identificarlo. Hoy bastaría el ADN.

Su defensa del comunismo chino frente al soviético hizo que el PC boliviano le negase todo apoyo. Un año antes, los campesinos que pretendía unir a la guerrilla o apoyarla, habían beneficiado de un reparto de tierras por parte del gobierno y el indígena de la región donde quiso iniciar su revolución, no tiene el nervio del guajiro Oriental de Cuba.  Sin  los guajiros de Crescencio Pérez, dentro de los 2.400 km2 de la Sierra, nunca hubiese triunfado la revolución castrista. Ha pervivido gracias a la foto del cuerpo sobre una mesa de mármol y la más conocida de la Historia, la del “Cristo” Che Guevara por Albertol Korda. ¿Y hay quien quiere que perviva Osama bin Laden con las fotos de su muerte  en las camisetas de la juventud musulmana? Los iconos desde la crucifixión de Cristo son poderosos mensajes. Obama lo sabe.

3 mayo 2011

Osama bin Laden ¿Resucitará el tercer día?

A las 5 de la madrugada del 31 de abril, estaba yo despierto en el hospital San Pedro de Logroño. El día 30 lo pasé en urgencias por una indisposición. Había participado el 29 en Casalareina, en una mesa que discutía el estado del periodismo de hoy. De Wikileaks habló Vicente Jiménez, director adjunto de El País y Rosa María Artal que lo hizo de la caída del Muro de Berlín que presenció en el mismo punto en el que se abrió la puerta. Yo también hablé del periodismo que viene.

Por la noche tuve un problema inquietante que me llevó a urgencias por culpa de una caida del oxígeno en sangre al 20%. Tanto el hospital de Haro como el San Pedro de Logroño actuaron con rapidez y eficiencia. Me encuentro bien. Agradezco a Félix Caperos, alcalde de Casalarreina que organizó todo ayudando a nuestra colega Rosa Jiménez Cano. A todos muchas gracias y volveré porque el trato que recibí fue excelente en todos los sentidos.

Cinco horas después del anuncio del presidente de los EE.UU.  de que Osama bin Laden había muerto, estaba yo despierto en mi lecho de hospital y por la CNN pude seguir todas las informaciones. Pero la mezcla de noticias y médicos del San Pedro de Logroño me impidió hacer un post de urgencia. Ahora si puedo hacerlo.

En primer criticar a la actual prensa italiana por la cantidad de veces que dieron por muerto a Obama, presidente de EE.UU. en vez de Osama. Lo menos que puede hacer un periodista es informarse del nombre de uno y otro. Lo peor es que lo repitieron varios colegas lo que demuestra que no solo copian los colegiales. Como me decía Ángel Jordán, un colega de “Triunfo”: “Chico qué sería de los periodistas sin los periodistas”. Estaba copiando de un diario de California, un artículo sobre cine.

El pueblo americano sacó sus banderas y las ondeó delante de la Casa Blanca gritando “Born in USA” borrachos de alegría. Esto, para muchos “puristas” de Occidente de los que se la cogen con papel de fumar, entre ellos un excitado Gaspar Llamazares de IU, es un asesinato lo que un pelotón de SEALS le hizo a Osama bin Laden, el hombre que mandó matar a 3.000 personas inocentes en las Torres Gemelas de Nueva York..

He vivido unos cuantas guerras y conflictos y todos los que hemos ejercido esta especialidad del reporterismo, odiamos las guerras pero sabemos cómo se hacen. Un asalto a un “Compound” super guardado y con protección extraordinaria no permite decir:”Señor Osama queda usted detenido por los atentados de Nueva York, Madrid, Bali, Londres”.

Un juicio de Nuremberg hubiesen querido muchos pero no estamos en 1946. ¿No se ha visto como actúan los taliban (plural de talib) con sus secuestrados? No han visto cómo se cortaba el cuello a un periodista americano delante de las cámaras. Que haya gente que se preocupe por Muamar el Gadafi porque le han metido un par de misiles en un centro neurálgico de Trípoli, le parece muy mal a los “puristas” pero que ordenase el atentado de Lockerbie con 259 muertos, machaque a su gente con las armas compradas merced a la venta del petroleo, a los legítimos dueños del crudo, me parece un sarcasmo. Además está envalentonando a Bashir al Asad porque considera que sacar los tanques a la calle y disparar con fuego real, es lo democrático y aceptable por nuestros demócratas de nuevo cuño y salón.

Soy el primero en criticar a nuestros países occidentales que han mantenido una muralla de dictadores para negociar a gusto con ellos (petróleo x armas).Bin Laden fue socio de los americanos cuando se trataba de luchar contra la Unión Soviética, el único país que plantó en Kabul un gobierno comunista pero que funcionaba. Su presidente acabó colgado de una farola y los taliban, dirigidos por bin Laden, empezaron a establecer una teocracia más dura que la de Irán.

En tiempos del odiado Sha Reza Pahleví, el cámara Emilio Polo y yo salimos por pies de la universidad de Teheran ante las amenazas de excitados estudiantes. Era una dictadura que intentaba recortar la fuerza de los Ayatolás. Las jóvenes lucían minifaldas en vez de velos  negros. Y aquella juventud que odiaba a quien estaba modernizando el país, hoy  luchan en las calles para deshacerse lo que sus padres y abuelos trajeron al país.La Historia es así. Los americanos echaron al Sha, como antes habían echado al comunista Secretario del Tudeh, Mossadegh que nacionalizó el petróleo iraní.

El conocimiento de la geopolítica en este país es un agujero negro en la mente de nuestros compatriotas. No solo se creen los mejores entrenadores de fútbol sino que opinan sobre el peligro de la libertad en  Libia porque ello traerá a los taliban. ¡Qué cabezas pensantes!

22 marzo 2011

Los miedos de las sociedades libres

Es de coña ver cómo el mundo llamado democrático se mueve para ayudar a los demás cuando los demás son árabes y musulmanes. En 1945, los estudiantes españoles esperábamos, tras la victoria aliada,   la caída de una dictadura que había causado cientos de miles de muertos, muchos ejecutados desde el 1 de abril de 1939. Francia y Gran Bretaña, en 1936 se negaron a intervenir para defender la República Española. La “No intervención” fue adoptada en virtud de la norma de que no se debía urgar en  los asuntos internos de otro países. Parecido al “lavar los trapos en casa” que tanto deja indefensa a mujeres frente a sus maltratadores. En el caso de Europa,  se dejaba un monstruo denominado Hitler zamparse Austria, Checoslovaquia e invadir Polonia, declarando, finalmente la guerra al Tercer Reich,  el 1 de septiembre de 1939 y abandonando la filosofía de respetar  “los asuntos internos de otros países”. En 1953, con la llegada de Eisenhower a España, las esperanzas de una intervención se alejaron definitivamente. Solo nos quedaban 22 años más esperando la muerte del dictador. ¿Qué ha frenado el mundo democrático a la hora de lanzar un ataque, sobre Libia, el sábado 19, cubierto por la resolución 1973 de la ONU, de 26 de febrero 2011, presentada por Francia contra el régimen de Gadafi por los asesinatos de manifestantes pacíficos que reclaman derechos elementales, es decir, democracia.  ¿Qué hace que la maquinaria internacional de la ONU tarde desde el 26 de febrero hasta el 19 de marzo, nada menos que un mes de 31 días? ¿Cuánta gente murió en Libia durante ese largo mes? La razón es la falta de elasticidad del Consejo de Seguridad donde países como China, que piensan en su región rebelde Xinjiang que produjo muertos  en 2009 o Rusia con Chechenia y otros territorios anexionado a la fuerza en el pasado. El derecho de veto debe de desaparecer de la ONU para que desaparezca la esclerosis del organismo. Estamos en plena globalización y las cuitas de cada cual deben dejarse a la entrada de este club sin exclusividades. Descubrí desde muy jóven que “este mundo es más complejo de lo que parece pero mucho menos de lo que realmente es”. El nacionalismo tuvo su época, como la tuvo el Renacimiento o las dictaduras del siglo XX. Entre las muchas tonterías que he oído a lo largo de mi vida, por gentes ignorantes del tema, destaca la opinión de Occidente sobre el Islam. Los moros son unos salvajes, ignorantes, sanguinarios, que envidian lo nuestro y quieren apoderarse de parte de España. Tonterías así, se venden por kilos. El Islam, durante ocho siglos -se dice pronto lo que son 800 años- trajo cultura y conocimiento a una Europa a media luz, a través de Al Andalús. Nuestro continente organizó cruzadas para recuperar lugares donde naciera el cristianismo, olvidando que antes que nosotros estaban allí los judíos y después de nosotros vinieron los musulmanes, las tres religiones del Libro, las tres veneran Abraham y se sienten imbricadas en las otras. Jesús, María, José, Moisés son  conocidos y respetados por gran  parte del mundo  musulmán. Prefiero no hablar de la forma en que los cristianos tratamos a judíos y moros a la hora de describirlos. En numerosas ocasiones, a través de la Historia, se luchó por apoderarse de algo que era de otros. La sociedad más avanzada consideró vital “para sus intereses nacionales” colonizar pueblos desde los que nos llegaba el oro, las piedras preciosas, el petróleo, el cacao y muchas materias primas que necesitan nuestras desarrolladas industrias. Hemos establecido severos aranceles para proteger lo nuestro frente a la competencia de pueblos que no tienen más riqueza que los pocos productos exportables que tienen. Pero el comercio justo está penetrando en las sociedades desarrolladas. La supresión de las barreras arancelarias, van a abrir muchas puertas a los países subdesarrollados e Internet permitirá comerciar directamente entre consumidores y exportadores. Los intermediarios que levantaron enormes fortunas, tendrán que reciclarse. Su tiempo ha caducado. El miedo, la mayor industria jamás creada, reporta fabulosas riquezas a los avispados especuladores. Para eso hay que mantener a la sociedad mundial en constante estado de pánico. La lista de amenazas inventadas para hacer dinero, es imposible de cuantificar. Cuando no es el átomo, son las extrañas gripes o al Qaeda. Apenas comenzados los bombardeos selectivos que impiden que fuerzas militares avancen avasallando y matando poblaciones que se han manifestado pacíficamente, ya están los extremistas de izquierdas y derechas  protestando porque se quiera impedir que un ejército masacre a sus propios ciudadanos. Izquierda Unida y CCOO resulta que sostienen las mismas críticas que la ultra-derecha republicana en EE.UU. Arguyen que los americanos quieren el petroleo libio y se olvidan que las compañías occidentales están trabajando en Libia con el beneplácito y aprobación de Gadafi. ¿De dónde sale la fortuna del Coronel? ¡Manda castañas! Reprochábamos la no-intervención franco-británica en nuestra guerra civil de 1936, y ahora algunos se oponen a la intervención en la guerra civil libia. El último miedo que se pretende vender al mundo es que si quitamos los dictadores del mundo árabe y musulmán, al Qaeda ocupara los puestos de “nuestros hijos de puta”. Creen que la base que sustenta el grupo terrorista son millones de envidiosos de nuestro modo de vida que en vez de construirse el suyo, prefieren arrebatarnos el nuestro. A esos cerebros no se les ocurre preguntarse cómo un millonario, hijo de una de las tríbus más importantes de Arabia, los bin Laden, adversarios de la tribu de los saudíes, se mete a luchar contra todo Occidente. Convendría saber que, para al Qaeda, los Hermanos Musulmanes son una sociedad supuestamente secreta, inoperante desde hace más de 60 años, conocida por asesinar uno de sus ex-miembros llamado Anuar el Sadat, entonces presidente de Egipto y el hombre que hizo las paces con Israel. La mayoría de los musulmanes han resentido que Occidente metiese una cuña en medio de Palestina, es decir, el corazón del mundo árabe y musulmán. Al Qaeda, con la llegada de las democracias al poder en el Maghreb y el Mashreq así como el resto de Oriente Medio, habrá cumplido sin inmiscuirse, con lo que pretendía, derrotar a todos los que se oponían a la liberación  de esos pueblos. No son sublevamientos en pro del Islam, ni de cambiar las dictaduras por teocracias a la manera de Irán. No se ha visto en televisión ni un a quema de banderas americanas o israelíes. El mundo solo puede felicitarse y beneficiarse de ver la democracia instalarse en la otra orilla del Mediterráneo y quizá hasta el Golfo Pérsico. Las reticencias de Turquía, miembro importantísimo de la OTAN, se debe a su minoría kurda que ya ha empezado a manifestarse ruidosamente en Diyarbakir, capital del los kurdos de Turquía. Lo mismo ha sucedido en las calles de Damasco y ha tenido violencia máxima en Deraa, un puesto fronterizo con Jordania por el que fui expulsado una de varias veces, por los jordanos hace solo medio siglo. Pero Turquía es un ejemplo para muchos países musulmanes claro que buen número de europeos rechazan a Turquía porque puede invadirnos el Islam a través del Bósforo. Uno más de los miedos que se venden en el mercado de la cobardía.

6 enero 2010

Escaners, Yemen … ¡nuevo frente y placer de viajar!

Escanercorporal-240Todavía hay quien sigue pensando con los estereotipos del siglo XX para afrontar los obstáculos del XXI. Bastaría haber publicado la cifra de muertos de la gripe que nos ataca cada año, y compararla con los muertos de la gripe A (H1N1). Enseguida se hubiese constatado que esta era menos virulenta y mortal que las habituales. La experiencia del Cono Sur americano que vivía su inviernos durante nuestro verano 2009, nos permitía vigilar la peligrosidad sin producir el pánico. Lo dijimos en este blog: “Solo hay que tener miedo al miedo”.

La ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez se curó en salud y pidió tantas vacunas que ahora andamos devolviendo o buscando quien nos compre 20 millones de excedentes.No somos los únicos. En Francia han sido 50 millones las dosis que sobran, en Alemania 20 millones y Holanda 19. Las que se han forrado han sido las multinacionales farmacéuticas, Sanofi-Aventis, Novartis, Glaxo, Roche, etc… El mayor negocio del mundo es vender miedo. ¿Donder están los costosos bunkers familiares anti-atómicos americanos de los 60? En ruinas e inservibles. En 1940 pasó lo mismo con las Líneas Maginot y Sigfrido, francesa y alemana que no impidieron lo más mínimo la invasión de Francia.

Ahora estamos enfrentados a una vuelta de tuerca más en la lucha contra el terrorismo. El hijo de un banquero nigeriano llevaba un explosivo difícil de detectar en sus calzoncillos. El padre había denunciado a su hijo porque frecuentaba peligrosos grupos radicales. Alertó  a los servicios secretos americanos con los que habló personalmente pero estos no difundieron la denuncia a los aeropuertos o a las compañías aéreas susceptibles de embarcar a semejante sujeto. Y gracias al fallo del artefacto, el vuelo Amsterdam-Detroit no se partió en dos. ¿Solución? Imponer a los pasajeros que se dirigen a EE.UU. la incomodidad de un escaner corporal que desnuda a los individuos sin ningún respeto por su intimidad y obliga a acudir con mucha más antelación a los aeropuertos antes de viajar. ¿No es necesario hacer lo mismo en vuelos interiores? Al Qaeda está ganando la batalla en todos los frentes. Lo consigue con sencillos medios, como son el adoctrinamiento y la persuasión de jóvenes mentalmente inestables a los que se les convence de que esa misma noche pueden estar en brazos de las huríes, en un paraíso que requiere el sacrificio del martir. (más…)

31 agosto 2009

Bush-Obama, dos prototipos

Barack Obama 240En la vida de las personas, como en la de los países, y más aún si se trata de imperios, se dan dos formas de encarar la gobernancia: inspirar confianza y disponerse siempre a negociar o producir miedo y exhibir fuerza para someter antes de hablar. Esos dos modelos se dan en América con los rasgos de algunos presidentes. Del Big Stick de Theodore Roosevelt a la bonhomía de Jimmy Carter, del  brutal desprecio por la vida ajena de George W. Bush a la juiciosa mezcla de entrega y determinación de Barack Obama. Un análisis de resultados de estos dos últimos lo explica todo.

Cuando un presidente de los Estados Unidos se autoproclamaba “War President” ya estaba exhibiendo una  belicosa concepción de la realidad. Para Bush Jr. su padre había sido cobarde, en 1991, al detenerse en la frontera de Kuwait con Irak y no haber aprovechado para llegar hasta Bagdad. Al respeto mostrado por el padre al límite impuesto por Naciones Unidos, el hijo oponía un total desprecio por las decisiones del máximo organismo internacional. El Consejo de Seguridad era, para el “War President”, un estorbo que pretendía ponerle trabas a su imperial voluntad.

La réplica a una política de desafío total como la de un George W.  Bush es la radicalización a ultranza de quienes se sienten avasallados, hasta con sorna, por el Imperator. Al Qaeda, el invadido pueblo de Irak que nada tenía que ver con el atentado de las Torres Gemelas y el 11-S,  los talibanes que daban cobijo a Osama bin Laden, Corea del Norte e Irán, amenazados por Jupiter con el fuego del Averno. Esto sucedió en todos los ámbitos que tocó Bush y, sobretodo,  su consejero áulico, Dick Cheney que aún hoy recomienda un ataque preventivo sobre Irán.

Los resultados de la gestión de George W.Bush han sido catastróficos bajo cualquier ángulo que se mire. Robo a mano armado por empresas privadas ligadas a sectores industriales que auparon a un inculto presidente a cambio de utilizar servicios de seguridad y de contra-espionaje antes desempeñados por las Fuerzas Armadas. En España, el Ministro de Defensa Federico Trillo-Figueroa, solo se atrevió a poner en su ministerio  centinelas de una empresa de seguridad privada. Su sueño hubiese sido tener un Halliburton español y un Blackwater de mercenarios bajo sus ordenes pero su partido perdió las elecciones. Bush engendró con su “big stick” (gran garrote) desafíos de Pyongyang, retos de Teherán, envalentonamiento de Israel, crecimiento del ego bolivariano de Hugo Chávez, antiamericanismo en todo el mundo.

Para los neoconservadores americanos y sus imitadores ultraderechistas, el garrote más que la zanahoria asegura el avance del Imperio. Lo de  “leña al mono” era –y sigue siendo para muchos– la fórmula mágica de dominar el planeta. Pero de repente, la mayoría americana, joven y el feminismo harto del prototipo “macho”, descubrió  un afroamericano que simboliza su país en la mezcla de su sangre blanca y negra, que es cristiano pero tiene familiares musulmanes,  ha vivido en la Indonesia musulmana y lleva de segundo nombre Huseín. Se ha formado brillantemente en las mejores universidades de EE.UU. y ha trabajado ayudando a los más desfavorecidos del Estado de Illinois. (más…)

27 junio 2009

Irán, de revolución en revolución

Visité Irán por primera vez en 1958, cuando fui expulsado de Irak tras el asesinato del rey Faisal II el 14 de julio. Pero hacía dos años que sabía del país por mis colegas  Sharoh Hatami y Freddy Bayat, ambos iraníes trabajando con la prensa occidental. El izquierdista Mohamed Mossadegh había nacionalizado la industria petrolera, hasta entonces en manos británicas, y eso no había gustado a  British Petroleum y sus colegas americanas. Eran los tiempos del poder absoluto de las Siete Hermanas,  compañías petroleras anglófonas.

En 1953, la Operación Ajax ideada y controlada por la CIA, depuso al Primer Ministro Mossadegh, nacionalista presentado como comunista para que Washington mordiese el anzuelo. Sharokh había formado parte de las Juventudes de Mossadegh y negaba que fuesen comunistas. El Sha era un déspota avinagrado pero se propuso modernizar el país. Los únicos rostros de mujeres veladas con medias máscaras de cuero las vimos Emilio Polo y yo rodando un documental para “Los Reporteros” de TVE-1, en Bandar Abbas, cerca del Estrecho de Ormuz. En el resto del país las muchachas no se distinguían de sus congéneres de Occidente. Mismos peinados, faldas igual de cortas y vestimenta acorde con  la moda de Paris o de Milán.

El desarrollo industrial y económico de Irán se hizo a la vez que la juventud adoptaba con  entusiasmo todo lo que era Occidental. El peso de la religión en Irán –como nos sucedió en España a finales de la dictadura franquista–  fue disminuyendo en tanto se daba la situación contradictoria de una liberación de costumbres y una represión de toda oposición con el temible instrumento que era la SAVAK.

En  1974, en la Universidad de Teherán, mientras Emilio Polo, Javier Reverte y Enrique Gaspar filmaban, los estudiantes, arremolinados a mi alrededor, se quejaban de la falta de libertades políticas. “No se pueden defender ideas republicanas ni criticar el boato de la Corte Imperial o la corrupción”, me decían algunos. En realidad lo que estaba empezando a suceder es que los clérigos iniciaban un movimiento soterrado contra el régimen por la permisividad creciente. Los estudiantes religiosos de Qom, el lugar sagrado del chiísmo, se unían a los estudiantes laicos de las universidades de Teherán, Chiraz y otras sin darse cuenta estos últimos de que estaban socavando un estilo de vida occidental al que se habían acostumbrado desde que EE.UU. puso a Reza Pahlevi en el trono de Darío.

Hay que recordar que en 1978, en Afganistán, se estableció un régimen comunista al que solo se oponía el núcleo taliban que veía en el creciente ateísmo, la destrucción de su fe y de las formas de vida tradicionales. Esta infiltración comunista promovida por Moscú ya estaba en marcha cuando me entrevisté con Reza Pahlevi y Farah Diba. Era la principal tarea de la SAVAK, luchar contra los grupos izquierdistas que se estaban formando dentro de Irán como lo habían hecho en Afganistán. EE.UU. apoyó en aquellos tiempos a los movimientos religiosos que oponían una fuerza creciente al comunismo. Washington combatió junto a los talibanes y al mismo Osama bin Laden contra las tropas soviéticas que acabaron de invadir Afganistán  defendiendo al Presidente comunista Mohamed Najibulá. No pudieron impedir que cayese el régimen y que el presidente acabase colgado de un árbol en Kabul.

Aliados con el integrismo musulmán en Afganistán, los EE.UU. apoyaron la oposición religiosa al Sha cuyos principales líderes, estaban exiliados primero en Turquía y luego en Paris. La fórmula “integrismo musulmán” contra el comunismo –estabamos todavía en plena guerra fría–  gustaba mucho a la CIA y a los presidentes de los EE.UU. De ahí a aplicarlo en Irán había solo un paso. En 1979, el Sha y su familia partían al exilio dejando el campo libre a los clérigos que acompañaban a su líder el Ayatolá Jomeini que empezó por establecer la sharia, la ley tradicional islámica que terminaba con las libertades de las mujeres, de las costumbres y de la libertad religiosa. Gracias a los EE.UU. Irán se sumaba a Afganistán en la marcha atrás hacia el periódo más oscuro del Islam.

El control de la sociedad por parte del ayatolismo chií, se ha hecho insoportable para una población cuyos  2/3 lo componen jóvenes menores de 30 años, ninguno vivió la etapa pro-occidental de 1979 y la caída de la monarquía. Como sus padres y abuelos, los jovenes de hoy quieren estar dentro de la misma onda que el resto de la juventud internacional. No es cierto que la religiosidad, especialmente en las grandes ciudades, sea de rigor. Fuera de la vigilancia de los ayatolás, los jóvenes hacen su vida occidental a puerta cerrada en sus casas. La ola de insurre3cción que se está viviendo actualmente con motivo del pucherazo, no ha encontrado quien la lidere. Mir Husein Musavi no es el hombre que pueda rentabilizar la oleada de protestas y los muertos habidos a mano de los basiyis y las fuerzas anbtidisturbios. De todos modos, Mahmoud Ahmadineyad está tocado por el estigma del pucherazo. Quizá no todo esté terminado aún.